No busco, más encuentro
El mismo pose día tras día, la misma imagen que se repite una y otra vez, más sin embargo, mis ojos me van ampliando las miras... y es que se necesita, yo necesito, un poco de atención y dedicación para encontrar los pequeños regustos...
Mis rodillas, ahys! mis rodillas cómo y cuánto saben de caminos angostos... pero se relamen, entre quejas, se relamen...
Desde mi ventana...
No hay velo alguno entre mi mirada y lo mirado
Mis rodillas, ahys! mis rodillas cómo y cuánto saben de caminos angostos... pero se relamen, entre quejas, se relamen...
Desde mi ventana...
No hay velo alguno entre mi mirada y lo mirado
No espejo, hoy no!
Hoy rehuí el espejo ...
¿Y si perdiera la consciencia? jugar al corre que te pillo no me divierte hoy...mejor obiar que constatar.
Me pido una tregua, no más para coger agua que me refresque, me reponga, me anime a seguir apostando... la incursión en el bosque se me hace laboriosa cuando no penosa... es todo tan cerrado...
Desde mi ventana ...
Hoy ni espejos ni ventanas, sea un día en blanco!
¿Y si perdiera la consciencia? jugar al corre que te pillo no me divierte hoy...mejor obiar que constatar.
Me pido una tregua, no más para coger agua que me refresque, me reponga, me anime a seguir apostando... la incursión en el bosque se me hace laboriosa cuando no penosa... es todo tan cerrado...
Desde mi ventana ...
Hoy ni espejos ni ventanas, sea un día en blanco!
Nos tapamos
Me resulta curioso comprobar como a veces necesitamos echar mano de razonamientos más o menos lógicos, más o menos creíbles, más o menos entendibles y digeribles, para ocultar las verdaderas causas que nos llevan a tomar decisiones que nos son difíciles. Y no sé yo cuanto hay de engaño en esa actitud, ni siquiera sé si hay engaño o más bien pretensión de tapar emociones...
Sabía que más pronto o más tarde habría de dar el paso que la desvinculara de todo aquello que la dañaba, tan sólo necesitaba ese empujoncito para tirarse al vacío sin red...
Pesaban los recuerdos, pesaban los afectos, tanto como para entenderlo a modo de duelo, y es que dolía.
Desde mi ventana ...
Otro día más con una misma imagen, un mismo color...
Sabía que más pronto o más tarde habría de dar el paso que la desvinculara de todo aquello que la dañaba, tan sólo necesitaba ese empujoncito para tirarse al vacío sin red...
Pesaban los recuerdos, pesaban los afectos, tanto como para entenderlo a modo de duelo, y es que dolía.
Desde mi ventana ...
Otro día más con una misma imagen, un mismo color...
Gris más gris- grises
No siento las piernas como decía aquel... ni las piernas, ni los brazos ni nada de nada, o más bien todo lo contrario, amanecí hoy sintiéndome pesada, muy pesada, y molesta, muy molesta... Hinchazón de dedos, ojos, dolor de cabeza.... mi cuerpo me advierte del otoño, y es que, "schhh schhh, qué viene qué viene, schhh schhh, qué ya está aquí," yo y mi alergia, mi alegia y yo.
Desde mi ventana ...
Ni con ojos de ilusión podría hoy apreciar un buen paisaje, hoy no más (que) grises, grises y más grises como colores a contemplar.
Desde mi ventana ...
Ni con ojos de ilusión podría hoy apreciar un buen paisaje, hoy no más (que) grises, grises y más grises como colores a contemplar.
"A vista de niños"
Pues sí, a veces me doy cuenta que necesito distanciarme un tanto de mí misma para saberme más y mejor, para, y toda vez despojada de aquello que nada en la superficie y por lo tanto tan obvio, lograr entender esas otras miras, ajenas del todo a mí, pero que me conforman...
Cinco, son cinco, todos niños, edades comprendidas entre los 12 años y los 2, cada cual con su propia personalidad, cada uno entendiéndome a su manera motivados ¿por qué no? por el comportamiento mío tenido con ellos... debería ser siempre el mismo, mi comportamiento digo, pero no, cada uno saca de mí algo diferente... si a eso unimos las circunstancias diversas y a veces adversas...
La mayor, de doce años, me ve, me mira, con total relajación. Su mirada, sus gestos me indican que no hay tensión alguna.
El siguiente en la lista me mira con curiosidad, como aquel que entiende que delante de él hay algo/alguien un tanto diferente... pero no le retengo, no es máximo el interés. Por cierto, él va camino de los seis añitos y ya dicen que hay aspectos de su personalidad que se asemejan a los de su tía.
Le sigue un "torito" difícil de lidiar, de cuatro años que cumplirá a finales de este mes. Él si que es peculiar y no lo es menos su mirada hacia mí, recelo, siempre me mira con mucha suspicacia... yo le dejo hacer.
Las dos pequeñas, del mismo tiempo, dos añitos, también miran diferente... mientras la mayor de ellas me mira con alegría pero sin fijación alguna, la pequeña mira con ojos tranquilos, ojos de andar por casa....
A vista de niños se ve cada cosa!!!.
Desde mi ventana...
Miro por mi ventana y... distraída tengo la mirada, y la mente me lleva a imaginarme observando una rosa en todo su esplendor, con sus pétalos, aparentemente todos iguales, pero no, miro más y veo las peculiaridades de estos... Rosa roja sangre, rosa rojo pasión... huele bien, se ve bien.
Cinco, son cinco, todos niños, edades comprendidas entre los 12 años y los 2, cada cual con su propia personalidad, cada uno entendiéndome a su manera motivados ¿por qué no? por el comportamiento mío tenido con ellos... debería ser siempre el mismo, mi comportamiento digo, pero no, cada uno saca de mí algo diferente... si a eso unimos las circunstancias diversas y a veces adversas...
La mayor, de doce años, me ve, me mira, con total relajación. Su mirada, sus gestos me indican que no hay tensión alguna.
El siguiente en la lista me mira con curiosidad, como aquel que entiende que delante de él hay algo/alguien un tanto diferente... pero no le retengo, no es máximo el interés. Por cierto, él va camino de los seis añitos y ya dicen que hay aspectos de su personalidad que se asemejan a los de su tía.
Le sigue un "torito" difícil de lidiar, de cuatro años que cumplirá a finales de este mes. Él si que es peculiar y no lo es menos su mirada hacia mí, recelo, siempre me mira con mucha suspicacia... yo le dejo hacer.
Las dos pequeñas, del mismo tiempo, dos añitos, también miran diferente... mientras la mayor de ellas me mira con alegría pero sin fijación alguna, la pequeña mira con ojos tranquilos, ojos de andar por casa....
A vista de niños se ve cada cosa!!!.
Desde mi ventana...
Miro por mi ventana y... distraída tengo la mirada, y la mente me lleva a imaginarme observando una rosa en todo su esplendor, con sus pétalos, aparentemente todos iguales, pero no, miro más y veo las peculiaridades de estos... Rosa roja sangre, rosa rojo pasión... huele bien, se ve bien.





