Una noche de caza
Me disponía a relajarme después del estrés que me dio el día
Esta vez había escogido el ordenador para evadirme de los problemas que me había planteado mi amiga en nuestro paseo por el puerto.
Me sentía saturada, pues hacía días que yo misma no cesaba de darle vueltas a las mismas ideas. Y sus palabras no hicieron sino confirmar aquello que yo no quería oír. Pero la vida a veces se nos complica más de lo que nos gustaría...Y es que no es fácil estar enamorada de un hombre casado, y menos aún comprender a alguien en esa situación si uno mismo no lo ha experimentado. Tiene sus pros.. y tiene sus contras.
Mientras yo me empeñaba en ensalzar los pros... mi amiga, como buena realista, en su intento por ayudarme, se esmeraba por supuesto en valorar más los contras ...
_”no te cuelgues mas de lo que ya estas, - me decía - ...de alguien que no puede amarte con la integridad de todo su ser”. “tu lo dejaste todo por él...en cambio él no solo no es capaz de dejar nada por ti, sino que cada vez quiere más y se dispersa en una vida de libertinaje”... "Mírate por favor, proseguía implorándome en su intento de convencerrme ...no te degrades a ti misma, no dejes que se ria de tí...una cosa es ser la “otra” “la amante” o “la querida”, y vivir ese amor en plenitud, dentro de vuestras limitaciones, pero gozando de esa entrega mutua en una pasión única.... y muy distinto es ser una más de las “otras” y encima resignarte a tu suerte encerrándote a ti misma.
No te ciegues, tu vales mucho más (seguía animándome).... ábrete a la vida, ...solo debes proponértelo... hay muchos hombres libres con verdaderos deseos de entregarse sólo y por completo a una mujer como tu, y a amarte como te mereces".
Aquí mi amiga exageraba, porque ni era cuestión de solo con proponérmelo, ni conocía la existencia de tantos hombres ideales como ella pintaba, para poder hacer yo propósito alguno...(donde deben esconderse? Porque mi amiga insiste : de haberlos , haylos !!)...
_”...sal de caza esta noche”...me recomendó en sus últimas palabras a la vez que me guiñaba un ojo pícaramente en una complicidad silenciosa. Entre risas y un par de besos reforzamos una vez más nuestra amistad y nos despedíamos hasta más ver.
No le hice caso y esa noche me fui a casa. Necesitaba refugiarme en la soledad para digerir tranquilamente todo aquello que me inquietaba.
Y en esas estaba yo...intentando relajarme, olvidándome de mí misma y mis circunstancias ante la pantalla del PC...cuando me pareció que una sombra recorría el techo de mi estancia...
Miré más detenidamente ....y observé con horror: aquello era un monstruo con patas...y cola¡¡¡
Le reconocí al instante. Era la lagartija que semanas atrás yo misma había perseguido por la terraza y que hacía meses que se escondía por entre las plantas sin dejarse encontrar...pero....que diablos hacia dentro de mi espacio personal?????
Seguía allí plantada, quieta, desafiante y retándome .... no me lo pensé dos veces, cogí la escoba cubriéndola con un paño, y con toda la precisión de la que fui capaz ....zas¡....sitié al dragón bajo la presión del palo...pero el animalejo se escabullía sin apenas inmutarse. Tampoco huía, se limitaba a apartarse levemente.
Visto que mis métodos para disuadirlo de permanecer en mis estancias y dominios, eran inútiles, decidí aplicar medidas más severas, y me fui en busca de la escalera mas alta que puede encontrar mientras rezaba para que al volver el invasor no se hubiera escondido. Y así fue.
Me temblaban hasta las pestañas, pero solo de pensar que podía meterse en mi habitación ,,,incluso en mi cama¡¡¡¡...me salieron fuerzas de flaqueza para encaramarme a lo mas alto y atrapar a mi enemigo con unos guantes, porque si lo llego a tocar directamente con la mano me muero, no sé si de la impresión o de asco. Aún así sentir como le tenía apresado bajo el trapo me producía una sensación desagradable. Sabia que no podía titubear. Necesitaba ejercer la justa presión como para no dejarlo escapar, pero tampoco lastimarlo... no soportaría convertirme en una asesina por tan poca causa !.
Sentí su cuerpo gomoso, blando, sin huesos como se movía bajo mis dedos buscando una salida (axssssss). Pero no vacilé, le atrapé, lo saqué a la intemperie y esta vez lo lance lo mas lejos que pude devolviendolo al bosque y advirtiéndole con una voz que pretendía impresionarle (...me temo que ni se inmuto el animalejo), que respetara mis dominios....habían pasado dos horas y yo aún seguía temblando, ahora ya no sabía si de asco, de miedo o de risa....
Acabé riéndome de mi misma...jajajaja
Vaya nochecita de juerga sarganteril ... creo que cuando mi amiga se despidió recomendándome que "saliera de caza".....no se refería precisamente a este tipo de lagartos....¿ verdad ?.
Esta vez había escogido el ordenador para evadirme de los problemas que me había planteado mi amiga en nuestro paseo por el puerto.
Me sentía saturada, pues hacía días que yo misma no cesaba de darle vueltas a las mismas ideas. Y sus palabras no hicieron sino confirmar aquello que yo no quería oír. Pero la vida a veces se nos complica más de lo que nos gustaría...Y es que no es fácil estar enamorada de un hombre casado, y menos aún comprender a alguien en esa situación si uno mismo no lo ha experimentado. Tiene sus pros.. y tiene sus contras.
Mientras yo me empeñaba en ensalzar los pros... mi amiga, como buena realista, en su intento por ayudarme, se esmeraba por supuesto en valorar más los contras ...
_”no te cuelgues mas de lo que ya estas, - me decía - ...de alguien que no puede amarte con la integridad de todo su ser”. “tu lo dejaste todo por él...en cambio él no solo no es capaz de dejar nada por ti, sino que cada vez quiere más y se dispersa en una vida de libertinaje”... "Mírate por favor, proseguía implorándome en su intento de convencerrme ...no te degrades a ti misma, no dejes que se ria de tí...una cosa es ser la “otra” “la amante” o “la querida”, y vivir ese amor en plenitud, dentro de vuestras limitaciones, pero gozando de esa entrega mutua en una pasión única.... y muy distinto es ser una más de las “otras” y encima resignarte a tu suerte encerrándote a ti misma.
No te ciegues, tu vales mucho más (seguía animándome).... ábrete a la vida, ...solo debes proponértelo... hay muchos hombres libres con verdaderos deseos de entregarse sólo y por completo a una mujer como tu, y a amarte como te mereces".
Aquí mi amiga exageraba, porque ni era cuestión de solo con proponérmelo, ni conocía la existencia de tantos hombres ideales como ella pintaba, para poder hacer yo propósito alguno...(donde deben esconderse? Porque mi amiga insiste : de haberlos , haylos !!)...
_”...sal de caza esta noche”...me recomendó en sus últimas palabras a la vez que me guiñaba un ojo pícaramente en una complicidad silenciosa. Entre risas y un par de besos reforzamos una vez más nuestra amistad y nos despedíamos hasta más ver.
No le hice caso y esa noche me fui a casa. Necesitaba refugiarme en la soledad para digerir tranquilamente todo aquello que me inquietaba.
Y en esas estaba yo...intentando relajarme, olvidándome de mí misma y mis circunstancias ante la pantalla del PC...cuando me pareció que una sombra recorría el techo de mi estancia...
Miré más detenidamente ....y observé con horror: aquello era un monstruo con patas...y cola¡¡¡
Le reconocí al instante. Era la lagartija que semanas atrás yo misma había perseguido por la terraza y que hacía meses que se escondía por entre las plantas sin dejarse encontrar...pero....que diablos hacia dentro de mi espacio personal?????
Seguía allí plantada, quieta, desafiante y retándome .... no me lo pensé dos veces, cogí la escoba cubriéndola con un paño, y con toda la precisión de la que fui capaz ....zas¡....sitié al dragón bajo la presión del palo...pero el animalejo se escabullía sin apenas inmutarse. Tampoco huía, se limitaba a apartarse levemente.
Visto que mis métodos para disuadirlo de permanecer en mis estancias y dominios, eran inútiles, decidí aplicar medidas más severas, y me fui en busca de la escalera mas alta que puede encontrar mientras rezaba para que al volver el invasor no se hubiera escondido. Y así fue.
Me temblaban hasta las pestañas, pero solo de pensar que podía meterse en mi habitación ,,,incluso en mi cama¡¡¡¡...me salieron fuerzas de flaqueza para encaramarme a lo mas alto y atrapar a mi enemigo con unos guantes, porque si lo llego a tocar directamente con la mano me muero, no sé si de la impresión o de asco. Aún así sentir como le tenía apresado bajo el trapo me producía una sensación desagradable. Sabia que no podía titubear. Necesitaba ejercer la justa presión como para no dejarlo escapar, pero tampoco lastimarlo... no soportaría convertirme en una asesina por tan poca causa !.
Sentí su cuerpo gomoso, blando, sin huesos como se movía bajo mis dedos buscando una salida (axssssss). Pero no vacilé, le atrapé, lo saqué a la intemperie y esta vez lo lance lo mas lejos que pude devolviendolo al bosque y advirtiéndole con una voz que pretendía impresionarle (...me temo que ni se inmuto el animalejo), que respetara mis dominios....habían pasado dos horas y yo aún seguía temblando, ahora ya no sabía si de asco, de miedo o de risa....
Acabé riéndome de mi misma...jajajaja
Vaya nochecita de juerga sarganteril ... creo que cuando mi amiga se despidió recomendándome que "saliera de caza".....no se refería precisamente a este tipo de lagartos....¿ verdad ?.
Comentario:
Jejeje... me ha hecho reír la parte final. La parte inicial ha sido más reflexiva. Tu amiga tiene razón, lo siento pero creo que sin tener más datos de 'tu lagarto' no hay muchos puntos a favor en salir con un hombre casado. Tendrá más experiencia? Quizá será más infiel. Te sabrá comprender mejor? Quizá sea demasiado dominador. Y así con todo... Así que yo, como tu amiga, te aconsejaría salir más de caza de lagartos de dos metros, te mereces un chico a tu nivel, de tu edad, experiencia, ilusión, etc... Que te de al mismo nivel que tu le das.






