Consejos para guionistas (II)

¿Como se consigue ser guionista? Vale que uno puede haber leido las obras completas de Syd Field, tener dos masters, haber escrito diez largos y venticuatro cortos... y no ser guionista. No del todo... Esto es, que aún no te han pagado por ello; cosa que no solo ayuda con el alquiler sino también da cierta legitimidad en las cenas de Navidad familiares cuando dices que eres... ¿Guioqué?
¿Como se consigue un trabajo, esto, es que te paguen? Las buenas noticias son que no hay nada reglamentado: no hace falta título. Las malas noticias son que no hay nada reglamentado: es imposible saber por dónde empezar, no hay cauces regulares. Desde luego, leer libros, hacer masters, escribir... no puede hacer daño, más bien todo lo contrario. Luego suele ser cuestión de suerte, o de hacer cosas que te llevan a otras cosas que te llevan a alguien que te puede dar una oportunidad. Pero sobre todo, es muy importante recordar, y aquí viene mi consejo:
No hables mal de nadie de la profesión en un lugar público.
También depende del lugar público, claro. No es lo mismo una cafetería de La Latina (Alerta máxima: Todos son actores. Sí, todos. Los clientes, los camareros, el que repone las coca-colas, el dueño. El perro del dueño salía en un episodio de Rex haciendo de policia español y el chino que vende rosas es el que salía en Torrente, seguro. Y el que se sienta siempre solo no es actor, vale. Es guionista-director, que lo sepas) que la parada del metro en Esperanza o la cola de una pescadería en Orcasitas (aunque, cuidado, a lo mejor anda por allí Fernando León tomando notas para su próxima peli). Pero donde menos te lo esperas...
Pongamos un ejemplo: Tú eres un joven e ilusionado guionista, que está haciendo un joven e ilusionante Master. Vuelves todos los días con tus compis de Master en el autobús, comentando las clases, los trabajos, vuestro joven e ilusionante futuro. Y sobre todo, comentando lo que hacen los demás. Lo mal que está el cine español, y la tele ya no te quiero ni contar, vaya una mierda...
Hasta aquí, más o menos todo normal. Todos hemos tenido en algun momento esa sensación, parecido a la de muchos epaññoles de bien ante la selección nacional de furbol, de que peor no se puede hacer y anda que si fuera yo el entrenador otro gallo cantaría, ganaríamos la copa de Europa, del Mundo, la intercontinental y haríamos una gira por los mundos de Yupi, si se tercia. En el fondo todos hemos pensado que se puede mejorar mucho la tele y el cine que se hacen en este país, y que lo ibamos a hacer nosotros, se van a enterar estos. Y hasta cierto punto esa ambición es sana y necesaria...
Pero no lo digas en un lugar público, leñe.
Porque, imáginate. Estás en el bus, comentando con una amiga del master que productoras hay en España y eso. Y hay una que no os acordais como se llama, lo teneis en la punta de la lengua...
(Dado el nivel de concentración del audiovisual español, donde todo pilla cerca, es muy probable que la productora de la que estais hablando esté cerca del lugar dónde hacéis el Master. Bien, imaginemos ahora que hay un guionista de esa productora que, auqnue no quiere oir, y se pone el Ipod, la ruedecilla del volumen no le da para más, y os escucha la conversación)
Torpe: Bueno, da igual. El caso es que son los que hacen la serie X.
Amiga de torpe: Esa no la he visto... ¿Como está?
Torpe: Uy, una puta mierda.
(Imaginemos ahora que ese guionista trabaja en la serie X. Mejor aún, que es coordinador de guiones de la misma serie, para darle más punto)
Torpe: Yo les envié un argumento hace unos meses porque oí que buscaban gente... pero nada, tuve que meterles caña para que me contestaran. Y mi argumento estaba muy bien, me lo curré mucho. Mejor, si la serie es una caca...
(Imaginemos que... Bueno, vamos a dejarlo. Creo que todo el mundo lo que se imagina es como esta historia no acaba: El coordinador se quita el Ipod, te pide disculpas por no haberte contestado antes, y te ofrece un puesto de trabajo. Por majo y salado. Eso después de un abrazo fraternal, claro)
No. Después de tan silvestres comentarios, el coordinador volverá al curro el día siguiente, se leerá el argumento de nuestro torpe amigo, y decidirá que es muy malo; pero vamos, predispuesto a que le guste no estará tampoco, precisamente. Y nuestro joven e ilusionado guionista probablemente no trabajará nunca en la productora como-se-llame, ni en la serie X, ni con ese coordinador cotilla. Que podrá encontrar otras cosas, por supuesto, pero mejor no cerrar puertas en esta casa nuestra que es el audiovisual español, teniendo tan pocas a las que llamar, amigo mío.
(Y de verdad que juro que la ruedecilla del Ipod no daba para más. Y mira que yo estaba ahí, venga a darle vueltas. Si ni me quería enterar ni nada...)
P.D.: Por cierto: TVE está interesada en hacer una serie épica-histórica, en plan grandes hazañas. O eso decían en la mesa de al lado, en un restaurante de La Latina, la otra noche. Pero no se lo conteis a nadie, que es secreto. Si es que no se puede hablar...
Actualización: El protagonista de la historia (el de la ruedecilla de Ipod no, el otro) se explica en los comentarios. Y lo hace muy bien. Al final el único torpe en todo este asunto voy a ser yo...
Ver la luz
Estaba la cosa un poco chunga. Últimamente ha habido momentos un pelín oscuros, jodidillos... momentos en los que no sabes que hacer, te sientes decaído, perdido...
Hasta que ves la luz.
A mí me pasó en vacaciones. No en Lourdes, pero si en Londres, que ahora me he dado cuenta que rima y todo. ¿Casualidad? Claro... ¿Fue casualidad acaso que en las bodas de Canaan apareciera de repente sobre la mesa un montón de marisco para todos, coincidiendo con la presencia de un chico de barba y pelo largo, pero pese a ello muy majo? ¡JA! Aquí no hay casualidades...
Tampoco puede ser casual que acabara en ese hotel. Fue el destino. ¿Cuantos millones de hoteles hay en Lourdes, perdón, Londres, y yo fui a dar precisamente con ese? Y no por su calidad, que sus críticas en Internet no eran demasiado buenas, casi peores que las que tendría el de "El resplandor" con Jack Nicholson de gerente - si en aquella época hubiera existido Internet y alguien hubiera salido vivo para contarlo, claro está.
¿Acaso fue entonces porque se trataba claramente del más baratero de todos los hoteles del centro? No, amig@s, no seamos cínicos... fue el destino. Algo parecido a un milagro.
Yo ya noté algo extraño cuando entré en la recepción, una extraña sensación. Y no era el olor de la moqueta humeda, había algo más... En la pared. No, tampoco era el papel pintado, leñe. Algo más... Y entonces, le vi.
Estaba en un cuadro colgado en la pared. Impresionaba e imponía, y no solo porque el retrato fuera a tamaño real. Impresionaba su tunica naranja y su pelo afro que por volumen y capacidad bien podría ser usado de segunda arca de Noé. En fin, una imagen vale más que mil palabras:

Y dos imágenes, ya no te quiero ni contar

Yo al principio, ignorante de mi, me asusté. Pensé que me había metido en el refugio secreto de una secta peligrosa y con dudoso gusto en el vestir. Ni siquiera el recepcionita calvo, musculoso y bigotudo que no me dirigió la palabra ni me miró a los ojos consiguió calmarme.
Comencé a temer que en mitad de la noche él y sus secuaces irrumpirían sigilosamente en mi habitación para practicar un ritual en plan "La semilla del diablo" o algo así. Y hay que joderse, que yo tengo un sueño muy profundo y seguro que no me enteraba hasta que fuera demasiado tarde, y a ver como le explico yo a mi madre que voy a engendrar al hijo de Satán y, sobre todo, que va a tener esos pelos. Pero cuando entré en la habitación me tranquilicé: Era tan enana que en ella solo cabía yo, mitad de mi maleta y el mando a distancia de la tele empotrada. Si los de la secta querían violarme o algo, iban a tener que entrar de uno en uno. Y de canto. Ni siquiera su líder podría entrar: El peinado no le encajaría por la puerta. Un alivio, pues...
Más calmado ya, me dediqué a investigar aquella misteriosa figura. ¿Quien era? Y entonces descubrí que soy idiota (me pasa muy a menudo esto trabajando con ordenadores) puesto que el hombre de la túnica naranja resultó ser Sathya Sai Baba (Al que a partir de ahora llamaremos Don Baba o Señor Baba para abreviar y no equivocarme con las ies y las haches. No vaya a ser que sea blasfemia o algo). Resulta que Don Baba es un Dios en la Tierra que está más allá de la compresión humana. En la India se le considera un "avatar", una manifestación directa de la gracia divina. Y no porque repartan el título sin ton ni son: El Señor Baba realiza milagros, como curar a sus seguidores de terribles enfermedades o hacer desaparecer objetos pequeños. Tiene más de 1200 centros en 130 países y se calcula que le siguen unos seis millones de fieles en el Mundo (de 50 a 100 millones según la Comunidad de Madrid... digoooo... según sus propios seguidores).
Y al leer todo esto, informarme bien sobre él, reflexionar y meditar, sentado allí, me dije a mi mismo... "Coño, pues me está iluminando este tío". Y es verdad. Gracias a él, he visto la luz. Vamos, que no me ha deslumbrao tampoco, pero luz haberla hayla. Y me ha descubierto cosas. O sea, que Sathya Sai Baba ha cambiado un poco mi vida.
No, sigo pensando como antes que los Dioses son una ilusión creada por el hombre - y la mujer, joer, vamos a empezar a repartir culpas - para explicar todo aquello que no entendemos - ¿De dónde venimos? ¿Por qué todo? - y sobre todo, todo aquello que no entendemos y nos da miedo - ¿Y después de que me muera, qué? ¿Ya ta? ¿Se acabó? -.Puedes buscar consuelo y respuestas en Dios, Alá, Baba, o los 40 ladrones... da igual, va a costar que ninguno de ellos me convenza.
No. No me voy a poner tunicas de colores ni colgar en el saloncito una foto de el payo Baba al lado del poster de Brokeback Mountain. Pero Mister Baba sí me ha enseñado algo, sí me ha dado una lección inspiradora. Me ha enseñado que empezando en una modesta familia pobre dedicada a la agricultura y con estos comienzos

Se puede conseguir ser para millones de personas un Dios que realiza milagros. Y hasta tiene se propio canal de televisión.
Así que no importa lo mal que tengas el pelo o lo cutre que te vistas, de dónde vengas o lo guapo que seas. Siempre puedes conseguir tus sueños (Y segun el Señor Baba, hasta meterte en los de los demás) si lo intentas con ganas. ¿Que es la cancelación de una serie? Nada, hombre. Hay que tirar p´alante, pase lo que pase. He visto la luz: Quizás si lo intento de verdad, algún día podré ser como él.
Pelos aparte, claro.
Actualización: No todo el mundo acaba descubriendo a Don Baba, otros tienen la suerte de ir a parar a antiguas embajadas de extintas dictaduras comunistas, como cuenta Angela en este post. Londres es mucho Londres.
Hasta que ves la luz.
A mí me pasó en vacaciones. No en Lourdes, pero si en Londres, que ahora me he dado cuenta que rima y todo. ¿Casualidad? Claro... ¿Fue casualidad acaso que en las bodas de Canaan apareciera de repente sobre la mesa un montón de marisco para todos, coincidiendo con la presencia de un chico de barba y pelo largo, pero pese a ello muy majo? ¡JA! Aquí no hay casualidades...
Tampoco puede ser casual que acabara en ese hotel. Fue el destino. ¿Cuantos millones de hoteles hay en Lourdes, perdón, Londres, y yo fui a dar precisamente con ese? Y no por su calidad, que sus críticas en Internet no eran demasiado buenas, casi peores que las que tendría el de "El resplandor" con Jack Nicholson de gerente - si en aquella época hubiera existido Internet y alguien hubiera salido vivo para contarlo, claro está.
¿Acaso fue entonces porque se trataba claramente del más baratero de todos los hoteles del centro? No, amig@s, no seamos cínicos... fue el destino. Algo parecido a un milagro.
Yo ya noté algo extraño cuando entré en la recepción, una extraña sensación. Y no era el olor de la moqueta humeda, había algo más... En la pared. No, tampoco era el papel pintado, leñe. Algo más... Y entonces, le vi.
Estaba en un cuadro colgado en la pared. Impresionaba e imponía, y no solo porque el retrato fuera a tamaño real. Impresionaba su tunica naranja y su pelo afro que por volumen y capacidad bien podría ser usado de segunda arca de Noé. En fin, una imagen vale más que mil palabras:

Y dos imágenes, ya no te quiero ni contar

Yo al principio, ignorante de mi, me asusté. Pensé que me había metido en el refugio secreto de una secta peligrosa y con dudoso gusto en el vestir. Ni siquiera el recepcionita calvo, musculoso y bigotudo que no me dirigió la palabra ni me miró a los ojos consiguió calmarme.
Comencé a temer que en mitad de la noche él y sus secuaces irrumpirían sigilosamente en mi habitación para practicar un ritual en plan "La semilla del diablo" o algo así. Y hay que joderse, que yo tengo un sueño muy profundo y seguro que no me enteraba hasta que fuera demasiado tarde, y a ver como le explico yo a mi madre que voy a engendrar al hijo de Satán y, sobre todo, que va a tener esos pelos. Pero cuando entré en la habitación me tranquilicé: Era tan enana que en ella solo cabía yo, mitad de mi maleta y el mando a distancia de la tele empotrada. Si los de la secta querían violarme o algo, iban a tener que entrar de uno en uno. Y de canto. Ni siquiera su líder podría entrar: El peinado no le encajaría por la puerta. Un alivio, pues...
Más calmado ya, me dediqué a investigar aquella misteriosa figura. ¿Quien era? Y entonces descubrí que soy idiota (me pasa muy a menudo esto trabajando con ordenadores) puesto que el hombre de la túnica naranja resultó ser Sathya Sai Baba (Al que a partir de ahora llamaremos Don Baba o Señor Baba para abreviar y no equivocarme con las ies y las haches. No vaya a ser que sea blasfemia o algo). Resulta que Don Baba es un Dios en la Tierra que está más allá de la compresión humana. En la India se le considera un "avatar", una manifestación directa de la gracia divina. Y no porque repartan el título sin ton ni son: El Señor Baba realiza milagros, como curar a sus seguidores de terribles enfermedades o hacer desaparecer objetos pequeños. Tiene más de 1200 centros en 130 países y se calcula que le siguen unos seis millones de fieles en el Mundo (de 50 a 100 millones según la Comunidad de Madrid... digoooo... según sus propios seguidores).
Y al leer todo esto, informarme bien sobre él, reflexionar y meditar, sentado allí, me dije a mi mismo... "Coño, pues me está iluminando este tío". Y es verdad. Gracias a él, he visto la luz. Vamos, que no me ha deslumbrao tampoco, pero luz haberla hayla. Y me ha descubierto cosas. O sea, que Sathya Sai Baba ha cambiado un poco mi vida.
No, sigo pensando como antes que los Dioses son una ilusión creada por el hombre - y la mujer, joer, vamos a empezar a repartir culpas - para explicar todo aquello que no entendemos - ¿De dónde venimos? ¿Por qué todo? - y sobre todo, todo aquello que no entendemos y nos da miedo - ¿Y después de que me muera, qué? ¿Ya ta? ¿Se acabó? -.Puedes buscar consuelo y respuestas en Dios, Alá, Baba, o los 40 ladrones... da igual, va a costar que ninguno de ellos me convenza.
No. No me voy a poner tunicas de colores ni colgar en el saloncito una foto de el payo Baba al lado del poster de Brokeback Mountain. Pero Mister Baba sí me ha enseñado algo, sí me ha dado una lección inspiradora. Me ha enseñado que empezando en una modesta familia pobre dedicada a la agricultura y con estos comienzos

Se puede conseguir ser para millones de personas un Dios que realiza milagros. Y hasta tiene se propio canal de televisión.
Así que no importa lo mal que tengas el pelo o lo cutre que te vistas, de dónde vengas o lo guapo que seas. Siempre puedes conseguir tus sueños (Y segun el Señor Baba, hasta meterte en los de los demás) si lo intentas con ganas. ¿Que es la cancelación de una serie? Nada, hombre. Hay que tirar p´alante, pase lo que pase. He visto la luz: Quizás si lo intento de verdad, algún día podré ser como él.
Pelos aparte, claro.
Actualización: No todo el mundo acaba descubriendo a Don Baba, otros tienen la suerte de ir a parar a antiguas embajadas de extintas dictaduras comunistas, como cuenta Angela en este post. Londres es mucho Londres.





