23. Alcahuetería
“Alcahuete/a”: Persona que encubre o concierta relaciones amorosas. Soplón; encubridor, celestina, trotaconventos, comadre. Figuradamente: correveidile, chismoso. Esta es la definición que da la Real academia de la lengua española. Que nada tiene que ver con “cacahuete”, nombre que se da al fruto de una planta (angiosperma dicotiledónea, con flores amarillas) que produce dicho fruto.
Esa es la diferencia que voy a tener que explicar a mis amigos, un matrimonio ruso que hace ya varios años que conozco. Me llamaron hace unos días para invitarme a cenar, con la excusa de vernos para celebrar el nuevo año. Me hacía ilusión, pues me los aprecio, y no dudo de que ellos a mi también.
Mi sorpresa, al llegar al restaurante donde habíamos quedado, fue comprobar que no estaban solos, les acompañaba un compañero de trabajo. Ninguna objeción, me considero una persona abierta y sin demasiados problemas para la relación social. Cenamos amenizando los alimentos con una charla animada regada con un buen vino.
Hasta aquí todo normal.
Empecé a desconcertarme hacía los postres, momento en que mis amigos, incentivados quizás por el alcohol ingerido, mostraron un interés desmesurado por “venderme” las cualidades de su amigo.
Con el café, y tras prometer una próxima barbacoa en su casa, les entraron unas prisas desesperadas por marcharse empeñándose en que nosotros continuáramos la velada para “conocernos mejor” (¿¿¿¿????)... de lo cual me zafé levantándome de inmediato a la par que el matrimonio, y disculpándome por tener que madrugar. Evidentemente no sentía ningún interés en saber más sobre aquella persona.
No contentos con eso, una vez fuera del local, se empecinaron en que su amigo me acompañara a casa, y a pesar de insistir en que solo debía cruzar la calle, no conseguí evadirme y el chico amablemente me dejó en el portal, despidiéndonos cortésmente hasta otra, mientras el matrimonio desaparecía en dirección contraria.
No me pidió el teléfono, de lo cual me alegré, porque no tenía ningún interés en dárselo.
El choque, casi traumático lo he tenido esta mañana, cuando ha sonado el móvil... y era él !!, quería invitarme a comer. Por fortuna no he tenido que buscar ninguna excusa, simplemente le he dicho la verdad, que no, que tenía trabajo preparando un proyecto para mi curso.
Voy a tener que hablar seriamente con los rusos... a ver si se enteran que no necesito alcahuetes ni celestinas, y que ya soy suficientemente mayor para valerme por mi misma y para escoger a quien le doy o no le doy el número de mi teléfono.
¿Porqué se empeña todo el mundo en creer que una mujer no puede vivir sola y decidir con quien sale y con quien no? ¿de donde surge esta tendencia a querer emparejar a toda costa, a las personas solitarias?. No dudo de sus buenas intenciones, pero podían por lo menos tener un poco de vista, avisar de sus intenciones y como mínimo... intentar acertar en la elección.
Esa es la diferencia que voy a tener que explicar a mis amigos, un matrimonio ruso que hace ya varios años que conozco. Me llamaron hace unos días para invitarme a cenar, con la excusa de vernos para celebrar el nuevo año. Me hacía ilusión, pues me los aprecio, y no dudo de que ellos a mi también.
Mi sorpresa, al llegar al restaurante donde habíamos quedado, fue comprobar que no estaban solos, les acompañaba un compañero de trabajo. Ninguna objeción, me considero una persona abierta y sin demasiados problemas para la relación social. Cenamos amenizando los alimentos con una charla animada regada con un buen vino.
Hasta aquí todo normal.
Empecé a desconcertarme hacía los postres, momento en que mis amigos, incentivados quizás por el alcohol ingerido, mostraron un interés desmesurado por “venderme” las cualidades de su amigo.
Con el café, y tras prometer una próxima barbacoa en su casa, les entraron unas prisas desesperadas por marcharse empeñándose en que nosotros continuáramos la velada para “conocernos mejor” (¿¿¿¿????)... de lo cual me zafé levantándome de inmediato a la par que el matrimonio, y disculpándome por tener que madrugar. Evidentemente no sentía ningún interés en saber más sobre aquella persona.
No contentos con eso, una vez fuera del local, se empecinaron en que su amigo me acompañara a casa, y a pesar de insistir en que solo debía cruzar la calle, no conseguí evadirme y el chico amablemente me dejó en el portal, despidiéndonos cortésmente hasta otra, mientras el matrimonio desaparecía en dirección contraria.
No me pidió el teléfono, de lo cual me alegré, porque no tenía ningún interés en dárselo.
El choque, casi traumático lo he tenido esta mañana, cuando ha sonado el móvil... y era él !!, quería invitarme a comer. Por fortuna no he tenido que buscar ninguna excusa, simplemente le he dicho la verdad, que no, que tenía trabajo preparando un proyecto para mi curso.
Voy a tener que hablar seriamente con los rusos... a ver si se enteran que no necesito alcahuetes ni celestinas, y que ya soy suficientemente mayor para valerme por mi misma y para escoger a quien le doy o no le doy el número de mi teléfono.
¿Porqué se empeña todo el mundo en creer que una mujer no puede vivir sola y decidir con quien sale y con quien no? ¿de donde surge esta tendencia a querer emparejar a toda costa, a las personas solitarias?. No dudo de sus buenas intenciones, pero podían por lo menos tener un poco de vista, avisar de sus intenciones y como mínimo... intentar acertar en la elección.
Comentario:
Estoy segura que lo hicieron con la mejor intención, quizá deberías darles una oportunidad, porque si ellos decidieron presentarte al tipo en cuestión es porque lo consideraron una buena opción para ti, no crees?
Y sí, es tan molesto que los amigos quieran emparejarnos con sus otros amigos, sólo porque nos ven solas... pero la intención es lo que cuenta.
Y si el tipo no fue de tu agrado, pienso que debes decir no y ya, porque luego son de un insistente...
Suerte!!
Y sí, es tan molesto que los amigos quieran emparejarnos con sus otros amigos, sólo porque nos ven solas... pero la intención es lo que cuenta.
Y si el tipo no fue de tu agrado, pienso que debes decir no y ya, porque luego son de un insistente...
Suerte!!
Comentario:
Y si hubieran acertado en la elección...
Comentario:
Habla con tus amigos, si es que aún te quedan ganas, porque tiene que ser algo muy violento (vamos, sólo con leerte me lo ha parecido).
Un beso
Un beso
Comentario:
...
Comentario:
Bueno, estoy segura de que su intención no era mala en absoluto, y si hablas con ellos y les dejas las cosas claras seguro no lo vuelven a hacer.
Por lo menos te podían haber avisado de la encerrona ;)
Besotes.
Por lo menos te podían haber avisado de la encerrona ;)
Besotes.
Comentario:
Nunca soporté que me quisieran endilgar a alguien por el mero hecho de estar sola. Que se empeñaran en buscarme pareja (en recordarme que estaba sola) continuamente. Y menos aún: nunca he soportado que intenten "cuidar de mí" como si fuera una inútil...
Sí, señor, tendrás que hablar con los rusos y enseñarles la diferencia entre "alcahuete" y "cacahuete" :D (ah, y cruzar los dedos para que el chico no vuelva a llamarte que los hay muy persistentes)
Sí, señor, tendrás que hablar con los rusos y enseñarles la diferencia entre "alcahuete" y "cacahuete" :D (ah, y cruzar los dedos para que el chico no vuelva a llamarte que los hay muy persistentes)






