esdepp
 
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... hace años me pasaba esta escena adelante y atrás en el video una y otra vez... me encantaba cuando Sam llega a casa, se quita el abrigo, se sienta en el sofá, con el mando empieza a cambiar de cadena, entonces decide que se traga el orgullo, va a casa de Luka, llama a la puerta, él está lavando los platos, abre, ella le saluda "...se me ocurrió de repente que... igual no habrías cenado... podriamos ir a tomar algo...", luego ya es todo demasiado cursi, y sin el contexto de todo el capítulo pues... bueno...

 
El último discurso

José María Sanz, 'Loquillo'
El periódico.
"A la salida del cine, entre la emoción y la nostalgia, escucho aún Los sonidos del silencio, de Simon y Garfunkel, mientras en la pantalla se proyectan las imágenes de los bombardeos sobre Vietnam. La imagen de Robert Kennedy en un suelo ensangrentado, un desconocido que intenta sujetarle la cabeza mientras agoniza... Recuerdos de la adolescencia. España permanecía en el silencio de Franco.

Años más tarde esa misma imagen me sirvió de trabajo de fin de curso. Un mural sobre cartulina roja rescataba las imágenes de su asesinato. ¿Cómo ve un adolescente el mundo actual? Esa era la pregunta formulada. En España empezábamos a despertar de un letargo que parecía milenario.

Fui creciendo y, a diferencia de mis compañeros, que preferían al
Che Guevara, en la pared de una habitación realmente pequeña, el póster de Robert Kennedy convivía con la imagen de Salvador Puig Antich en la portada de El Caso, muerto también por la violencia política de los hombres que no quieren saber de cambios y esperanzas.

Camino por las frías calles de Madrid, ya de madrugada, y Bobby, que así se llama la excelente película firmada por Emilio Estévez, nos devuelve la imagen de ese James Dean de la política que sobrevivió a la sombra de su hermano. Él fue la imagen del futuro denegado, de la pérdida de la inocencia. Y aquella noche del 5 de junio pasó a formar parte, junto a la Primavera de Praga, el asesinato de Martin Luther King y el Mayo francés, de un momento histórico que sembró de esperanzas y de revueltas el mítico año de 1968.

"Seguramente podemos aprender, por lo menos, a mirar alrededor de aquellos de nosotros que son nuestros semejantes y, seguramente, podemos empezar a trabajar con algo más de entusiasmo y curarnos las heridas que nos hemos hecho y convertirnos otra vez en hermanos y compatriotas de corazón". No son palabras de Zapatero, aunque lo parezcan, son parte del último discurso de Robert Kennedy. Desde entonces hemos escuchado muchas veces que otro mundo es posible. Pero ahora ya sabemos por experiencia que hay mucho hijo de puta dispuesto a evitarlo."

 
enjoy

 
Blueberry nights

Rachel Welsz, Norah Jones, Jude Law,

 
Ella se baña

en la pared contigua a mi habitación está el baño del piso de al lado, por las mañanas, mientras me visto, oigo caer el agua de la ducha y las canciones que pone una chica que vive enfrente, creo que ella es superparecida a mi, no sé porqué pero lo pienso siempre, a veces mientras se ducha pone la radio y escoge una emisora, de repente suena una canción que no me gusta y ella cambia el dial y lo deja en otra que si me gusta, es increible, esta mañana (hoy sábado) nos hemos levantado casi a la misma hora, y mientras yo buscaba una camiseta ella escuchaba a suede, era un cd de esos que te haces tú con tus canciones favoritas o que alguien te regala, porque sonaban tres canciones seguidas de discos diferentes, y son las que hubiera elegido yo (saturday night, everyting will flow, new generation...)

su ducha dura unos 7 minutos (más o menos, no lo cuento eh!) pero seguro que no es una ducha, ella se baña, luego sale y sin toalla ni nada (eso pienso) se seca el pelo durante poco tiempo. de hecho yo creo que se echa gomina antes, una que tiene efecto elástico (seguro), luego lo seca un poco, pero nada, oigo el secador durante 30 segundos, no llega

una noche, serían las 3 de la madrugada, de un fin de semana, llegó a las mil con su novio, de hecho oí el ascensor, yo también había llegado tarde y me acababa de ir a dormir, oí sus llaves, los pasos, la puerta, todo muy en siléncio pero nada más entrar ella le empezó a gritar, a gritar bajito pero a gritar, le dijo que no le había hecho caso en toda la puta noche, que ni la había mirado y que cuando ella participaba en alguna conversación, decía algo, el hablaba con otra persona o miraba hacía otro lado, decía que no quería una mierda de novio así, él no decía nada, no le oí hablar ni un momento, ella no le dejaba, seguía "no te lo voy a permitir esto ni una vez más, estoy muy harta, no sé ni para que te vienes a mi casa. sabes? me voy a ir dormir, todo me parece una puta mierda".

la veo cuando yo llego a casa por la tarde y ella está esperando el ascensor, yo subo por las escaleras, tiene el pelo negro y un flequillo superbonito, como el de françoise hardy, en serio, ahora es verano y aún lleva mucha ropa. yo creo que es porque debe haber cogido dos o tres kilos durante el invierno y está esperando a perderlos para ponerse otras cosas, ayer llevaba unos tejanos azules muy apretados y una especie de chaqueta color marrón claro también muy ajustada, el pelo se le queda justo antes de llegar a los ojos. es mi vecina desde hace 4 meses o así, no sé como se llama, lo tengo que mirar en el buzón, lo pensé el otro día, pero de repente me entró la sensación de estar haciendo algo malo


es muy típico enamorarse de una vecina y todo eso, pero no es así, es otra cosa, la verdad es que sí que me la imagino bañándose desnuda, y más cosas, pero eso no es malo, no?, además tengo un sentimiento bonito hacia ella, yo que sé, como persona me gusta independientemente de que sea una chica o fuera un chico, me parece un poco triste, como que no le salen las cosas como quisiera, la siento parecida a mi, por las cosas que dice, y me saluda muy bien, su hola, la gente saluda fatal, me parece una persona interesantísima, no sé que le pasa ni que quiere, me encantó oirla gritar bajito, yo también he gritado bajito a alguien a quien quería, escuchamos las mismas canciones y salimos y llegamos a casa a la misma hora, madruga los sábados, quiere perder dos kilos, que la atiendan, ser feliz, como cualquiera


 
Que me ocurra algo

 
La línea recta


Noelia aún no ha cumplido los treinta años. Vive en un barrio periférico de Barcelona (Cornellà). De noche, trabaja en una gasolinera. De día, reparte publicidad por los portales. No tiene tiempo libre. Noelia deja su trabajo nocturno. Abandona la casa que comparte con Rosa. Nunca se despide de nadie. No deja pistas ni huellas. No busca ni tiene amigos. Noelia es un personaje anónimo. Una más entre los miles de jóvenes de una gran ciudad. A su alrededor, Rosa, Lucas, Nico, el jefe. Todos con sus pequeños conflictos, sus pequeñas ilusiones, luchando por sobrevivir día a día. La línea recta es una historia urbana en la que la protagonista, Noelia, se comporta como la propia ciudad en la que habita, crece y avanza en una línea recta imaginaria que le lleva de un trabajo a otro, de una vivienda a otra, sin rumbo fijo, sin detenerse, sin descansar, sin saber a dónde va.

La web, muy chula.
 
Cuando pienso en..

"Cuando pienso en Salitre 48 no pienso en una calle; pienso en una playa, en carreteras secundarias, en un hotel de Conil de la Frontera, en un par de botas sucias, en puentes que se cruzan en ambos sentidos, en un café en el puerto de Mahón, en un ron con coca cola en el "Wild Thing", en una bandada de gaviotas en la costa del norte, pienso en primavera, pienso en un otoño de párpados caídos, en un libro de poemas de Bukowski, en un atardecer en Porto Colom, en una colección de lunas llenas, en una verbena de barrio, pienso en mis amigos y en Violeta, en un verso de García Montero que dice "vivir es ir doblando las banderas". Pienso en bailarinas, en camareras, en peluqueras, en agentes de policía, en cantantes de orquesta, en Susan Sarandon en la última escena de Atlantic City, en Darío Grandineti en El lado oscuro del corazón, pienso en septiembre, pienso en hierba, en olivos, en lolitas de extrarradio, en pájaros mojados, en clubs destartalados, en una estación de tren. Pienso en sesión de madrugada, en viernes por la noche, en una montaña rusa, en ropa interior tendida al sol, en aviones que despegan, en Madrid amaneciendo tras una noche de copas, o caminando por una Barcelona solitaria el día de Navidad. Pienso en un billete de ida a la ciudad del viento, en el sol entrando por la ventana de una casa desvencijada por los ladrones, en un piano tocado con dedos de cemento mientras afuera pasa el Carnaval. Cuando pienso en Salitre48 oigo tus pasos subiendo la escalera de madera, cruzar el pasillo, llamar a la puerta, entrar en casa..." Quique González.


 
lo que se pierde se pierde

"...me alegra que digas eso porque yo suelo sentirme un bicho raro, no soy capaz de pasar de una cosa a otra así sin más, la mayoria de personas cuando tienen una aventura o una relación, y rompen, la olvidan, pasan a otra cosa y la olvidan como si nada hubiera pasado, yo jamás he olvidado a nadie con quien he compartido algo, porque cada persona tiene sus cualidades propias, no se puede reemplazar a nadie, lo que se pierde se pierde... cada vez que he acabado una relación me afecta muchísimo, jamás me recupero del todo, por eso pongo mucho cuidado en las relaciones porque me duelen demasiado, aunque sea el rollo de una noche, no suelo tenerlos porque echaria de menos las cualidades propias de esa persona, me importan los pequeños detalles... será una tonteria pero según mi madre de pequeña siempre llegaba tarde a la escuela, un día me siguió para averiguar porque, me entretenia mirando caer las castañas de los árboles, como rodaban por la acera o en las hormigas que cruzaban la calle, el modo en que una hoja proyectaba su sombra sobre un tronco, los detalles, lo mismo me ocurre con las personas, necesito los pequeños detalles, son el reflejo de cada uno de nosotros, es lo que echo de menos constantemente, por eso no se puede reemplazar a nadie porque todos estamos hechos de pequeños y preciosos detalles..."

 
Sus brazos de niña

"En mi pueblo había pocos niños, un maestro, un cura y una escuela donde hacía mucho frío. Yo tenía dos amigos: mi primo, que se había caído por la ventana de pequeño y se había quedado cojo y algo tonto, y Toni.

Toni era dos años más joven que yo. Se vestía con la ropa vieja de su hermano que la hacía parecer un pingajo. Tenía los ojos de diferente color, como si perteneciesen a dos personas distintas. Recuerdo que se comía las uñas hasta hacerse sangre y que me tomaba de la mano cuando corríamos por el prado de vuelta a casa.

Compartíamos pupitre en la escuela y ella me pasaba mensajes con caras de princesas y de perros y con serpientes que se enroscaban alrededor de los cuellos de las princesas ahogadas. Dibujaba muy bien.

En verano, nos gustaba bañarnos en el río y pescar truchas con la caña de su padre. Una vez pescamos una.

Recuerdo que nos sentábamos escondidos en el fondo de la iglesia y escuchábamos los rezos del rosario de los viernes. El cura se levantaba y el cohorte de viejas respondía. Yo llevaba siempre en el bolsillo un par de grillos.

Recuerdo un día de Corpus en que rezamos arrodillados codo con codo, el pange lingua. Sus brazos de niña tocaban los míos: "Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariéncias. A ti se somete mi corazón por completo y se rinde completamente al contemplarte"

Blanca Riestra,
Todo lleva su tiempo.
 
Un poco más único

"Nunca he visto un hombre tan herido. Ni infeliz, ni desarmado ni triste, herido. Viene cada tres o cuatro días, desde hace dos semanas, y siempre se dirige a mi. Hace como que duda, como si calibrara las colas formadas por las otras chicas, como si me eligiera objetivamente. Me siento halagada de una manera extraña.

Durante nuestros breves encuentros no busca en mi mirada un reflejo de sí mismo, y aún menos la seducción o esa especie de estímulo que incita a las confidéncias. Sus ojos no requieren nada, no provocan, sólo captan. Aunque resulte pretencioso por mi parte creer eso, estoy segura de que es la verdad: ese hombre absorbe fuerzas de mí cada vez que me mira mientras paso sus compras por el decodificador magnético; provisiones de vida, de juventud o de alegría. Se aferra a mi sonrisa fingida, a mi buen humor de turno.

No sé cual es su sufrimiento ni el dolor que padece, a quién le recuerdo o lo que le ayudo a olvidar por un momento, delante de la cinta transportadora que nos separa. Lleva una alianza, pero quizá sea un recuerdo, la no aceptación de un divorcio o una fidelidad póstuma. A lo mejor ya no tiene a nadie con quien hablar, y entre nosotros apenas nos cruzamos palabra.

Graba mi sonrisa en sus ojos, se va y a la vuelta de la fotocopiadora se gira y escoge una caja vacía. Sé exactamente el momento en que se volverá, y siempre me las arreglo para estar inclinada en su dirección mientras paso packs de agua mineral o tambores de detergente, y así aumentar para él la sonrisa destinada al cliente que iba detrá suyo. Para que se sienta un poco más importante, un poco más único y, a cambio mi propia angustia se disipe por unos instantes".
Didier Van Cauwelaert.
Educación de un hada.
 
sólo que en versión simplificada

- ¿Estás bien? Me encanta mi pony. No puedo creer que hayas hecho eso. ¿Cómo lo has hecho?. Perdona por todo lo que dije. No lo decía en serio, vale?
- No. Soy un tonto. Como tú dijiste.
- Escucha. Tienes que ser un poco más fuerte. Para una chica no es atractivo ver llorar a un chico.
- Lo sé. Es un asco.
- ¿Sabes que le puse "dorado el muchacho pony" por ti?
- Anda ya, venga. Ya se llamaba así cuando nos conocimos.
- No, no es verdad. Improvisé su nombre cuando lo viste por primera vez. No tenía nombre... Ahora dime como lo has hecho. Dorado galopa de verdad. Es increible.
- Pues solo es la aplicación de la teoria del caos. Control aleatorio. Cada pata tiene un motor y se mueve hacia atrás o hacía adelante según el movimiento de la otra pata. Es como la vida, sólo que en versión simplificada y no se reproduce
- ... Me alegro de que seamos vecinos
- ¿Quieres casarte conmigo cuando tengamos 70 años?. No tienes nada que perder.
- ... vale.
- Te importaria seguir hablando conmigo un rato más. Siempre he creido que era posible hablar estando dormido. Siento que estoy cayendo en un agujero negro.
- Nunca puedes ver a nadie cayendo en un agujero negro, porque la imágen del viajero que pasa el horizonte va ralentizándose hasta quedarse fija en la misma posición en la que estaba cuando cruzó la línea solo que va enrojeciendo.
- Y el viajero se aplasta y queda convertido en un spaguetthi y yo no quiero ser un spaguethi, no quiero serlo.
- No serás un spaguethi. ¿Estás ahí?...
- No! Estoy allí! estoy allí! ha funcionado!
- Cuentamelo vamos. Describe todo lo que ves
- Siento hierba bajo los pies y hay un poco de viento y hace frio y humedad, y estoy rodeado de bosque, y veo a dorado el muchacho pony galopando justo delante de mi, y oigo el sonido del agua pero no puedo verla... ah, aquí está... el rio.
- ¿Y el agua está hecha de millones de trocitos de papel de celofán?
- No. Es agua de verdad. Mira! he encontrado la máquina del tiempo, la máquina está aquí.
- ... A veces digo lo contrario de lo que quiero decir
- !Y funciona, la máquina funciona!
- ¿Estás dormido?...