Fría
No me sentí afectada cuando me dijeron que había muerto, sólo un ya me salió por la boca. Es cierto que esa muerte se esperaba ya desde hacía un tiempo, el desgaste de ese cuerpo debilitado era constante, pero...
Iré a su entierro esta tarde, no por él con quien no tenía trato alguno y sin embargo sentía un gran desprecio, pero la familia, su familia bien merece que se la acompañe.
Él tan despreciativo con quienes le quisieron, contó con ellos en todo momento, le pagaron con distinta moneda a la que él había venido usando toda su vida...
Cuando alguien conocido por mí se muere, me sobrecojo y durante días no logro quitármelo de la cabeza, sin embargo esta vez ni un poco se humedecieron mis ojos, debo estar endureciéndome.
Desde mi ventana la visión que recojo es la de una ciudad en calma.
Iré a su entierro esta tarde, no por él con quien no tenía trato alguno y sin embargo sentía un gran desprecio, pero la familia, su familia bien merece que se la acompañe.
Él tan despreciativo con quienes le quisieron, contó con ellos en todo momento, le pagaron con distinta moneda a la que él había venido usando toda su vida...
Cuando alguien conocido por mí se muere, me sobrecojo y durante días no logro quitármelo de la cabeza, sin embargo esta vez ni un poco se humedecieron mis ojos, debo estar endureciéndome.
Desde mi ventana la visión que recojo es la de una ciudad en calma.
Manías y más manías
Una manía que agregué a mi cuenta particular en los últimos tiempos es la de con el cambio horario no poner la hora correcta en mi reloj (el de pulsera). Es algo que temporada tras temporada hacía como todo el mundo? pero que me molestaba , y no poco. Este pasado Octubre (en Octubre se cambió, no?) no me dió la gana, ¿para qué?, si total, al cabo de unos meses habría de volverlo a dejar como estaba anteriormente, Oviamente no contaba con las jugarretas de mi memoria, pero ... al principio, medio mes no más, recordaba que había que restar una horita a la marcada en el reloj, pero pasado ese tiempo incapaz de leer correctamente. Aun así, como vivimos rodeados de relojes (no sólo en casa) muchos inconvenientes no recuerdo, y desde luego ninguno importante.
La manía esta vez la he hecho extensiva a dejar sin corregir la horita a varios relojes de la casa. No vivo sola y desde luego mis manías no son compartidas, por lo que hay relojes que sí ofrecen la hora exacta y otros (los que están a mi cargo o mi servicio) que no. Por ejemplo, el despertador que hay en mi mesilla de noche no marca la hora actual, pero si giro y miro hacia la otra mesilla el reloj de ahí sí que la marca.
Con el móvil no tengo problema, y digo problema por decir algo, porque en modo alguno lo sería de tener que manipularlo para tenerlo a la orden del día (no lo haría), pero es que en este caso se cambia él solo, como pasa con otros aparatos en casa.
Lo del móvil y yo es otra historia, para nada amigos, y sin embargo al salir de casa pongo cuidado en llevarlo encima, aunque luego pase de él en buena medida.
Al decidirme por un sonido que identificara cuando recibía llamadas, opté por el píar de pájaros (me pareció buena opción dado mi despiste)... pero ni por esas me doy cuenta que se me llama a mí... varias veces me ha pasado, sobre todo con el buen tiempo y en el parque, llamarme y yo creer que lo que escuchaba era el trinar de los pajaritos, con el consiguiente enfado del impaciente en espera, que sabía que no cogía porque yo estaba en mi mundo.
Actualmente me llama vete a saber tú quien, y por ser desconocido o?? (no sé la razón, pero tampoco me importa) el sonido al recibir la llamada es distinto, es de risas, casi diría que carcajadas, y cómo no! también con estas llamadas tengo despistes, sobre todo al principio de recibirlas, que por no identificar el sonido pasaba olímpicamente de contestar, oyendo las risas pero pensando que provenían de cualquier lado menos de mi móvil, hasta que un día al sonar en un momento dado me advirtieron que mirara dentro del bolso porque el sonido salía de ahí; fue entonces que me dí cuenta que cuando había escuchado las risas aquellas estando comprando, estas no eran parte de la música que el supermercado tenía a bien poner.
Muchas veces me digo "voy a ponerme con el móvil, voy a tratar de entenderlo, de sacarle provecho a todas sus funciones..." pero, jo! es que no me gusta nada andar con los aparatos, es superior a mí.
Desde mi ventana el mismo paisaje ante mis ojos pero no se ve mal.
La manía esta vez la he hecho extensiva a dejar sin corregir la horita a varios relojes de la casa. No vivo sola y desde luego mis manías no son compartidas, por lo que hay relojes que sí ofrecen la hora exacta y otros (los que están a mi cargo o mi servicio) que no. Por ejemplo, el despertador que hay en mi mesilla de noche no marca la hora actual, pero si giro y miro hacia la otra mesilla el reloj de ahí sí que la marca.
Con el móvil no tengo problema, y digo problema por decir algo, porque en modo alguno lo sería de tener que manipularlo para tenerlo a la orden del día (no lo haría), pero es que en este caso se cambia él solo, como pasa con otros aparatos en casa.
Lo del móvil y yo es otra historia, para nada amigos, y sin embargo al salir de casa pongo cuidado en llevarlo encima, aunque luego pase de él en buena medida.
Al decidirme por un sonido que identificara cuando recibía llamadas, opté por el píar de pájaros (me pareció buena opción dado mi despiste)... pero ni por esas me doy cuenta que se me llama a mí... varias veces me ha pasado, sobre todo con el buen tiempo y en el parque, llamarme y yo creer que lo que escuchaba era el trinar de los pajaritos, con el consiguiente enfado del impaciente en espera, que sabía que no cogía porque yo estaba en mi mundo.
Actualmente me llama vete a saber tú quien, y por ser desconocido o?? (no sé la razón, pero tampoco me importa) el sonido al recibir la llamada es distinto, es de risas, casi diría que carcajadas, y cómo no! también con estas llamadas tengo despistes, sobre todo al principio de recibirlas, que por no identificar el sonido pasaba olímpicamente de contestar, oyendo las risas pero pensando que provenían de cualquier lado menos de mi móvil, hasta que un día al sonar en un momento dado me advirtieron que mirara dentro del bolso porque el sonido salía de ahí; fue entonces que me dí cuenta que cuando había escuchado las risas aquellas estando comprando, estas no eran parte de la música que el supermercado tenía a bien poner.
Muchas veces me digo "voy a ponerme con el móvil, voy a tratar de entenderlo, de sacarle provecho a todas sus funciones..." pero, jo! es que no me gusta nada andar con los aparatos, es superior a mí.
Desde mi ventana el mismo paisaje ante mis ojos pero no se ve mal.
De izquierda a derecha
Hace tiempo que vengo pensándolo, pero si bien a veces me puse a ello no conseguí ninguna de esas veces llevarlo a fin, siempre quedando en un mero propósito, en pensamientos que por no sé que razón no podía convertirlos en palabras, mis dedos no obedecían, paralizados frente al teclado impidiendo darle forma a un post que hablara en positivo de mí.
Me resulta muy difícil quitando una capa de cebolla más decir soy esto y/ lo otro, como si pensara que pertenece a los demás el descubrirlo, como si los defectos y virtudes, pero más las virtudes, han de demostrarse, y no con palabras precisamente.
En este rincón me he declarado egoísta, un tanto impertinente, obstinada llegando a la terquedad y hasta obtusa, y añadiría también que en algún que otro post he dado muestras de soberbia y de resultar orgullosa... todo un abanico de cualidades/ defectos que las más de las veces no hablan bien de mí. Sin embargo nunca observé que el hacerlo público me desnudara tanto como si se trataran de virtudes que me visten, y es que todas esas cualidades que me confoman están patentes en esas primeras capas de cebolla, bien a la luz, expuestas a primera vista, con tan sólo mirar aun sin interés alguno.
Pero más difícil, mucho más, resulta continuar quitando capas a esa cebolla que poco a poco se va quedando más pequeña, sin protección alguna (aún así, lo intentaré).
No se me ocurre mejor forma de empezar a decir nada en positivo de mí que, siempre en mi línea, dar cuenta de los opuestos, mirarme en el otro extremo, posicionarme en lo contrario, buscar ese envés que a mí tanto me llama la atención.
Me declaro egoísta, sin embargo habré de decir que según el diccionario solidaridad, altruismo, abnegación son antónimos del egoísmo y puedo decir que en ocasiones si he sido y soy solidaria, altruista y abnegada. También diré que suelo ser prudente y discreta, por lo que contrarresto un tanto la impertinencia que también poseo. No puedo decir lo mismo de la terquedad que apunto, no encuentro cualidad positiva que yo tenga que sirva para equiparar lo terca que soy. En cuanto a ser obtusa cierto es, pero no es menos cierto que en otras tantas ocasiones soy rápida y lúcida .
Soberbia , más que soberbia yo diría que altiva, no mucho, pero a veces sí que me muestro así como para marcar distancia, sin embargo traspasadas unas cuantas capas de cebolla, la distancia se torna en cercanía .
Orgullo que si bien puede resultar un defecto cuando hay un exceso de estimación propia e impide retroceder, yo las más de las veces pienso que es una cualidad que debería poseerse porque habla de uno en primera persona, de autoestima , y yo poseo los dos extremos de este palo.
Pero quizás, la cualidad al alza que yo destacaría por encima de las demás, es la de honestidad, porque sí, el tiempo me hizo entender que por encima de todo y todos (hasta de mí misma) he de ser honesta con los demás y sobre todo conmigo misma, y cierto es que lo soy y así me considero.
Probablemente haya más, lo mismo que defectos, pero dejo de ponerme frente al espejo y.... que me dibujen los demás.
Tras unos días de mucho colorido mi ventana me devuelve la imagen de un día más gris, aunque yo lo que veo es una paisaje sereno.
Me resulta muy difícil quitando una capa de cebolla más decir soy esto y/ lo otro, como si pensara que pertenece a los demás el descubrirlo, como si los defectos y virtudes, pero más las virtudes, han de demostrarse, y no con palabras precisamente.
En este rincón me he declarado egoísta, un tanto impertinente, obstinada llegando a la terquedad y hasta obtusa, y añadiría también que en algún que otro post he dado muestras de soberbia y de resultar orgullosa... todo un abanico de cualidades/ defectos que las más de las veces no hablan bien de mí. Sin embargo nunca observé que el hacerlo público me desnudara tanto como si se trataran de virtudes que me visten, y es que todas esas cualidades que me confoman están patentes en esas primeras capas de cebolla, bien a la luz, expuestas a primera vista, con tan sólo mirar aun sin interés alguno.
Pero más difícil, mucho más, resulta continuar quitando capas a esa cebolla que poco a poco se va quedando más pequeña, sin protección alguna (aún así, lo intentaré).
No se me ocurre mejor forma de empezar a decir nada en positivo de mí que, siempre en mi línea, dar cuenta de los opuestos, mirarme en el otro extremo, posicionarme en lo contrario, buscar ese envés que a mí tanto me llama la atención.
Me declaro egoísta, sin embargo habré de decir que según el diccionario solidaridad, altruismo, abnegación son antónimos del egoísmo y puedo decir que en ocasiones si he sido y soy solidaria, altruista y abnegada. También diré que suelo ser prudente y discreta, por lo que contrarresto un tanto la impertinencia que también poseo. No puedo decir lo mismo de la terquedad que apunto, no encuentro cualidad positiva que yo tenga que sirva para equiparar lo terca que soy. En cuanto a ser obtusa cierto es, pero no es menos cierto que en otras tantas ocasiones soy rápida y lúcida .
Soberbia , más que soberbia yo diría que altiva, no mucho, pero a veces sí que me muestro así como para marcar distancia, sin embargo traspasadas unas cuantas capas de cebolla, la distancia se torna en cercanía .
Orgullo que si bien puede resultar un defecto cuando hay un exceso de estimación propia e impide retroceder, yo las más de las veces pienso que es una cualidad que debería poseerse porque habla de uno en primera persona, de autoestima , y yo poseo los dos extremos de este palo.
Pero quizás, la cualidad al alza que yo destacaría por encima de las demás, es la de honestidad, porque sí, el tiempo me hizo entender que por encima de todo y todos (hasta de mí misma) he de ser honesta con los demás y sobre todo conmigo misma, y cierto es que lo soy y así me considero.
Probablemente haya más, lo mismo que defectos, pero dejo de ponerme frente al espejo y.... que me dibujen los demás.
Tras unos días de mucho colorido mi ventana me devuelve la imagen de un día más gris, aunque yo lo que veo es una paisaje sereno.
El hombre sin rosotro
El otro día andando tal como suelo hacer yo, un tanto despistada y sin prestar especial atención a nada con lo que me voy encontrando a mi paso, me impresioné un tanto al descubrirlo, al entender que veía al hombre sin rostro, porque sí, esa era la visión que mis ojos me devolvían...
A unos cincuenta metros calculo yo estábamos el uno del otro, él parado, y yo dirigiéndome hacia él; estaban al comienzo de la rampa, parados ambos, uno un hombre normal , sin nada en su persona que hiciera fijarme en él, el otro tal cual, salvo que sobre la cabeza llevaba puesta una capucha y héte aquí que la capucha presentaba una oquedad, no se vislumbraba rostro alguno. Mis ojos no podían apartarse de esa capucha, oscura... parecía un hombre sin cabeza!.
A medida que me iba acercando a él, mis ojos me devolvían la imagen más y más clara, pero no fue hasta tenerlo a menos de quince metros cuando, por fin! descubrí que en el interior de esa capucha había una cara, negra como el tizón, tan negra como el color de la sudadera.
Esbocé una sonrisa y un algo de alivio sentí también.
Es curioso como la realidad a veces resulta más fantástica si cabe que el mundo de lo fantástico... y fantasear de una manera u otra, lo hacemos todos.
A unos cincuenta metros calculo yo estábamos el uno del otro, él parado, y yo dirigiéndome hacia él; estaban al comienzo de la rampa, parados ambos, uno un hombre normal , sin nada en su persona que hiciera fijarme en él, el otro tal cual, salvo que sobre la cabeza llevaba puesta una capucha y héte aquí que la capucha presentaba una oquedad, no se vislumbraba rostro alguno. Mis ojos no podían apartarse de esa capucha, oscura... parecía un hombre sin cabeza!.
A medida que me iba acercando a él, mis ojos me devolvían la imagen más y más clara, pero no fue hasta tenerlo a menos de quince metros cuando, por fin! descubrí que en el interior de esa capucha había una cara, negra como el tizón, tan negra como el color de la sudadera.
Esbocé una sonrisa y un algo de alivio sentí también.
Es curioso como la realidad a veces resulta más fantástica si cabe que el mundo de lo fantástico... y fantasear de una manera u otra, lo hacemos todos.
Fue lo que fue
Me cogió de improviso y sumamente inexperta, sin tiempo para asimilar el torbellino de emociones nuevas que empezaba a experimentar mi persona, y no sé si esto hizo que mi primer amor, ese que siempre se recuerda en el tiempo con agrado, fuera un total fracaso, y en definitiva el impulsor a una forma de ser, una forma de hacer que lleva a entender en una primera lectura sobre mí siempre una negación, un trato distante.
Yo sabía que aquel amor me hacía mal, por desigual, por no caminar juntos el uno con la otra, quizás por pretender lo que no podía ser, quizás... pero estaba encadenada a unos sentimientos que si bien se alejaban mucho de la razón, me hacían experimentar emociones gratas hasta cuando me ponía al borde del absimo.
Pero no podía decirse que estuviera cegada, no, era en soledad cuando más crudamente se mostraba ante mí la realidad, y era entonces cuando yo me despreciaba y recriminaba a mí misma por ser débil, por no poner fin a una situación que no era lógica, que no era buena.
Y así, un día tras otro, mes tras mes, negándome a mí misma.... Sabía lo que tenía que hacer pero necesitaba de tiempo y coraje para decir adiós. Todos los días despertaba con la ilusión de verlo y todas las noches me dormía maldiciendo esa ilusión.
Por fin un día frente a un espejo, mirándome, supe que había llegado el momento, mi momento; bañada en lágrimas que me quemaban la cara, me dije que hasta ahí llegaba, me sentía morir pero al tiempo reconfortada. Me era necesario dar ese paso para recobrar mi autoestima que un mal día perdí en unos brazos que no me arropaban.
Los días y meses siguientes fueron duros porque el recuerdo, su recuerdo (siempre distorsionado) me acompañaba constantemente y me hacía sentir la herida abierta, tan abierta...
Pasado un tiempo, un buen día descubrí que el rictus amargo había desaparecido de mi rostro, señal inéquivoca que la herida había cicatrizado, ya no dolía; la mirada esperanzada e ilusionada, la creencia en mí misma habían, a modo de puntos de sutura, recompuesto lo que en su día quedó hecho pedazos.
Aquella experiencia, aquello vivido, delineó el camino a seguir... pudo ser otro el camino, pudo ser otra la experiencia, pero fue lo que fue.
Día precioso es lo que me vista capta desde mi ventana.
Yo sabía que aquel amor me hacía mal, por desigual, por no caminar juntos el uno con la otra, quizás por pretender lo que no podía ser, quizás... pero estaba encadenada a unos sentimientos que si bien se alejaban mucho de la razón, me hacían experimentar emociones gratas hasta cuando me ponía al borde del absimo.
Pero no podía decirse que estuviera cegada, no, era en soledad cuando más crudamente se mostraba ante mí la realidad, y era entonces cuando yo me despreciaba y recriminaba a mí misma por ser débil, por no poner fin a una situación que no era lógica, que no era buena.
Y así, un día tras otro, mes tras mes, negándome a mí misma.... Sabía lo que tenía que hacer pero necesitaba de tiempo y coraje para decir adiós. Todos los días despertaba con la ilusión de verlo y todas las noches me dormía maldiciendo esa ilusión.
Por fin un día frente a un espejo, mirándome, supe que había llegado el momento, mi momento; bañada en lágrimas que me quemaban la cara, me dije que hasta ahí llegaba, me sentía morir pero al tiempo reconfortada. Me era necesario dar ese paso para recobrar mi autoestima que un mal día perdí en unos brazos que no me arropaban.
Los días y meses siguientes fueron duros porque el recuerdo, su recuerdo (siempre distorsionado) me acompañaba constantemente y me hacía sentir la herida abierta, tan abierta...
Pasado un tiempo, un buen día descubrí que el rictus amargo había desaparecido de mi rostro, señal inéquivoca que la herida había cicatrizado, ya no dolía; la mirada esperanzada e ilusionada, la creencia en mí misma habían, a modo de puntos de sutura, recompuesto lo que en su día quedó hecho pedazos.
Aquella experiencia, aquello vivido, delineó el camino a seguir... pudo ser otro el camino, pudo ser otra la experiencia, pero fue lo que fue.
Día precioso es lo que me vista capta desde mi ventana.
Esperanza
Hoy siento esperanza, y es que tiene su espacio aquí y ahora, entre otras muchas sensaciones y emociones, pero quizás es esta, la esperanza, la que más y mejor definiría mi estado de ánimo actual.
¡Qué buena que es!! como el rayito de sol que asoma por entre un cielo encapotado y que nos dice que el buen tiempo llegará.
Una cita.-
La esperanza es un riesgo que debe correrse, el más arriesgado de todos. No es satisfacción propia, sino la más grande y difícil victoria del hombre sobre su alma
George Bernanos Novelista francés
Y otra más que nos pone los pies en el suelo
La esperanza es un buen desayuno, pero una mala cena
Francis Bacon Filósofo y político inglés
¡Qué buena que es!! como el rayito de sol que asoma por entre un cielo encapotado y que nos dice que el buen tiempo llegará.
Una cita.-
La esperanza es un riesgo que debe correrse, el más arriesgado de todos. No es satisfacción propia, sino la más grande y difícil victoria del hombre sobre su alma
George Bernanos Novelista francés
Y otra más que nos pone los pies en el suelo
La esperanza es un buen desayuno, pero una mala cena
Francis Bacon Filósofo y político inglés
La mentira
Ayer leía como alguien contaba lo injusto de alguien que engaña, de lo malo que es para las relaciones, de lo que llega a alejar, de lo que se llega a perder, de lo que se llega a romper.
Quizás sea esta la cualidad más negativa que pueda tener uno, quizás, puesto que ella, la mentira, arrastra al abismo la confianza y cuando se genera desconfianza no se puede ir por la vida tranquilo y relajado.
La mentira, se dice que nunca llega a ser eterna, que siempre acaba por imponerse la verdad... muchos refranes nos cuentan de ella con especial contundencia al tiempo de sencillez..
A veces relacionamos la mentira con otros defectos "más veniales?" para entender, o tratarlo, que esta tenga lugar, y así la asociamos con la vanidad, con la adulación... cualidades estas que se nutren y beben las más de las veces en carencias propias, o en desmanes, que también puede darse el caso, alejados todos ellos de la humildad y buen tono.
En cualquier caso, me pregunto si siempre una mentira llega a ser mortal por necesidad (para las relaciones, digo) o a veces es considerada como un mal menor, un trampolín (necesario) para tener acceso a, o pretende el bien común.
Si ahora mismo me pidieran decir cuál es el mayor de los defectos, el más destructivo para las relaciones, no sabría, quizás por encima de la mentira irían otros, quizás.
Dos citas que nos hablan de la mentira.-
Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula, y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga
Diderot, Denis
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver
Proverbio judío
Desde mi ventana... quiero ver el sol
Quizás sea esta la cualidad más negativa que pueda tener uno, quizás, puesto que ella, la mentira, arrastra al abismo la confianza y cuando se genera desconfianza no se puede ir por la vida tranquilo y relajado.
La mentira, se dice que nunca llega a ser eterna, que siempre acaba por imponerse la verdad... muchos refranes nos cuentan de ella con especial contundencia al tiempo de sencillez..
A veces relacionamos la mentira con otros defectos "más veniales?" para entender, o tratarlo, que esta tenga lugar, y así la asociamos con la vanidad, con la adulación... cualidades estas que se nutren y beben las más de las veces en carencias propias, o en desmanes, que también puede darse el caso, alejados todos ellos de la humildad y buen tono.
En cualquier caso, me pregunto si siempre una mentira llega a ser mortal por necesidad (para las relaciones, digo) o a veces es considerada como un mal menor, un trampolín (necesario) para tener acceso a, o pretende el bien común.
Si ahora mismo me pidieran decir cuál es el mayor de los defectos, el más destructivo para las relaciones, no sabría, quizás por encima de la mentira irían otros, quizás.
Dos citas que nos hablan de la mentira.-
Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula, y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga
Diderot, Denis
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver
Proverbio judío
Desde mi ventana... quiero ver el sol
Estresada
La noche ha sido larga y el sueño corto y para nada reparador. Es lo que tiene ponerse nerviosa.
Ahora que los días se hacen más largos, que la luz es más intensa y que todo invita a salir más a la calle, ahora, es cuando yo más encadenada me siento a la pata de la mesa.
Y es que la nueva temporada está ya aquí.... el estrés toca a mi puerta, y yo tonta de mí, se la he vuelto a abrir.
Desde mi ventana veo veo... un día en principio inquietante.
Ahora que los días se hacen más largos, que la luz es más intensa y que todo invita a salir más a la calle, ahora, es cuando yo más encadenada me siento a la pata de la mesa.
Y es que la nueva temporada está ya aquí.... el estrés toca a mi puerta, y yo tonta de mí, se la he vuelto a abrir.
Desde mi ventana veo veo... un día en principio inquietante.
Pasito atrás... y seguimos caminando
Y ahora nos dicen que ya no se estila, que para estar a la última no es necesario ya mostrar un pecho depiladito, que el hombre ha de volver un paso atrás (no se debía ir siempre hacia delante?), mostrarse más masculino, que lo de ser metrosexual tuvo su tiempo (demasiado tiempo?), pero que hoy por hoy lo que se estila es ser Übersexual , que no es otra cosa (se nos dice) que cuidarse sí pero sin excesos, procurando y procurándose un aspecto más masculino.
Además nos cuentan, que el hombre que hoy por hoy se estila es aquel que se aprecia, que gusta de gustarse pero sin llegar a esos extremos narcisistas que hay/ había o muestran/ mostraban los metrosexuales. En definitiva, que el hombre über (prefijo tomado del alemán que significa "muy" o "mucho" ), es más natural.
Los metrosexuales más conocidos son David Beckham, Ben Affleck, Ewan McGregor, Ian Torpe y Pierce Brosnan... y estos ahora, ¿seguirán las nuevas tendencias?, mirarán con buenos ojos a esos George Clooney, Bill Clinton, Bono, Barack Obama, Guy Ritchie, Jon Stewart , que al día de hoy son el espejo al que se nos dice ha de mirar todo hombre que se precie?
Y el resto de los mortales -maxsculinos, of course-, se dejarán llevar ??.
Mi opinión particular es que mientras el espejo no les devuleva la imagen del oso, sí, aquel de antaño que les permitía despreocuparse de cuerpo y alma, todo bien; que a veces para tomar impulso sí es no sé si necesario pero sí recomendable el pasito atrás.
Desde mi ventana...
Hoy comienzo de la primavera, una estación que no solía apreciar en su justa medida, mujer de no medias tintas como soy, siempre gusté de saborear la intensidad de todo ... pero hoy sin nuevos ojos pero sí con nueva visión... ¿bonita no?, bonita estación.
Además nos cuentan, que el hombre que hoy por hoy se estila es aquel que se aprecia, que gusta de gustarse pero sin llegar a esos extremos narcisistas que hay/ había o muestran/ mostraban los metrosexuales. En definitiva, que el hombre über (prefijo tomado del alemán que significa "muy" o "mucho" ), es más natural.
Los metrosexuales más conocidos son David Beckham, Ben Affleck, Ewan McGregor, Ian Torpe y Pierce Brosnan... y estos ahora, ¿seguirán las nuevas tendencias?, mirarán con buenos ojos a esos George Clooney, Bill Clinton, Bono, Barack Obama, Guy Ritchie, Jon Stewart , que al día de hoy son el espejo al que se nos dice ha de mirar todo hombre que se precie?
Y el resto de los mortales -maxsculinos, of course-, se dejarán llevar ??.
Mi opinión particular es que mientras el espejo no les devuleva la imagen del oso, sí, aquel de antaño que les permitía despreocuparse de cuerpo y alma, todo bien; que a veces para tomar impulso sí es no sé si necesario pero sí recomendable el pasito atrás.
Desde mi ventana...
Hoy comienzo de la primavera, una estación que no solía apreciar en su justa medida, mujer de no medias tintas como soy, siempre gusté de saborear la intensidad de todo ... pero hoy sin nuevos ojos pero sí con nueva visión... ¿bonita no?, bonita estación.
Sentada al sol
Ayer me senté por un tiempo en el parquecito que llevo cruzando a diario días y días ya. Busqué un banco a pleno sol y dejé que este me acariciara toda, porque sí, para mí el sol es dador de caricias, esa sensación tan agradable que recibo, siempre suave...
De pronto me ví dirigiendo la mirada a los árboles y oh! que ilusión, los árboles estaban en flor. Había uno de hojas verdes y flores blancas, otro de hojas marrones de las cuales pendían florecillas de color rosa suave, otros verdes por entero pero con el ramaje ya muy tupido... explosión de color que seguro llevaba un tiempo ya a la vista, pero que yo, torpe y despistada, no había sabido apreciar hasta entonces.
Sentí calor y así fui poco a poco despojándome de los abrigos, primero una chaqueta y después del jersey, quedándome en camiseta, y sin embargo sintiéndome a gusto con tan poca ropa.
Aprecié el trinar de los pájaros, escuché el silencio sólo roto por estos cánticos y por algún que otro viandante que como yo habitualmente atraviesa el parquecito....
Disfruté mucho de ese tiempo, unas dos horas de queitud y calma. Después, con el sol ya retirándose un tanto y a su compás, volví a cubrirme, y seguí camino.
Desde mi ventana hoy sin novedad en el frente.
De pronto me ví dirigiendo la mirada a los árboles y oh! que ilusión, los árboles estaban en flor. Había uno de hojas verdes y flores blancas, otro de hojas marrones de las cuales pendían florecillas de color rosa suave, otros verdes por entero pero con el ramaje ya muy tupido... explosión de color que seguro llevaba un tiempo ya a la vista, pero que yo, torpe y despistada, no había sabido apreciar hasta entonces.
Sentí calor y así fui poco a poco despojándome de los abrigos, primero una chaqueta y después del jersey, quedándome en camiseta, y sin embargo sintiéndome a gusto con tan poca ropa.
Aprecié el trinar de los pájaros, escuché el silencio sólo roto por estos cánticos y por algún que otro viandante que como yo habitualmente atraviesa el parquecito....
Disfruté mucho de ese tiempo, unas dos horas de queitud y calma. Después, con el sol ya retirándose un tanto y a su compás, volví a cubrirme, y seguí camino.
Desde mi ventana hoy sin novedad en el frente.
Anorexia
Manido tema y sin embargo tengo la impresión que siempre abordado de un modo superficial, como si dicha enfermedad fuera una causa menor, sin tener en cuenta el desgarro que hay en cada una de las personas, en cada una de las familias que han de sobrellevarla.
Ayer escuché la noticia de que una chica ha sido denunciada por sus familiares para que sea ingresada en un centro hospitalario por sufrir anorexia y negarse a tratamiento, resultando el fallo de la sentencia de ingreso pero con derecho a apelación por parte de la chica quien cuenta con cinco días para ejercer su derecho, derecho que le puede resultar fatal ya que según palabras de su hermana, la chica está muy mal y sabe Dios si con tiempo para recuperarse.
Indudablemente la causa principal de llegar a esos estados críticos es uno mismo, una vez dejamos a un lado el entorno hostil de nuestra sociedad que rechaza, mayormente rechaza, sin embargo los razonamientos que llevan a esta gente a ese estado de ansiedad, de vacío, de soledad, de abismo, de negación... van más allá, quizás a una falta de autoestima tal que les turba y nubla la mente?, que les impide el raciocinio?, que les lleva a negar el yo que hay dentro de cada uno de nosotros?
Ellos, chicas y chicos, porque sí, actualmente a las tantas ellas se van sumando muchos ellos, persiguiendo unos cánones de belleza? van inconscientemente, siempre de forma incosnciente, avanzando a la orilla del precipicio y allí se balancean... unos acaban por caer y otros logran afortunadamente asirse a esa orilla, quizás porque se deciden a agarrar con fuerza la mano que se les tiende.
Y toda esta noche, oscura, muy oscura, que impide ver la claridad del día, acogedor y siempre cálido, es compartida con el entorno más cercano a esta gente (las más de las veces contra voluntad), quienes sufren y ven el precipicio de su persona querida, a veces con el añadido de no entender bien las razones, los porqués...
Sí, muy manido el tema y siempre tocado con mucha superficialidad, demasiada...
Desde mi ventana... sigo apreciando el cielo azul que me devuelve mucha claridad a mi vista.
Ayer escuché la noticia de que una chica ha sido denunciada por sus familiares para que sea ingresada en un centro hospitalario por sufrir anorexia y negarse a tratamiento, resultando el fallo de la sentencia de ingreso pero con derecho a apelación por parte de la chica quien cuenta con cinco días para ejercer su derecho, derecho que le puede resultar fatal ya que según palabras de su hermana, la chica está muy mal y sabe Dios si con tiempo para recuperarse.
Indudablemente la causa principal de llegar a esos estados críticos es uno mismo, una vez dejamos a un lado el entorno hostil de nuestra sociedad que rechaza, mayormente rechaza, sin embargo los razonamientos que llevan a esta gente a ese estado de ansiedad, de vacío, de soledad, de abismo, de negación... van más allá, quizás a una falta de autoestima tal que les turba y nubla la mente?, que les impide el raciocinio?, que les lleva a negar el yo que hay dentro de cada uno de nosotros?
Ellos, chicas y chicos, porque sí, actualmente a las tantas ellas se van sumando muchos ellos, persiguiendo unos cánones de belleza? van inconscientemente, siempre de forma incosnciente, avanzando a la orilla del precipicio y allí se balancean... unos acaban por caer y otros logran afortunadamente asirse a esa orilla, quizás porque se deciden a agarrar con fuerza la mano que se les tiende.
Y toda esta noche, oscura, muy oscura, que impide ver la claridad del día, acogedor y siempre cálido, es compartida con el entorno más cercano a esta gente (las más de las veces contra voluntad), quienes sufren y ven el precipicio de su persona querida, a veces con el añadido de no entender bien las razones, los porqués...
Sí, muy manido el tema y siempre tocado con mucha superficialidad, demasiada...
Desde mi ventana... sigo apreciando el cielo azul que me devuelve mucha claridad a mi vista.
A tiempo
Durante gran parte del día de ayer tuve la sensación que "me pillaba el toro" y hube para no dejarme pillar (qué miedo!) correr, corre que te corre para llegar a tiempo a todos mis compromisos y encima resultar solvente. Lo conseguí finalmente, con grata sorpresa por mi parte pues sabido tengo que yo bajo presión soy más menos que mas.
Pero ya que he sacado a colación al torito, y aunque me voy de madre.... me encanta el toro, si he de elegir un animal que me atrae especialmente es este. Hace años tuve la oportunidad de verlos en el campo, en Salamanca y... me maravillé, simplemente me maravillé. No más de diez metros entre ellos y yo y por medio una alambrada (menos mal, porque sí, al tiempo que me sentí embelesada, también sentí miedo y desconfianza).
No sé la causa y razón de mi atracción por este animal que tantos detractores tiene (no él, pero sí su porqué en la vida)...
Desde ya niña soñaba con él y siempre en mis sueños me veía condenada al corre que te corre.
Es curioso, España, dicen es sagitario y tiene forma de piel de toro extendida.
Desde mi ventana... el cielo azul, sensación de inmensidad.
Pero ya que he sacado a colación al torito, y aunque me voy de madre.... me encanta el toro, si he de elegir un animal que me atrae especialmente es este. Hace años tuve la oportunidad de verlos en el campo, en Salamanca y... me maravillé, simplemente me maravillé. No más de diez metros entre ellos y yo y por medio una alambrada (menos mal, porque sí, al tiempo que me sentí embelesada, también sentí miedo y desconfianza).
No sé la causa y razón de mi atracción por este animal que tantos detractores tiene (no él, pero sí su porqué en la vida)...
Desde ya niña soñaba con él y siempre en mis sueños me veía condenada al corre que te corre.
Es curioso, España, dicen es sagitario y tiene forma de piel de toro extendida.
Desde mi ventana... el cielo azul, sensación de inmensidad.
Cuatro tipos de Alumnos
Un grupo de sabios rabíes estaban conversando sobre sus alumnos, a los que estaban enseñando acerca de la ley, cuando uno de ellos dijo:
-En mi opinión, el tipo más difícil de alumno es como un embudo. Es el alumno que no retiene nada. Las cosas le entran por un oído y le salen por el otro.
Otro rabí dijo:
-Creo que el tipo más decepcionante de alumno es el que parece colador. La información más importante que pasa por su mente se le escapa, y se queda sólo con lo superfluo o insignificante. Así pues, creo que es incluso peor que aquel que no se queda con nada, porque es como cuando se cuela el vino, que lo que se retiene es el sedimento, mientras que lo que debería de ser consumido pasa de largo y se desperdicia.
Un tercer rabí dijo:
-El tipo de estudiante que yo prefiero es como una esponja. Es la persona que es capaz de absorber todo lo que se le enseña.
Y el cuarto rabí dijo:
-Creo que el alumno más gratificante a la hora de enseñar es como una criba, que deja que la información insignificante pase de largo, mientras retiene el material de calidad. Este alumno se parece a una criba en la que los granos de trigo se agitan para eliminar el polvo y las graznas, reteniendo sólo la fina pepita de dentro.
[FUENTE TALMÚDICA: Pirque Avot 5 ]
Ayer me dormí pensando en lo bueno que es filtrar, bueno y necesario pienso, y hoy fui en busca de este relato que entiendo va cargado de palabras que encierran sabiduría, verdades, reflexiones y conocimiento.
Al hilo de... siempre al hilo de...
Llevaba días sin mirar a través de mi ventana, ¿desinterés?, ¿hastío?, ¿miedo?, ¿desconcierto?...
Desde ella, hoy, contemplo una ciudad en armonía y ¡me encanta ver el cielo azul azul!!!
-En mi opinión, el tipo más difícil de alumno es como un embudo. Es el alumno que no retiene nada. Las cosas le entran por un oído y le salen por el otro.
Otro rabí dijo:
-Creo que el tipo más decepcionante de alumno es el que parece colador. La información más importante que pasa por su mente se le escapa, y se queda sólo con lo superfluo o insignificante. Así pues, creo que es incluso peor que aquel que no se queda con nada, porque es como cuando se cuela el vino, que lo que se retiene es el sedimento, mientras que lo que debería de ser consumido pasa de largo y se desperdicia.
Un tercer rabí dijo:
-El tipo de estudiante que yo prefiero es como una esponja. Es la persona que es capaz de absorber todo lo que se le enseña.
Y el cuarto rabí dijo:
-Creo que el alumno más gratificante a la hora de enseñar es como una criba, que deja que la información insignificante pase de largo, mientras retiene el material de calidad. Este alumno se parece a una criba en la que los granos de trigo se agitan para eliminar el polvo y las graznas, reteniendo sólo la fina pepita de dentro.
[FUENTE TALMÚDICA: Pirque Avot 5 ]
Ayer me dormí pensando en lo bueno que es filtrar, bueno y necesario pienso, y hoy fui en busca de este relato que entiendo va cargado de palabras que encierran sabiduría, verdades, reflexiones y conocimiento.
Al hilo de... siempre al hilo de...
Llevaba días sin mirar a través de mi ventana, ¿desinterés?, ¿hastío?, ¿miedo?, ¿desconcierto?...
Desde ella, hoy, contemplo una ciudad en armonía y ¡me encanta ver el cielo azul azul!!!
No fan
Supongo soy un tanto atípica cuando digo que nunca, ni cuando era niña no más, he sentido la necesidad ni el gusto de hacer seguimiento a nadie o nada. La palabra fan me asusta al tiempo que abruma, no llegando a entender ese interés del todo desmesurado por todo aquel que decide seguir la estela de alguien o algo.
Si me remonto a la infancia, cuando niña, no recuerdo tener interés en coleccionar cromos, ni minerales, ni sellos ni nada de nada.
Cuando la edad me permitió tener gusto personal por la música tampoco fijé mi vista ni empeño en nadie en concreto, simplemente me dejaba mecer.
Y tampoco la lectura me llevó a interesarme por alguien determinado.
Cualquiera que logre captar mi atención en un momento dado me es válido, válido para dicho momento, no pido más, no quiero más.
Lo que resulta chocante, si cabe, es que yo me tenga por persona apasionada ciento por ciento, y sin embargo esa forma de ser no se corresponda con esa forma de hacer.
Contrastes míos, contradicciones varias que siempre van conmigo y van porque están, porque son, porque soy.
Si me remonto a la infancia, cuando niña, no recuerdo tener interés en coleccionar cromos, ni minerales, ni sellos ni nada de nada.
Cuando la edad me permitió tener gusto personal por la música tampoco fijé mi vista ni empeño en nadie en concreto, simplemente me dejaba mecer.
Y tampoco la lectura me llevó a interesarme por alguien determinado.
Cualquiera que logre captar mi atención en un momento dado me es válido, válido para dicho momento, no pido más, no quiero más.
Lo que resulta chocante, si cabe, es que yo me tenga por persona apasionada ciento por ciento, y sin embargo esa forma de ser no se corresponda con esa forma de hacer.
Contrastes míos, contradicciones varias que siempre van conmigo y van porque están, porque son, porque soy.
Descolocada
Anteayer sufrí un descoloque tal que me impidió llevar el día de ayer con normalidad. Durante todo el día traté de estar ocupada fisísca y mentalmente sin tiempos out , con el propósito de ponerme a resguardo de mí misma, de mi yo más inquisitivo, de ese que no deja títere con cabeza, que me desarma, me revuelve las entrañas y después me deja a mi suerte.
Creo que salí más bien que mal parada y sorteé aceptablemente, podría decirse que burlé la guardia - tiene gracia esto, burlo yo y burlo a mí misma-.
Hoy aún no estoy repuesta del descoloque y sé que habré de hacer una vez más de rumiante, devolviendo todo lo tragado y volviendo a masticarlo poquito a poquito, para así procurarme una buena digestión...
Con lo bueno que me sería hacer lecturas fáciles... yo siempre poniéndomelo complejo. ¡Si yo supiera como pedir tiempos muertos!, si supiera encontrarlos...
Desde mi ventana veo como llueve, como está el día gris, sin embargo ... me cuesta ver la lluvia, lo tapado del cielo, y me pregunto porqué no quiero pararme ahí, en lo que el exterior me ofrece... hoy miro mucho para adentro.
Creo que salí más bien que mal parada y sorteé aceptablemente, podría decirse que burlé la guardia - tiene gracia esto, burlo yo y burlo a mí misma-.
Hoy aún no estoy repuesta del descoloque y sé que habré de hacer una vez más de rumiante, devolviendo todo lo tragado y volviendo a masticarlo poquito a poquito, para así procurarme una buena digestión...
Con lo bueno que me sería hacer lecturas fáciles... yo siempre poniéndomelo complejo. ¡Si yo supiera como pedir tiempos muertos!, si supiera encontrarlos...
Desde mi ventana veo como llueve, como está el día gris, sin embargo ... me cuesta ver la lluvia, lo tapado del cielo, y me pregunto porqué no quiero pararme ahí, en lo que el exterior me ofrece... hoy miro mucho para adentro.
La más altruista
Siempre renegué de todo aquel que quiso adoctrinarme, mirando con recelo y hasta comportándome justo al revés de lo que yo entendía, advertía, que era lo que se quería de mí. Por ese carácter un tanto indómito, por ese hacer mío de darle la vuelta a absolutamente todo, por ese pretender ser ahora gato otrora ratón, por ese andar volando siempre con el pensamiento, mío, propio, y volar, volar, volar...
-. Pero si tú eres la más altruista! me dijo, y ahí confieso que me descolocó. Y fue entonces que expuso una serie de procederes míos que sonaban a eso, a desprendimiento, a un darme sin esperar, a camaradería, a tendida de mano, a afecto... Por unos instantes resultaron ser unas palabras reconfortantes y como tales gratas al oído, me turbé, mucho. Yo, que analítica y crítica conmigo misma advierto unas grandes dosis de egoísmo en mi persona, ahí estaba, escuchando como decían de mí justo lo contrario. Me sentí halagada, por unos instantes quedé sin palabras, hasta que el "recuerdo" de saberme cascarrabias me devolvió a la realidad, quería camelarme.
Me había revuelto, haciéndole saber que para nada compartía su parecer y puntos de vista, con un máximo de honestidad pero con un mucho también de firmeza.
-. Pero si tú eres la más altruista! me dijo, y ahí confieso que me descolocó. Y fue entonces que expuso una serie de procederes míos que sonaban a eso, a desprendimiento, a un darme sin esperar, a camaradería, a tendida de mano, a afecto... Por unos instantes resultaron ser unas palabras reconfortantes y como tales gratas al oído, me turbé, mucho. Yo, que analítica y crítica conmigo misma advierto unas grandes dosis de egoísmo en mi persona, ahí estaba, escuchando como decían de mí justo lo contrario. Me sentí halagada, por unos instantes quedé sin palabras, hasta que el "recuerdo" de saberme cascarrabias me devolvió a la realidad, quería camelarme.
Me había revuelto, haciéndole saber que para nada compartía su parecer y puntos de vista, con un máximo de honestidad pero con un mucho también de firmeza.
No es lo mismo
Una vez más chica desaparecida y encontrada muerta finalmente, ¿y van?... Una historia que se repite en el tiempo y que tiene como víctima a la mujer. Seguro hay también desaparecidos y muertos hombres, sí, pero mayormente es la mujer la que sufre este tipo de asaltos que nos habla de vulnerabilidad, de forcejeo, de fuerza, de miedo, de terror.
Porque no es lo mismo ser hombre o mujer, no, debería sí, pero no lo es, parece ser que a las mujeres nos está vetado, implícitamente pero vetado, hacer cosas tan simples como caminar solas por un parque.
Y sólo porque hay gente, hombres, que disfrutan con asediar, someter y aterrorizar a quienes creen débiles.
Estos individuos van a por lo más preciado que tenemos todos, la propia vida, y disfrutan con hacer el mal, con provocar terror...
Se nos niega, a las mujeres, la despreocupación, la confíanza...
No, no es lo mismo ser hombre o mujer.
Porque no es lo mismo ser hombre o mujer, no, debería sí, pero no lo es, parece ser que a las mujeres nos está vetado, implícitamente pero vetado, hacer cosas tan simples como caminar solas por un parque.
Y sólo porque hay gente, hombres, que disfrutan con asediar, someter y aterrorizar a quienes creen débiles.
Estos individuos van a por lo más preciado que tenemos todos, la propia vida, y disfrutan con hacer el mal, con provocar terror...
Se nos niega, a las mujeres, la despreocupación, la confíanza...
No, no es lo mismo ser hombre o mujer.
Cambio
Lo más duro al aceptar un cambio no estriba en el cambio en sí, sino más bien en la sensación de vacío, de pérdida por algo pasado, de algo que fue y ya no es... y es necesario un tiempo de duelo tras el cual llega la comprensión y con esta la aceptación a la nueva situación.
Algo así me ha pasado durante un tiempito, que he pasado por estas distintas fases para llegar a aceptar el cambio, nuestro cambio. Primeramente me rebelé (no entendía el porqué y el cómo) y más tarde me dolí, me dolí en demasía adoptando una actitud de fragilidad que para nada, pero que me hacía imposible el pasito adelante.
En esta fase de digamos duelo quedé anclada durante mucho más tiempo que el que considero razonable, y en el que he culpado indebidamente procurándome así una exculpación para mí... y me escondía en ese dolor...
Hoy sólo puedo decir que YA-NO-DUELE!! y por lo tanto, ese pasito al que me refiero puedo llegarlo a dar...
Algo así me ha pasado durante un tiempito, que he pasado por estas distintas fases para llegar a aceptar el cambio, nuestro cambio. Primeramente me rebelé (no entendía el porqué y el cómo) y más tarde me dolí, me dolí en demasía adoptando una actitud de fragilidad que para nada, pero que me hacía imposible el pasito adelante.
En esta fase de digamos duelo quedé anclada durante mucho más tiempo que el que considero razonable, y en el que he culpado indebidamente procurándome así una exculpación para mí... y me escondía en ese dolor...
Hoy sólo puedo decir que YA-NO-DUELE!! y por lo tanto, ese pasito al que me refiero puedo llegarlo a dar...
La Búsqueda
Si echas una piedra en el estanque, ¿cuántas ondas saldrán en el agua? -preguntó la niña de los ojos negros al aprendiz.
Este, sentado en una roca a orillas del estanque, se volvió hacia la niña que, desde detrás de su hombro, le intentaba sorprender con su adivinanza.
- No sé. ¿Siete? ¿Ocho?
- No -respondió la niña con una sonrisa pícara.
- ¿Diez?... No sé... ¿Cuántas? -se rindió por fin el aprendiz entre risas.
La niña hizo un gesto de satisfacción.
- La respuesta es "Muchas".
- ¡¿Muchas?! -exclamó el joven.
- Sí. Muchas.
- ¡Qué adivinanza más rara...! -dijo el aprendiz-. Esa no es respuesta para una adivinanza.
- Sí, sí que lo es -insistió la niña.
- ¿Por qué?
La niña de los ojos negros adoptó un aire serio.
- Porque si te pones a contar cuántas ondas salen en el agua al echar una piedra en el estanque, dejas de prestar atención a lo que de verdad es importante.
- ¿Y qué es lo importante? -preguntó intrigado el joven.
- ¡Pues eso! -respondió con impaciencia la pequeña- ¡Las ondas en el agua!
Hubo un silencio. El aprediz volvió a mirar la superficie opaca del estanque, mientras se preguntaba perplejo de dónde sacaba aquella niña unas ideas tan... tan... ¿cómo lo diría?
- Oye -se volvió de nuevo hacia la niña-. ¿Y de dónde te has sacado tú esa adivinanza?
La niña mostró su hermosa sonrisa, mientras un brillo en sus ojos indicaba que estaba esperando la pregunta.
- Esa me la enseñaron las hadas del jardín.
Al aprendiz se le cayó la sonrisa, mientras la niña se levantaba y se iba dando brincos por el sendero.
El Manantial de las Miradas
Grian
Desde ya la primera vez que tuve la oportunidad de leer esto, quedé gratamente "tocada"... tanto así que de vez en cuando, de tanto en cuanto, suelo ir en su busca y me dejo envolver por el aroma que me provoca...
No sé siquiera si ya alguna vez lo he dicho, si ha sido así, pido disculpas por resultar repititiva, pero hoy me acerqué , quise acercarme a ese estanque.
Este, sentado en una roca a orillas del estanque, se volvió hacia la niña que, desde detrás de su hombro, le intentaba sorprender con su adivinanza.
- No sé. ¿Siete? ¿Ocho?
- No -respondió la niña con una sonrisa pícara.
- ¿Diez?... No sé... ¿Cuántas? -se rindió por fin el aprendiz entre risas.
La niña hizo un gesto de satisfacción.
- La respuesta es "Muchas".
- ¡¿Muchas?! -exclamó el joven.
- Sí. Muchas.
- ¡Qué adivinanza más rara...! -dijo el aprendiz-. Esa no es respuesta para una adivinanza.
- Sí, sí que lo es -insistió la niña.
- ¿Por qué?
La niña de los ojos negros adoptó un aire serio.
- Porque si te pones a contar cuántas ondas salen en el agua al echar una piedra en el estanque, dejas de prestar atención a lo que de verdad es importante.
- ¿Y qué es lo importante? -preguntó intrigado el joven.
- ¡Pues eso! -respondió con impaciencia la pequeña- ¡Las ondas en el agua!
Hubo un silencio. El aprediz volvió a mirar la superficie opaca del estanque, mientras se preguntaba perplejo de dónde sacaba aquella niña unas ideas tan... tan... ¿cómo lo diría?
- Oye -se volvió de nuevo hacia la niña-. ¿Y de dónde te has sacado tú esa adivinanza?
La niña mostró su hermosa sonrisa, mientras un brillo en sus ojos indicaba que estaba esperando la pregunta.
- Esa me la enseñaron las hadas del jardín.
Al aprendiz se le cayó la sonrisa, mientras la niña se levantaba y se iba dando brincos por el sendero.
El Manantial de las Miradas
Grian
Desde ya la primera vez que tuve la oportunidad de leer esto, quedé gratamente "tocada"... tanto así que de vez en cuando, de tanto en cuanto, suelo ir en su busca y me dejo envolver por el aroma que me provoca...
No sé siquiera si ya alguna vez lo he dicho, si ha sido así, pido disculpas por resultar repititiva, pero hoy me acerqué , quise acercarme a ese estanque.
Abandonados
Todavía estoy sobrecogida ante el hecho de que hoy en día se sigan abandonando bebitos recién nacidos. Si ya me resulta difícil entender que antaño se hiciera con más asiduidad de lo que a simple vista pudiera pensarse, comprender que ahora mismo, en estos tiempos en los que las "trabas" (sí, llámemosles trabas) de tiempos pasados no se dan, se me hace cuesta arriba aceptar que hoy la gente siga manifestándose tan dura y fría, dejando al azar el no ya futuro sino el presente más inmediato. Dar vida para negarla inmediatamente?.
Imagino que no es algo tan simple como un deshoje de margarita con un ahora sí ahora no, y que cada niño abandonado encierra en su persona toda una historia dura y compleja, pero que es ajena a él y sin embargo se descarga por entero? sobre su fragilidad.
Me cuesta muchísimo verlo como simple asombro y no complementar con alguna emoción negativa dicho asombro... quizás mi grado de comprensión es mínimo por no decir inexistente.
Imagino que no es algo tan simple como un deshoje de margarita con un ahora sí ahora no, y que cada niño abandonado encierra en su persona toda una historia dura y compleja, pero que es ajena a él y sin embargo se descarga por entero? sobre su fragilidad.
Me cuesta muchísimo verlo como simple asombro y no complementar con alguna emoción negativa dicho asombro... quizás mi grado de comprensión es mínimo por no decir inexistente.