Las telas aéreas
Es la única que no comparte carromato con otros artistas. Desde hacía ya unos meses le había tocado dormir con las 2 chicas que venden las palomitas y los refrescos a la entrada del circo. Normalmente son los puestos de trabajo que caen antes durante toda la gira, es fácil que encuentren un trabajo mejor o alguna ciudad simplemente les retenga. Pero también suelen ser chicas solteras, con ilusiones parecidas y ganas de compartirlas. Pero un día se van. Llegan a una ciudad y se quedan... Daba la sensación de estar acostumbrada, de no haber llevado otra vida nunca. Nació en un país del este hace 32 años, trabajó en distintos espectáculos desde pequeña, nunca estuvo más de un año en ninguna ciudad. Su número es el más arriesgado de todos, por eso a veces, durante el día, al verla ensayar o pasear por los alrededores de la carpa, sus compañeros la miran con cierta pena. Es el misterio que te pone encima la soledad. Tania sale casi al principio de la segunda parte, después del descanso, "... Con todos ustedes Tania y las telas aéreas...". Es un número mortal. Tania asciende por 2 telas de color rojo colgadas del techo y se sitúa a 10 metros por encima del suelo y sin protección, va vestida de blanco con ropa de lino, apenas pesa nada y su cuerpo es más sugerente si cabe por el miedo a que pueda caer, el silencio es absoluto y nadie baja la cabeza, el volúmen de la música sube hasta el punto más alto y entonces Tania se desliza hasta el suelo, solo entonces deja escapar una sonrisa enmedio de su respiración agitada, hace una reverencia hacia un lado, hacia otro, de fondo el maestro de ceremonias repite "... Un aplauso para Tania y las telas aéreas...". Ya no vuelve a salir hasta el final del espectáculo. En la despedida los artistas se situan alrededor del escenario "... Pat Bradford and Kate artístas del equilibrismo venidos directamente desde los antros más lugubres de Las Vegas, Bill and Rose capaces de cambiarse de vestido en segundos mezcla de transformiso y magia, Jean Cristophe artista inigualable en el trapecio, el payaso Luis Raluy y su inseparable acordeón, Dimond and Pearl y el baile clown, el ballet traido desde el Lido de París de Katherine Jane Smyth, desde Rusia la sensualidad de Tania y las telas aéreas... "
Al final, y como siempre en el circo clásico, los artistas despiden a los espectadores a la salida. A un lado está Tania, lleva puesta por encima una chaqueta. está agachada hablando con una niña pequeña.