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Confesiones desde mi hamaca
Relato de día... sueños de noche
Acerca de
Un beso...solo por venir a verme ********** ************
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Sindicación
  
 
2 El beso robado
Al poco tiempo le surgió otro viaje de trabajo, pero no estaría en la ciudad, iba al extrarradio...cuando me dijo el lugar concreto no me lo podía creer, o era una confabulación estelar o una casualidad más, lo cierto es que, ¡venía a mi pueblo!...ósea que hacia años que, una o dos veces al mes frecuentaba las cercanías de mi casa... y nosotros sin enterarnos!... si es que éramos el colmo de la prudencia y la discreción.
Esta vez me pidió cenar con él... y accedí; a pesar del riesgo que eso podía suponer, me apetecía volver a verle. Además por aquel entonces yo estaba cerrada a los sentimientos y convencida de que no pasaría nada, pues creía que ni siquiera me sentía atraía por él. Me sentía segura. Para mí era solo una amistad. Y sí, compartimos pensamientos, ideas y alguna que otra confidencia entre risas mientras nos tomamos unas tostadas con embutido ibérico y un buen vino.

Era un día de invierno entre semana, había salido tarde del trabajo. Me dio el tiempo justo de llegar a casa darme una ducha rápida, enfundarme los pantalones de pana con un jersey de cuello alto y subirme a unas botas de montaña; el pelo a “lo pollo” mojado sin arreglar; no me pinte ni me puse colores de “guerra”. Es decir pretendía ser la antítesis de una mujer bien arreglada. Pense que con ello dejaba claro que mi intención no era conquistar, ligar y mucho menos seducir a nadie. No me sirvió de nada, luego supe que eso aun le hizo despertar más su deseo y me recuerda muchas veces que supero la prueba del “pelo pollo”.

Tras la cena decidimos ir a tomar una copa. Y pasó lo que no tenía que pasar... o si. Deambulamos por las estrechas calles desérticas (afortunadamente para mi, pues temía encontrarme con algún conocido) en busca de algún local abierto.
Hacía frío, caminábamos separados mientras continuábamos hablando incansablemente (no recuerdo de que, pero ambos estabamos enfrascados en algún tema de actualidad)... nos paramos inesperadamente, dio un paso al frente mientras giraba hacia mí y se acerco... ya no se bien si me besó y sentí de nuevo aquella xispa, o apareció la xispa y me besó ..o todo se produjo simultáneamente.

Fue un beso robado... suave, muy suave, casi imperceptible. Sus labios se depositaron en los míos ...apenas rozándolos. Duró solo unos segundos. Un beso puro, aparentemente casto que apenas dejaba entrever el deseo irreprimible que nos producía esa xispa aun incomprendida... no lo pudimos evitar, sucedió. El me besó...y me dejé besar, apenas pude reaccionar, me tomo por sorpresa. Seguimos caminando, retomamos el tema de la conversación... yo me sentía temblar... me colgué de su brazo porque temí perder el equilibrio.
Le dejaba hablar... me sentía confusa, algo raro sucedía en mi interior,...se había encendido una luz de colores desconocidos para mi en esos matices, que me producían el despertar de nuevas sensaciones,... o quizás no eran tan nuevas y yo las tenía muy olvidadas; el sentimiento de culpa también aparecía para complicarme mas las ideas; ¿que hacia yo allí?... el caso es que estaba embelesada en diseccionar mis sentimientos y no atinaba a hablar coherentemente. ¿Qué me estaba pasando?. En esos momentos era incapaz de racionalizarlo. Solo podía sentir esa corriente que recorría mi cuerpo y me hacía flotar sin poder reaccionar. No entendía nada ...pero me dejaba llevar.
Entramos en el único local que encontramos abierto a esas horas, un sitio extraño con una mesa discreta y un camarero mariquita que nos servia las copas con mirada de complicidad. Allí ya no nos robamos mas besos, nos los regalamos, nacieron las primeras muestras de cariño, los primeros abrazos... las tímidas caricias... ya no hablábamos tanto con palabras como con el lenguaje gestual, pero sí recuerdo que establecimos varios pactos... el principal: ninguno de los dos íbamos a renunciar a variar nada en nuestra familia. Queríamos vivir ese sentimiento que afloraba a nuestra piel, Pero tampoco podíamos consentir hacer daño a terceros. Esa era una premisa prioritaria.
Aunque a veces las cosas no salen como uno quiere... y muy pronto el cosmos se confabuló para que no fuera así ...
 
Comentario:
No te conocia. Ahora un poco.
Te he añadido a mis favoritos y voy a seguir tus relatos.
No hay CASI nada tan rico como un primer beso, ni ningun beso tan rico como uno robado y admitido. Es una sensacion de triunfo MUTUO. Es estar mutuamente de acuerdo en lo que apetece. Ese se recuerda siempre, algun otro beso se pierde en la memoria pero ese no.
A mi lo que mas me provoca es la naturalidad en la forma de vestir y no ir "tuneada", (sin maquillaje)
 
Comentario:
sigo, como te dije, con atención tu relato, y espero la próxima entrega con impaciencia.


Muchos besos.
 
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Sigo tu relato... emocionante
 
Comentario:
No se puede encarcelar la vida con premisas, con pactos, la vida sigue y lo que menos le importa a ella es el daño colateral, ese hay que saber encajarlo y resolverlo, ponerse las botas y seguir, pararse sólo para respirar y tomar impulso.
 
Comentario:
me parece que empiezas una historia interesante. bueno, no es una historia, es tu realidad. supongo que me siento tentada de seguir leyendo, porque en ti me veo tambien reflejada en cierto modo...
te agrego y te sigo!
 
Comentario:
¿Por fascículos?
Mejor, así tengo un pretexto pa' volver. No es que lo necesite, pero....
No