11 Juanete
Hoy hablare de Juanete.
No, no es que sufra ninguna desviación de los huesos de mis pies, a Dios gracias, siguen estando perfectamente, aunque hubo un tiempo en que sólo mencionar ese nombre me ponía enferma, me causaba más dolor que si tuviera una degeneración ósea, me repateaba el estómago y me atacaba los nervios.
A Juanete, en cambio, le gustaba su nombre, y no consentía que lo llamaran de otro modo, ni Juan, ni Juanillo, se enfadaba incluso si lo nombrabas por el apellido, solo atendía por Juanete y mira que no me gustaba nada ese nombre porque me parecía despreciativo.
Era un retaco, aun sigue siendo más bajito de lo normal para su edad (la mala alimentación le ha influido en su desarrollo) pero parecía un adulto en miniatura; gitano moreno de piel curtida al sol, criado en las calles, imitador de la vagancia que veía en su familia, practicante de chulería innata, y repetidor de varios cursos, era el líder del grupo, tenía poder entre los de su clan pues muchos le imitaban y seguían, otros le temían evitándolo, incluso algún profesor prefería ignorarlo antes que enfrentarse, pues como él mismo decía, a grito pelado, cuando se presentaba: “no te metas conmigo, que tengo mala leche”.
Esas fueron las primeras palabras que me dirigió cuando entré por primera vez en el aula. Yo, después de observarle un buen rato en silencio, y dejarle tranquilamente hacer sus monerías impertinentes, (se subía a las mesas, tiraba las sillas rompía todo lo que pillaba etc)observando que quería captar mi atención, le respondí con toda la calma de la que fui capaz, pero con la peor de mis caras amenazantes, le clavé la mirada directamente en sus ojos (sí, le obligue a que me mirara mientras le hablaba), y señalando con mi dedo a su propio corazón, le dije: “pues ten cuidado conmigo chaval, porque mi leche encima de no ser muy buena está ya caducada y si te la hago tragar podría sentarte peor que mal”. Y añadí, esta vez con la mayor potencia de voz con la que fui capaz de chillar: ¡ah y que te quede claro que en esta sala la única que chilla soy yo¡.
Se hizo un silencio sepulcral y todos permanecieron el resto de la clase sentados en su sitio. El caso es que supongo que al oírme hablar a su mismo nivel de chulería le sorprendió. No sé si fue muy ortodoxo, lo reconozco, pero tampoco no era cuestión de dejarse pisotear ya a principio de curso.
jajajaja juro que quien me hubiera visto en ese momento creería que estaba loca, o con mucha benevolencia pensaría que soy una persona histriónica, puede que las dos cosas, o ninguna, no sé, pero reconozco que en ocasiones utilizo algunas técnicas teatrales para dominar a los enanos. Aunque con sinceridad, no fue algo programado, simplemente me dejé guiar por el instinto..
Me sorprendí a mi misma reaccionando de este modo. Eran los primeros contactos con este tipo de enanos, llamémosles así, difíciles y rebotados con la sociedad ya por herencia genética desde el nacimiento. Yo, para ellos era una “paya”, incapaz de entender su cultura etc. Ellos marcaban su territorio... yo el mío. Poniéndome a prueba y tentando mis limites... llegaron a encontrarme.
El tal Juanete, me puso a prueba un año entero. Había días en que me desquiciaba y no me sentía capaz de batallar con él, ni siquiera sacándolo al pasillo, ni llevándolo a dirección, ni advirtiéndole de una posible expulsión (eso era lo que él pretendía para no venir al colegio), nada ya digo, nada le hacía reaccionar. Y de lo único que me veía capaz era de rogarle a San Herodes, que me liberase de ese tormento en forma de enano.
Un día en el que mi autoestima estaba por los suelos, mi estado emocional hundido, mi paciencia agotada, y ni siquiera me quedaban velas para poner a santo alguno, en un último ataque de prepotencia, le castigue a salir mas tarde, Juanete entró chulo por la puerta de clase, vino directo hacia mi mesa e hizo el gesto (solo el ademan, aunque en otras ocasiones sí me había dejado las espinillas marcadas a patadas) de pegarme un puñetazo. Me pillo con mal cuerpo, baja de defensas agotada, impotente o que sé yo como me sentía... el caso es que no pude evitarlo y me cayeron un par de lágrimas. Trate de disimularlas, primero por vergüenza, después porque pensé que si me veía así de hundida, aun seria peor, su cólera se vengaría mofándose de mi debilidad por el resto de los años que le quedaban en la escuela,.
Pero no, no fue así. Curiosamente ese fue el principio de una nueva relación entre nosotros. Supongo que al verme humana, se sorprendió y con un cambio de actitud que nunca antes le había visto se acercó a mí, y pregunto porque lloraba ¡mientras me acariciaba el brazo¡ e intentaba secar la humedad de mis ojos tendiéndome un pañuelo. ¡Jamás había tenido un gesto tan cariñoso con nadie!... Le hablé con naturalidad abriendo mi corazón, pidiéndole por favor su amistad e intentando hacerle reflexionar... y ante mi sorpresa acabo no solo pidiendo perdón por su actitud y dándome un beso (algo inconcebible en un machito como él) sino también pronunciando una sentencia al estilo gitano, que aún hoy, cuando recuerdo la cadencia rítmica con que fue pronunciada, me hace sonreír: “no llores señuuuuu... y que Dios te bendiga”.
A partir de ese día las cosas fueron un poco mejor, pues se convirtió en mi protector frente a los otros, y era él quien les acallaba si alguno intentaba pasarse conmigo. Lastima que eso sucedió ya en el tercer trimestre del curso y ese mismo año abandonaba el colegio, para entrar por fin en la escuela superior.
De todo eso hará ya un par de años.
El miércoles pasado le vi de nuevo, él atravesaba un paso de peatones, yo frené para dejarle pasar, me reconoció, no me esquivo, al contrario, se acerco y estuvimos unos minutos hablando. No es que haya crecido mucho de estatura, pero sí lo percibí mas maduro, más responsable de sí mismo y sobre todo mas seguro e ilusionado con lo que quería hacer en la vida.
Al despedirnos me dijo: “Somos amigos para siempre señu... que aun me acuerdo del día que me hiciste salir una hora mas tarde, porque teníamos que hacernos amigos....
Acabo diciendo: ...no vuelvas a llorar señu... por que tú si que molas
Yo le dije: Que Dios te bendiga Juanete.
Y me alejé sonriendo... pensando que tanto se educa con un chillido, un castigo, o una lágrima en el momento adecuado; y que los frutos de nuestra actitud crecen y maduran sólo con el tiempo...
Y un día cuando menos te lo esperas, encuentras una pequeña recompensa a tanto sinsabor de la vida, en forma de Juanete.
Comentario:
Eyy, que historia tan curiosa (tb bonita)!!
Un beso enorme
Un beso enorme
Comentario:
Como te entiendo, yo tengo una panda de sobrinosgamberros y me las veo y me las deseo para llevarlos por el buen camino, cualquier tactica es buena si nos lleva a buen fin. Un saludo.
Comentario:
Buf, media hora para cargar tu página, qué mal funciona ya.com, caray.
Que muchas gracias por los nuevos enlaces, jeje. El google ya lo había probado y alguna cosa he sacado de allí, pero menos de lo que quería.
Un beso
Que muchas gracias por los nuevos enlaces, jeje. El google ya lo había probado y alguna cosa he sacado de allí, pero menos de lo que quería.
Un beso
Comentario:
ves, esto ya es otra cosa, jajajajajajajajaja
gracias por tú firmita,
Un beso
gracias por tú firmita,
Un beso
Comentario:
jajajajaja no te aburres, no, jajajajaja
Gracias por tú comentario. Pero no me has firmao, te pongo falta eh...
Un beso
Gracias por tú comentario. Pero no me has firmao, te pongo falta eh...
Un beso
Comentario:
Preciosa historia que has contado. Demuestras tener paciencia y empeño en tu trabajo, buena profe, sí señor!!
Y gracias a ti, seguro que Juanete ha encontrado el rumbo a su vida.
Saludos Ambrosía.
Y gracias a ti, seguro que Juanete ha encontrado el rumbo a su vida.
Saludos Ambrosía.
Comentario:
Me ha gustado mucho la historia.
Siempre he creído que los profesores pueden hacer mucho por sus alumnos, como hiciste tú.
Besotes.
Siempre he creído que los profesores pueden hacer mucho por sus alumnos, como hiciste tú.
Besotes.
Comentario:
Nada..
Sólo FANTÁSTICO
Como tu (intuyo)
Juan
Sólo FANTÁSTICO
Como tu (intuyo)
Juan
Comentario:
Que bonita tu historia. Llega al corazón
No se suelen encontrar narraciones asi por aquí, parece que somos más egocentricos y que centramos la atención en nosotros en vez de en los demás.
No se suelen encontrar narraciones asi por aquí, parece que somos más egocentricos y que centramos la atención en nosotros en vez de en los demás.
Comentario:
Vaya, tiene que ser dificil tratar con un juanete todos los días, pero es reconfortante saber que influiste aunque sea un poco en esa persona haciendola algo mejor
Un beso
Un beso
Comentario:
La historia es preciosa. Y por cierto, seguro que ya lo habías dicho y se debe a mi despiste, pero ¡no sabía que eras profe!
Yo aún no me he encontrado ex alumnos, pero tiene que ser muy reconfortante que pase el tiempo y te reconozcan y te aprecien, como a ti.
¡Un beso!
Yo aún no me he encontrado ex alumnos, pero tiene que ser muy reconfortante que pase el tiempo y te reconozcan y te aprecien, como a ti.
¡Un beso!
Comentario:
Asi q eres profe, q bonita historia, creo q nadie podria resistirse a tus lagrimas
Pero oye!! si q creo q las sensibles podeis salir d juerga, q yo sensiblona lo soy y mucho y mira...
Asi q no dudes q cuando te apetezca me apunto
Un besazo preciosa
Pero oye!! si q creo q las sensibles podeis salir d juerga, q yo sensiblona lo soy y mucho y mira...
Asi q no dudes q cuando te apetezca me apunto
Un besazo preciosa
Comentario:
Espero que mi enana, a lo largo de su vida escolar, se encuentre con profesoras tan preocupadas y dedicadas como tú...
Comentario:
Es dificil tener que educar a todo este personal. En tu caso has podido sacar algo muy positivo. Si te dedicas a la enseñanza de estos chicos difíciles, tendrás que usar la imaginación. Enseñar matemáticas hablándoles por ejemplo de las rebajas y sus descuentos o enseñarles geometria (por ejemplo de las proporciones) mediante una revista de chicas desnudas. Pero tu sabrás mucho más que yo de todo esto. Me he permitido opinar de algo que desconozco, disculpa el atrevimiento
Un saludo
Un saludo






