HISTORIA DE VERANO (III PARTE)
Antes de salir nos tomamos unos chupitos en el apartamento, quise que fuese así pues eso nos facilitaba el poder conocernos un poquito mejor los tres.
Todo iba sobre ruedas, yo no me cuestionaba nada y Cristina estaba de buen humor a pesar de creer que no tenía nada que hacer con él (y os aseguro que eso le cabreaba de veras).
Iván nos explicó que era un chico de Zaragoza. Sus padres tenían un apartamento de propiedad en Peñíscola y acudían allí siempre que llegaba la época estival.
Él disfrutaba mucho de aquellos veranos pero, según nos dijo, no tanto de las amistades, pues no eran asiduas del lugar como él.
En cuanto a gustos musicales, culturales y todo eso de lo que se suele hablar en las primeras citas coincidía con él plenamente y aún hoy suelo recordarle cuando escucho cierta canción de Mano Negra.
Todo seguía miel sobre hojuelas hasta el momento en que a mí se me ocurrió preguntar... ¿y tú, cuántos años tienes?
_Tengo diecisiete, pero cumplo los dieciocho el mes que viene_.
¡¡Catacrash!!, en ese momento Cristina y yo nos miramos, su mirada era de sorpresa, la mía tal vez denotase de decepción.
¿Cómo nosotras con veintiún años (todas unas mujeres, vamos), podíamos pensar en tener una historia con un “niño” de esa edad?... ¡Por favor!
Ahora lo pienso y me daría de bofetadas.
No sólo porque Iván fuese precioso. Parecía un ángel de cabellos dorados y piel blanca, salpicada por algunas pecas en el rostro que le conferían un aire risueño y encantador, un rostro de óvalo perfecto que acogía unos hermosos ojos grandes, poblados de rubias y largas pestañas y cuya mirada, del color del mar, te atraía irremediablemente hacia ese abismo intensamente azul de las profundidades.
Es que Iván era entrañable a medida que hablaba más me cercioraba de ello.
Finalmente conocimos la Peñíscola joven de la noche, nos lo pasamos realmente bien y seguimos disfrutando de ella durante el resto de días pero ya sin nuestro acompañante.
Iván tenía la inocencia de un niño y la sinceridad de sus palabras llegaba incluso a hacerme daño cuando intentaba que yo reaccionase al describirme lo que había sentido al verme por primera vez en el balcón y lo que se iba despertando en su interior conforme pasaban los días.
Me sentía tremendamente alagada pero no puedo decir que feliz, pues mi propia actitud me impedía disfrutar de aquel momento.
Me arrepiento enormemente de la reacción que tuve al conocer su edad.
Como ya os he dicho, a partir de aquella noche no volvimos a salir con él a pesar de su insistencia.
Comprendo que Iván no lo entendiese... ¿Por qué después de aquella primera noche en la que lo pasamos tan bien ya no quería saber nada de él?
Nunca le confesé por lo que era, contrariamente le hice creer que desconfiaba de él y que no creía que si teníamos una historia esta acabase bien.
No sé por qué actué de aquella manera pero lo cierto es que después de insinuarle que tenía ciertos reparos con el tema edad no pudo por más que echarse a reír y yo, en lugar de reaccionar y ser un poco coherente con mis palabras seguí en mis trece intentando entonces hacer que siguiese creyendo lo que no era.
Seguramente le causé mucho daño pero en ese momento tampoco era demasiado consciente de ello.
Cristina y yo seguíamos saliendo cada noche y además acompañadas por aquellos dos italianos de los que os hablé al principio.
Una de esas noches de verano, cuando caminábamos por ese paseo marítimo tan largo que posee Peñíscola, camino del castillo y con nuestros nuevos acompañantes nos encontramos de frente con Iván.
¿Qué creéis que pasó?
Como veis Cristinita se mantuvo muy al margen al contrario de lo que algunos pensabais, de todas maneras, aún queda historia por delante.
;)
Todo iba sobre ruedas, yo no me cuestionaba nada y Cristina estaba de buen humor a pesar de creer que no tenía nada que hacer con él (y os aseguro que eso le cabreaba de veras).
Iván nos explicó que era un chico de Zaragoza. Sus padres tenían un apartamento de propiedad en Peñíscola y acudían allí siempre que llegaba la época estival.
Él disfrutaba mucho de aquellos veranos pero, según nos dijo, no tanto de las amistades, pues no eran asiduas del lugar como él.
En cuanto a gustos musicales, culturales y todo eso de lo que se suele hablar en las primeras citas coincidía con él plenamente y aún hoy suelo recordarle cuando escucho cierta canción de Mano Negra.
Todo seguía miel sobre hojuelas hasta el momento en que a mí se me ocurrió preguntar... ¿y tú, cuántos años tienes?
_Tengo diecisiete, pero cumplo los dieciocho el mes que viene_.
¡¡Catacrash!!, en ese momento Cristina y yo nos miramos, su mirada era de sorpresa, la mía tal vez denotase de decepción.
¿Cómo nosotras con veintiún años (todas unas mujeres, vamos), podíamos pensar en tener una historia con un “niño” de esa edad?... ¡Por favor!
Ahora lo pienso y me daría de bofetadas.
No sólo porque Iván fuese precioso. Parecía un ángel de cabellos dorados y piel blanca, salpicada por algunas pecas en el rostro que le conferían un aire risueño y encantador, un rostro de óvalo perfecto que acogía unos hermosos ojos grandes, poblados de rubias y largas pestañas y cuya mirada, del color del mar, te atraía irremediablemente hacia ese abismo intensamente azul de las profundidades.
Es que Iván era entrañable a medida que hablaba más me cercioraba de ello.
Finalmente conocimos la Peñíscola joven de la noche, nos lo pasamos realmente bien y seguimos disfrutando de ella durante el resto de días pero ya sin nuestro acompañante.
Iván tenía la inocencia de un niño y la sinceridad de sus palabras llegaba incluso a hacerme daño cuando intentaba que yo reaccionase al describirme lo que había sentido al verme por primera vez en el balcón y lo que se iba despertando en su interior conforme pasaban los días.
Me sentía tremendamente alagada pero no puedo decir que feliz, pues mi propia actitud me impedía disfrutar de aquel momento.
Me arrepiento enormemente de la reacción que tuve al conocer su edad.
Como ya os he dicho, a partir de aquella noche no volvimos a salir con él a pesar de su insistencia.
Comprendo que Iván no lo entendiese... ¿Por qué después de aquella primera noche en la que lo pasamos tan bien ya no quería saber nada de él?
Nunca le confesé por lo que era, contrariamente le hice creer que desconfiaba de él y que no creía que si teníamos una historia esta acabase bien.
No sé por qué actué de aquella manera pero lo cierto es que después de insinuarle que tenía ciertos reparos con el tema edad no pudo por más que echarse a reír y yo, en lugar de reaccionar y ser un poco coherente con mis palabras seguí en mis trece intentando entonces hacer que siguiese creyendo lo que no era.
Seguramente le causé mucho daño pero en ese momento tampoco era demasiado consciente de ello.
Cristina y yo seguíamos saliendo cada noche y además acompañadas por aquellos dos italianos de los que os hablé al principio.
Una de esas noches de verano, cuando caminábamos por ese paseo marítimo tan largo que posee Peñíscola, camino del castillo y con nuestros nuevos acompañantes nos encontramos de frente con Iván.
¿Qué creéis que pasó?
Como veis Cristinita se mantuvo muy al margen al contrario de lo que algunos pensabais, de todas maneras, aún queda historia por delante.
;)
Comentario:
Noooooooo, no te puedo creer que no ligaste con el bombonazo por la edad, nooooooooo.
Bueno, a ver como sigue....
Besos.
Bueno, a ver como sigue....
Besos.
Comentario:
Me marcho una semanita de vacaciones pero antes... mandarte un besito y desearte que lo pases muy bien!!! ;)
Hasta la vuelta!
Hasta la vuelta!
Comentario:
Igual d impaciente q el resto d los lectores.
También me gustaría q hubieras recapacitado y dejases d darle importancia a la edad.
Ya nos enteraremos....
También me gustaría q hubieras recapacitado y dejases d darle importancia a la edad.
Ya nos enteraremos....
Comentario:
ooooooooo estoy impaciente por ver el final!! espero que al final te dejara de importar la edad..yo creo que es algo muy secundario en una relacion jeje weno s mi opinion b7sssss(K)
Comentario:
Oferta de ultima hora: Viaje a Peñiscola para vivir un verano como el de Anitablue...Ohhh, no quedan plazas.
Un beso :-)
Un beso :-)
Comentario:
Anita!
Peque que me picaste la curiosidad. Estare esperando que sigas con los relatos de verano.
Un besito grandototote!
Peque que me picaste la curiosidad. Estare esperando que sigas con los relatos de verano.
Un besito grandototote!
Comentario:
Bueno Anita, possss ¿que pasó con Iván?
Besos
Besos
Comentario:
Quizás en ese encuentro pensaste mejor lo de la edad y hubo un nuevo acercamiento??
Comentario:
No hay que arrepentirse de las decisiones tomadas en el pasado, ahora ves las cosas de otra manera pq las circunstancias son distintas y seguramente ahora actuarias de otro modo, pero de todo aprendemos no?
A ver si en la siguiente parte la cosa se anima...
Un petó.
A ver si en la siguiente parte la cosa se anima...
Un petó.
Comentario:
A veces las cosas salen asi, lo importante es que si hubo error o fallo, ahora sepas reconocerlo.
Mil besos
Mil besos
Comentario:
Uyyyy, pero anitaaaa, que "el tiempo es tan solo la eternidad en movimiento" !!
Has pensado alguna vez en volver a ese apartamento? Si el de al lado era de propiedad de sus padres... No se, enviar alguna carta contandole todo, esas cosas que todos queremos que nos pasen alguna vez en plan Amelie (que por lo que veo en la foto a ti tambien te llaman la atencion). Quien sabe ahora? ;)
Has pensado alguna vez en volver a ese apartamento? Si el de al lado era de propiedad de sus padres... No se, enviar alguna carta contandole todo, esas cosas que todos queremos que nos pasen alguna vez en plan Amelie (que por lo que veo en la foto a ti tambien te llaman la atencion). Quien sabe ahora? ;)
Comentario:
es cierto que al principio damos muuuuucha importancia a la edad; luego pasan los años y ya...puf! quien se acuerda de eso! pero bueno, "a lo hecho, pecho". Tengo una amiga que dice que siempre es mejor arrepentirse de algo que has hecho, que de algo que no...es cuestion de opiniones. Supongo que en tu caso no habria pasado nada por darle una oportunidad a Ivan...
¿queda más historia? ummm, pues esperaremos!! :)
¿queda más historia? ummm, pues esperaremos!! :)
Comentario:
Aaaaixx la de cosas que nos perdemos por el miedo al que diran...
Yo como dicen todos tmb pienso que la edad no es que importe mucho (algo si...) y si te gustaba el chico pues, por que no??
De todas formas, tengo ganas de saber como continua la historia
Besitos
Yo como dicen todos tmb pienso que la edad no es que importe mucho (algo si...) y si te gustaba el chico pues, por que no??
De todas formas, tengo ganas de saber como continua la historia
Besitos
Comentario:
Debiste tirarte a la piscina, sin ninguna duda.
O por lo menos, probar, la propia experincia te hubiera dicho qué es lo mejor.
Un beso, sigo esperando.
O por lo menos, probar, la propia experincia te hubiera dicho qué es lo mejor.
Un beso, sigo esperando.
Comentario:
Cierto, el amor no tiene edad... Si te gustaba y le gustabas... Ademas la diferencia era poca...
Besitos!
Besitos!
Comentario:
El amor no tiene edad, mujer.Fuiste un poquito dura con este muchacho...pobrecillo. Bueno espero que en la cuarta parte la historia se retome...
Saludos.
Saludos.





