Frenando en seco
Si se pudiera abrir mi cabeza (afortunadamente no) y hacer una lectura navegando por ese mundo lleno de recovecos, quizás hasta pudiera pensarse que hay algo interesante... pero como el movimiento se demuestra andando... aparentemente pasividad, porque pasividad es lo que reflejo, por más que el juego del yo con el yo no termine nunca.
Cuando tengo momentos como este que vivo ahora, suelo echar mano de papel y boli y dejo volar la imaginación y... encarándome me descubro a mí misma.
Pensé que este rincón podía hacer esa misma función, pero no, porque aquí no estoy sola, porque mi yo consciente me alerta e impide el paso al otro yo, al íntimo, al que se guarda por vergüenza y por pudor, el que se resiente si le ven desnudo... como mucho unas frases inconexas que provocan un guión incongruente y para eso mejor un silencio revelador, mucho mejor sí.
Desde mi ventana veo el pasar de otro día al que no pongo nombre porque simplemente no lo tiene
Cuando tengo momentos como este que vivo ahora, suelo echar mano de papel y boli y dejo volar la imaginación y... encarándome me descubro a mí misma.
Pensé que este rincón podía hacer esa misma función, pero no, porque aquí no estoy sola, porque mi yo consciente me alerta e impide el paso al otro yo, al íntimo, al que se guarda por vergüenza y por pudor, el que se resiente si le ven desnudo... como mucho unas frases inconexas que provocan un guión incongruente y para eso mejor un silencio revelador, mucho mejor sí.
Desde mi ventana veo el pasar de otro día al que no pongo nombre porque simplemente no lo tiene
Lluvia que cae
Uff!, hoy desde mi ventana veo el mal tiempo que hace; llueve mucho y el día está gris y oscuro, de esos que a mí me hacen encogerme, de esos que a mí me hacen sentir lo real de una irreal soledad
Hoy nuevamente he de darme a los demás y francamente no me apetece nada. Ya, ya sé lo mal sonante de estas palabras, lo mucho que de mi egoísmo dicen y lo que cuentan de mis sempiternas quejas, lanzadas al viento las más de las veces pero que otras sin poder evitarlo dirijo con precisión hacia el mundo, mi mundo... y daño, y hiero, y derrumbo... y todos salimos derrotados, porque yo también caigo herida.
En mi ánimo está hoy el callar, sin embargo ¿alguien cree lo lograré?, el sol que no veo por ningún lado no me ayudará.
Hoy nuevamente he de darme a los demás y francamente no me apetece nada. Ya, ya sé lo mal sonante de estas palabras, lo mucho que de mi egoísmo dicen y lo que cuentan de mis sempiternas quejas, lanzadas al viento las más de las veces pero que otras sin poder evitarlo dirijo con precisión hacia el mundo, mi mundo... y daño, y hiero, y derrumbo... y todos salimos derrotados, porque yo también caigo herida.
En mi ánimo está hoy el callar, sin embargo ¿alguien cree lo lograré?, el sol que no veo por ningún lado no me ayudará.
Prejucios yo?
Hoy estuve en la peluquería; ya tocaba un cambio, y aunque sí que se produjo, y tal como vengo haciedo desde tiempos tiñendo la verdad con mentira, lo cierto es que esta vez no ví necesidad alguna -ni deseo tampoco- de dar un giro brusco, de volverme del revés y dar un paso al frente, tan sólo un pequeño toque de atención y marcarme un tanto.
Quizás es por esto por lo que he salido satisfecha, por la no necesidad de buscarme. Después de estar un tiempo cuestionándome, resulta que como conclusión advierto que es un estado de reposo y letargo el mío y no una ansiedad opacada por la insatisfacción.
Bien, pero me desvío de mi propósito al contar mi paso de hoy por la peluquería. Resulta que con una oficiala de baja, una nueva incorporación no sé si pasajera o con duración en el tiempo, pero ahí estaba él, presto a atenderme.
Sin mediar palabra alguna, él a las órdenes que le iban marcando y yo enfrascada en una de esas lecturas fáciles que propician las revistas del colorín.
Me sentí incómoda, no sé bien la razón, quizás fuera por esa falta de diálogo, o quizás fuese debido a que fuera un él y no un ella, y he aquí mi asombro y mi inquietud... yo con prejuicios tontos? no me lo creo, pero y cómo doy respuesta a mi incomodidad?...
Y ya que saco a colación los prejuicios.-
Nuestros prejuicios son como nuestros relojes, nunca están de acuerdo pero cada uno cree en el suyo
Creo recordar pertenece a Alexander Pope, pero no lo aseguro.
Desde mi ventana hoy lo aprecio todo con serenidad.
Quizás es por esto por lo que he salido satisfecha, por la no necesidad de buscarme. Después de estar un tiempo cuestionándome, resulta que como conclusión advierto que es un estado de reposo y letargo el mío y no una ansiedad opacada por la insatisfacción.
Bien, pero me desvío de mi propósito al contar mi paso de hoy por la peluquería. Resulta que con una oficiala de baja, una nueva incorporación no sé si pasajera o con duración en el tiempo, pero ahí estaba él, presto a atenderme.
Sin mediar palabra alguna, él a las órdenes que le iban marcando y yo enfrascada en una de esas lecturas fáciles que propician las revistas del colorín.
Me sentí incómoda, no sé bien la razón, quizás fuera por esa falta de diálogo, o quizás fuese debido a que fuera un él y no un ella, y he aquí mi asombro y mi inquietud... yo con prejuicios tontos? no me lo creo, pero y cómo doy respuesta a mi incomodidad?...
Y ya que saco a colación los prejuicios.-
Nuestros prejuicios son como nuestros relojes, nunca están de acuerdo pero cada uno cree en el suyo
Creo recordar pertenece a Alexander Pope, pero no lo aseguro.
Desde mi ventana hoy lo aprecio todo con serenidad.
Agujeros vacíos... están, estaban?
Uhmmm!, copio - Ahora lo que causa furor en internet es contar tus peripecias en un blog, Únete al movimiento blogero y...¡Comparte con el mundo tus historias
apetecible, no? una invitación que promete, me sugiere dicha y dinamismo . Intercambio de, de qué? me paro a pensar y buscar algo que decir y sin embargo...
AGUJEROS VACÍOS
Qué estás haciendo? -preguntó la niña de los ojos negros a un gnomo que estaba cavando a una seta enorme.
- Estoy buscando un tesoro -le respondió el gnomo sin siquiera mirarla.
-¡Ah, claro! -exclamó la niña- Haces eso para sentir que estás vivo, ¿no?
El gnomo se detuvo en seco.
- ¿Cómo lo sabes? -preguntó encarándose a ella con el ceño fruncido.
- No sé. Lo habré oído en alguna parte -respondió la niña quitándole importancia.
El gnomo levantó una ceja y observó con atención a la pequeña.
- ¿Y te parece mal que esté buscando un tesoro para sentirme vivo? -preguntó como si quisiera someterla a una prueba.
- ¡Oh, no! -exclamó la niña- Cada uno se divierte como quiere. Pero me da pena que te pases la vida mirando agujeros vacíos en el suelo.
El gnomo se quedó mudo, y la niña, sintiendo que no tenía nada más que hacer allí, dijo:
- Bueno, me voy a jugar. Adiós y se fue dando saltitos por el sendero.
El gnomo quedó confundido y perplejo, mirando el pico que sostenía entre las manos. Y luego, con la decepción dibujada en el rostro, lo echó en el hoyo que había estado cavando y se fue a casa.
Desde mi ventana veo muy claramente como el invierno va imponiéndose.
apetecible, no? una invitación que promete, me sugiere dicha y dinamismo . Intercambio de, de qué? me paro a pensar y buscar algo que decir y sin embargo...
AGUJEROS VACÍOS
Qué estás haciendo? -preguntó la niña de los ojos negros a un gnomo que estaba cavando a una seta enorme.
- Estoy buscando un tesoro -le respondió el gnomo sin siquiera mirarla.
-¡Ah, claro! -exclamó la niña- Haces eso para sentir que estás vivo, ¿no?
El gnomo se detuvo en seco.
- ¿Cómo lo sabes? -preguntó encarándose a ella con el ceño fruncido.
- No sé. Lo habré oído en alguna parte -respondió la niña quitándole importancia.
El gnomo levantó una ceja y observó con atención a la pequeña.
- ¿Y te parece mal que esté buscando un tesoro para sentirme vivo? -preguntó como si quisiera someterla a una prueba.
- ¡Oh, no! -exclamó la niña- Cada uno se divierte como quiere. Pero me da pena que te pases la vida mirando agujeros vacíos en el suelo.
El gnomo se quedó mudo, y la niña, sintiendo que no tenía nada más que hacer allí, dijo:
- Bueno, me voy a jugar. Adiós y se fue dando saltitos por el sendero.
El gnomo quedó confundido y perplejo, mirando el pico que sostenía entre las manos. Y luego, con la decepción dibujada en el rostro, lo echó en el hoyo que había estado cavando y se fue a casa.
Desde mi ventana veo muy claramente como el invierno va imponiéndose.
Hablemos del tiempo
Hoy, ¿y de qué hablamos hoy?, con la mente dispersa y el vacío como inquietud... el tiempo, sí, hablemos del tiempo, ese siempre manido tema al que recurrimos para amenizar un momento puntual incómodo.
Siempre miré con desdén a todo aquel que rellenaba el silencio para acallar incomodidades. Acaso el silencio no nos cuenta más y mejor?, acaso es necesario parecer, que no es lo mismo que ser, cordial, afable, atento, considerado... y todas esas cualidades que nos hablan del estar y no del ser?, o por contra del ser y no del estar? O será precisamente eso, el recurso fácil y nada comprometido el que distancia al huraño del amable?
Confieso que me siento incómoda cuando comparto cartel con quien ni conozco ni quiero conocer (léase ambos en un ascensor encerrados) y aunque en estas situaciones el silencio me resulta embriagador (me dispone a la evasión) también es cierto que me incomoda hasta el punto de inquietarme y alarmarme, y es aquí cuando hablar del tiempo me resulta apropiado, no por lo interesante, no, más bien por la distracción de los fantasmas... Después, cuando dejo de estar presa y a merced del miedo, vuelvo a mirar con desdén a quien me evitó el mal trago de malpensar...
Por cierto, hoy frío (ya tocaba) pero luciendo mucho el sol :-))
Desde mi ventana veo armonía en el paisaje
Siempre miré con desdén a todo aquel que rellenaba el silencio para acallar incomodidades. Acaso el silencio no nos cuenta más y mejor?, acaso es necesario parecer, que no es lo mismo que ser, cordial, afable, atento, considerado... y todas esas cualidades que nos hablan del estar y no del ser?, o por contra del ser y no del estar? O será precisamente eso, el recurso fácil y nada comprometido el que distancia al huraño del amable?
Confieso que me siento incómoda cuando comparto cartel con quien ni conozco ni quiero conocer (léase ambos en un ascensor encerrados) y aunque en estas situaciones el silencio me resulta embriagador (me dispone a la evasión) también es cierto que me incomoda hasta el punto de inquietarme y alarmarme, y es aquí cuando hablar del tiempo me resulta apropiado, no por lo interesante, no, más bien por la distracción de los fantasmas... Después, cuando dejo de estar presa y a merced del miedo, vuelvo a mirar con desdén a quien me evitó el mal trago de malpensar...
Por cierto, hoy frío (ya tocaba) pero luciendo mucho el sol :-))
Desde mi ventana veo armonía en el paisaje
Ni aunque me maten cambio
Hoy no pensaba dejar rastro alguno aquí (el malhumor me ha perseguido durante todo el día), pero héte aquí que ahora mismito, al entrar en la red y leer a alguien concreto me ha provocado la sonrisa, no por lo leído, no, más bien me reí de mí misma... mi torpeza al conducirme por este medio - bueno, por aquí y por cualquier otro- es tan, me es tan notorio que quedo en evidencia siempre.
No sé si tengo dicho (creo sí) lo sumamente despistada que soy, pero si alguien pudiera hacerme un seguimiento continuo y continuado (espero no) estaría de acuerdo conmigo que voy dejando miguitas por los sitios por los que me muevo.
No es que busque la corrección, para nada, entre otras cosas porque sé no llegaría a ella y esfuerzos vanos como que no, ni tampoco persigo el lucimiento, cosa que también sé no está a mi alcance, pero hombre!!!, dejar huellas de mi torpeza así, con quien nada me conoce...
Lo dicho, si yo no fuera yo y fuera haciéndome un seguimiento, pensaría "ahí está la tonta esa".
Menos mal, que acostumbrada como estoy a mí misma, me despreocupo del que dirán, y el lucir bonito como que no va conmigo, porque si lo que persiguiera yo fuera extender una bonita cola cual pavo real, lo tenía claro.
Ah!, hoy ni siquiera me puse detrás de la ventana a mirar, no había interés alguno por mi parte.
No sé si tengo dicho (creo sí) lo sumamente despistada que soy, pero si alguien pudiera hacerme un seguimiento continuo y continuado (espero no) estaría de acuerdo conmigo que voy dejando miguitas por los sitios por los que me muevo.
No es que busque la corrección, para nada, entre otras cosas porque sé no llegaría a ella y esfuerzos vanos como que no, ni tampoco persigo el lucimiento, cosa que también sé no está a mi alcance, pero hombre!!!, dejar huellas de mi torpeza así, con quien nada me conoce...
Lo dicho, si yo no fuera yo y fuera haciéndome un seguimiento, pensaría "ahí está la tonta esa".
Menos mal, que acostumbrada como estoy a mí misma, me despreocupo del que dirán, y el lucir bonito como que no va conmigo, porque si lo que persiguiera yo fuera extender una bonita cola cual pavo real, lo tenía claro.
Ah!, hoy ni siquiera me puse detrás de la ventana a mirar, no había interés alguno por mi parte.
Yo en mi mismidad
Desde mi ventana y aunque el día es claro y soleado, templado, yo percibo silencio y soledad. Mis ojos se niegan a mirar más allá que a mí misma......
Tiempo de recogimiento, de vivir, y pensar, y sentir desde el yo para el yo. La más real de todas mis yo, la que se sumerge en el interior de sí misma, la que se aisla del entorno, la que escucha su respiración ahora pausada y otrora agitada... la que se desnuda para ella misma y se valora y se analiza, y se reprende y se ¿por qué no? llora...
A veces estoy tan perdida que me asusto, y no quiero rumiar más, y me rebelo y me encrespo y pido al no sé qué o quién que me ayude a salir de este mi yo que me asfixia, que me extenúa, que me debilita, que me lleva la sonrisa y la frescura....
Tiempo de recogimiento, de vivir, y pensar, y sentir desde el yo para el yo. La más real de todas mis yo, la que se sumerge en el interior de sí misma, la que se aisla del entorno, la que escucha su respiración ahora pausada y otrora agitada... la que se desnuda para ella misma y se valora y se analiza, y se reprende y se ¿por qué no? llora...
A veces estoy tan perdida que me asusto, y no quiero rumiar más, y me rebelo y me encrespo y pido al no sé qué o quién que me ayude a salir de este mi yo que me asfixia, que me extenúa, que me debilita, que me lleva la sonrisa y la frescura....
Cambio de tono
Hoy me vendo a la baja, y salvo encuentre ese puntito que hace todo me vuelva del revés, presiento que seguiré así hasta llegar a la temporada de rebajas, y después... renovación, the sun is shining, maquillaje de color, desmadre, locura...
Todo dentro de lo normal, sin desviarme un ápice de mi línea, esa que camina a su antojo sin tenerme en cuenta para nada, que me marca y que me impide la burla... y mira que me gusta jugar!, pero nada, ella cual madame de la noche, me dice el cómo, el cuándo, el dónde y el porqué, yo no decido, simplemente embriagada de humo, inhalo y escupo tos.
Miro por la ventana y sin ver, me digo que ha de ser el tiempo, siempre el tiempo.
Todo dentro de lo normal, sin desviarme un ápice de mi línea, esa que camina a su antojo sin tenerme en cuenta para nada, que me marca y que me impide la burla... y mira que me gusta jugar!, pero nada, ella cual madame de la noche, me dice el cómo, el cuándo, el dónde y el porqué, yo no decido, simplemente embriagada de humo, inhalo y escupo tos.
Miro por la ventana y sin ver, me digo que ha de ser el tiempo, siempre el tiempo.
La ventana bien, gracias
Hoy estoy derrotada, lo estaba aun ya antes de levantarme y es que he dormido mal, o directamente diré que no he dormido, como mucho dormitado y eso no es lo mismo, no lo es.
Sin embargo anímicamente estoy al alza (alguien me quiere comprar? :-) ); ayer llegaron noticias buenas en todos los sentidos, el puzle que soy en estos momentos va cobrando vida en tanto en cuanto las piezas que lo conforman van colocándose del derecho, alguna relación familiar va derivando en una relación más allegada si cabe que los lazos meros de resultar ser familia por la unión de ambos con un tercero... y aquí sonrío con deleite porque siendo tan distintos y dándonos un tiempo, nos hemos encontrado, admitido y hasta gustado; algún que otro asunto un tanto escabroso que me distrae el pensamiento con frecuencia también va por buen camino....
Todo apunta a la sonrisa y sin embargo yo estoy hecha un asquito, quiero mis ocho-nueve horitas de sueño, para así estar y parecer (hace un tiempo entendí una nueva lección de vida, no basta con ser y estar sólo, también hay que parecer) divina de la vida.... ¿Cómo era eso que decía Alaska?, "tengo los huesos desencajados", pues eso.
Hoy no miro la ventana, ea!, me he enfadao!!
Sin embargo anímicamente estoy al alza (alguien me quiere comprar? :-) ); ayer llegaron noticias buenas en todos los sentidos, el puzle que soy en estos momentos va cobrando vida en tanto en cuanto las piezas que lo conforman van colocándose del derecho, alguna relación familiar va derivando en una relación más allegada si cabe que los lazos meros de resultar ser familia por la unión de ambos con un tercero... y aquí sonrío con deleite porque siendo tan distintos y dándonos un tiempo, nos hemos encontrado, admitido y hasta gustado; algún que otro asunto un tanto escabroso que me distrae el pensamiento con frecuencia también va por buen camino....
Todo apunta a la sonrisa y sin embargo yo estoy hecha un asquito, quiero mis ocho-nueve horitas de sueño, para así estar y parecer (hace un tiempo entendí una nueva lección de vida, no basta con ser y estar sólo, también hay que parecer) divina de la vida.... ¿Cómo era eso que decía Alaska?, "tengo los huesos desencajados", pues eso.
Hoy no miro la ventana, ea!, me he enfadao!!
Tu piel en mi piel
Si pudiera mudar esta piel de mujer... si yo pudiera cortar las ligaduras que esclavizan, si pudiera yo traspasar esa capa de maquillaje del alma... sólo así lograría meterme en tu sentir, hombre, y quizás abandonada a mi suerte, los sueños intemporales cobrarían identidad y entidad.... mientras tanto y entre sueño y sueño, infiel al yo e infiel al tú pero siempre en secreto, ahogando gritos y silenciando deseos.
Mi ventana me ofrece lo mismo que días pasados, o seré yo que no aprecio distinto?
Mi ventana me ofrece lo mismo que días pasados, o seré yo que no aprecio distinto?
Bar de carretera
Desde siempre me gustaron los bares de carretera; antaño eran más recogidos y personales dentro de su misma impersonalidad; hoy por contra más luminosos y amplios, cumpliendo esa máxima del que vende, hacer un buen reclamo.
Lugar no de reunión pero sí donde se reúne gente diversa con un mismo propósito, un alto en su camino,un pequeño descanso para así luego seguir con su historia personal hasta llegar al destino.
Las miradas se cruzan sin posarse las unas en las otras, independientes todas, inconexas, sin nada que querer contar, sin nada que querer escuchar.
Quizás por eso es por lo que siempre me gustó hacer altos en los viajes, para sentirme inmersa en lugares en donde no había dedos acusadores que delataran mi estado anímico, en donde podía respirar libertad, en donde si bien lloraba o bien reía nadie lo tenia en cuenta, porque no se buscan historias ajenas, porque el tú y el yo juntos no hacen un nosotros.
Y sin embargo todos juntos formamos un conjunto, armónico, en donde cada cual es cada cual y no un reflejo del otro
Y mientras una cerveza en la barra como fiel amiga, la que calla y escucha, la que acompaña.
Hoy desde mi ventana veía los árboles moviéndose por el viento fuerte y sentí las ganas de dejar que este también me zarandeara a mí... abrí la ventana y me puse a merced del viento, y le sentí.
Lugar no de reunión pero sí donde se reúne gente diversa con un mismo propósito, un alto en su camino,un pequeño descanso para así luego seguir con su historia personal hasta llegar al destino.
Las miradas se cruzan sin posarse las unas en las otras, independientes todas, inconexas, sin nada que querer contar, sin nada que querer escuchar.
Quizás por eso es por lo que siempre me gustó hacer altos en los viajes, para sentirme inmersa en lugares en donde no había dedos acusadores que delataran mi estado anímico, en donde podía respirar libertad, en donde si bien lloraba o bien reía nadie lo tenia en cuenta, porque no se buscan historias ajenas, porque el tú y el yo juntos no hacen un nosotros.
Y sin embargo todos juntos formamos un conjunto, armónico, en donde cada cual es cada cual y no un reflejo del otro
Y mientras una cerveza en la barra como fiel amiga, la que calla y escucha, la que acompaña.
Hoy desde mi ventana veía los árboles moviéndose por el viento fuerte y sentí las ganas de dejar que este también me zarandeara a mí... abrí la ventana y me puse a merced del viento, y le sentí.





