El kiosko universal
Nunca estuve enamorado de Marina. Cuando ella tenía uno de sus mil viajes yo nunca la echaba de menos. No sufría. Al regresar sonaba mi móvil o un mail, ella nunca pedía nada, si yo estaba, aunque fuera, en una de esas relaciones perdibles, lo respetaba y me decía que me llamaría, yo, por puro miedo desviaba la atención y le hablaba de otras cosas. Nunca recibí más respuesta que el día que se marchaba.
Hoy he comido con Javi. El es mi amigo de más tiempo. Hace 25 años que somos amigos. Qué barbaridad!. Hace unos días fué su cumpleaños y le quería invitar a un sitio especial. El "kiosko universal" es un bar que hay entrando en la Boquería, por las Ramblas, a mano izquierda. Tienes que comer en la barra pero merece la pena, de verdad. Javi me ha hecho una pregunta que me ha hecho pensar, "ya, pero cuentamé cosas de ti, Emilio". Nunca cuento de mi, si no me lo preguntan directamente, no sé si tiene que ver con mi educación o con mis miedos, solo hablo de mi si me preguntan, incluso a mis amigos. "Y tú, como estás Emilio? Cuéntame cosas de ti". Jo, yo que sé, qué difícil.
Marina solo aparecía cuando yo estaba solo y ella había dejado un novio en Nueva York o en Floréncia. Era demasiado para mi. Un día la acompañé a comprar muebles en una tienda de viejo. La señora, al vernos, nos dijo que haciamos buena pareja. Yo dije que si, que ella era guapísima y que yo tenía cara de quererla muchísimo toda mi vida. Era una broma. La dependienta, muy sabia, dijo, que "eso no era suficiente". Marina, tan buena, con su falda por encima de las rodillas, dijo "que eso era más que suficiente". Siempre pensé que era un juego, que las mujeres son mucho más inteligentes que los hombres, y que ella se merecía un chico guapo, inteligente y más seguro de si mismo que yo.
Le he explicado a Javi que me siento bien. Yo que he sido un tonto romántico y apasionado ahora estoy bien porque no pretendo nada. Mis sueños de niño siguen estando pero son nuevos, han cambiado. Ahora puedo estar con alguien sin morirme por dentro. "La vida es más compleja de lo que parece".
Nos hemos bebido dos botellas de vino. Hemos hablado de cuando pequeños. De primero hemos comido verduras a la plancha bañadas en aceite de oliva marinadas con setas, pimientos, espárragos, berenjenas y alcachofas. Luego hemos comido pulpo gallego y navajas. Javi, ha dicho "no tienen tierra". Claro. Y luego calamarcitos y mero a la plancha. Javi, que es callado, me interrumpía, y yo a él. Estábamos supercontentos de celebrar su cumpleaños juntos.
Un día Marina me dijo de irnos juntos unos días fuera. Yo le soltaba mi rollo de siempre "los pueblecitos de Catalunya están muy bien, pero la gente ya sabes como es, yo prefiero los pueblos del norte de España porque te bajas a la plaza o al mercado y la gente te explica como es su vida y... ". Ella decía "vale, vale, tú no te preocupes, que no vas a necesitar que nadie te explique nada, que yo te lo explico todo"... yo por dentro seguía en mis trece "ya, si ir contigo me parece increible, pero ya sabes, la gente y eso...".
Enmitad de la comida le he dicho a Javi que lo mejor es mojar pan pero que yo no lo hago porque tampoco quiero coger peso. Los cuatro días que me fuí con Marina, antes de marchar, perdí 5 kilos en dos semanas, se me podían contar las costillas, como cuando pequeño. Yo elegía el tren y ella la habitación. Eligió una cama de matrimonio. Y yo lo sabía y quería estar muy delgado.
Era un pueblo de mar, en invierno, cuando a mi más me gusta, una habitación en un hostal con una bañera enorme, con una cama pequeñita. Nos pasábamos la mañana en la playa (en el mar) y era invierno. Comiamos fuera, dormiamos la siesta, ella, después, se pasaba una hora en el baño mientras yo miraba la tele, y saliamos por la noche, bebiamos mucho, me hacía bailar, y al regresar dormiamos juntos. Todo. Hasta el final. Por la mañana los dos teníamos las mismas ganas. Para ella era normal. A mi me asombraba, nunca pensé en acostarme con alguien de quien no estuviera enamorado. Tan tonto.
Empezé a sentir necesidad cuando se estiraba el jersey sobre la cinturilla del vaquero, o cuando la ví por primera vez en braguitas y sin sujetador, una necesidad demasiado fuerte, no estaba enamorado, era puro miedo.
Un día marchó a Cádiz y de ahí a Roma o Nueva York. Ahora mismo ni lo sé. Hoy hablaba con Javi de lo difícil que es mantener algo, la amistad, cualquier cosa, del temor, él me ha dicho que le ocurre lo mismo, que hay momentos en los que no se siente nada interesante ni atractivo, que necesita estar solo y pensar en cosas, pensar en algo. Yo le entiendo tanto.
Ella no comía mucho pero le gustaba que todo fuera especial, o las vistas o las velas o la conversación. Yo, para hacerme el interesante, me hacía el débil, le explicaba las cosas que sabían que la encantaban, cosas fáciles, sin más. Llegaba a la habitación mojadísima pero no me quería. Era increible verla desnudarse, poco a poco, yo temblaba. Pero luego dormía conmigo aunque soñara con chicos guapos, amanecia a mi lado despeinada con la ropa interior que se deslizaba entre sus recovecos, me pedía a mi todos los besos y jamás utilizó su móvil. Disfrutaba de cada situación en el momento en que la estaba viviendo. Tarde para cambiar.
"Y mientra partía una nave hacía Marte, tú me prometias nunca olvidarme" A.
Comentario:
Dios, ¿por qué no leí esto antes?...
Me han saltado un par de lágrimas, yo creo que estoy un poco más sensible de lo normal. He parado en cada frase para hacer una instantánea de lo que cuentas, como si de una película se tratase, una de esas que tantas me gustan, tan reales, tan sentidas... como una caricia, justa, en el momento preciso... De esas que te tocan y mueves todos los poros de tu piel y se erizan y te envuelven y te estremeces...
Un sábado tarde tonto, eso es lo que tengo...
Un beso, o dos...
Me han saltado un par de lágrimas, yo creo que estoy un poco más sensible de lo normal. He parado en cada frase para hacer una instantánea de lo que cuentas, como si de una película se tratase, una de esas que tantas me gustan, tan reales, tan sentidas... como una caricia, justa, en el momento preciso... De esas que te tocan y mueves todos los poros de tu piel y se erizan y te envuelven y te estremeces...
Un sábado tarde tonto, eso es lo que tengo...
Un beso, o dos...
Comentario:
pero qué bueno, emilio...
me dan ganas de ponerme a escribir después de leerte, no te digo más
me dan ganas de ponerme a escribir después de leerte, no te digo más
Comentario:
Joder emilio, me has dejado sin palabras, tal vez te comente algo más por mail. Felicidades por contar las cosas tan bien y con tanto gusto. Un beso ,compañero
Comentario:
... cuéntame cosas de ti xDD..
Comentario:
Qué maravilla.
Qué maravillosamente bien lo cuentas.
Qué maravilla.
Hazle caso a Javi y cuéntanos más cosas.
Beso.
Qué maravillosamente bien lo cuentas.
Qué maravilla.
Hazle caso a Javi y cuéntanos más cosas.
Beso.
Comentario:
Últimamente no puedo visitar a todos mis niños todo lo que debiera, pero siempre es un gustazo dejarse caer por aquí y leer tranquilamente, con buena música y un cigarro. Porque esto es mejor que cualquier libro que tengo encima de la mesilla. Ellos no consiguen transportarme al lugar y a la piel de la persona. Tú sí.
Un beso. Y, por cierto, me encanta esa parte de la canción de Amaral de "Y mientras partía una nave hacia marte..."
En el fondo, reconozco que nos gustaba jugar a tener el mundo en contra nuestra...
Un beso. Y, por cierto, me encanta esa parte de la canción de Amaral de "Y mientras partía una nave hacia marte..."
En el fondo, reconozco que nos gustaba jugar a tener el mundo en contra nuestra...
Comentario:
Hay gente que habla mucho y no dice nada interesante, y hay otros como tú que hablan muy poquito y dicen tantas cosas... Sigue escribiendo, Emilio.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
jo, es que se te da tan bien escribir sobre las cosas difíciles que haces que parezca todo muy sencillo de repente.
no pienso dejar de pasar por aquí. un besazo
no pienso dejar de pasar por aquí. un besazo