Tal día como ayer
Me remonto al pasado, muy pasado...
Vino a despedirme y sin poder contenernos, repetíamos la despedida una y otra vez, como queriendo dejar imborrable el afecto y cariño mutuo.
No estaba sólo él, había-habíamos muchos más pero sólo él se me acercaba una y otra vez y me abrazaba...
Y así me fui, con el dulzor de su recuerdo.
Durante los siguientes meses no hablé mucho con él, no, tres? cuatro veces?, más o menos así, pero el destino quiso brindarnos nueva oportunidad y así fue como volvimos a hablar alborozados ambos, ¿cuánto tiempo?, media, 1 hora? 2?, más?, no recuerdo exactamente pero sé que esa cabina estropeada se hizo cómplice de nosostros, como si quisera brindarnos una despedida especial.
La conversación, como no podía ser de otra manera entre dos primos de la misma edad que se entendían muy bien, transcurrió entre risas y alegrías... "¿has ligado?, y tú? tienes algo?"...
Días más tarde, una llamada a hora muy temprana me borró la sonrisa de la cara.... se había matado en accidente... tal día como ayer.
La noche anterior, estúpida yo, me acosté habiéndome puesto el pijama del revés, queriendo provocar una sorpresa, una noticia...
La despedida tan desmesurada, la cabina que se estropea y se hace nuestro cómplice, mi ansia de noticias... ¿cuánto hay en todo ello de azar? y de coincidencia?
A veces, recordando ese episodio, encuentro que poco hay de coincidencias, porque nada hay que fuera normal y lógico.
Vino a despedirme y sin poder contenernos, repetíamos la despedida una y otra vez, como queriendo dejar imborrable el afecto y cariño mutuo.
No estaba sólo él, había-habíamos muchos más pero sólo él se me acercaba una y otra vez y me abrazaba...
Y así me fui, con el dulzor de su recuerdo.
Durante los siguientes meses no hablé mucho con él, no, tres? cuatro veces?, más o menos así, pero el destino quiso brindarnos nueva oportunidad y así fue como volvimos a hablar alborozados ambos, ¿cuánto tiempo?, media, 1 hora? 2?, más?, no recuerdo exactamente pero sé que esa cabina estropeada se hizo cómplice de nosostros, como si quisera brindarnos una despedida especial.
La conversación, como no podía ser de otra manera entre dos primos de la misma edad que se entendían muy bien, transcurrió entre risas y alegrías... "¿has ligado?, y tú? tienes algo?"...
Días más tarde, una llamada a hora muy temprana me borró la sonrisa de la cara.... se había matado en accidente... tal día como ayer.
La noche anterior, estúpida yo, me acosté habiéndome puesto el pijama del revés, queriendo provocar una sorpresa, una noticia...
La despedida tan desmesurada, la cabina que se estropea y se hace nuestro cómplice, mi ansia de noticias... ¿cuánto hay en todo ello de azar? y de coincidencia?
A veces, recordando ese episodio, encuentro que poco hay de coincidencias, porque nada hay que fuera normal y lógico.
Septiembre
Septiembre finaliza y con él remite el verano y todo lo que conlleva esa estación de luz.
La imagen que me viene a la cabeza cuando he de "visualizarme" en este mes es la de un camino en el parque, acostadas a su orilla cientos de hojas amarillas que me cuentan que la etapa de bonanza terminó... y yo pasando por ese camino, con miedo a veces, otras simplemente pereza de mirar al horizonte... aferrada a ese pasado inmediato que tan grato me resultó...
Y digo imagen porque huyo de esa realidad, no voy al parque en esta estación, no me gusta, no me gusta me marquen pautas, no.
Se dice que tanto la primavera como el otoño son las estaciones románticas, que en ellas la sangre se altera, que en ellas las emociones cobran un encanto especial y se desbordan... por eso es que yo cojo la capa y me tapo... demasiada vulnerabilidad para mostrar....
Septiembre siempre me supuso un punto de inflexión en todo y para todo, y sobre todo me recordó que lo vivido con anterioridad era tan liviano como un mera pompa de jabón que se pierde por inconsistente.
PD._ Varios pensamientos inconexos van cruzándose en mi cabeza; no consigo darles forma, pero están ahí, a la espera; me advierten que el tiempo de quietud pasó y que mi cabeza vuleve a funcionar como siempre, como el cajón desastre que siempre fue, en el encuentran acogida la alegría y la tristeza, el encanto y el desencanto, la paz y la guerra... Vuelvo.
La imagen que me viene a la cabeza cuando he de "visualizarme" en este mes es la de un camino en el parque, acostadas a su orilla cientos de hojas amarillas que me cuentan que la etapa de bonanza terminó... y yo pasando por ese camino, con miedo a veces, otras simplemente pereza de mirar al horizonte... aferrada a ese pasado inmediato que tan grato me resultó...
Y digo imagen porque huyo de esa realidad, no voy al parque en esta estación, no me gusta, no me gusta me marquen pautas, no.
Se dice que tanto la primavera como el otoño son las estaciones románticas, que en ellas la sangre se altera, que en ellas las emociones cobran un encanto especial y se desbordan... por eso es que yo cojo la capa y me tapo... demasiada vulnerabilidad para mostrar....
Septiembre siempre me supuso un punto de inflexión en todo y para todo, y sobre todo me recordó que lo vivido con anterioridad era tan liviano como un mera pompa de jabón que se pierde por inconsistente.
PD._ Varios pensamientos inconexos van cruzándose en mi cabeza; no consigo darles forma, pero están ahí, a la espera; me advierten que el tiempo de quietud pasó y que mi cabeza vuleve a funcionar como siempre, como el cajón desastre que siempre fue, en el encuentran acogida la alegría y la tristeza, el encanto y el desencanto, la paz y la guerra... Vuelvo.
Percepción-es
Suele decirse que nos valemos de la percepción para encasillar a tal o cual persona, no en vano es el primer golpe de vista el que nos habla y cuenta. Pero también sucede que esa primera toma de contacto puede engañarnos debido a que las personas encerramos con y en nosotras muchas cualidades que no siempre están al alcance de todo aquel que primero llega. Se dan equívocos, algunos, y a veces hacen daño, pero ¿quién tiene la culpa?, la persona que se vale de una fachada y se niega a considerar el interior o la persona que se niega a dejar entrar en dicho interior? Es bastante complejo porque el mundo de las sensaciones no lo podemos medir, escapa a toda lógica por más que nos empeñemos en disfrazar lo ilógico y lo coloreemos para así darle cumplida respuesta.
- Esa persona me cae mal suele decirse
- Y ¿por qué?
- No sé, lo siento así
He escuchado esto no pocas veces y nunca me ha complacido porque no sé cuanto de verdad hay en ellas, refiriéndome a verdad al hecho en sí de cuanto de justicia hay en valorar sin preivio conocimiento de la persona.
A veces somos tan rígidos que no permitimos se nos den a conocer, aunque el mundo de las percepciones... ay! el mundo de las percepciones, a veces tan engañosas ellas y otras por contra tan certeras!.
Afortunadamente mi forma de ser me lleva a creerme siempre al personal que pasa por mi lado, y es tan sólo tras un algo más que un previo conocimiento cuando abro o cierro puertas, siendo ahí cuando sí que ya echo llave para no abrir si el desagrado para con la persona se da. No soy desconfiada mayormente.
No obstante, también se ha dado, unas poquitas veces, pocas la verdad, que no he escapado a ese primer golpe de vista y no he dado oportunidad... era algo visceral e incontrolable, y debo decir aquí, en los tres casos que me vienen a la cabeza ahora mismo como únicos, que el tiempo dió siempre la razón a mis percepciones negativas con respecto a.
Estoy sin estar, ¿vivo sin vivir en mí? :-)
Ortega y Gasset dijo:
" El que no pueda lo que quiera, que quiera lo que pueda"
¡Qué poca cabida encuentro en estas palabras para nosotros, los rebeldes!
Como un caracol, oiga usted, como un caracol voy andando por la vida, poquito a poquito, despacito, pero así también se hace camino, o no? Es la esperanza de la desesperanza.. no hay para más, aún las musas no hicieron acto de presencia y hoy como ayer, y anteayer y al otro y al otro y al otro, las palabras no fluyen, ni los pensamientos y me pregunto si los sentimientos están.
" El que no pueda lo que quiera, que quiera lo que pueda"
¡Qué poca cabida encuentro en estas palabras para nosotros, los rebeldes!
Como un caracol, oiga usted, como un caracol voy andando por la vida, poquito a poquito, despacito, pero así también se hace camino, o no? Es la esperanza de la desesperanza.. no hay para más, aún las musas no hicieron acto de presencia y hoy como ayer, y anteayer y al otro y al otro y al otro, las palabras no fluyen, ni los pensamientos y me pregunto si los sentimientos están.
Otra vez la ausencia
Otro día más que no encuentro palabras que decir; muy cuesta arriba se me está haciendo asumir la incapacidad que manifiesto al no tener nada que contar... persona vacía, viciada quizás por el ansia de buscar en el fondo refondo y despreciar los estímulos que llegan de fuera? No contesto, ni siquiera soy capaz de darme una respuesta a esto.
Ayer, y porque sé de este vacío que me está envolviendo, salí dispuesta a encontrar y encontrarme... pero nada, fui incapaz de lograr que algo me estimulara los sentidos. Gente que pasaba junto a mí, y a mí qué?, gente que estaba junto a mí, y a mí qué?...
Intenté mediante la vista encontrar un punto, algo que me hiciera despertar de este letargo, más sin embargo la nada encontré, también quise probar con el sentido del oído y... me interesan bien poco conversaciones ajenas..., y el tacto? difícilmente puede inspirarme este sentido en medio de la calle... tampoco me sentí motivada pensando en comida, bebida alguna; sólo me quedaba el sentido del olfato y es aquí cuando mi imaginación voló y voló, y llegó hasta ese cuello masculino impregnado del aroma que a mí tanto me gusta; porque sí, aspirar ese olor me estimula y me transporta, y me revuelve y me saca del hastío... pero no lo sentía cerca.
Y en estas estoy, dejando pasar las horas por mí, los días, a la espera de recibir estímulos que me hagan salir de este vacío?, letargo?... Ausencia total, ¡qué insulso todo!, ¡qué insulsa yo!!
Ayer, y porque sé de este vacío que me está envolviendo, salí dispuesta a encontrar y encontrarme... pero nada, fui incapaz de lograr que algo me estimulara los sentidos. Gente que pasaba junto a mí, y a mí qué?, gente que estaba junto a mí, y a mí qué?...
Intenté mediante la vista encontrar un punto, algo que me hiciera despertar de este letargo, más sin embargo la nada encontré, también quise probar con el sentido del oído y... me interesan bien poco conversaciones ajenas..., y el tacto? difícilmente puede inspirarme este sentido en medio de la calle... tampoco me sentí motivada pensando en comida, bebida alguna; sólo me quedaba el sentido del olfato y es aquí cuando mi imaginación voló y voló, y llegó hasta ese cuello masculino impregnado del aroma que a mí tanto me gusta; porque sí, aspirar ese olor me estimula y me transporta, y me revuelve y me saca del hastío... pero no lo sentía cerca.
Y en estas estoy, dejando pasar las horas por mí, los días, a la espera de recibir estímulos que me hagan salir de este vacío?, letargo?... Ausencia total, ¡qué insulso todo!, ¡qué insulsa yo!!
Una planta
Voy a comprarme una planta y voy a ponerme mimosa con ella, para así no me deje, porque sí, creo que son ellas y no yo las que matan la relación.
Hace tiempo ya que en casa no hay un ser vivo más que los que andamos a dos patas, total, si se morían todos... Bueno sí, tengo La Rosa de Jerico , pero esa no cuenta, o cuenta poco, porque cada vez que me enfado la seco... Así es como ha estado durante mucho tiempo, contraída sobre sí misma, olvidada y hasta despreciada?... ayer le dí el agua que necesita para abrirse y lucir bella..
Creo que he volcado mis frustraciones en ella indebidamente.
Cuando he dicho que voy a comprarme una planta, en casa me miraron y dijeron algo así como < hay que j- fastidiarse ella decide cuando y como >...... (Tienen miedo, saben de otras veces).
Tuvimos peces y también se fueron a la porra, por más atenciones que ellos tenían, por más cuidados, pero a mí me daban repelús, aunque me pasaba tiempo mirándolos embobada... también tuvimos un periquito, o canario, no sé que era, pero ese se fué antes de...(no se murió, eh?, simplemnte se lo llevaron porque yo lo llevaba muy mal)...
Los seres vivos hay que atenderlos, cuidarlos, mimarlos... ahora quiero comprometerme, veremos, sí, veremos.
Hace tiempo ya que en casa no hay un ser vivo más que los que andamos a dos patas, total, si se morían todos... Bueno sí, tengo La Rosa de Jerico , pero esa no cuenta, o cuenta poco, porque cada vez que me enfado la seco... Así es como ha estado durante mucho tiempo, contraída sobre sí misma, olvidada y hasta despreciada?... ayer le dí el agua que necesita para abrirse y lucir bella..
Creo que he volcado mis frustraciones en ella indebidamente.
Cuando he dicho que voy a comprarme una planta, en casa me miraron y dijeron algo así como < hay que j- fastidiarse ella decide cuando y como >...
Tuvimos peces y también se fueron a la porra, por más atenciones que ellos tenían, por más cuidados, pero a mí me daban repelús, aunque me pasaba tiempo mirándolos embobada... también tuvimos un periquito, o canario, no sé que era, pero ese se fué antes de...(no se murió, eh?, simplemnte se lo llevaron porque yo lo llevaba muy mal)...
Los seres vivos hay que atenderlos, cuidarlos, mimarlos... ahora quiero comprometerme, veremos, sí, veremos.
Gris
No tengo nada que decir, el pensamiento no llega, no aflora. No encuentro nada en mi interior ; tampoco el exterior me motiva sensación alguna... vacío, días grises, esos que nacen y mueren sin más propósito que el de servir de tránsito entre aquellos que nos golpean con gran virulencia, cargados de emociones y sensaciones, que nos hacen reír, que nos hacen llorar...
¿Hoy es un día de insensibilidad absoluta?, oquedad total.
¿Hoy es un día de insensibilidad absoluta?, oquedad total.
Desde mi ventana

Eran las 5:20 de la madrugada cuando me desperté sobresaltada; los sonidos de las sirenas irrumpieron en mis sueños.
Me acerqué a la ventana y allí estaban, pude contar uno, dos tres, cuatro y cinco , hasta cinco coches patrulla con sus sirenas ensordecedoras subían por la carretera a gran velocidad, al modo más estadounidense.
Y se pararon en mi calle. Dos de esos cinco coches patrulla cerraban el paso a ambos lados de la calle; y volví a contar, 1, 2, 3,..., 12, 12 policías estaban allí (por lo tanto había pasado por alto un coche más de los que conté) junto a un chico al que uno de los policías le hablaba con voz un tanto recia.
Le reclinó el cuerpo contra el capó del coche y le registró; el chico sangraba por la nariz al impactar su rostro contra el coche pero no decía nada, estaba inmóvil mientras el policía seguía hablándole... los demás observaban y hablaban entre ellos.
Después, le metieron en uno de los coches y se lo llevaron. Y desaparecieron todos, pero ahora sí ya en silencio. 5:38 h cuando volví a la cama.
Me pareció una escena de película, totalmente desrproporcionada, a no ser que sean las películas las que se miren en la realidad.
Completamente cuerda? :-)
A veces me pasa que yo misma me sorprendo y aún conociéndome, me desconcierta mi proceder, predecible talmente, pero con esa pizquita de encanto o desencanto que hace que todo lo que puede ser no sea, y por contra, lo que no ha de tener cabida encuentra un sitio.
Y así es como pasan los días por mí, como un deshojar la margarita, ahora blanco ahora negro, ahora cauta ahora descuidada, ahora contenida ahora desprendida ... siempre según el momento, a base de impulsos , siempre desde dentro y hacia fuera y no al revés... y así me pierdo, y así me gano también.
Así es como me completo, siendo y dejando de ser , pero me dejo llevar, sí, me dejo.
Y así es como pasan los días por mí, como un deshojar la margarita, ahora blanco ahora negro, ahora cauta ahora descuidada, ahora contenida ahora desprendida ... siempre según el momento, a base de impulsos , siempre desde dentro y hacia fuera y no al revés... y así me pierdo, y así me gano también.
Así es como me completo, siendo y dejando de ser , pero me dejo llevar, sí, me dejo.
Dice que labora pero no labora
-. ¿Me escuchas, me atiendes?
-. El silencio por respuesta
-. ¿Quieres atenderme?
-. Más silencio
-. Por favor!
-. Ahora no, ahora no puedo, estoy trabajando
Siempre la misma canción, ella se ensimisma y "se pierde" y mientras, hay quien a su lado canta "dice que labora pero no labora... está perdida, no admite interrupción".
A veces pasa, me pasa, que pierdo el control y la perspectiva, y desatiendo.
Ayer y hoy me han supuesto una gran tensión debido al mucho trabajo y.... un paso para adelante y dos para atrás...
-. El silencio por respuesta
-. ¿Quieres atenderme?
-. Más silencio
-. Por favor!
-. Ahora no, ahora no puedo, estoy trabajando
Siempre la misma canción, ella se ensimisma y "se pierde" y mientras, hay quien a su lado canta "dice que labora pero no labora... está perdida, no admite interrupción".
A veces pasa, me pasa, que pierdo el control y la perspectiva, y desatiendo.
Ayer y hoy me han supuesto una gran tensión debido al mucho trabajo y.... un paso para adelante y dos para atrás...
Alma, corazón y vida
¿Título de una vieja canción?, no lo sé, ni tampoco sé de quien es, ni la letra en su totalidad (cuán imprecisa!, verdad?); tan sólo recuerdo unas palabras, que sin venir a cuento, ayer asaltaron mi mente....
"Alma, corazón y vida, estas tres cosas te ofrezco nada más...
alma para conquistarte, corazón para querete, y vida para vivirla junto a tí..." algo así rezaba la canción.
Y le parecerá poco ofrecer todo eso, ¿hay algo más?... Además, ofrece, sin condiciones, sin imposiciones, de una manera desprendida...
Cualesquiera que sea la relación, es bonito pensar que hay alguien que está dispuesto a dejarte coger... me pregunto porqué somos tan torpes a veces incapaces de apreciar un gesto amable...
"Alma, corazón y vida, estas tres cosas te ofrezco nada más...
alma para conquistarte, corazón para querete, y vida para vivirla junto a tí..." algo así rezaba la canción.
Y le parecerá poco ofrecer todo eso, ¿hay algo más?... Además, ofrece, sin condiciones, sin imposiciones, de una manera desprendida...
Cualesquiera que sea la relación, es bonito pensar que hay alguien que está dispuesto a dejarte coger... me pregunto porqué somos tan torpes a veces incapaces de apreciar un gesto amable...
Cayendo en picado
Sigo cayendo en picado, lo siento, siento como la sonrisa abierta de días pasados va desapareciendo y en su lugar se va imponiendo un rictus casi que amargo...
Amargo sí, porque amargo es el miedo que nuevamente me invade... lo siento cerca, al acecho, y yo me siento talmente desvalida, no me quiero dejar llevar, pero es tanta la impotencia...
Y me niego a meterme en el ascensor, mañana no!, las escaleras me servirán de alíadas, no quiero perder el control, no quiero la bajada en picado, me haré daño, no!, no lo cogeré, mañana no!
Amargo sí, porque amargo es el miedo que nuevamente me invade... lo siento cerca, al acecho, y yo me siento talmente desvalida, no me quiero dejar llevar, pero es tanta la impotencia...
Y me niego a meterme en el ascensor, mañana no!, las escaleras me servirán de alíadas, no quiero perder el control, no quiero la bajada en picado, me haré daño, no!, no lo cogeré, mañana no!
Agobio
En días como hoy, con tantos agobios, con tantas prisas, soy incapaz de resolver. Por más que ando y ando, y ando, no llego a ningún lado.
Veo allí en la lejanía la finalidad que persigo, más cuánta la distancia!....
En algún momento se quedará quieto el horizonte?
Veo allí en la lejanía la finalidad que persigo, más cuánta la distancia!....
En algún momento se quedará quieto el horizonte?
Desmemoriada
Hace tiempo leí que cuando algo nos resulta dolorodo, cuando alguna experiencia pasada nos supone sufrimiento, nuestra mente es capaz de "olvidar," a modo de mecanismo de defensa... ojos que no ven, corazón que no siente.- sería algo así, no?, algo que no recuerdo, no ha existido?... es decir, nos autoengañamos para protegernos... y así es como todos tenemos lagunas en nuestra memoria (supongo), esos llamados puntos ciegos de los que nos valemos para perder la conciencia y así disminuir la ansiedad, decepción, dolor, fracaso, por un episodio pasado no grato y sí negativo....
Pero no es este el caso, no, a no ser que pasarme por este rincón me suponga un episodio de ansiedad y mi memoria tenga a bien protegerme??... y es que me olvidé de la contraseña que me da paso para entrar y poder acceder aquí.... Esta memoria mía ¡cómo juega conmigo!.
Siempre he dicho que dispongo de una memoria selectiva, de la cual me sirvo bien (o deberé hablar en pasado visto lo visto?). Soy capaz de no retener en la cabeza algo que para los demás resulte obvio, sin embargo, pequeñas cosas, esas que pudieran entenderse como irrelevantes, para mí cobran una dimensión tal que me quedan grabadas a sangre y fuego (como suele decirse).
Obviamente, llegados hasta aquí, habremos de pensar y no suponer que no era de esto de lo que quería hablar, pero actualidad manda :-).
Mi pereza, eso es lo que quería poner en relieve... me está costando dejar atrás las vacaciones..... No digo más, perezosa que estoy.
Pero no es este el caso, no, a no ser que pasarme por este rincón me suponga un episodio de ansiedad y mi memoria tenga a bien protegerme??... y es que me olvidé de la contraseña que me da paso para entrar y poder acceder aquí.... Esta memoria mía ¡cómo juega conmigo!.
Siempre he dicho que dispongo de una memoria selectiva, de la cual me sirvo bien (o deberé hablar en pasado visto lo visto?). Soy capaz de no retener en la cabeza algo que para los demás resulte obvio, sin embargo, pequeñas cosas, esas que pudieran entenderse como irrelevantes, para mí cobran una dimensión tal que me quedan grabadas a sangre y fuego (como suele decirse).
Obviamente, llegados hasta aquí, habremos de pensar y no suponer que no era de esto de lo que quería hablar, pero actualidad manda :-).
Mi pereza, eso es lo que quería poner en relieve... me está costando dejar atrás las vacaciones..... No digo más, perezosa que estoy.
¿Se removerán las conciencias?
La eutanasia, ese tema que me estremece, porque me angustia, porque no lo entiendo, porque me habla de muerte...
Ojalá llegue el día que por manido ya no se toque, ese día no habrá tabú alrededor de él.
La eutanasia nos habla de la dignidad? perseguida y pretendida por aquellos que se ven abocados al desamparo, al olvido...
Leyendo la entrevista que se le hace a Ramona Maneiro la compañera de Ramón Sampedro, a una se le cae el alma a los pies y es que ¡vaya historia bonita de amor! y tan verdadera...
En él, sólo vi un hombre postrado en una cama que pedía por su muerte, pero para ser sincera, siempre había girado la cabeza para no entender... Más cuando la verdad habla, hay que escucharla.
En la entrevista se me llama "hipócrita"??, un toque de atención a tener en cuenta que, obviamente tendré. ¿Cómo valorar las cosas sino se está en la piel de quien sufre?... No me atrevo, sólo que sigue dándome miedo, siempre albergué en mi un "y si el milagro se diera?".
La entrevista aquí
Ojalá llegue el día que por manido ya no se toque, ese día no habrá tabú alrededor de él.
La eutanasia nos habla de la dignidad? perseguida y pretendida por aquellos que se ven abocados al desamparo, al olvido...
Leyendo la entrevista que se le hace a Ramona Maneiro la compañera de Ramón Sampedro, a una se le cae el alma a los pies y es que ¡vaya historia bonita de amor! y tan verdadera...
En él, sólo vi un hombre postrado en una cama que pedía por su muerte, pero para ser sincera, siempre había girado la cabeza para no entender... Más cuando la verdad habla, hay que escucharla.
En la entrevista se me llama "hipócrita"??, un toque de atención a tener en cuenta que, obviamente tendré. ¿Cómo valorar las cosas sino se está en la piel de quien sufre?... No me atrevo, sólo que sigue dándome miedo, siempre albergué en mi un "y si el milagro se diera?".
La entrevista aquí
Torpeza la mía
Es curioso pero me pasa que son los estados anímicos bajos, negativos, los que más y mejor cuentan de mí. Supongo que no es otra cosa que sacar, o pretenderlo, toda la frustación y negatividad que encierro. Así duele menos? me pregunto, o será que lo hago a modo de espejo en donde mirarme para así encontrar la salida del laberinto?.
Siempre he admirado a quien es capaz de transmitir los remansos de paz por los que pasa, quien con sus palabras me transporta a lugares en donde la luz se hace protagonista... yo no soy capaz de tamaña "hazaña", me resulta altamente difícil dar color a la sonrisa.
Es por eso que hoy me encuentro torpe; como alguien me dijo una vez, dejemos que los silencios hablen por nosotros, son oportunos y cuentan mucho y bien.
Siempre he admirado a quien es capaz de transmitir los remansos de paz por los que pasa, quien con sus palabras me transporta a lugares en donde la luz se hace protagonista... yo no soy capaz de tamaña "hazaña", me resulta altamente difícil dar color a la sonrisa.
Es por eso que hoy me encuentro torpe; como alguien me dijo una vez, dejemos que los silencios hablen por nosotros, son oportunos y cuentan mucho y bien.
Con el viento, aprendí a volar con el viento....
¡Qué título, eh!, vaya con el titulito que me he buscado para hoy...
Diré que es apropiado sin embargo, y es que esa es la sensación que tengo, la de estar flotando en el aire, sin descansar mis pies en el suelo, como si algo me impulsara hacia arriba, hacia el cielo azul.
No estoy subida en mi nube, no, esta vez no, no me es necesario el aislamiento para así poner las ideas claras, asimilarlas y clasificarlas... ya vendrán esos tiempos necesarios en donde me refugie en mi querida nube de algodón, toda blanca ella, donde busco confort y cobijo, donde logro desfruncir el ceño y distendir el rostro...
Pero llevo tantos días ya, son tantos seguidos en el que mi mar está en calma , que hasta me parece estuviera gozando de un bello sueño y no fuera todo realidad.... pero lo es, estoy contenta, día sí y día también amanezco con la sonrisa puesta y no se me borra ni cuando duermo.
La sonrisa la llevo puesta por fuera y lo que es más importante, por dentro... Y si fuera felicidad?, y si lo fuera?
Diré que es apropiado sin embargo, y es que esa es la sensación que tengo, la de estar flotando en el aire, sin descansar mis pies en el suelo, como si algo me impulsara hacia arriba, hacia el cielo azul.
No estoy subida en mi nube, no, esta vez no, no me es necesario el aislamiento para así poner las ideas claras, asimilarlas y clasificarlas... ya vendrán esos tiempos necesarios en donde me refugie en mi querida nube de algodón, toda blanca ella, donde busco confort y cobijo, donde logro desfruncir el ceño y distendir el rostro...
Pero llevo tantos días ya, son tantos seguidos en el que mi mar está en calma , que hasta me parece estuviera gozando de un bello sueño y no fuera todo realidad.... pero lo es, estoy contenta, día sí y día también amanezco con la sonrisa puesta y no se me borra ni cuando duermo.
La sonrisa la llevo puesta por fuera y lo que es más importante, por dentro... Y si fuera felicidad?, y si lo fuera?
El final del verano siempre me lleva a tí
Año tras año, puntual a la cita apareces en mi recuerdo. ¿Cómo catalogarte?, ¿en qué carpeta guardadito te tengo?, ¿será en el de "hombres de mi vida?", sin duda sí.
Nos conocimos de jovencitos y fue un amor de esos que se dice son de verano, pero sin serlo, no sé, me resulta extraño.... andaba yo por aquel entonces viviendo y sufriendo ese amor primero y tú hacías las veces de bálsamo con el que curarme las heridas ...
Quisiera pensar que esos días que año tras año pasábamos juntos y que coincidían en el tiempo con mi otra historia, nada tenía que ver con una posible utilización por mi parte... y es que no, y es que junto a tí el estómago se me llenaba de las siempre citadas mariposas cuando se habla de amor... sin embargo nunca nos dejamos llevar por la atracción, mutua, nos reteníamos, supongo que porque en el ánimo de los dos estaba el saber aquello, que no sé como definirlo, miedo? a que se acabara, se rompiera, como así terminó sucediendo, sin un porqué, sin una razón aparente, tal cual cristal que se nos escapa de las manos y termina roto en mil pedazos...
Tan sólo una pregunta latente en el aire, hecha sí, con la mayor de las sutilezas, y la respuesta en el mismo tono... -¿Serías capaz de vivir en un pueblo?, - No, no podría ...
Nuestro último encuentro, mágico... difícilmente yo imaginaba entonces que era un final .
Años más tarde cruzamos las miradas pero ni tú ni yo supimos mantenerlas.. te pillé mirándome y me pillaste mirándote, pero así, como dos furtivos, quizás porque junto a nosotros estaban nuestras parejas?, no lo creo, pero allí estaban.
Año tras año, con el final del verano, regresas a mi memoria y todavía me estremezco con tu recuerdo.
Nos conocimos de jovencitos y fue un amor de esos que se dice son de verano, pero sin serlo, no sé, me resulta extraño.... andaba yo por aquel entonces viviendo y sufriendo ese amor primero y tú hacías las veces de bálsamo con el que curarme las heridas ...
Quisiera pensar que esos días que año tras año pasábamos juntos y que coincidían en el tiempo con mi otra historia, nada tenía que ver con una posible utilización por mi parte... y es que no, y es que junto a tí el estómago se me llenaba de las siempre citadas mariposas cuando se habla de amor... sin embargo nunca nos dejamos llevar por la atracción, mutua, nos reteníamos, supongo que porque en el ánimo de los dos estaba el saber aquello, que no sé como definirlo, miedo? a que se acabara, se rompiera, como así terminó sucediendo, sin un porqué, sin una razón aparente, tal cual cristal que se nos escapa de las manos y termina roto en mil pedazos...
Tan sólo una pregunta latente en el aire, hecha sí, con la mayor de las sutilezas, y la respuesta en el mismo tono... -¿Serías capaz de vivir en un pueblo?, - No, no podría ...
Nuestro último encuentro, mágico... difícilmente yo imaginaba entonces que era un final .
Años más tarde cruzamos las miradas pero ni tú ni yo supimos mantenerlas.. te pillé mirándome y me pillaste mirándote, pero así, como dos furtivos, quizás porque junto a nosotros estaban nuestras parejas?, no lo creo, pero allí estaban.
Año tras año, con el final del verano, regresas a mi memoria y todavía me estremezco con tu recuerdo.