18 Solución del conflicto
Al llegar, el ambiente se podía cortar con cuchillo. Cada uno de los profesores nos metimos en nuestra aula, sin hacer el corrillo habitual en la sala de profesores. Había una tensión implícita. Apenas intercambie algún comentario con una compañera, los demás parecían cada uno imbuidos en sus ocupaciones.
La mañana, con los enanos más pequeños transcurrió con la normalidad de cada día.
El primer encuentro del día con las Lolainas se produjo en el patio, durante el recreo. Pasaron airadas por mi lado y respondieron a mi saludo sin mirarme: “buenos días”. Estuvieron todo el tiempo en su corrillo, pero bastante alejadas de mi. Buena señal, al pretender ignorarme por lo menos no llevaban el hacha de guerra levantada, claro que por la tarde nos veríamos las caras de cerca en el aula, pero yo tampoco les hice mucho caso en ese momento. Tuvimos además un problema con otro de los niños, diabético, que se nos desmayó y se le tubo que inyectar la insulina.
A mediodía me presenté en el claustro la primera, (cosa rara en mi, que acostumbro a llegar cuando ya todo el mundo esta sentado), me situé en una esquina frente a la puerta, y seguí trabajando con mis notas mientras esperaba la entrada de los compañeros, quería verlos venir y les fui mirando a cada uno de ellos a los ojos.
El punto principal de la orden del día era, por supuesto: Los conflictos.
La directora empezó a exponer los hechos acontecidos, y para mi sorpresa, mi caso, no era de los más graves, otros profesores, en lo que va de curso habían protagonizado escenas peores. El equipo directivo se mostraba más bien molesto con aquellos (con menos experiencia), que no sabían solventar las situaciones y a la mínima expulsan a los alumnos al pasillo o derivaban el problema a dirección...Se habló de los castigos, sobre los criterios para considerar las faltas graves de los alumnos... de disciplina... Allí se dijo de todo, aunque fuimos pocos los que hablamos.
El tema daba de sí, y se acordó dedicar otro claustro al mismo tema.
Salí de allí un tanto desconcertada, yo que esperaba casi un acoso... había provocado sin querer , la reflexión del profesorado sobre el problema real de nuestra escuela.
El día no había terminado, me quedaba por lidiar el toro mas importante de la tarde: El cara a cara con las Lolainas.
Las fui a recoger a su clase, como siempre, pero esta vez, ante mi asombro, ¡salían en fila y en silencio... anduvieron por el pasillo, y entraron en el aula del mismo modo!. (se notaba que la tutora había tenido una conversación con ellos).
Las mesas ya estaban previamente separadas y los libros distribuidos en cada una de ellas, junto a papeles con pauta. Alguno, sorprendido, (aunque ya estaban avisados de que el castigo era para todos) se atrevió a hacer la observación en voz alta, el mismo que (con razón) se quejó de tener que copiar todo el tema, siendo que él se había portado bien. Ya se sabe... siempre pagan justos por pecadores, pero como le dije copiar una lección nunca viene mal. Ah¡ y además les exigía buena presentación.
Una vez sentados, antes de que comenzaran su escritura, hablamos sobre lo sucedido el día anterior, empece pidiendo disculpas por haber perdido los nervios... y seguí sorprendiéndome...
La cabecilla de las Lolainas habló: “señu, no t’ibamos a dirigir la palabra, pero te perdonamos. Porque tu también tienes que perdonarnos a nosotras. Toas noz pusimos muu nerviosas y noz dio el arrebato... pero nozotras te fartamos al rezpeto primero y te provocamos... hicimos mal y no lo haremos más, pero.... ¿nos vas a poner falta?, (con cara de corderas degolladas)...es que ya tenemos dos y si pones la tuya serán 3 y nos expulsan del colegio”...Se las veía arrepentidas y sin orgullo , su mirada era sincera... por fin mostraban su alma de niñas
En ese momento me vinieron a la mente las duras palabras de una compañera, que decía en la reunión: “a los niños hay que tratarlos con dureza, pero ni tocarlos siquiera para una caricia... que luego se acostumbran y se te suben encima”.
Pero ya se sabe que “cada maestrillo tiene su librillo”, y mi modo de educar personas (que es lo que pretendo), es incompatible con la distancia, el alejamiento y esa frialdad propuesta. Así que impulsivamente me acerque a las niñas extendiéndoles la mano, las estrechamos, nos dimos un beso y un abrazo... que hicimos extensivos a todos los demás.
Enterramos el hacha de guerra, y nos propusimos por lo menos acabar este trimestre en paz.
...quedaban 20 minutos para salir... que transcurrieron en silencio, cada cual haciendo la copia que debían... y para mi mayor asombro, incluso se esmeraron todos en hacer buena letra!
P.D. gracias a todos por vuestros comentarios, vuestros ánimos me han ayudado a superar la semana...
La mañana, con los enanos más pequeños transcurrió con la normalidad de cada día.
El primer encuentro del día con las Lolainas se produjo en el patio, durante el recreo. Pasaron airadas por mi lado y respondieron a mi saludo sin mirarme: “buenos días”. Estuvieron todo el tiempo en su corrillo, pero bastante alejadas de mi. Buena señal, al pretender ignorarme por lo menos no llevaban el hacha de guerra levantada, claro que por la tarde nos veríamos las caras de cerca en el aula, pero yo tampoco les hice mucho caso en ese momento. Tuvimos además un problema con otro de los niños, diabético, que se nos desmayó y se le tubo que inyectar la insulina.
A mediodía me presenté en el claustro la primera, (cosa rara en mi, que acostumbro a llegar cuando ya todo el mundo esta sentado), me situé en una esquina frente a la puerta, y seguí trabajando con mis notas mientras esperaba la entrada de los compañeros, quería verlos venir y les fui mirando a cada uno de ellos a los ojos.
El punto principal de la orden del día era, por supuesto: Los conflictos.
La directora empezó a exponer los hechos acontecidos, y para mi sorpresa, mi caso, no era de los más graves, otros profesores, en lo que va de curso habían protagonizado escenas peores. El equipo directivo se mostraba más bien molesto con aquellos (con menos experiencia), que no sabían solventar las situaciones y a la mínima expulsan a los alumnos al pasillo o derivaban el problema a dirección...Se habló de los castigos, sobre los criterios para considerar las faltas graves de los alumnos... de disciplina... Allí se dijo de todo, aunque fuimos pocos los que hablamos.
El tema daba de sí, y se acordó dedicar otro claustro al mismo tema.
Salí de allí un tanto desconcertada, yo que esperaba casi un acoso... había provocado sin querer , la reflexión del profesorado sobre el problema real de nuestra escuela.
El día no había terminado, me quedaba por lidiar el toro mas importante de la tarde: El cara a cara con las Lolainas.
Las fui a recoger a su clase, como siempre, pero esta vez, ante mi asombro, ¡salían en fila y en silencio... anduvieron por el pasillo, y entraron en el aula del mismo modo!. (se notaba que la tutora había tenido una conversación con ellos).
Las mesas ya estaban previamente separadas y los libros distribuidos en cada una de ellas, junto a papeles con pauta. Alguno, sorprendido, (aunque ya estaban avisados de que el castigo era para todos) se atrevió a hacer la observación en voz alta, el mismo que (con razón) se quejó de tener que copiar todo el tema, siendo que él se había portado bien. Ya se sabe... siempre pagan justos por pecadores, pero como le dije copiar una lección nunca viene mal. Ah¡ y además les exigía buena presentación.
Una vez sentados, antes de que comenzaran su escritura, hablamos sobre lo sucedido el día anterior, empece pidiendo disculpas por haber perdido los nervios... y seguí sorprendiéndome...
La cabecilla de las Lolainas habló: “señu, no t’ibamos a dirigir la palabra, pero te perdonamos. Porque tu también tienes que perdonarnos a nosotras. Toas noz pusimos muu nerviosas y noz dio el arrebato... pero nozotras te fartamos al rezpeto primero y te provocamos... hicimos mal y no lo haremos más, pero.... ¿nos vas a poner falta?, (con cara de corderas degolladas)...es que ya tenemos dos y si pones la tuya serán 3 y nos expulsan del colegio”...Se las veía arrepentidas y sin orgullo , su mirada era sincera... por fin mostraban su alma de niñas
En ese momento me vinieron a la mente las duras palabras de una compañera, que decía en la reunión: “a los niños hay que tratarlos con dureza, pero ni tocarlos siquiera para una caricia... que luego se acostumbran y se te suben encima”.
Pero ya se sabe que “cada maestrillo tiene su librillo”, y mi modo de educar personas (que es lo que pretendo), es incompatible con la distancia, el alejamiento y esa frialdad propuesta. Así que impulsivamente me acerque a las niñas extendiéndoles la mano, las estrechamos, nos dimos un beso y un abrazo... que hicimos extensivos a todos los demás.
Enterramos el hacha de guerra, y nos propusimos por lo menos acabar este trimestre en paz.
...quedaban 20 minutos para salir... que transcurrieron en silencio, cada cual haciendo la copia que debían... y para mi mayor asombro, incluso se esmeraron todos en hacer buena letra!
P.D. gracias a todos por vuestros comentarios, vuestros ánimos me han ayudado a superar la semana...
Comentario:
Aunque no debes bajar la guardia con ellas (y con todos), al menos es un consuelo saber que las cosas han ido mejorando y que aunque haya sido en su provecho, las lolaílas han tenido un bonito detalle (propiciado por tu honrado gesto de reconocer tu error, claro está).
Me alegro de que no haya pasado nada grave.
Un beso
Me alegro de que no haya pasado nada grave.
Un beso
Comentario:
Siento poner la nota discordante, no en cuanto a tu comportamiento ni alde ellas, que humanos somos todos y justo es el reconocerlo, equivocaciones y aciertos.
En lo que no confío es en que dure demasiado la buena actitud...lo digo con cierto conocimiento de causa, y sin culpabilizar a nadie, que eso es un debate demasiado amplio y arduo como para tratar en un comentario.
suerte...y olé.
un beso.
En lo que no confío es en que dure demasiado la buena actitud...lo digo con cierto conocimiento de causa, y sin culpabilizar a nadie, que eso es un debate demasiado amplio y arduo como para tratar en un comentario.
suerte...y olé.
un beso.
Comentario:
Siento poner la nota discordante, no en cuanto a tu comportamiento ni alde ellas, que humanos somos todos y justo es el reconocerlo, equivocaciones y aciertos.
En lo que no confío es en que dure demasiado la buena actitud...lo digo con cierto conocimiento de causa, y sin culpabilizar a nadie, que eso es un debate demasiado amplio y arduo como para tratar en un comentario.
suerte...y olé.
un beso.
En lo que no confío es en que dure demasiado la buena actitud...lo digo con cierto conocimiento de causa, y sin culpabilizar a nadie, que eso es un debate demasiado amplio y arduo como para tratar en un comentario.
suerte...y olé.
un beso.
Comentario:
Qué bueno que las aguas se han calmado aunque seas un poco. Con el tiempo retomará su cauce y lo mejor, podrás tomar "el toro por los cuernos" y no dejarte sorprender de nuevo.
Sabes, tu actitud de abrazarlas y hacer las paces con ellas fue linda y que dice mucho de ti como persona.
Te mostraste como toda una profesional y una excelente persona. Ojalá algún día pueda conocerte.
Saludos y felicidades por el logro.
Sabes, tu actitud de abrazarlas y hacer las paces con ellas fue linda y que dice mucho de ti como persona.
Te mostraste como toda una profesional y una excelente persona. Ojalá algún día pueda conocerte.
Saludos y felicidades por el logro.
Comentario:
Preciosa me alegro un monton d q todo se solucionara correctamente, seguro q incluso sale algo bueno d ello
Tu sigue ahi y haz las cosas como hasta el momento pq creo q las haces estupendamente
Un besazo reina
Tu sigue ahi y haz las cosas como hasta el momento pq creo q las haces estupendamente
Un besazo reina
Comentario:
Me alegro muchísimo de que todo fuera sobre ruedas.
A veces siempre nos ponemos en lo peor y es un alivio cuando las cosas se solucionan como en tu caso.
Un besote.
A veces siempre nos ponemos en lo peor y es un alivio cuando las cosas se solucionan como en tu caso.
Un besote.
Comentario:
Que bien que todo ha quedado en nada!!!!!, te aseguro que he pensado en ti estos días y me alegra mucho que estés bien.
Muuuuuuchos besos.
Muuuuuuchos besos.
Comentario:
Hay quien se cree que lo hace todo bien y se sorprende cuando le llueve alguna crítica, incluso le sienta mal que se la hagan, por muy constructiva que sea. A esos les hace falta una cura de humildad.
Los hay que se exigen cada día lo máximo y aún así piensan que lo podrían estar haciendo mejor, que reciben los apoyos con reticencias no acabándoselos de creer, pensando que alguien se acabará dando cuenta de que comenten fallos y les pedirán cuentas por los errores cometidos. A esos les hace falta una cura de autoestima.
Incluso los hay que mezclan los dos extremos, lo cual es ya rizar el rizo, personas que se sienten culpables por no hacer todo lo que podrían pero que no aceptan críticas porque al menos lo hecho bien hecho está. A esos les hace falta... mmmmm, no sé, ¿¿¿una cura de humilde autoestima???
Y en fin, que todos nos sentimos de formas distintas según el día, no siempre respondemos igual, ni siempre los miedos tienen reflejo con la realidad. Ni lo hiciste tan mal, ni lo que hiciste no tenía remedio. A veces no es el error cometido lo que más cuenta, sino lo que somos capaces de hacer por enmendarlo. Y eso sí que dice mucho de nosotros, tanto o más que las reacciones reflejas.
Muchos besos.
Los hay que se exigen cada día lo máximo y aún así piensan que lo podrían estar haciendo mejor, que reciben los apoyos con reticencias no acabándoselos de creer, pensando que alguien se acabará dando cuenta de que comenten fallos y les pedirán cuentas por los errores cometidos. A esos les hace falta una cura de autoestima.
Incluso los hay que mezclan los dos extremos, lo cual es ya rizar el rizo, personas que se sienten culpables por no hacer todo lo que podrían pero que no aceptan críticas porque al menos lo hecho bien hecho está. A esos les hace falta... mmmmm, no sé, ¿¿¿una cura de humilde autoestima???
Y en fin, que todos nos sentimos de formas distintas según el día, no siempre respondemos igual, ni siempre los miedos tienen reflejo con la realidad. Ni lo hiciste tan mal, ni lo que hiciste no tenía remedio. A veces no es el error cometido lo que más cuenta, sino lo que somos capaces de hacer por enmendarlo. Y eso sí que dice mucho de nosotros, tanto o más que las reacciones reflejas.
Muchos besos.
Comentario:
Quería decir "admiro" y no adsmiro, se me fue el dedito.
Comentario:
Ambrosía me alegro mucho de que todo haya salido bien, y admisro tu comportamiento con las lolainas, ese acercamiento demuestra que eres una persona con un gran corazón.
Ves? un problema resuelto, poco a poco todo te irá yendo mejor, mientras tanto tú no dejes de sonreir.
Un beso.
Ves? un problema resuelto, poco a poco todo te irá yendo mejor, mientras tanto tú no dejes de sonreir.
Un beso.
Comentario:
Más bien me lo he pasado!!! No puedo con la vida, la arrastro, pero que bien me lo he pasado, jajajajaja
Un beso
Un beso
Comentario:
Me alegro que en el claustro todo se quedara en nada de lo que temías.
Pero, sobre todo, te felicito por ser tan buena educadora. Esa disculpa de las lolainas deben saber mejor que todos los sobresalientes del mundo.
Pero, sobre todo, te felicito por ser tan buena educadora. Esa disculpa de las lolainas deben saber mejor que todos los sobresalientes del mundo.
Comentario:
Me alegro mucho que se solucionase todo de esta forma.
Un beso
Un beso
Comentario:
A veces los grandes problemas, casi se solucionan solos como por arte de magia. Tal vez porque hay otros aún más graves.
Una maravilla tu acercamiento a las lolainas. Esa lección no la olvidarán.
Una maravilla tu acercamiento a las lolainas. Esa lección no la olvidarán.
Comentario:
Ma alegro. Te lo dije, tranquilidad que todo tiene solucion. Hasta pronto






