Hilo a la cometa
[atardecer en madrid]
Los personajes van por las calles de la ciudad. Por Salamanca o por Madrid, más a menudo por las calles de Madrid... No importa tanto su localización precisa como el que la calle acoge la curiosidad, la soledad, el deseo de aventura o la necesidad de huida de los que salen a ella desde los interiores, de allí donde siempre pasa lo mismo y del mismo modo. Las calles de los textos de Martín Gaite son hospitalarias. Incluso acompañan al personaje que las recorre sin rumbo, al que se monta en un autobús hasta el final del trayecto, al que camina hasta que anochece o al que camina en la noche hasta el amanecer.
Emma Martinell
Hilo a la cometa
C.M.G La visión, la memória y el sueño
Ritmo Lento.
C.M.G
Ahora recuerdo, por ejemplo, la primera vez que Lucía me cogió del brazo. Hizo aquel gesto, tan instintivamente, porque estábamos cruzando la calle y venían coches. Pero lo cierto es que luego, una vez alcanzada la acera, mantuvo su mano allí. Sentí contra el antebrazo, a través de la manga de una ligera chaqueta, la presión de los dedos de una chica, un poco feita, a la cual sin querer uno idealiza porque le recuerda a su madre, es algo muy dulce. Sin embargo me dije: "Debiera hacer un movimiento aparentemente casual para desprenderme de su mano. Ahora vamos hablando y no importa pero cuando llegue el siléncio, que llegará, va a notar que me gusta demasiado. Y, por otra parte, en medio del silencio, me será más difícil encontrar un pretexto para intentar esa repulsa y, sobre todo, reunir las fuerzas que serían necesarias para llevarla a cabo, porque cuanto más tiempo pase, más inercia habrá criado mi bienestar".
Atardecía y bajamos andando hacía la plaza de Oriente. No estaba yo tan absorto en mis pensamientos como para no darme cuenta de que el tiempo efectivamente, transcurría. Y así, a cada variación de tema en el discurso de Lucía (era solamente el distinto tono de su voz lo que me hacía apercibirme de que había dejado de hablar de una cosa para pasar a otra), constataba casi con agustia que su mano seguía sin apartarse más que esporádicamente de la manga de mi chaqueta y que yo no hacía nada para evitarlo. Lucía se reía mucho. Me iba haciendo, recuerdo, la imitación de su jefe hablando por teléfono. Tenía en ese tiempo una risa esañada, casi triunfal, y la exhibía para mi.
...
Era una tarde de fines de febrero. Llegué hasta el Viaducto, y en el mismo lugar donde años más tarde besaría por primera vez a Lucía, me asomé con la cara apoyada en los hierros de la barandilla a mirar mucho las nubes plomizas sobre el campo de Madrid. Hasta que se hizo de noche. Crucé Madrid de punta a cabo, sin mirar la hora en ningún reloj.
Madrid, la nuit.
Después de todo. Poesía a rachas.
Carmen Martín Gaite
Echa hilo a la cometa de la noche,
que aún queda algo de viento.
Amenazado vives, al raso, crepitando,
como una hoguera al cierzo
gastando tus cartuchos con saña y desafío,
pólvora en salvas, llama del momento.
Por el Madrid de Dato y La Caramba,
del Motín de Esquilache y de Fernando Séptimo,
por el Madrid del Goya de los fusilamientos,
de Larra, Espoz y Mina y Aldecoa,
Madrid hortera y siniestro,
vas dando tumbos, recordando histórias,
por calles que eran gente de apellido compuesto,
aguantando la noche con quien caiga,
con amigos topados a voleo,
a los que dices ´Pero no te vayas´,
´quédate otro ratito por lo menos´
y ´aquí una copa para la señora´,
a un camarero y a otro camarero,
en locales que cierran aún más tarde,
que quedan aún más lejos,
zigzag de rutas donde vas gastando
suela de tus zapatos, palmadas a serenos,
saliva con que hacer rodar mentiras,
gestos que se dirían verdaderos,
mil pesetas ganadas a los chinos,
alaridos a un taxi, giros del minutero,
cerillas, labia, risa,
y el don tan frágil de no haberte muerto.
... Ya surge el rostro gris del día siguiente
-muro lívido y terco-.
Tienes frío, estás solo, y hay que esconder el miedo.
Echa hilo a la cometa de la noche,
que aún queda algo de viento.
Comentario:
quién se hubiera encontrado a martín gaite por la calle... ¿verdad?, para tirar del hilo, y tomarse esa copa más...
Comentario:
¿Carmen Martín Gaite? Esdepp, madre mía, esa tipa sí que sabía escribir. Un post de diez te ha quedado. Qué lujo.
Besazo, muacks
Besazo, muacks
Comentario:
Ufff, cuantas emociones en un sólo mensaje...
Gracias por compartir ese "Dónde cruza la frontera".
Un beso!
Gracias por compartir ese "Dónde cruza la frontera".
Un beso!