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Días extraños



Entre principios de octubre y hasta mediados de noviembre he pasado todos estos días trabajando en un mismo cliente. Allí, como suele pasar, me tuve que relacionar con mayor o menor "éxito" con un número determinado de personas. Después de los primeros días ya te vas haciendo una idea de lo que a nivel personal te deparará el futuro en los días posteriores. A veces no tienes mucha suerte y no sientes ni haces sentir afinidad, y otras tienes un poco más y alguien te presta atención al llegar, encuentras a quien le puedes pedir de salir a fumar fuera (aunque no fumes), o incluso sentir cierta pena el día que acabas y marchas, y llevarte un recuerdo cursi en forma de "... te escribiré, me escribirás?, espero que me llames algún día, te deseo lo mejor, te echaré de menos...". No estoy hablando de amor.

La semana pasada me llamó, no lo pude coger, luego escuché el mensaje en el contestador, un día mientras bajaba por la calle Balmes, debían ser las 6 de la tarde, ya de noche, acababan de encender las luces de navidad. No devolví esa llamada pero esta mañana le he escrito un mail, así un poco largo, sin apenas tópicos, nada de "... que tal?, todo bien?, he estado muy ocupado, saludos... ". No debería ser cómodo nunca con los mails.

Yo no quería ir a ese cliente, está perdido en la ZAL, lejísimos del centro de Barcelona, 5 semanas me parecían demasiadas,... pero era una buena oportunidad, y la afronté con los ojos lo más limpios posibles.

Un día con mis ojos limpios saqué mi lado más oscuro, algo me afectó y solté "...si este tio hubiera ido a mi cole de pequeño le hubieran dado tantas ostias que ahora no diría esas tonterías...". A mi lado alguien me mira asombrado, y me dice "uaaalaaaa, que chungo Emilio, no conocía esa parte de ti, eso es orgullo de barrio"... En ese momento me empequeñecí un poco.

En estas situaciones que me llevan a relacionarme de forma inesperada con personas nuevas, más preparadas que yo, con muchísimos más recursos y muchísima mayor autoestima, siempre tiro un poco de esa especie de dignidad u orgullo de barrio. No es que tenga un comportamiento maleducado. Eso nunca. Ni voy diciendo cosas como las de arriba, solo fue un comentario en voz baja. Es más un sentimiento de autoprotección interior.

No suelo pensar de donde viene ese sentimiento de barrio, ni tampoco pienso como era yo en ese momento, o por lo menos no tan atrás en el tiempo, quizás cuando miro alguna foto o en la calle me tropiezo con alguien que conocí, también cuando una reacción actual mía que no entiendo del todo siento que me viene de entonces.

Yo era un muy buen estudiante pero mis compañeros no me consideraban un empollón porque la parte de estudios era una parte pequeña que hacía más o menos bien, pero me "dedicaba" a más cosas. Era especialmente hábil jugando a fútbol, una vez un ojeador del Barcelona me vio por ahí, y me llegó una carta a casa interesados en mi para hacer una prueba, mi madre estaba tan emocionada con la carta en la mano. Tenía que presentarme un sábado por la mañana en el campo 0 (al lado del Picadero) y llevar botas de fútbol, botas que no tenía y que no quise que mis padres me compraran. Y acabé no yendo a mi cita con el futuro, en el fondo yo ya era muy del Madrid y muy inconsciente, no tenía ni idea de lo que significaba mi futuro. Lo del fútbol me dio muchas alegrías, mis amigos me decían que yo de mayor podría jugar en cualquier equipo profesional y a mi me encantaba oírlo y soñarlo, yo de hecho entonces ya jugaba con los de mi edad y con los chicos que eran de 2 y 3 cursos por encima de mi. Eso me daba mucho valor. Me llamaban para jugar con ellos, yo era un delanterillo endeble pero muy apasionado y sonriente. En aquella época Hospitalet no era el Bronx pero tampoco era fácil, la vida te exigía un poco, en los colegios había aún profesoras de esas que pegaban a los niños o te regañaban si se te caía el lápiz, en la calle había de todo, la mayoría de mis amigos no eran precisamente de la burguesía catalana, eran charnegos como yo, que sus padres habían venido a vivir a Barcelona y que no tenían una gran estabilidad familiar, años más tarde mi vecino de enfrente murió de una sobredosis de heroína a escasos 20 metros de la plaza Pirineos, donde quedábamos después del colegio. Muchos no pudieron tener nunca un trabajo bueno y pocos pudieron estudiar. No se trata de dar pena, sino que simplemente hubo una vida, hace no tanto, más humilde, sin ordenadores, ni ipods, ni actividades extraescolares, ni el calor de la calefacción al llegar a casa. Aunque es genial e inevitable mejorar, prosperar,... En la calle habían dos bandas, una la del Salinas, un tio asqueroso que nos robaba la pelota o nos echaba del campo para jugar con sus amigos, alguien que escuchaba flamenco malo y llevaba collares y anillos de oro, que asco, y luego estaba el Gómez que era un punky bastante acabado que como no tenia demasiados amigos se acercaba a nosotros y nos explicaba historias, decía que hasta iba a conciertos y todo... El Salinas y el Gómez quedaban en la calle Rosellón algunos días por la tarde a pegarse, era terrible, dos personas que quedaban expresamente para pegarse, y hasta pegarse tanto que acababan cuando ya estaban agotados y sin fuerzas, porque nadie se acercaba a separarlos, nosotros lo mirábamos de lejos, teníamos un favorito... Otra cosa que mis amigos mayores me "valoraban" mucho es que mi hermana era de las chicas más guapas del barrio, aún hoy alguno me lo recuerda y me pregunta por ella, el Gómez había estudiado con mi hermana, y todos la miraban con muchísimo interés, entonces no era tan fácil lo de las relaciones sexuales y una chica era un misterio bastante más grande que ahora. Supongo que es diferente crecer jugando a los videojuegos en casa que crecer en la calle. Y supongo que quien de pequeño ha luchado por unos valores de mayor los lleva en cuenta. Aunque suene a moral barata.

Ya se acabaron las 5 semanas, al afrontarlo con los ojos más limpios evité enfadarme y resultó mucho mejor de lo que me esperaba. También me ha servido para recordar que no se deben enviar mails cómodos y tópicos, y que lo de la infancia resulta más interesante y emotivo cuando lo comparto con mis amigos de entonces, con Micha o con Javi, y nos reímos hoy, de aquellos días extraños de entonces.
 
Comentario:
Me ha gustado mucho leerlo, me han venido a la cabeza algunos recuerdos de aquella época en la que jugábamos en la calle. También me ha pasado que, alguna vez al comentar algo sobre el barrio, me han mirado o han reaccionado de forma un tanto extraña, como con sorpresa. Supongo que cada uno tiene unos orígenes y, siendo más o menos fáciles (o difíciles), lo hemos sabido llevar bien. Ah! y es cierto, a ti siempre te elegían de los primeros para el equipo, fuese cual fuese el deporte del día. Ahora al recordarlo sigo sonriendo... Un abrazo!
 
Comentario:
yo en los tiempos sin ipod era una niña solitaria, y sin embargo todo lo que cuentas lo leo que si lo hubiera vivido yo misma...

me encantan tus ojos limpios
No