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Confesiones desde mi hamaca
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30 Nesciencia, ignorancia y error
Es preciso distinguir entre nescencia, ignorancia y error.
Llamamos nescencia a la simple ausencia de saber.
La ignorancia, por su parte, añade un nuevo matiz a la mera carencia de conocimiento: es la privación de un conocimiento para el que se posee naturalmente aptitud..
El error consiste en afirmar lo falso como verdadero.

Por lo tanto, el error añade, respecto a la ignorancia, un nuevo acto; se puede ser ignorante sin formar ninguna sentencia acerca de lo ignoto y, en tal caso, no se yerra; mientras que el error consiste en hacer un juicio falso acerca de lo que se ignora.

Lo falso se opone a lo verdadero.
La verdad formal (o lógica) consiste en la adecuación del sujeto que conoce con la cosa conocida.Tiene dos dimensiones esenciales, una reflexiva sobre el propio acto de conocer, la otra consistente en la adecuación del entendimiento con la realidad; la falsedad es justamente la inadecuación.

El bien del entendimiento es el conocimiento de la verdad.
Los hábitos que perfeccionan el intelecto para conocer se llaman virtudes (dianoéticas), ya que facilitan que la mente realice actos buenos.
La falsedad en cambio, no sólo es la carencia de la verdad, sino su corrupción.
No es lo mismo el que carece por completo del conocimiento de la verdad, que aquél que tiene una opinión falsa, cuya estimación esta corrompida por el error.

En el error hay una falta de reflexión. En el juicio erróneo se toma la parte (lo que se conoce) por el todo: conocimiento completo, o suficiente para juzgar con la verdad.

Para alcanzar la verdad y evitar el error es importante la predisposición moral de cada uno.
Si buscamos sólo los propios intereses, como parecen aceptar algunas gnosologías modernas, fácilmente nos dejaremos llevar de aquellas apariencias que consideramos convenientes para nuestros propósitos.
Si en cambio, se procura buscar el bien en sí mismo, quedará abierto, aunque siempre será angosto, el camino, hacia la Verdad que, como el Bien, se fundamenta en el Ser de las cosas.

Conclusión: No es lo mismo, el que no sabe, que el que no quiere saber.
Como tampoco tienen nada que ver el que sabe lo que conoce, del que sabe e intentando engañar a los demás, se engaña a sí mismo.
 
Comentario:
Me acabas de teletransportar a tercero de BUP. Al profe de filosofía lo llamábamos El Torero, y eso le enfurecía. A veces cuando entraba en clase, se encontraba encima de la mesa un toro de plástico, o dibujada en la pizarra una plaza de toros en plena corrida (taurina), o bien pintada la figura de un torero con "traje de luces" (esa fui yo, pinté un traje todo lleno de bombillas, jjejejejejej). Creo que le llamaban así porque cuando se sentaba apoyaba los pies por las puntas de los dedos, como hacen los toreros cuando entran a clavar banderillas. Odié la filosofía por su culpa. Luego la redescubrí yo sola, como forma de vida, ya que quien no reflexiona sobre su propia existencia se pierde buena parte de ella.

Filosofemos pues.

Besazos desde el cálido sur.
 
Comentario:
Es obvio q los q no quieren saber cometen un error, o eso creo, pero no podemos culpar a alguien por ser cobarde, solo d los actos q pueda realizar siendolo, igual q no podemos negar el consuelo del autoengaño, para aquel q no encuentra otra salida

La debilidad es muy humana, como tb lo es ser condescendiente con los debiles, pero sin permitir q interfieran en nuestra vida, pq ante el egoismo ajeno, es mejor escoger el propio

Un besazo
 
Comentario:
Ufff...

Complicado para mi
(Suena a docto y creo que lo es... pero "no lo se")

Actuo según esa creencia y lo acepto
Pero no lo se...

Bueno... lo que sí se es que me llevo el beso prometido a la entrada del blog.
 
Comentario:
No, no es lo mismo el que no sabe que el que no quiere saber; los primeros tienen arreglo, con los segundos no hay nada que hacer porque se empeñan en su ignorancia.

Tampoco es lo mismo mentir que engañar. Y lo que me costó entenderlo...

Besos
 
Comentario:
Hay gente que solo quiere saber lo que le interesa.
Hay gente que quiere saber demasiado, de todo entiende y de nada sabe.
Y hay gente, que simplemente intenta aprender algo nuevo cada día, por muy pequeño que sea.

Besotes.
 
Comentario:
Cuánta razón:

No es igual el que no sabe, que el que no quiere saber.
Y de los que no quieren saber, desgraciadamente, hay muchos (y cada vez más).

Un saludo
No