Pequeño
De pequeño queria escribir sobre las cosas cotidianas en un periódico, una columna diaria. Quería hacerlo sin pudor y sin miedo de mostrar mis sentimientos más íntimos, yo pensaba que era un trabajo agradecido donde podría tomar mucho café, o mejor aún, donde podría trabajar desde las cafeterias, y a través de las cristaleras mirar a todas esas chicas bajitas con la carpeta asida al pecho y los pantalones ajustados, que caminan despacio por la ciudad.
Pensaba, que lo importante, era tan pequeño como yo en ese momento, y que en los paseos que daba con mi padre, de su mano, estaba todo, más que en la política o en la economía, más que en los grandes proyectos y en las grandes empresas, cerca de las palabras, los cariño y las miradas que formaban mi universo personal. Siendo pequeño es más fácil que todo esté recogido, ahora, de mayor, a veces todo está a grandes distáncias de todo y el esfuerzo por ordenar todas esas cosas y no olvidarte de ellas y que vuelvan a formar parte de ti, es grande y lleva tiempo. A veces, cuando me pierdo, pienso en cosas pequeñas, para sentirme mejor.
Un dia, alguien se interesó por una herida que tenía casi siempre en mi rodilla izquierda, me la hacia a escondidas, cuando me despertaba, empezé a sentir que es agradable que alguien se interese por tus heridas, aunque es cierto, que también empezé a sentir el dolor. Con todas estas cosas, descubrí que las caricias o un montón de palabras bonitas seguidas, eran mejor medicina que las pastillas, y al ser pequeño, ni siquiera me planteaba que pudiera sonar cursi todo ésto.
Mi casa, pensaba entonces, tendría que ser pequeña y con mucha luz, todo en un mismo espacio (ahora lo llaman loft) que desde la cocina pudiera ver la cama y que desde la cama pudiera ver la calle, desde la calle pudiera verte a ti y que contigo, y de tu mano, pudiera verlo todo. Osea, una utopia de mucho cuidado. Me acaba de salir y no la pienso borrar, porque me gusta como suena. Con todo ésto, y sin quererlo, estaba confeccionando mi vida, trabajar en un periódico, mi necesidad de cariño, mi casa, tú...
De pequeño queria conservar a mis amigos para siempre, de hecho quería conservarlo todo para siempre, que ingenuo y tonto, no sabía que eso ya no dependía de mi, que pedirte que no me abandones no era asunto mio, por eso un dia la vida se llevó a mi padre y otro un amigo dejó de ser mi amigo, y ahora, me enfado cuando no soy capaz de ver salir el sol o cuando al salir del trabajo ya es tarde para ver atardecer, o cuando no me estremezco me enfado y me enfado mucho cuando no me abrazan, o grito cuando el dia de hoy ha pasado ya y lo ha hecho sin más, me duele todo cuando no puedo hacerte el amor, o cuando no tengo miedo ya tengo mucho porque significa que algo me importa menos, y entiendo, que como las heridas, me las provoco para que me las atiendan, que a veces parece que nadie lo vea, que es por eso, que no es por otra cosa...

[Mi hermana, yo, una amiga de mi hermana]
Antes del atardecer
Celine- Prefiero no seguir idealizando las cosas. Sufrí tanto. Aún tengo sueños pero no sobre mi vida amorosa. No me entristece, es así.
Jesse- ¿Por eso sales con alguien que nunca está?
Celine- Si, no puedo con el dia a dia. Compartimos buenos momentos. Él se va y le echo de menos, pero así no me duele tanto. me agobia estar todo el día juntos.
Jesee- Acabas de decir que necesitas que te quieran.
Celine- Si, y cuando ocurre, me mareo, soy un desastre. Sólo soy feliz estando sola. Es mejor estar solo, que sentirse solo estando acompañado.
Es difícil ser romántica. Empiezas así pero después de varios palos te olvidas del romanticismo y aprendes a aceptar lo que te pasa.
Jesse- Lo siento, ¿tan malo era?. No, ¿verdad?
Celine- No es eso. Estaba bien hasta que leí tu jodido libro. Me removió cosas, me acordé de lo romántica que fuí, de las ilusiones que tenía. Ahora ni siquiera creo en el amor. No siento nada por la gente. Gasté todo mi romanticismo en aquella noche y nunca más sentí lo mismo, como si me hubieran robado el amor. Te lo dí y tú te lo llevaste. Sentí frio, como si el amor no fuera para mi.
Jesse- Soy tan feliz de poder estar contigo. Me alegra que no te hayas olvidado de mi.
Celine- No lo he hecho, y eso me jode. Vienes a París tan romántico y casado. Que te den. A ver si te enteras que no quiero salir contigo. Lo último que necesito es un hombre casado. Ha pasado tanto tiempo... Ya no se trata de ti.
Jesse- Dices eso y ni siquiera te acuerdas de haber follado.
Celine- Claro que me acuerdo.
Jesse- ¿De verdad?
Celine- Son cosas que dicen las mujeres.
Jesse- ¿En serio?
Celine- ¿Qué iba a decir? ¿Qué me acordaba del vino en el parque? ¿De cómo mirábamos las estrellas desaparecer? Lo hicimos dos veces, idiota!
Jesse- ¿Sabes qué? Estoy tan contento de verte...

La novia cadáver
Las películas de dibujos no son las que más me gustan, pero las de Tim Burton me parecen tan reales y sentidas.
Victor está a punto de casarse con Victoria pero nunca se han visto antes, además él (que es un muñeco) tiene unos ojos preciosos llenos de miedo y de amor y es un desastre que lo tira todo, y es un enamoradizo y es casi más tímido que Victoria (su nueva novia), que lo quiere con locura, aunque solo haga cinco minutos que lo acabe de conocer... pero no todo es perfecto (porque es real) y aparece Emily, que es la novia cadáver, y que a pesar de estar muerta conserva la inocéncia y la pureza, y una ilusión tan delicada, que se enamora con locura de Victor, a pesar de saber que hay cosas que no son para ella, como estar viva...
Pero aunque no lo parezca, no es una história triste ni Emily es la mala de la película,... Emily es dulce y comprensiva (aparte de tener un escotazo), y Victor la acaba queriendo, aunque sabe que un dia regresará al mundo de los vivos y le romperá el corazón a Emily... la história es un dilema muy divertido, por un lado en el mundo de los muertos Victor se aleja de su aburrida vida hasta ese momento, y descubre bares que no cierran, recupera a su perrito Sobras y empieza a querer a Emily, pero por otro lado está enamorado de Victoria y como hace dias que no la vé, seguro que se muere de deseo por ella, aunque aún ni siquiera han hecho el amor, porque como se han visto muy poco, sólo cinco minutos...
