Ministras de cuota
Hasta el día de hoy no he querido entrar en el tema de la paridad en el gobierno o en cualquier organismo público. Y menos en la empresa privada.
La discriminación ya sea positiva o negativa, masculina o femenina, es algo a evitar en la medida de nuestras posibilidades. Partiendo de esta premisa, vamos a comentar alguna cosilla de las Ministras de cuota.
El Sr. Rodríguez Zapatero hizo una de sus primeras zapatiestas, como dice Campmany, al nombrar un equipo de gobierno paritario. Los cargos de responsabilidad, ya sean públicos o privados, no tienen que obtenerse por razón de sexo sino por motivos de valía profesional. Es más, en un cargo público esta cualificación para desempeñar el cargo debería ser más exigible, ya que sus decisiones repercuten en todos los ciudadanos.
Esta decisión de Rodríguez Zapatero, está trayendo una de las páginas más tristes de la historia política nacional y a la vez una de las mejores épocas para los comentaristas políticos. Si hoy en día siguiese existiendo la revista “La Codorniz”, tendría que editarse dos veces al día para dar salida a todos los comentarios de las señoras ministras.
Quizá la más penosa, sea la Ministra de Educación y Cultura, Sra. Calvo. Su ignorancia supina en las cuestiones más elementales es algo que debería preocupar a todos los padres que tienen a sus hijos en los colegios, ya que esta mujer es la responsable de la educación y formación de los mismos.
La Sra. Calvo, tiene algunas perlas que pasarán a la historia de los disparates políticos y que dentro de algunos años, algún escritor utilizará para realizar un libro. Ha confundido la religión anglicana con los anglicismos que inundan nuestra lengua. Ha dado patadas al diccionario tales como “quijotas” o “andantas”. Tanto slogan (anglicismo que no anglicanismo) político le debe haber afectado a su forma de hablar para ellos y ellas. Y no creo que haga falta decir nada más sobre ella.
A la luz de este ejemplo, queda demostrado que no se puede dar un puesto de responsabilidad por simple utilitarismo político, apelando a la paridad y discriminación positiva.
Yo me pregunto, si el PSOE tuviese 10 mujeres de talla suficiente para ser ministras, el equipo de gobierno, ¿sería completamente femenino?. A pesar de que seguramente me equivoque, ¿por qué el PSOE no tiene ninguna candidata femenina para presidir una Comunidad Autónoma?. ¿Por qué el Senado y el Congreso están presididos por hombres y no por una mujer uno y un hombre el otro?
La discriminación ya sea positiva o negativa, masculina o femenina, es algo a evitar en la medida de nuestras posibilidades. Partiendo de esta premisa, vamos a comentar alguna cosilla de las Ministras de cuota.
El Sr. Rodríguez Zapatero hizo una de sus primeras zapatiestas, como dice Campmany, al nombrar un equipo de gobierno paritario. Los cargos de responsabilidad, ya sean públicos o privados, no tienen que obtenerse por razón de sexo sino por motivos de valía profesional. Es más, en un cargo público esta cualificación para desempeñar el cargo debería ser más exigible, ya que sus decisiones repercuten en todos los ciudadanos.
Esta decisión de Rodríguez Zapatero, está trayendo una de las páginas más tristes de la historia política nacional y a la vez una de las mejores épocas para los comentaristas políticos. Si hoy en día siguiese existiendo la revista “La Codorniz”, tendría que editarse dos veces al día para dar salida a todos los comentarios de las señoras ministras.
Quizá la más penosa, sea la Ministra de Educación y Cultura, Sra. Calvo. Su ignorancia supina en las cuestiones más elementales es algo que debería preocupar a todos los padres que tienen a sus hijos en los colegios, ya que esta mujer es la responsable de la educación y formación de los mismos.
La Sra. Calvo, tiene algunas perlas que pasarán a la historia de los disparates políticos y que dentro de algunos años, algún escritor utilizará para realizar un libro. Ha confundido la religión anglicana con los anglicismos que inundan nuestra lengua. Ha dado patadas al diccionario tales como “quijotas” o “andantas”. Tanto slogan (anglicismo que no anglicanismo) político le debe haber afectado a su forma de hablar para ellos y ellas. Y no creo que haga falta decir nada más sobre ella.
A la luz de este ejemplo, queda demostrado que no se puede dar un puesto de responsabilidad por simple utilitarismo político, apelando a la paridad y discriminación positiva.
Yo me pregunto, si el PSOE tuviese 10 mujeres de talla suficiente para ser ministras, el equipo de gobierno, ¿sería completamente femenino?. A pesar de que seguramente me equivoque, ¿por qué el PSOE no tiene ninguna candidata femenina para presidir una Comunidad Autónoma?. ¿Por qué el Senado y el Congreso están presididos por hombres y no por una mujer uno y un hombre el otro?





