Pasemos a la siguiente etapa.
...Continuación de 'Arrepentimiento ¡¿Ahora?!'
Estábamos de vacaciones y ahora estaba decidida a hacer que las cosas funcionaran con Marcel, le dediqué mi tiempo, hicimos planes, salimos de viaje y compartíamos con mis amigos, siempre con mis amigos… por allí comenzaba a incomodarme un punto o tal vez dos. Siempre era yo quien cuadraba las salidas con mis amigos y aún (a ésta altura ya teníamos 4 meses juntos) yo no conocía personalmente a ninguno de sus amigos, aunque si conocía a su familia. También Marcel resultaba un poco “efusivo” al conocer a mis amistades y pretendía que conocieran toda la historia de su vida a la primera vez que conversaba con ellos, entonces les contaba a todos cómo había casi sobrevivido a una operación, de lo que había sufrido su familia por culpa de una bancarrota inesperada y de cómo ahora poco a poco se iban levantando, pero iba perdiendo la integridad de su familia.
No es que me molestara que quisiera compartir su experiencia, pero en realidad no me parecía agradable tener que retomar el tema cada vez que conocía a una nueva persona, incluso a veces parecía que no tenía más tema de conversación que su “tormentosa” vida … y en cierta forma pensaba muchas veces que él no es el único que ha pasado por cosas difíciles en su vida y deba estarlo contando todo el tiempo … ¿con qué propósito?
Sin embargo, trataba de hacer a un lado esa pequeña tontería y tenía muy poco contacto con Fabián, de hecho, casi ni sabía de él durante semanas. Un día decidimos irnos a un club, para pasar un sábado de piscina y compartir con mis amigos, como de costumbre. Para esos días la familia de Marcel estaba de viaje y él se había quedado solo en el apartamento, así que decidí irme después del club a su casa a pasar la noche con él e inventar cualquier cosa en mi casa. Llegamos al anochecer y preparamos algo de comer, cenamos viendo algo de TV y luego conversamos un poco, era la primera vez que podría entrar a su cuarto así que pasamos algún tiempo hablando de lo que allí tenia, las fotos, los muñecos de acción, etc. Hasta que llegamos a la parte de los besos, las caricias… esa noche, no dormimos temprano, pero tampoco tuvimos sexo, sólo llegamos a la primera conversación que habríamos tenido sobre nuestra intimidad. Entonces tomé la decisión de que tal vez ya era el momento de dar el siguiente paso en nuestra relación (aunque no fuese esa noche) sabía que ya tenía el valor de deshacerme por completo de lo que pudiese quedar de exclusivo en mí hacia Fabián.
Nos quedamos dormidos cerca de las 5 am y nos despertamos alrededor de las 9 am, mi celular tenía un mensaje de voz y antes de verlo tenía una llamada de mi casa, así que lo primero fue vestirme para volver a casa y luego vi que el mensaje de voz era de Fabián. Me había llamado como a las 6 am, diciendo que quería saber de mí, que había tenido un mal sueño conmigo y desde más o menos las 5 am no conseguía dormir nuevamente.
A veces me sorprendía la especie de sincronización que existía entre Fabián y yo, es como si aunque no nos habláramos supiéramos exactamente lo que pasaba con el otro. No creo mucho en casualidades y resulta que esa mañana en la que decido que en cualquier momento intimaré con Marcel, Fabián se despierta sabiendo que me está perdiendo. No quiso decirme exactamente lo que soñó, pero textualmente me dijo que me perdía y que yo hacía algo que él no quería que yo hiciera… como ya hablamos de lo conectados, yo sé exactamente de lo que me estaba hablando. Sin embargo esa llamada, la desesperación y preocupación de Fabián no detuvieron mi intención de consumar las cosas. Esa semana, iba a diario a casa de Marcel.

El primer día fuimos a alquilar algunas películas para la semana, ese lunes vimos dos buenas películas y nada mas pasó antes de irme, el martes vimos otra de las películas e hicimos algunas diligencias pendientes (los pagos correspondientes de agua, luz, etc), el miércoles sólo fuimos a devolver las películas y regresamos a hacer algo de comer, luego de eso hubo oportunidad de conversar un rato en el cuarto y volver a los besos y caricias, ésta vez el juego fue un poco más intenso que la vez anterior, pero tampoco pasó de dejar un par de camisas y pantalones tirados en algún lugar del cuarto… ese día Marcel me comentaba sobre su deseo hacer algunas cosas relacionadas con el Tantra o algo parecido, entonces al llegar a mi casa esa noche, me documenté sobre el asunto lo mas que pude y volví a su casa al día siguiente.
El jueves y el viernes no tuve mejores resultados, esos días pasamos prácticamente el día en cama, pero nunca ocurrió nada mas de lo que ya había pasado, entonces comenzaba a sentirme frustrada o es que quizás no entendía su filosofía y por ello decidí dar un paso más al día siguiente, el sábado cambié un poco mi actitud y traté de tomar las riendas del asunto, fui un poco mas intensa y esta vez la ropa interior dejo de formar parte del encuentro… entonces … no ocurrió nada más tampoco porque justo cuando lograba que Marcel siguiera mis deseos “oportunamente” sonó el teléfono con su madre llamando para avisar cuando y cómo regresaban, ese día también aborté la misión y regresé al día siguiente para el último día en su casa, en su cama y el último intento. No puedo decir mas que … nuevamente nada ocurrió, nada más allá.
Cansada de intentar supongo que me resigné a que quizás no entendía su filosofía y lo que él quería hacer, seguramente también estaba apresurando un poco todo y trataba de no pensar en que yo no le inspiraba.
Pasados esos días y lo bien que , a pesar de todo, pasamos las vacaciones, éstas llegaban casi a su final y con ello poco a poco se acababa la felicidad y comenzaba a surgir el drama…
Continuará...
Estábamos de vacaciones y ahora estaba decidida a hacer que las cosas funcionaran con Marcel, le dediqué mi tiempo, hicimos planes, salimos de viaje y compartíamos con mis amigos, siempre con mis amigos… por allí comenzaba a incomodarme un punto o tal vez dos. Siempre era yo quien cuadraba las salidas con mis amigos y aún (a ésta altura ya teníamos 4 meses juntos) yo no conocía personalmente a ninguno de sus amigos, aunque si conocía a su familia. También Marcel resultaba un poco “efusivo” al conocer a mis amistades y pretendía que conocieran toda la historia de su vida a la primera vez que conversaba con ellos, entonces les contaba a todos cómo había casi sobrevivido a una operación, de lo que había sufrido su familia por culpa de una bancarrota inesperada y de cómo ahora poco a poco se iban levantando, pero iba perdiendo la integridad de su familia.
No es que me molestara que quisiera compartir su experiencia, pero en realidad no me parecía agradable tener que retomar el tema cada vez que conocía a una nueva persona, incluso a veces parecía que no tenía más tema de conversación que su “tormentosa” vida … y en cierta forma pensaba muchas veces que él no es el único que ha pasado por cosas difíciles en su vida y deba estarlo contando todo el tiempo … ¿con qué propósito?
Sin embargo, trataba de hacer a un lado esa pequeña tontería y tenía muy poco contacto con Fabián, de hecho, casi ni sabía de él durante semanas. Un día decidimos irnos a un club, para pasar un sábado de piscina y compartir con mis amigos, como de costumbre. Para esos días la familia de Marcel estaba de viaje y él se había quedado solo en el apartamento, así que decidí irme después del club a su casa a pasar la noche con él e inventar cualquier cosa en mi casa. Llegamos al anochecer y preparamos algo de comer, cenamos viendo algo de TV y luego conversamos un poco, era la primera vez que podría entrar a su cuarto así que pasamos algún tiempo hablando de lo que allí tenia, las fotos, los muñecos de acción, etc. Hasta que llegamos a la parte de los besos, las caricias… esa noche, no dormimos temprano, pero tampoco tuvimos sexo, sólo llegamos a la primera conversación que habríamos tenido sobre nuestra intimidad. Entonces tomé la decisión de que tal vez ya era el momento de dar el siguiente paso en nuestra relación (aunque no fuese esa noche) sabía que ya tenía el valor de deshacerme por completo de lo que pudiese quedar de exclusivo en mí hacia Fabián.
Nos quedamos dormidos cerca de las 5 am y nos despertamos alrededor de las 9 am, mi celular tenía un mensaje de voz y antes de verlo tenía una llamada de mi casa, así que lo primero fue vestirme para volver a casa y luego vi que el mensaje de voz era de Fabián. Me había llamado como a las 6 am, diciendo que quería saber de mí, que había tenido un mal sueño conmigo y desde más o menos las 5 am no conseguía dormir nuevamente.
A veces me sorprendía la especie de sincronización que existía entre Fabián y yo, es como si aunque no nos habláramos supiéramos exactamente lo que pasaba con el otro. No creo mucho en casualidades y resulta que esa mañana en la que decido que en cualquier momento intimaré con Marcel, Fabián se despierta sabiendo que me está perdiendo. No quiso decirme exactamente lo que soñó, pero textualmente me dijo que me perdía y que yo hacía algo que él no quería que yo hiciera… como ya hablamos de lo conectados, yo sé exactamente de lo que me estaba hablando. Sin embargo esa llamada, la desesperación y preocupación de Fabián no detuvieron mi intención de consumar las cosas. Esa semana, iba a diario a casa de Marcel.

El primer día fuimos a alquilar algunas películas para la semana, ese lunes vimos dos buenas películas y nada mas pasó antes de irme, el martes vimos otra de las películas e hicimos algunas diligencias pendientes (los pagos correspondientes de agua, luz, etc), el miércoles sólo fuimos a devolver las películas y regresamos a hacer algo de comer, luego de eso hubo oportunidad de conversar un rato en el cuarto y volver a los besos y caricias, ésta vez el juego fue un poco más intenso que la vez anterior, pero tampoco pasó de dejar un par de camisas y pantalones tirados en algún lugar del cuarto… ese día Marcel me comentaba sobre su deseo hacer algunas cosas relacionadas con el Tantra o algo parecido, entonces al llegar a mi casa esa noche, me documenté sobre el asunto lo mas que pude y volví a su casa al día siguiente.
El jueves y el viernes no tuve mejores resultados, esos días pasamos prácticamente el día en cama, pero nunca ocurrió nada mas de lo que ya había pasado, entonces comenzaba a sentirme frustrada o es que quizás no entendía su filosofía y por ello decidí dar un paso más al día siguiente, el sábado cambié un poco mi actitud y traté de tomar las riendas del asunto, fui un poco mas intensa y esta vez la ropa interior dejo de formar parte del encuentro… entonces … no ocurrió nada más tampoco porque justo cuando lograba que Marcel siguiera mis deseos “oportunamente” sonó el teléfono con su madre llamando para avisar cuando y cómo regresaban, ese día también aborté la misión y regresé al día siguiente para el último día en su casa, en su cama y el último intento. No puedo decir mas que … nuevamente nada ocurrió, nada más allá.
Cansada de intentar supongo que me resigné a que quizás no entendía su filosofía y lo que él quería hacer, seguramente también estaba apresurando un poco todo y trataba de no pensar en que yo no le inspiraba.
Pasados esos días y lo bien que , a pesar de todo, pasamos las vacaciones, éstas llegaban casi a su final y con ello poco a poco se acababa la felicidad y comenzaba a surgir el drama…
Continuará...





