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haz y envés
un poco de "nada"; sin pretensión alguna
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Sindicación
 
Desde mi ventana
Me apetece, sin más.

Siempre puesta detrás de la ventana, contar "lo que veo". A mi forma, por descontado, jugando al escondite, resultando parca a veces y otra extensa; realista o subjetiva ¿qué más da?. No será nada más que darle forma diferente al ascensor.
La pretensión como todo en este rincón, mínima, por no decir nula

Y así, hoy...

DESDE MI VENTANA el sol da calidez a la visión pero no me ciega. Paisaje armónico y dulce, sin excesos.
 
Si me pongo a ello lo logro, como el que más
Oye!, pues va a resultar que la pata no es tan pata, aunque la verdad sea dicha eso me importa un pito (parecerlo, que serlo sé no).

Estaba yo anteayer consumiendo un tiempo en el que la nada era mi principal quehacer (abstraerme en el y con el pensamiento no me atraía nada) y... cogí el móvil y por fin! me puse a apretar botoncitos para ver que me ofrecía...

Mi móvil no marcaba la hora exacta, más aún, ni por asomo se acercaba, y como se me había dicho por activa y por pasiva que debía ser yo quien debía invertir tiempo en ponerlo correcto, pues héte aquí que me puse a ello y ya puedo servirme de él para saber la hora exacta.

No me gusta, no me atrae nada manipular los aparatos para saber su funcionamiento y es por eso que "cojo" a cualquiera que me conecte esto o lo otro. Justito sé encender la tele manualmente o con el mando, el equipo de música otro que tal baila, al DVD ni acercarme, y así con todos y cada uno de los aparatos de los que dispongo. Si quiero grabar han de hacerlo por mí, si quiero acceder a algo determinado aquí, en el ordenador, también he de pedir sopitas... en fin, qué más decir!, me aburre mucho mucho manipular los aparatos.

Otra cosa bien distinta me pasa con los electrodómesticos de la cocina (a la fuerza ahorcan)
 
Calma
Hoy fue un día de esos que "ni chicha ni limoná" y sin embargo voy a calificarlo como bueno.

Yo, que mayormente soy un torbellino de pasiones, hoy disfruté de una calma que me envolvió desde ya el mismo instante de despertarme, y francamente, lejos de resultarme insulso y anodino (el día), me ha hecho sentir una armonía, una quietud, un relajo reconfortante. No he sentido en ningún momento presión alguna, ni de horario, ni de quehaceres, ni de ataduras emocionales...

Hace un rato que entré en casa, poco antes de las diez p.m y por el camino quietud en la calle también, tanto que me he sorprendido pues ni el horario ni la temperatura invitaban al recogimiento temprano, pero es lunes y lejos ya quedaron las vacaciones y el tiempo de ocio.

Ha sido aquí, en mi vuelta a casa y al sentir silencio en la calle cuando me ha invadido un recuerdo del pasado, de cuando era niña y no tan niña ... camino a la "huelva", en la ladera del río, respirando silencio y ... aspirar paz y espirar más paz, ¡qué bueno!!.

Recuerdo que nunca iba sola, asustadiza como siempre fui, pero recuerdo también como me molestaba que me hablaran por el camino, rehuyendo contestar y mostrándome del todo absorta en la nada. Tan importante era el lugar al que ir como el camino, me resultaba fascinante, casi mágico, ese tiempo que pasaba y es que no es para menos si tengo en cuenta que el sentido?, sentimiento? de bienestar era mucho.

Mi querida " la huelva", allí me sentaba a la orilla del agua, rodeada de árboles que me cubrían un tanto del sol que en agosto y en Segovia pega bien. Todo era armonía en aquel lugar, todo confort, remanso de paz..

No sé porqué razón, o quizá sí, quizá sea el estado de bonanza que siento estos días el motivo por el que mi mente ha ido atrás en el tiempo y me ha llevado a un recuerdo tan tan grato.
 
Día sin coche
Día sin coche es lo mismo que día del servicio público?? pues con lo bien que marcha...

Precisamente ayer fue que leí un artículo referente al colapso de Bilbao por el tráfico, concretamente decía que cada hora Bilbao se "atascaba" porque recibía ciento y pico mil (no recuerdo la cifra exacta, 130?, 150?, mil por supuesto) por sus calles.

Ahysss! que me parece una burrada esto que cuento... y sino interpreté bien lo que leí? (Es lo que pasa cuando una no pone el interés debido) Any way, el artículo decía que Bilbao soporta mucho mucho coche por sus calles.

El sertvicio público mejor?
Ayer mismo hube de utilizar el autobús y tal sardina enlatada me sentí y eso que no era hora punta, pero es lo que hay, líneas que son muy utilizadas.

Cuando en Bilbao se implantó el tranvía, yo lo miré con recelo y pensando que nada aportaría, sin embargo, al día de hoy, creo que es de lo mejorcito para desplazarte por la ciudad, lástima que no se mueve por toda la ciudad. Este y el metro es lo óptimo para hacer corto el camino.

Bien, no quería haber hablado de esto, sino de una fruncida de ceño mía de hace mucho mucho tiempo que protagonicé por un asiento en un autobús entre una señora "mayor".... el egoísmo y falta de consideración de nuestros mayores a veces es tanto como el de nuestros menores. Pero lo dejaré para otra vez
 
Ella y yo
Hoy quiero hablar de "ella", la persona que más me quita el sueño, la que me dibuja surcos en la cara, la que me hace reír y llorar y temblar y suspirar y enfadar y disfrutar y, y, y... ella hace aflorar en mí lo más auténtico de mi ser y es que...

Nos parecemos en el fondo aun cuando adoptamos formas diferentes, y aunque pareciera que quisiera poner mucha distancia entre ambas, lo que hace es buscar y reclamar cercanía pero sin que le suponga un desnudo.

Me ha costado escuchar su reclamo ahogado por el silencio , y cruzar la orilla, y tomar el mismo paso que ella, y darle sitio, y escucharla tanto como hablarla, y resignarme al miedo, y callármelo, porque sino las dos, una al menos ha de caminar segura y ... me alegra tanto, pero tanto tanto verla sonreír!!

Con el pasar de los días, y días, y días, aprecio que ella también se ha dado cuenta que la orilla por la que yo voy también es buen camino...
Lo mejor de todo es que ambas, llegado a este punto hemos apreciado que aunque caminemos la una por un lado y la otra por el otro lado de la orilla, si estiramos nuestros brazos, estos quedan enlazados y con ellos nosotras mismas.

Ella ha crecido, ambas hemos crecido.
 
Funcionamos de puturrí y a callar!!
Es una broma pensé, tal era mi incrudelidad, pero no, no era. Los demás no se extrañaron tanto, o no me lo pareció dada su pasividad y aceptación manifiestas. Los únicos comentarios que escuché al respecto fueron unas tímidas quejas a modo de mientras no pongan más personal no se arreglará, pero me pareció entender una cierta resignación en sus palabras.

Yo permanecí callada tratando de asimilar por una parte y tratando también a la vez de contener mi enfado por lo que entendía era una burla; ¿falta de personal?, sin duda pero además ineptitud (de veras que quiero verlo como una falta de ineptitud y no desconsideración).

¿Cómo es posible que se cite a consulta de oftalmología a ritmo de 2 minutos?, ¿ese tiempo dedicado a cada paciente merecemos?.¿Cuál es el interés por citar a los pacientes a una hora que sabido es de antemano en ningún caso se ajustará a la hora que será atendido? ¿para aligerar las listas de espera y así dar la impresión de que todo va mejor de lo que en realidad va?

Cuando escucho que Osakidetza funciona debidamente y advierto estas "irregularidades" amén de risa me da pena a la par que rabia si pienso como se enmascaran a veces las deficiencias.
 
Periodo de adaptación
Empezó hace unos días. concretamente el día 7, ese periodo de adaptación que dicen es necesario para que la niña vaya haciéndose con la nueva situación que se le presenta; primeramente fueron diez minutos, luego un cuarto de hora, media hora, tres cuartos, una hora y así hasta acabar mañana con dos horas, y el lunes tal cual adulto tendrá una jornada de ocho horas.

Todos los días la misma pregunta y la misma respuesta ha llorado ¿y cómo sale? , contenta , y mi hermana resignada escondiendo unas lagrimitas que se le escapan.



 
Buscando equilibrio
Llevo unos cuantos días con el nombre de una persona, una amiga, en la cabeza.
Estoy tratando de dejar que pasen los días para suavizar el enfado, no, enfado no es, más bien desencanto, y así no tacharla definitivamente de mi lista no escrita, y es que es mucho lo andado juntas, muchas las confidencias, mucho el arropo de una a otra, mucho de todo lo que una amistad requiere, para que ahora vaya yo y de un plumazo me deshaga de todo sin valorarlo en su justo término.

Hace como dos años que un cambio de trabajo nos distanció. El no coincidir en el tiempo, las obligaciones de una y otra que nos apresaba y la no necesidad (al menos por mi parte) del contacto constante, fue poniendo un gran muro entre ambas.

De las dos y hablando de carácter, soy ya la más "despreocupada", la que en teoría menos se implica, la que se deja llevar y de la que hay que tirar para que la relación marche, sin embargo creo poder decir aquí sin que falte a la verdad, que en esta ocasión, en este caso, ha habido más veces (sin ser muchas) las que he demandado el juntarnos, pero siempre había un pero, una falta de tiempo o una obligación puntual que hacía no se concretase el encuentro.
El hecho es que con el pasar de los días, meses, los poquísimos encuentros que hemos propiciado no me han dejado un buen sabor, más al contrario, siento que le hurto hasta mi sentir (señal inéquivoca que esquivo su compañía)y que el trato, mi trato para con ella, no es todo lo cálido que entiendo debería para con alguien que he querido mucho, con la que he llorado y reído sin control. (y soy consciente del tiempo de verbo que he utilizado, pasado, inmediato pero pasado a fin de cuentas).

Expongo todo esto para dejar-me claro que también soy yo parte importante en que lo que fue una amistad importante se vaya al traste; sin embargo y pese a todo creo que yo he puesto más, me he entregado más....

El otro día y de forma casual nos encontramos, y lo reconozco, fui fría y distante con ella pero es que... " a tí quería ver " .- me dijo.... el caso es que le sobrevino un contratiempo y sabía que yo podía echarle un cable..., y es que nunca me negué...

No es la primera vez que se me requiere por y para algo y no por mi persona, me sentí utilizada y menospreciada y eso en alguien cercano, muy cercano a mí, es algo que poco puedo perdonar, por más que esté intentando por todos los medios que lo pasado juntas equilibre.

 
Tic.tac, tic-tac
No hace falta esperar a que el despertador me anuncie que llegó la hora, ya estaba despierta para cuando sonó y aun así con el tiempo justo.
Ducha rápida, desayuno también deprisa y corriendo y terminar de arreglarme, y una pregunta - ¿Me pinto? , mejor sí, un poco, ya no estoy de vacaciones y he de aceptar de buena o mala gana que nuevamente estoy presa .
Salgo corriendo y, oh!, se me olvidaba, mi reloj, el que marcaría mis pasos hoy.

Hoy anduve contre reloj y mañana más.
 
Problema de transmisión
La transmisión es una de mis asignaturas pendientes y mal que me pese, que me pesa, mucho me temo que dificilmente conseguiré algún día resultar solvente a este respecto.

No voy a preguntarme la razón de esta dificultad que encuentro en el camino porque me conozco de sobra y sé las respuestas a las pocas o muchas interrogantes que pudiera hacerme.

Durante mucho tiempo me despreocupó este hecho hasta el punto de no reparar en él y también durante otro mucho tiempo, mayor si cabe, considerándolo nunca lo advertí como una traba, como un obstácuulo; mi necesidad de hacerme entender era nula por lo que no encontraba motivo alguno para esforzarme.. Hoy en día me gustaría poder hablar sin reservas, y al igual que desnudo el alma con facilidad, ser capaz de mostrarla tal cual queda una vez la he desprovisto de vestimenta alguna, pero no, es mucho el pudor y temor que hacen me frene.

Pero todo cambia cuando he de mostrarme en intimidad, entonces la otra yo, la no diré más auténtica puesto que ambas lo son a partes iguales, pero sí la que más me gusta de las dos, se manifista con total descaro, sin cuidarse, entregándose por completo, sin contención alguna, apartando la prudencia y despojándose de ese escudo que la otra antepone entre ella y el prójimo para no resultar dañada.

Es ahí, en esas condiciones, cuando más sorprendo, supongo que porque en las distancias cortas no se me ve distorsionada y se encuentran las razones a mis "haceres" a veces un tanto incongruentes. Y sorprendo también por el hecho de tirarme a tumba abierta sin pedir ni esperar que se me ofrezca lo mismo.

Pero como mayormente convivimos en pluralidad, la "yo" que más veces se muestra es la primera, la que usa armadura a modo de defensa, la que se esconde para contar sin decir y decir sin contar, la que tiene dificultades de transmisión, la que sabe que no llega pero que es incapaz de remediarlo.
 
Días grises de verano
El verano toca a su fin y estos días grises me lo dicen a las claras. Ya sé que todavía quedan unas cuantas jornadas para que el Otoño se imponga de una forma oficial pero tras esos días de ocio en el que el reloj cobró importancia por no necesitarlo, difícil lo tiene este mes para que yo le encuentre el encanto de Julio y Agosto por más que el sol luzca bonito.

Depresión a un lado (me cuesta mucho entenderlo como tal, más diría yo que bajón) por la vuelta a la rutina, el tiempo, la caída de la noche antes, es lo que me hace sentir que el Otoño es una estación deslucida.
Lo único que tiene a favor esta estación es la belleza de la naturaleza , y es que aún recuerdo con agrado el impacto que me creó el año pasado el ver, el descubrir el colorido de la vegetación... tonalidades armoniosas que hablaban sólo con estar expuestas y es que siempre había cerrado los ojos a todo aquello que no fuera sol, sol y más sol.

Pero no, aun con todo lo bueno que tiene, a mí no me convence esta estación a la que yo definiría como lánguida y deslucida, quizás porque se la entiende como la más propicia para los románticos y yo me considero poco de eso y además tiendo a guardarlo muy muy para mí... y como no me gusta que me saquen lo que no quiero...


























 
La desinformación anula?
Pensando en el título de este post me vino a la cabeza "Nueva Orleans y yo con estos pelos" pero dada la magnitud de la tragedia más que inapropiado me resultaba irreverente, así que me decanté por hacer-me una pregunta tan compleja (para mí) y debida principalmente a la impresión que me he llevado.

He estado unos días fuera y deliberadamente tomé la opción de NO interesarme por nada que no fuera yo y mi momento, por lo que no quise ver ni de lejos prensa ni televisión. Mis días se centraron única y exclusivamente a "vivir" sin preocupaciones, a alimentarme de mí misma y mi egoísmo (tan perseguido en ocasiones y tan inalcanzable las más de las veces). Me ha venido bien sin embargo, por más que suene mal decirlo.

Ha sido ayer cuando por fin me enteré de lo pasado en N.Orleans y la impresión ha sido mucha al ver en el estado que está, que ha quedado todo.

Pero no era de eso de lo que quería "hablar" sino de la perplejidad que me ha causado saber que ha pasado toda una semana de lo acontecido antes de yo saberlo. Creía que en los tiempos que corren era casi imposible estar desinformado pero veo con asombro que si alguien se lo propone lo consigue.

La sensación que ahora mismo tengo es extraña pues no acabo de entenderlo, no entiendo como teniendo gente a mi alrededor con la que me he relacionado y aunque yo optara por no buscar información, no me haya llegado nada de nada y siendo como es algo impactante.

Y si asombrada estoy en lo tocante al exterior (en tanto en cuanto no he estado aislada para nada), más si cabe lo estoy en cuanto a mi interior... no sé explicarlo muy bien pero siento una especie de vacío, como si me hubiera perdido algo, y algo importante, al elegir vivir ¿cómo decirlo?, sin proyectar ni querer recibir proyección externa?
 
Finito, caput un año más
Bueno pues, ¡ ya estamos aquÍ!, dispuesta a plasmar en palabras lo que se me ocurra, y es que tras este tiempito pasado en blanco ( o en negro, y volvemos a jugar con los opuestos... y es que ¡ me gusta!) las ganas son muchas, los propósitos muchos también, los deseos no menos y los resultados, ay los resultados!, eso lo iremos viendo.

Decir que tras unos añitos en los que el verano pasó sin pena ni gloria, más lo primero que lo segundo, AL FIN! vi luz, y parece, y digo parece en un intento de ser comedida, precavida, sensata, cauta y prudente, que la vida me empieza a dar un respiro, que mi paleta de pintora se va llenando de colores luminosos (ella se pone los colores, yo no elijo), que la noche se va haciendo menos oscura y siniestra y que el amanecer del día me regala una sonrisa.

Estoy sosegada, el descanso me ha venido muy bien para encontrar y reencontrarme, ¿más equilibrada, quizás?, ¿conformista?... no sé, lo cierto es que encaro con valentía, energía e ilusiones varias.
No descarto sin embargo que más de una vez, y dos, y tres y... al coger el ascensor descienda más que ascienda, pero los vayvenes me hacen fuerte y me hacen apreciar lo bueno que hay en el caminar diario y ¡qué demonios! no soy yo persona lineal para nada y me gusta sorberme la vida degustándola poquito a poco.

Nos vemos? mi querido rincón escondido??, seguiré por aquí, sí, seguiré.