Powered by Castpost
Soy rica: sonrío y lo hago bien. Sonrío y se me achinan los ojitos. Sonrío y, a veces, me regalan sonrisas. Sonrío y me salen oyitos, como a Silvia. Sonrío y me gusto, y si no también. Sonrío como tú ahora. Sonrío porque sonrío. Como la alegría. Cuando el tiempo está presente. Sin censuras. Contenta. Sonrío si me apetece, y si no también. Para ser yo. Con dirección a todos. Mientras vivo. Sonrío. Y las nubes se levantan. Que sí, que no. Soy feliz.
Endesa. Buenos días. ¿Fecsa - Endesa?. Llama para quejarse. ¿Le paso con el 900?. A mi NO me chille, por favor. Entonces es Mercado Regulado. Disculpe el retraso. Distribuidora. Sevillana. UN MOMENTITO. Le atiende Esperanza, ¿en qué puedo servirle?. Que se quiere meter en un cubo de basura. MOROSO. Lo siento, pero nosotros no ofrecemos ese servicio. Repítame su DNI, por favor. El 16 firmamos. Continuamos gestionando. Y en las islas no comercializamos gas. Te mereces un 10%. No son de territorio propio. Union Fenosa ¿comercializadora?. Quiza llegue el miércoles lo más tardar. Es confianza. PROBLEMA. Ya tiene contrato gp con nostros. Música. ¿Que se quiere borrar si no le ponemos un 10%?. Mute. No aparece Cristina. Se lo ponemos. Tiene el semáforo en rojo. ¿Le damos la vuelta al contador?. Disculpe el retraso, por favor no se retire. Le estoy llevando a cabo su gestión. ¿El número de la seguridad social?. Sigue sin aparecer Cristina. ¿Y el contrato?. No hay.
¿El bolígrafo?, bueno, sí, muy bonito...
SITEL
Cuando quiero es que soy muy tonta.
Así te de una artritis lineal en las falanges, lo siento, ya te dije: fumar apesta. Y hacer ganchillo no es más que vuelta, pasa, estira, enlaza y afloja. No te conviene, no da dinero y acentúa tu astigmatismo. Además, eso de aflojar ni se te da bien ni en según que aspectos lo soportarás, que hay muchos pies haciendo zancadillas por las esquinas: mentirosos todos, pero aunque después se queden cojos, otros vendrán. Yo, astilla de tu palo, te ofrezco algo mejor: una canción. Y una lluvia de agua, y otra de estrellas, para que las recojas en el descampado de enfrente y las cosas a tus tejidos de lana y punto, vuelta, pasa, estira, enlaza y afloja. Aunque más que astilla fui polilla, y aunque más que polilla ahora soy carpintera, no importa, con tablao o sin tablao lo prometido es deuda. Te cantaré, a la sombra de un contigo.
Aunque mientras te cante solo hagas que coser.

Aunque mientras te cante solo hagas que coser.
Lo recuerdo, fue una carta. Yo partía, tú ya estabas fuera, pero igual me separaba yo más de ti de lo que te separaste tú de mi... y te describí mi noche, el paisaje que tanto te gustaba y el deseo de estar contigo: pensando en ti.
Yo volvería y seguiría descosiendo y cosiendo. Y tú mientras, solitario y solo, soñando y trabajando. Todo, lo tuyo y lo mío, todo por ese orden.
Y puntos, puntos y finales poco a poco.
No te lo dije: la eternidad es solo cosa de muertos.
Ahora no lamento nada de lo que hice, no odio nada de lo que hiciste, ni me molesto en desear algo contigo.
He aprendido que esta nostalgia, melancolía, tristeza... llámalo como quieras, no es porque te eche de menos. Dentro de mi te sigo teniendo, el olvido es algo que, por nuestro bien, no ha de cumplirse. Además, dos corazones de felino siempre van unidos, puede que tú gato y yo pantera, pero felinos al fin y al cabo. Todo en su correcto lugar.
Lo único que me estorba es el resquicio de aquella fuerza que me diste: no echo de menos a ti, echo de menos mi contigo.
Lo recuerdo, fue felicidad. Y después puntos, puntos y tristeza poco a poco.
¿Sabes? ahora por fin, al cabo de juntar muchos "y a parte", vuelvo a tener suficiente fuerza para decir: te lo agradezco.

Esperanza.
(22-11-05)
Yo volvería y seguiría descosiendo y cosiendo. Y tú mientras, solitario y solo, soñando y trabajando. Todo, lo tuyo y lo mío, todo por ese orden.
Y puntos, puntos y finales poco a poco.
No te lo dije: la eternidad es solo cosa de muertos.
Ahora no lamento nada de lo que hice, no odio nada de lo que hiciste, ni me molesto en desear algo contigo.
He aprendido que esta nostalgia, melancolía, tristeza... llámalo como quieras, no es porque te eche de menos. Dentro de mi te sigo teniendo, el olvido es algo que, por nuestro bien, no ha de cumplirse. Además, dos corazones de felino siempre van unidos, puede que tú gato y yo pantera, pero felinos al fin y al cabo. Todo en su correcto lugar.
Lo único que me estorba es el resquicio de aquella fuerza que me diste: no echo de menos a ti, echo de menos mi contigo.
Lo recuerdo, fue felicidad. Y después puntos, puntos y tristeza poco a poco.
¿Sabes? ahora por fin, al cabo de juntar muchos "y a parte", vuelvo a tener suficiente fuerza para decir: te lo agradezco.

Esperanza.
(22-11-05)
Allá en el mar que inunda tu barco
donde los peces no beben agua
y las puestas de sol nunca naufragan,
uno se da cuenta de que los regalos
son a veces cargas, como la soledad,
la estrella innata de las rebajas.
Por eso estas letras solo marcan,
rozan y pestañean para verte mejor,
porque son tuyas, no regaladas.
¿Imaginas?
Mis pies desnudos
sobre tu tierra mojada...
¡qué sensación para mi casa!
¿Imaginas?
Mis manos frías
bajo tu piel incendiada...
¡qué alegría para mis sábanas!
¿Imaginas?
Mis ojos abiertos
puestos en tu sonrisa rosada...
¡qué sensación verte en mi mirada!
Ramita en boca...
para que tus labios vengan,
aprieten y la cojan.

http://spaces.msn.com/members/elborrondefalin/Blog/cns!1pDoybKJkailmztnvlxgQ4Pg!378.entry
No diré que es injusto, ni que el destino así lo decidió... ¡qué más da unas horas después que antes!
Lo que me molesta es este ahora.
Ya ves, quería hacerlo correctamente... hace seis años que espero el momento, tranquila, medio consciente... con ilusión.
Y ahora resulta que no es justo, que me aprovecho, que no debo, que podré... a las malas.
Me gusta como estoy, que no se malinterpreten mis frases: tengo un techo con estrellitas que iluminan mi sueño, trapos que arropan mi desdicha, fotos que pintan el reflejo del espejo, cariño enmarcado en recuerdos de oro, el aroma de café cada mañana, un árbol que pasa más frío que yo a la orilla de mi ventana, besos en marcos de plata, y dos que, puestos a pelearse, no hacen las paces. Y pan y hambre. Y vida.
Me siguen quedando dientes para enseñar y oyuelos para lucir.
Conservo agua para gotear; ojos que acarician; pies que vuelan por andar; manos con que arañar...
Y abrazos dados y por dar, sentimientos que decir y palabras que callar.
Olores, pestes y deseos de fresa con nata.
Chocolate.
Pelo, gemidos, lunas y luceros, calor.
Es sencillo y sin embargo...
Me alegra saber que queda menos para cumplir mi palabra, tantas veces a dos palmos...
¡Sólo nueve meses!
No sé cómo lo haré...
“La liberación es un parto. Es un parto doloroso.”
Me dice un libro hoy,
precisamente
hoy.

PD: Frase entre comillas de un ensayo del pedagogo Paulo Freire