Parte Segunda
Muy a su pesar aceptó el caracol subir al avión porque discurrió que así por lo menos atravesaría el bosque más rápidamente.
Una vez en el aire los gorriones conformistas fueron explicándole los maravillosos paisajes que sobrevolaban, elogiando hasta la pequeña piedra, como buenos guías.
Pero no sirvió de nada pues el caracol no abrió los ojos en lo que duró el trayecto.
- ¿Por qué no abres los ojos? ¡Es todo tan hermoso!
- Porque no me gustan las alturas.
Así el trayecto aéreo tampoco alegró al melancólico caracol que, una vez en el suelo, mareado, gritó:
- Menos mal que aquí abajo consigo ver.
Con todo y eso el caracol seguía muy triste, deseaba ahora con más fuera que nunca salir de ese tal Paraíso.
Ahora todos los animales se desvivían en la tarea de hacerle feliz, pero él, a cualquier proposición, protestaba:
- ¡Dejadme tranquilo! No me entretengáis.
Y la gente se turbaba con su respuesta.
¿Cómo era posible que aquél caracol no aceptara los exquisitos placeres que le ofrecían?
Algunos le acusaron de desconfiado.
- Siempre lleva su casa encima, no necesita pareja para perpetuar su especie, y se conforma con lo que puede abarcar.
- El caracol, realmente tiene miedo de todo.- apuntó un búho.
- Quizás solo haya que darle un poquito de confianza.
- ¡Hablemos con él! Ganemos su confianza y después expliquémosle porqué ha de sentirse feliz con todo lo que le ofrecemos.
Le cortaron el paso con unas enormes y preciosas piedras cubiertas de intenso musgo. Pero el caracol no se lo pensó dos veces y se dispuso, impulsado por la cabezonería mas que por la valentía, a escalar la piedra.
Una vez llegó a lo que para él fue la cima, llegaron un grupo de erizos y la rodearon.
Él se escondió en su caparazón de pánico que le entró pues ahora no podía descender.
El Sabio Búho, tardó en encontrarle, pero cuando lo hizo todavía lo miró con más rabia por haber, de alguna manera, huido de él.
habló:
- Vengo en son de paz – una vez el caracol asomó.
- ¡Vaya ironía! Si vienes en son de paz ¿por qué me tienes acorralado?
- Era la única manera de pararte...
- ¡Pero si no has probado otra!
- Llevamos unos largos días intentando complacerte, amigo y no encontram...
- ¿Amigo?
- Venga va, no te pongas a la defensiva, ya nos conocemos.
- Ya me conoceréis, porque yo de vosotros no sé nada.
- Sabes que queremos hacerte feliz. Nos desvivimos por ello, por tu felicidad, para tu bien...
- Y para el vuestro.
- ¿Para nuestro bien? ¿En qué me va a beneficiar que tú sonrías?
- Pues en lo mismo que te beneficia que no lo haga.
El Sabio Búho calló. Le despistó aquella respuesta.
El caracol, cansado de discutir con un búho ciego se propuso a encerrase de nuevo en su casita. Pero el Sabio retomó la conversación:
- Sonreír te beneficia mucho más que estar triste.
- ¿Ah, sí? ¿En qué?
El Sabio búho bajó la cabeza. En el fondo sabía que no había respuesta alguna, que todo depende de cómo se mire.
Lo supo desde la primera vez que habló con el caracol. Pero se lo negaba.
- ¡Erizos, retírense!
Así el caracol ganó la batalla.
No le venía de gusto la victoria. Ganar algo que ya se tiene es como beber sin tener sed.
Intentó continuar su camino, rezándole a su cáscara para que nadie más le interrumpiera:
- Con lo lento que soy, encima que me pongan obstáculos me parece una atrocidad...
Pero no por mucho madrugar amanece más temprano y, a la vuelta del hierbajo apareció el Ejercito de Hormigas.
Muy a su pesar aceptó el caracol subir al avión porque discurrió que así por lo menos atravesaría el bosque más rápidamente.
Una vez en el aire los gorriones conformistas fueron explicándole los maravillosos paisajes que sobrevolaban, elogiando hasta la pequeña piedra, como buenos guías.
Pero no sirvió de nada pues el caracol no abrió los ojos en lo que duró el trayecto.
- ¿Por qué no abres los ojos? ¡Es todo tan hermoso!
- Porque no me gustan las alturas.
Así el trayecto aéreo tampoco alegró al melancólico caracol que, una vez en el suelo, mareado, gritó:
- Menos mal que aquí abajo consigo ver.
Con todo y eso el caracol seguía muy triste, deseaba ahora con más fuera que nunca salir de ese tal Paraíso.
Ahora todos los animales se desvivían en la tarea de hacerle feliz, pero él, a cualquier proposición, protestaba:
- ¡Dejadme tranquilo! No me entretengáis.
Y la gente se turbaba con su respuesta.
¿Cómo era posible que aquél caracol no aceptara los exquisitos placeres que le ofrecían?
Algunos le acusaron de desconfiado.
- Siempre lleva su casa encima, no necesita pareja para perpetuar su especie, y se conforma con lo que puede abarcar.
- El caracol, realmente tiene miedo de todo.- apuntó un búho.
- Quizás solo haya que darle un poquito de confianza.
- ¡Hablemos con él! Ganemos su confianza y después expliquémosle porqué ha de sentirse feliz con todo lo que le ofrecemos.
Le cortaron el paso con unas enormes y preciosas piedras cubiertas de intenso musgo. Pero el caracol no se lo pensó dos veces y se dispuso, impulsado por la cabezonería mas que por la valentía, a escalar la piedra.
Una vez llegó a lo que para él fue la cima, llegaron un grupo de erizos y la rodearon.
Él se escondió en su caparazón de pánico que le entró pues ahora no podía descender.
El Sabio Búho, tardó en encontrarle, pero cuando lo hizo todavía lo miró con más rabia por haber, de alguna manera, huido de él.
habló:- Vengo en son de paz – una vez el caracol asomó.
- ¡Vaya ironía! Si vienes en son de paz ¿por qué me tienes acorralado?
- Era la única manera de pararte...
- ¡Pero si no has probado otra!
- Llevamos unos largos días intentando complacerte, amigo y no encontram...
- ¿Amigo?
- Venga va, no te pongas a la defensiva, ya nos conocemos.
- Ya me conoceréis, porque yo de vosotros no sé nada.
- Sabes que queremos hacerte feliz. Nos desvivimos por ello, por tu felicidad, para tu bien...
- Y para el vuestro.
- ¿Para nuestro bien? ¿En qué me va a beneficiar que tú sonrías?
- Pues en lo mismo que te beneficia que no lo haga.
El Sabio Búho calló. Le despistó aquella respuesta.
El caracol, cansado de discutir con un búho ciego se propuso a encerrase de nuevo en su casita. Pero el Sabio retomó la conversación:
- Sonreír te beneficia mucho más que estar triste.
- ¿Ah, sí? ¿En qué?
El Sabio búho bajó la cabeza. En el fondo sabía que no había respuesta alguna, que todo depende de cómo se mire.
Lo supo desde la primera vez que habló con el caracol. Pero se lo negaba.
- ¡Erizos, retírense!
Así el caracol ganó la batalla.
No le venía de gusto la victoria. Ganar algo que ya se tiene es como beber sin tener sed.
Intentó continuar su camino, rezándole a su cáscara para que nadie más le interrumpiera:
- Con lo lento que soy, encima que me pongan obstáculos me parece una atrocidad...
Pero no por mucho madrugar amanece más temprano y, a la vuelta del hierbajo apareció el Ejercito de Hormigas.
Comentario:
Caracol suspira no habla, porque está triste y no sabe escribir poemas...
Yo hablo igual que tú, las únicas cosas que no hay que demostrar son las que todos podemos percivir con los sentidos, lo demás, como tú dices, mejor dejarlo claro.
Yo hablo igual que tú, las únicas cosas que no hay que demostrar son las que todos podemos percivir con los sentidos, lo demás, como tú dices, mejor dejarlo claro.
Comentario:
"Piensa, habla y que cada cual juzgue lo que quiera".
Entonces yo juzgo que se equivoca, seguramente Aristóteles juzgaría otra cosa, tal vez juzgaría que el caracol ya ha dado suficiente información para que los demás animales del bosque supieran lo que deben hacer.
Y muchas veces en este mundo pasa que la gente "ni deja las cosas claras ni intenta despistar", y por lo tanto surgen errores y malentendidos, cuando (a mi parecer ya que no todos somos Aristóteles) todo sería más fácil si, en la vida cuotidiana y no en los cuentos como estos, siempre la gente dejara las cosas claras.
Evidentemente, si un cuento no nos hiciera pensar perdería parte de su magia... magia que no creo que exista en la vida real.
Entonces yo juzgo que se equivoca, seguramente Aristóteles juzgaría otra cosa, tal vez juzgaría que el caracol ya ha dado suficiente información para que los demás animales del bosque supieran lo que deben hacer.
Y muchas veces en este mundo pasa que la gente "ni deja las cosas claras ni intenta despistar", y por lo tanto surgen errores y malentendidos, cuando (a mi parecer ya que no todos somos Aristóteles) todo sería más fácil si, en la vida cuotidiana y no en los cuentos como estos, siempre la gente dejara las cosas claras.
Evidentemente, si un cuento no nos hiciera pensar perdería parte de su magia... magia que no creo que exista en la vida real.
Comentario:
"Me refiero a que el caracol se equivoca al no dejar las cosas claras"
>Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.
Aristóteles<
Ni deja las cosas claras ni intenta despistar.
Piensa, habla y que cada cual juzgue lo que quiera.
Es casi como un suspiro del cual se piensa que no demuestra nada o tal vez sí o se le llama ambiguo... cuando en realidad, sencillamente, solo es cuestión de expulsar aire.
>Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.
Aristóteles<
Ni deja las cosas claras ni intenta despistar.
Piensa, habla y que cada cual juzgue lo que quiera.
Es casi como un suspiro del cual se piensa que no demuestra nada o tal vez sí o se le llama ambiguo... cuando en realidad, sencillamente, solo es cuestión de expulsar aire.
Comentario:
Me refiero a que el caracol se equivoca al no dejar las cosas claras diciendo una frase que causa despiste. No que haya dicho una frase equivocada. ;)... pobre caracol, si con el tiempo que tiene para pensarse las cosas aún se equivocara...
Reconozco que en el anterior post ambigüé un poco la cosa ^_^
¡¡¡El Estilo de Jorge Bucay al poder!!!¡Cuentos para Pensar! Ya nos va bien esto de leer y pensar al mismo tiempo.
Reconozco que en el anterior post ambigüé un poco la cosa ^_^
¡¡¡El Estilo de Jorge Bucay al poder!!!¡Cuentos para Pensar! Ya nos va bien esto de leer y pensar al mismo tiempo.
Comentario:
Grabu, muy bien.
Pero he de decirte que el caracol no dijo en ningún momento ni que beneficiara ni que no...
Después leeré el cuento, gracias.
Matsuda, el caracol vueltas da, y muchas, pero te puedo asegurar que no se "raya" ni le da mil rodeos a sus pensamientos...
Ciao
Pero he de decirte que el caracol no dijo en ningún momento ni que beneficiara ni que no...
Después leeré el cuento, gracias.
Matsuda, el caracol vueltas da, y muchas, pero te puedo asegurar que no se "raya" ni le da mil rodeos a sus pensamientos...
Ciao
Comentario:
Sin duda el caracol ha sabido demostrar la (confusa por muchos) teoría de que nadie actua desinteresadamente.
"Pues en lo mismo que te beneficia que no lo haga" Creo que aquí el caracol se equivoca (el caracol, no la escritora, que quede), sólo en parte. Sí que les beneficia. La meta final de los animales del bosque no es hacer feliz al caracol, evidentemente, sino la obtención del propio placer de uno al saber que ha obrado para bien.
Como toda medicina tiene contraindicaciones, pues nadie dijo que fuera malo hacer las cosas interesadamente. Se puede abrir una buena discusión de esto, sí, sí.
Estoy ansioso por saber lo que van a hacer las hormigas.
PD: E aqui un cuento que me ha recordado al del caracol, pues ambos tienen alguien que quiere hacer feliz a otro que no quiere.
http://galeon.com/elhinkao/LASHUELLAS.pdf
Ciao, y sigue escribiendo.
"Pues en lo mismo que te beneficia que no lo haga" Creo que aquí el caracol se equivoca (el caracol, no la escritora, que quede), sólo en parte. Sí que les beneficia. La meta final de los animales del bosque no es hacer feliz al caracol, evidentemente, sino la obtención del propio placer de uno al saber que ha obrado para bien.
Como toda medicina tiene contraindicaciones, pues nadie dijo que fuera malo hacer las cosas interesadamente. Se puede abrir una buena discusión de esto, sí, sí.
Estoy ansioso por saber lo que van a hacer las hormigas.
PD: E aqui un cuento que me ha recordado al del caracol, pues ambos tienen alguien que quiere hacer feliz a otro que no quiere.
http://galeon.com/elhinkao/LASHUELLAS.pdf
Ciao, y sigue escribiendo.
Comentario:
joeeee me recuerda a alguien que se raya y le da mil vueltas a las cosas aunque le intenten animar XDD muy bonita y muy dura la historia me ha gustado sigue asi cuidate jejeje deiii





