¿Sabes?
Hace unos días decidí que te diría... te quiero (CARPE DIEM)
Sin embargo debes saber que no es un te quiero muy equilibrado...
A veces quiero todo y no estás tú, otras no quiero nada y estás tú.
Así es como quiero y te , o te y quiero no vaya a ser que el orden de factores altere la suma, no se equilibran.
¡Y se tienen que equilibrar para poder juntarlos!.
No notarías mucha diferencia si te lo dijera como todos, pero yo deseo decírtelo así: tequiero , todo junto. Hace tiempo que lo llevo sintiendo... Y claro, no podría hacerlo si una palabra pesara más que otra, ¿imaginas un “ TEquiero” o “teQUIERO”?
Soy cabezota, lo sé, pero no es lo mismo.
Mira que uno y uno suman dos...
¿Crees que tiene mucha lógica expresarte mi sentimiento y que suene a pares?
¿Sería lógico partir un suspiro en dos, o sentir un cosquilleo atrabancado?
Y cuando pensara en ti hacerlo en dos mitades...
Besarte con dos labios y no con mi boca, tocarte con dos manos en lugar de con una caricia o entrelazar todas las extremidades pares a pares en vez de juntar dos cuerpos, mirarte con dos ojos y no con mi mirada, hacer el amor los dos no nosotros...
¿Yo a tu lado, en lugar de contigo, o tú a mi lado en lugar de conmigo?
Definitivamente no es eso lo que quiero...
A parte de cabezota debo advertirte que soy Libra, cosas de nacimiento.
Debería entonces seguir el espíritu que me caracteriza según los astros y manejar la balanza. Pero nadie me enseñó a utilizarla.
Aprendí, con el tiempo, a manejar las electrónicas, aquellas egocéntricas que para equilibrar dos cosas tienes que memorizar primero una y luego otra. Pero para ésto no me sirven. No es que me falle la memoria, me sobra ese egocentrismo.
No son excusas, de verdad.
Compré una balanza tradicional, de esas con sus pesos y agujas que pinchan de verdad... y puse en un lado te y en otro quiero , para hacer de mi querencia algo perfecto, hacerla recta, fuerte, y si me apuras como el horizonte, infinita.
Pero pasó que a veces uno de los pesos bajaba. Decidí cambiarlos de puesto, pero siguieron en su tónica...
No alcanzo a dominar la ciencia infusa para aprender cómo equilibras tú... precisamente tú, que sigues sin ayudarme a utilizar mi vieja balanza porque dices que las cosas del pasado son para el pasado. Tú, a quien toda flaqueza no le es mas que una vil queja... precisamente tú tienes que enseñarmelo...
A veces me pregunto si tu “ quiérote , cariño” no es mas que ironía...
... a veces, cuando mas que media naranja te me figuras medio limón.

Hace unos días decidí que te diría... te quiero (CARPE DIEM)
Sin embargo debes saber que no es un te quiero muy equilibrado...
A veces quiero todo y no estás tú, otras no quiero nada y estás tú.
Así es como quiero y te , o te y quiero no vaya a ser que el orden de factores altere la suma, no se equilibran.
¡Y se tienen que equilibrar para poder juntarlos!.
No notarías mucha diferencia si te lo dijera como todos, pero yo deseo decírtelo así: tequiero , todo junto. Hace tiempo que lo llevo sintiendo... Y claro, no podría hacerlo si una palabra pesara más que otra, ¿imaginas un “ TEquiero” o “teQUIERO”?
Soy cabezota, lo sé, pero no es lo mismo.
Mira que uno y uno suman dos...
¿Crees que tiene mucha lógica expresarte mi sentimiento y que suene a pares?
¿Sería lógico partir un suspiro en dos, o sentir un cosquilleo atrabancado?
Y cuando pensara en ti hacerlo en dos mitades...
Besarte con dos labios y no con mi boca, tocarte con dos manos en lugar de con una caricia o entrelazar todas las extremidades pares a pares en vez de juntar dos cuerpos, mirarte con dos ojos y no con mi mirada, hacer el amor los dos no nosotros...
¿Yo a tu lado, en lugar de contigo, o tú a mi lado en lugar de conmigo?
Definitivamente no es eso lo que quiero...
A parte de cabezota debo advertirte que soy Libra, cosas de nacimiento.
Debería entonces seguir el espíritu que me caracteriza según los astros y manejar la balanza. Pero nadie me enseñó a utilizarla.
Aprendí, con el tiempo, a manejar las electrónicas, aquellas egocéntricas que para equilibrar dos cosas tienes que memorizar primero una y luego otra. Pero para ésto no me sirven. No es que me falle la memoria, me sobra ese egocentrismo.
No son excusas, de verdad.
Compré una balanza tradicional, de esas con sus pesos y agujas que pinchan de verdad... y puse en un lado te y en otro quiero , para hacer de mi querencia algo perfecto, hacerla recta, fuerte, y si me apuras como el horizonte, infinita.
Pero pasó que a veces uno de los pesos bajaba. Decidí cambiarlos de puesto, pero siguieron en su tónica...
No alcanzo a dominar la ciencia infusa para aprender cómo equilibras tú... precisamente tú, que sigues sin ayudarme a utilizar mi vieja balanza porque dices que las cosas del pasado son para el pasado. Tú, a quien toda flaqueza no le es mas que una vil queja... precisamente tú tienes que enseñarmelo...
A veces me pregunto si tu “ quiérote , cariño” no es mas que ironía...
... a veces, cuando mas que media naranja te me figuras medio limón.






