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Es posible
Comentarios generales sobre cómo mejorar el país, los negocios, las personas...
Acerca de
Hatshepsut. Soy una persona inquieta en cuanto a los temas políticos y sociales. En este espacio pretendo plasmar lo que pienso respecto a los sucesos en estas áreas y que aquellos que quieran puedan aportar sus puntos de vista.
Sindicación
 
El "Otro Congreso"
Como todos sabemos bien, lo importante de los congresos no solamente se realiza en la sede "central", plenarios, grupos de trabajo, etc... Los pasillos, los restaurantes, las fiestas nocturnas, etc...dan también mucho juego.

El mismo viernes, antes de la apertura del Congreso, se realizó un almuerzo en uno de los restaurantes de la Feria de Valencia con una serie de comensales muy curiosos: Federico Trillo, González-Pons, Feijoo, José Manuel Soria, Soraya y algunos más...

Los pasillos se conviertieron en animadas colas, esperando turno para tomar una horchata o un zumo de naranja, por cortesía de la organización... Por otro lado, muchos de los compromisarios e invitados, aprovechaban para hacerse fotos con Mariano, Gallardón, Esperanza, Ana Pastor, etc...

La "Luna de Valencia", también tuvo su protagonismo, tanto el viernes como el sábado. El viernes se realizó una fiesta en una terraza de la Ciudad de las Artes y las Ciencias...muy cool. El sábado, le tocó el turno al Puerto de la Copa América, y en este algunos políticos de postín, como el Sr. Granados, se dejarón ver de forma más informal compartiendo tiempo, comentarios y risas con los militantes.

Y cuando tenga las fotos descargadas en el ordenador...quizá cuelgue alguna...jajajajaja
 
Contigo podemos
Quiza estas dos palabras podrían ser el mejor resumen del XVI Congreso del PP.
Desde su cierre, y tras el agónico triunfo de España frente a Italia, el PP ha dicho que se va a poner a trabajar, bajando a la calle, acercándose a la gente de a pie. ¡Ya era hora! Durante estos meses no se han acordado de que su razón de existir es la gente, los españoles, los que viven en nuestra nación.
El Congreso ha tenido muchos momentos intensos, muchas imágenes para la polémica, pero lo que se debería sacar es que todos juntos podemos, pero incluyendo a los ciudadanos, tal y como ha dicho la nueva Secretaria General en su primer discurso.
Ojalá el PP consiga hacerlo y se deje la piel en ello, porque sería la mejor noticia para nuestro país y por ende para el partido, mucho mejor noticia que España haya pasado de cuartos, porque la necesidad de una alternancia de Gobierno y un proyecto fuerte e ilusionador, es mucho mayor para el día a día de nuestro país.
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Creciendo juntos. 2ª Jornada
La segunda Jornada del XVI Congeso del PP, ha sido intensa en contenido y fondo.
Ayer tarde asistimos a una jornada intensa en emociones con la despedida de Ángel Acebes y un plenario en pie aplaudiendo a uno de los hombres que más ha dado por el PP en estos últimos años.
Pero regresando a esta mañana, los gestos hablaban por sí solos.
Lo primero, el salón plenario no se ha llenado hasta minutos antes de las intervenciones de D. Manuel Fraga y José María Aznar.
Segundo, la mesa de la Junta Directiva Nacional, estaba casi vacía. Espero que no sea este el compromiso que van a tener con los votantes, porque de lo contrario...pensemos que tenían todos reuniones fuera para hacer "crecer juntos" al PP.
Y el plato fuerte de la jornada, hasta el momento, queda el 1er discurso de Rajoy de esta tarde, ha sido el discurso de Aznar.
IMPECABLE. No se puede calificar de otro modo. Ha dado una lección de política, de sentido, de coherencia y de responsabilidad sin igual. El problema es que no es lo que necesita ahora mismo la imagen del partido, pero... Los que van a asumir el testigo tras este congreso, deberían tener presentes algunas de las reflexiones que ha hecho Aznar (principios, valores, personas) y no olvidarlas, porque el apoyo del plenario ha sido evidente y no solamente por cariño y/o afecto hacia Aznar.
Mañana más...
 
Soluciones para la crisis económica
Solamente os adjunto el enlace a la entrada del blog de Ana Pastor.

Vienen propuestas muy interesantes para tratar de poner en marcha acciones que hagan frente a los problemas económicos, por los que atraviesa actualmente España.

Por otro lado, en esa entrada viene un enlace a un documento del Ministerio de Industria sobre lo que suponen los impuestos en el precio del carburante...no hace falta comentarlo, habla por si solo.

El Partido Popular aporta soluciones para amortiguar la crisis
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Teléfono de la violencia
Ring. ring, ring...

Telefonista: teléfono para canalizar la violencia, dígame
Violento: mire, tengo ganas de pegar a mi mujer, qué me aconseja?
Telefonista: eso está mal, no debe hacerlo, debe focalizar su violencia para convertila en energía positiva
Violente: qué majadería es esa que me está contando? casi me están entrando ganas de pegarla a ella y después a usted...

Puede que esta sea una de las posible conversaciones que se produzcan con la nueva idea de la Ministra de Igualdad al poner en marcha el servicio. ¿Alguién cree que un 902 servirá para evitar la violencia contra las mujeres? Ateme usted esa mosca por el rabo.

Hacía tiempo que no veía una idea tan absurda. Como siga por este camino, se va a demostrar que este nuevo Ministerio es una simple acción de marketing político de ZP y que su labor será completamente valdía. Sus proyectos deberían estar focalizados a conseguir un profundo cambio en el modelo social de nuestro país, pero eso es demasiado complicado para este Gobierno...en fin...
 
La Sanidad Catalana
El sábado Arcadi Espada publicó esta noticia en el Mundo. No tiene desperdicio.
Es esto igualdad para todos los españoles?

Querido J:

Elena, a quien conoces, pasó la semana pasada por un mal momento, camino de Málaga. Parece que durante el viaje ya se sintió mal y al llegar a la parada de taxis se desmayó. Por suerte iba con una compañera de trabajo, que pudo mal que bien sujetarla antes de que cayera al suelo de golpe. Recuperó rápidamente el conocimiento y esperó, primero tumbada y luego sobre una silla del vestíbulo, la llegada de la ambulancia. En la cola de los taxis aguardaba un médico y había podido examinarla: el pulso estaba algo bajo. Entró en el hospital con un cuadro que en urgencias calificaron de grave, aunque lograron estabilizarla en poco tiempo. A partir de entonces sólo cabía esperar su evolución y el resultado de varias pruebas. Un médico vino a verla a última hora de la tarde; le hizo algunas preguntas y le explicó lo que sabía sobre su enfermedad y también lo que sospechaba. Le ofreció quedarse unos días en el hospital, pero tampoco le prohibió que regresara a Barcelona, si así lo prefería: su cuerpo podía soportar perfectamente el viaje.

Sin embargo, optó por quedarse. En el hospital la habían atendido con diligencia y aunque no era especialmente cómodo menos lo era el ir y venir. Había ido a Málaga por asuntos de trabajo y pensaba pasar allí una semana: con suerte, pensó, aún podría aprovechar un par de días. Su marido, que también estaba de viaje, no llegó hasta la medianoche y, por supuesto, con más susto que ella. Insistió en quedarse en la habitación, sobre un sillón bastante doloroso. Antes de las siete de la mañana, y sin haber dormido un sólo minuto por contraste de la estentórea placidez con que lo había hecho el otro enfermo, le dijo a su mujer que iba a buscar hotel, a ducharse y a desayunar, y que luego volvería. No tardó más de dos horas. Todo ofrecía mejor aspecto, y ella en primer lugar. Empezó a dar instrucciones a su marido, entre las que descollaban los imperiosos trámites de la burocracia hospitalaria.

–Mira, ahí en la cartera está la tarjeta de la Seguridad Social. Coge también el carnet de identidad. Tienes que ir a admisiones, que creo que está en la primera planta.

Como sabes, el marido de Elena es un hombre calmado, aunque ese tipo de encargos dibujan, según me contó, su personal visión del infierno. Así que decidió que iba a ocuparse de la admisión hospitalaria con prioridad, ahora que se sentía saludable y animado y que aún faltaba tiempo para que la noche le pasara factura. Guardó la cola, mientras hacía unas llamadas y limpiaba de mensajes superfluos el móvil, o al menos eso es lo que habría hecho en su lugar. Lo cierto es que ya estaba delante del funcionario.

–¿Tiene la tarjeta de la Seguridad Social?
–Sí, y el carnet.
–Basta con la tarjeta.
–Pues tenga.
–Ah, es de Cataluña…

Ni por asomo habría pensado nunca que estuvo a punto de soltarle un «sí, ¿y qué pasa?», típico de catalán herido y que sospecha. Pero se contuvo.

–Sí, vivimos en Cataluña.
–Ya, el mismo problema… ¿Tiene usted el número de la Seguridad Social?
–Bueno, el número está en la tarjeta.
–No, no está.

Seguir leyendo... ¿España…?: ni siquiera el número de la Seguridad Social