esdepp
 
Colgado de la luna

Me gustaría tener un blog que se actualizara más a menudo y que no fuera una plantilla, que tuviera cierta actitud, sobre todo que no fuera modernillo, y sí que tuviera un rollo vintage, eso sería estupendo, que estuviera lleno de cafés y camisetas, que fuera serio pero que un día pudiera escribir un post intrascendente, que tuviera canciones de músicos con personalidad y estilo como ariel o como quique, con dos o tres comentarios, eso es muy importante porque le dá un aire triste y desapercibido muy interesante ;) que no soltara los típicos rollos de yo hago esto y esto y todo es increible, que no me diera verguenza todo después de pulsar en publicar, que no fuera tan comercial y nostálgico, que en el fondo no lo soy tanto!, que contara los paseos de niño con mi padre, que hablara más de mis amigos, que no tuviera tanto cine que ya canso, y sobre todo, me encantaria escribir de deseo y de sexo, jo, es que eso me encantaria, escribir sobre lo que te pones y lo que te quitas, sobre lo que piensas (si lo supiera, claro) y sobre braguitas, labios, pantalones, tardes, noches, días, camas, pliegues, probadores, menos trabajo, las luces de navidad, el frio, todo eso...

"...no creo que haga falta una razón, si nadie va a pedir ninguna explicación... si sabes que no puedes resistir, quizá es la ocasión para dejarse ir.... hay quien se ha descuidado y ahora está... colgado de la luna y ya no volverá... y ya no volverá"

un blog contento, eso estaría bien

 
La persona que fuímos

Estando por ahí, en plan solo, esperando a alguien, o haciendo tiempo, me dá por comprar cosas, a veces pensando en alguien para regalar, otras para mi: algo de ropa, un libro, discos, cualquier cosa, y quiero creer que no es por un afán consumista, sino porque en ese momento eso me pone contento y no son grandes gastos y confio en que un día me harán bien.

Hace ya unos días me compré un librito maravilloso que ayer me leí, el argumento viene a explicar todas las etapas por las que pasó la escritora, en su relación de amor con G., a través de los objetos que la habitaron: alguna foto, cartas, una caja de metal naranja, un cuarto de baño, una casa que ya no recuerda ni como era, unas postales, un taxi...

Yo también he tenido un taxi, y antes tuve cartas y mucho antes una foto rota... todos hemos tenido de eso!... y de hecho, ese es el recuerdo que realmente acabas conservando. No son unos ojos, por mucho que quede más romántico decirlo. Pues porque luego llega un momento, el más triste, donde ya has olvidado sus ojos, porque has descubierto unos nuevos, o porque simplemente no los recuerdas, porque ha pasado mucho tiempo.

La persona que fuimos no es seguramente alta literatura, bueno, que tontería acabo de decir, que es la alta literatura?!! menudo rollo, vamos, que es un libro humilde, de una escritora joven, 36 años, quizás su primer libro, no lo sé, es de esos libros escritos por alguien que tiene algo que contar, y aunque viene a ser un detalle, es el detalle. Importantísimo. Que diferéncia cuando alguien tiene realmente una história que contar!. Es un libro escrito en un bar o una cafetería, vamos, estoy seguro, pero no por quitarle importáncia, sino por todo lo contrario, porque tiene el latido de un lugar lleno de gente, con una tele encendida en algún lado que oyes pero no ves, es una conversación íntima en la mesa de al lado, un teléfono que suena en tu chaqueta, un indicio de algo.

Este fragmento me sacó una gran sonrisa, me reconocí en él, yo también puedo construir una vida entera por algo así, no me cuesta nada hacerlo!, jo, es que soy muy chica en mis relaciones, será eso.


"En realidad mi perro no tiene cinco años, sino veintinueve. Cuatro por siete veintiocho, más uno que suma el primero: veintinueve. El año que viene cumplirá treinta y seis y será más viejo que yo. Éste siempre me ha parecido un dato fascinante. Y siempre lo menciono, aunque nadie parece sorprenderse tanto como se sorprendió G cuando se lo dije:

- Es fascinante -me dijo.
Y eso es exactamente lo que yo quería escuchar.

-¿Verdad? -contesté, coqueta.
-Claro.

Yo a partir de una frase como ésta podría construir una vida. O eso es lo que suelo pensar cuando los momentos así suceden. Pero luego la realidad recuerda, martilleante, contundente, precisa, que con frases así no se pueden construir vidas. Que no y basta. Y claro, yo me desmorono con una facilidad apabullante, como si nunca antes hubiera sabido que es necesario mucho más para construir algo.

- Es fascinante.
- ¿Verdad?
- Claro.

Que no."

La persona que fuimos, de Lolita Bosch.
Ed. Mondadori. (10 euros de nada).


 
Nunca supe bien qué


Creo que mi película favorita es ed wood, y siempre que lo comento me enfado porque todo el mundo me dice lo mismo, "ah si la peli esa de freakys del director aquel tan malo", o "no era una peli así de miedo pero en plan cachondeo?", o "ah si, el director aquel que se vestía de mujer", o lo que me ha dicho un compañero de trabajo esta semana! (david, joder!) "es la única peli de jonnhy depp que no le ha gustado a mi mujer...", y si que es un poco de todo eso, pero también es alguna cosa más que me importa mucho y que nunca he sabido del todo qué es.

Cuando estás empezando a conocer a alguien siempre hay una fase muy emocionante que es el intercambio de gustos donde piensas "como no le guste lo que me gusta a mi me largo ahora mismo!" (y siempre acabas quedándote), y ahí yo no me aclaro, y paso de explicar cuando me siento algo solo, que mi favorita es lost in translation, a decir que es eternal sunshine of the spotless mind cuando me enamoro de una Clementine, o defiendo leaving las vegas aunque me digan que es un video-clip, o me fascina que en tu vida en 65 min haya encontrado tanto de dentro de mi que creo que no puede ser, o que quizás sea los amantes del círculo polar la que haya visto más veces y siempre que lo hago me entren tantas ganas de vivir, o me ponga rollo muy pedante y recuerde el momento en que los actores llegan temprano, con sus abrigos, por las calles humantes de N.Y, a ensayar a ese teatro destartalado en la maravillosa vania en la calle 42

ed wood era una persona con ideas muy torpes y por las que luchaba con entusiasmo e ilusión, era alguien mal visto y fuera de lugar al que despreciaban porque no tenía talento ni dinero, pero él se volvía a levantar con dignidad y amor, alguien en quien solo creia la protagonista femenina de la película, quizás tan perdida o seguramente tan especial como él, una persona diferente, con pocos amigos, esas personas que conservan el misterio de la inseguridad y del temor al dolor, las que no pueden permitirse otro error por si no vuelven a ser capaces de continuar,... y que sentido tiene la vida si al acabarla no puedes decir que lo has hecho con dignidad, que has sido tú en tu manera y estilo, y que si, que ha sido especial.

Lo que nunca supe bien qué, lo explica de maravilla Enric González en su último libro, cuando habla de un periodista amigo suyo que conoció en su estáncia en Nueva York...

"Era, además, generoso e inteligente, y en el interior le ardía algo, nunca supe bien qué. Una persona especial."
Historias de N.Y.
Enric González.


[Ningún trailer de ed wood refleja ni minimamente la película, pero éste es muy cortito y si que conserva un aire de la emoción que a mi me dá. Además tiene un trozo de la canción "la lune brille pour toi", de Vanessa Paradise,... y también lo interesantísimo que está jonnhy depp fumando, en la barra...].