No vayas a cerrar la ventana, el viento me clama.
¿Ironía dices?
Bueno, te dejo la contestación a libre albedrío.
La verdad es que era solo por abrir tema de conversación. Una se aburre mientras plancha la ropa... Pero ¡qué remedio! casi todo lo demás está hecho.
Aunque quizás pueda volver a sacar el azúcar del salero, y hacer montoncitos de diez granitos de sal alrededor del azucarero.
¿Absurdo dices?
Era ironía guapetón.
De qué quieres que hablemos... ya sabes que las palabras bonitas como las mujeres bonitas...
En fin, mejor cierra la ventana no vaya a ser que se sume más polvo a las cenizas que nos distancian.
¿Que no me entiendes?
Ay cariño... si te sienta algo mal, vea como se vea, tú tienes la culpa.
Mira, ni pa' ti ni pa' mi; un truco para atenuar nuestra herida: piensa en gris, ni a lo blanco, blanco, ni a lo negro, negro, así mi ironía no será más que... ironía.
¿Que mañana me llamas?
No te vayas, espérate a que acabe de planchar la ropa que el aburrimiento me deja un sabor amargo, y más si al abrir la ventana los montoncitos de azúcar y sal se fueron volando... ¡carajo! por algo te dije que el viento no me calmaba.

¿Ironía dices?
Bueno, te dejo la contestación a libre albedrío.
La verdad es que era solo por abrir tema de conversación. Una se aburre mientras plancha la ropa... Pero ¡qué remedio! casi todo lo demás está hecho.
Aunque quizás pueda volver a sacar el azúcar del salero, y hacer montoncitos de diez granitos de sal alrededor del azucarero.
¿Absurdo dices?
Era ironía guapetón.
De qué quieres que hablemos... ya sabes que las palabras bonitas como las mujeres bonitas...
En fin, mejor cierra la ventana no vaya a ser que se sume más polvo a las cenizas que nos distancian.
¿Que no me entiendes?
Ay cariño... si te sienta algo mal, vea como se vea, tú tienes la culpa.
Mira, ni pa' ti ni pa' mi; un truco para atenuar nuestra herida: piensa en gris, ni a lo blanco, blanco, ni a lo negro, negro, así mi ironía no será más que... ironía.
¿Que mañana me llamas?
No te vayas, espérate a que acabe de planchar la ropa que el aburrimiento me deja un sabor amargo, y más si al abrir la ventana los montoncitos de azúcar y sal se fueron volando... ¡carajo! por algo te dije que el viento no me calmaba.

Comentario:
Desde una perspectiva depresiva e ironica son simplemente lineas que nos piden que no creemos falsos paradigmas, todo se va...todo fluye, todo es locura y la vida jamas se debe tomar en serio porque nunca saldremos vivos de ella.
Comentario:
UN TRUCO PARA ATENUAR NUESTRA HERIDA
prácticamente hablando
las grandes palabras de los grandes hombres
no son tan grandes
ni las grandes naciones ni las grandes bellezas
dejan nada más que restos
de fama que lentamente
serán reducidos a polvo
ni las grandes guerras parecen tan grandes,
ni los grandes poemas
ni las leyendas primigenias
incluso las muertes tristes
no son ahora tan tristes,
y el fracaso no fue nada más que un truco
para que pudiéramos ir tirando
y la fama y el amor
nada más que un truco para atenuar nuestra herida
y así como el fuego se hace ceniza y el caero
moho, así nos hacemos
sabios
y después
no tan sabios
y nos sentamos en sillas
leyendo viejos mapas,
guerras acabadas, amores acabados, vidas acabadas
y un niñó juega ante nosotros como un mono
y damos unos golpecitos con la pipa y bostezamos,
cerramos los ojos y dormimos
las palabras bonitas
como las mujeres bonitas
se arrugan y mueren.
Charles Bukowski
prácticamente hablando
las grandes palabras de los grandes hombres
no son tan grandes
ni las grandes naciones ni las grandes bellezas
dejan nada más que restos
de fama que lentamente
serán reducidos a polvo
ni las grandes guerras parecen tan grandes,
ni los grandes poemas
ni las leyendas primigenias
incluso las muertes tristes
no son ahora tan tristes,
y el fracaso no fue nada más que un truco
para que pudiéramos ir tirando
y la fama y el amor
nada más que un truco para atenuar nuestra herida
y así como el fuego se hace ceniza y el caero
moho, así nos hacemos
sabios
y después
no tan sabios
y nos sentamos en sillas
leyendo viejos mapas,
guerras acabadas, amores acabados, vidas acabadas
y un niñó juega ante nosotros como un mono
y damos unos golpecitos con la pipa y bostezamos,
cerramos los ojos y dormimos
las palabras bonitas
como las mujeres bonitas
se arrugan y mueren.
Charles Bukowski





