Orgullo y orgullo herido
Una vez más he podido constatar que el orgullo es una cualidad que conforma mi personalidad, y si bien no es algo de lo que deba sentirme "orgullosa" (permítome el juego de palabras) no puedo por menos que rendirme a la evidencia y admitir sin reparo alguno lo que es bien cierto.
Hace unos días, en una conversación con mis cercanos me sentí herida, herida porque me dijeron "verdades como puños", verdades que yo tenía claro pero que siempre he negado, no a mí ( lo más que he hecho a este respecto es aparcar tema, desvíarlo y buscar un punto ciego que me evitara toda clase de sinsabor y reproche) pero sí al resto, por pudor?, vergüenza?, no, por orgullo...
Orgullo herido, mucho más que una bofetada al viento...
Desde mi ventana
Con la ventana cerrada y la persiana bajada me es difícil ver... lo más imaginar, pero me niego a esto, hoy no quiero ahondar en nada
Hace unos días, en una conversación con mis cercanos me sentí herida, herida porque me dijeron "verdades como puños", verdades que yo tenía claro pero que siempre he negado, no a mí ( lo más que he hecho a este respecto es aparcar tema, desvíarlo y buscar un punto ciego que me evitara toda clase de sinsabor y reproche) pero sí al resto, por pudor?, vergüenza?, no, por orgullo...
Orgullo herido, mucho más que una bofetada al viento...
Desde mi ventana
Con la ventana cerrada y la persiana bajada me es difícil ver... lo más imaginar, pero me niego a esto, hoy no quiero ahondar en nada
Sentándome un rato
Hacía tanto tiempo que no me pasaba por aquí... un tanto extraña, la verdad, sin tener claro lo que sí y no quiero contar.
Muchas veces, las más, lo contado por mí ha ido un tanto enmascarado, como preservando de alguna forma la verdad de los hechos en sí, pretendiendo así guardar la intimidad, la mía, sintiendo que es lo más valioso de mi persona y que sólo a mi yo más íntimo pertenece; de modo que delante de mí siempre hay un velo que dificulta observar con nitidez y niebla un tanto las razones, jugando con el sí y el no... haciendo que mi colocutor, si lo es, se implique y acabe por hacerme un guiño de complicidad.
Esta forma de hacer, de actuar, no tiene más fin que la de exponer sentimientos que necesito salgan al exterior sin que me produzca vergüenza alguna, y haciendo buena esa máxima que reza a buen entendedor... pocas palabras .
Bien...
el día a día me resulta monótono y aburrido desde un tiempo ya, que a mí se me antoja largo, y decir que la palabra que me sugiere esto es "hibernar" resulta un tanto desmesurada (por lo que conlleva de apartarse del "mundo") pero no va muy descaminado el concepto con lo que a mí me placería, si no fuera porque soy miedosa de todo aquello que desconozco, y no tener conocimineto de mi día a día implicaría eso, miedo por falta de constancia y conciencia.
Estoy a la espera del fin de un episodio que me ha angustiado, enfadado, soliviantado... en definitiva que me ha venido dañando en mi día a día y que sólo con muchas, muchísmas dosis de optimismo, he podido sobrellevar, a veces de una manera renqueante(por lo de tener los pies fijos en el suelo, como pegándolos a él y así no perder el norte, pese a ser una forma contraria a mi manera de ser), otras, veces, desconectándome un tanto de la cruda realidad y llevando mi dicho optimismo a cotas subreales navegando por mares de ilusiones... artimañas ideadas para aligerar el peso, no más, pero que me sirvieron para encontrar serenidad y templar nervios.
Cuatro?, cinco quizás!, años que pasaron ya de una noche negra, muy negra, que puede que este año quede atrás... quizás... es lo que con las campanadas de fin de año vengo pidiendo vez tras vez como deseo principal ... pero este año para mi asombro, no más brindé por la felicidad junto a los míos, y me emocioné, ¡cómo no!
El Lagarto "Muerto" en el Banquete
Un lagarto, aparentemente muerto, se descubrió en el matadero del palacio del rey Agripa I, motivo por el cual se declaró impuro el matadero y se canceló un banquete largo tiempo esperado. Decepcionados, todos fueron al rey en busca de consejo.
- No me preguntéis a mí -dijo- Id a ver a la reina.
Así lo hicieron. Fueron a ver a la reina y, cuando le preguntaron qué podían hacer, ésta respondió:
- No me preguntéis a mí. Id a ver al gran sabio, Rabbán Gamaliel.
Nuevamente se pusieron en camino y, cuando se encontraron con Gamaliel, este les preguntó:
- En el matadero hace frío o calor?
- Hace calor -le respondieron.
- Bien -dijo-. Entonces, verter una garrafa de agua fría sobre el lagarto y ved lo que ocurre.
La gente volvió a toda prisa hasta el matadero e hicieron lo que les había dicho Gamaliel. Echaron agua fría sobre el lagarto y el animal se movió ligeramente, y después un poco más, hasta que al final el reptil se fue de allí arrastrando su panza por el suelo. La gente lanzó un grito de entusiasmo, y Gamaliel declaró puro el matadero.
-¡Qué comience el festín! -dijo, mientras la gente saltaba de regocijo.
El rey demostró ser dependiente de la reina, y la reina de Gamaniel. Pero Gamaniel sólo se apoyó en su sentido común.
FUENTE TALMÚDICA: Pesajim 88 b
Desde mi ventana
Mis ojos miran brillantes a un cielo azul... quizás la claridad les ciegue, o quizás no... mientras tanto miran a través de mi ventana
Muchas veces, las más, lo contado por mí ha ido un tanto enmascarado, como preservando de alguna forma la verdad de los hechos en sí, pretendiendo así guardar la intimidad, la mía, sintiendo que es lo más valioso de mi persona y que sólo a mi yo más íntimo pertenece; de modo que delante de mí siempre hay un velo que dificulta observar con nitidez y niebla un tanto las razones, jugando con el sí y el no... haciendo que mi colocutor, si lo es, se implique y acabe por hacerme un guiño de complicidad.
Esta forma de hacer, de actuar, no tiene más fin que la de exponer sentimientos que necesito salgan al exterior sin que me produzca vergüenza alguna, y haciendo buena esa máxima que reza a buen entendedor... pocas palabras .
Bien...
el día a día me resulta monótono y aburrido desde un tiempo ya, que a mí se me antoja largo, y decir que la palabra que me sugiere esto es "hibernar" resulta un tanto desmesurada (por lo que conlleva de apartarse del "mundo") pero no va muy descaminado el concepto con lo que a mí me placería, si no fuera porque soy miedosa de todo aquello que desconozco, y no tener conocimineto de mi día a día implicaría eso, miedo por falta de constancia y conciencia.
Estoy a la espera del fin de un episodio que me ha angustiado, enfadado, soliviantado... en definitiva que me ha venido dañando en mi día a día y que sólo con muchas, muchísmas dosis de optimismo, he podido sobrellevar, a veces de una manera renqueante(por lo de tener los pies fijos en el suelo, como pegándolos a él y así no perder el norte, pese a ser una forma contraria a mi manera de ser), otras, veces, desconectándome un tanto de la cruda realidad y llevando mi dicho optimismo a cotas subreales navegando por mares de ilusiones... artimañas ideadas para aligerar el peso, no más, pero que me sirvieron para encontrar serenidad y templar nervios.
Cuatro?, cinco quizás!, años que pasaron ya de una noche negra, muy negra, que puede que este año quede atrás... quizás... es lo que con las campanadas de fin de año vengo pidiendo vez tras vez como deseo principal ... pero este año para mi asombro, no más brindé por la felicidad junto a los míos, y me emocioné, ¡cómo no!
El Lagarto "Muerto" en el Banquete
Un lagarto, aparentemente muerto, se descubrió en el matadero del palacio del rey Agripa I, motivo por el cual se declaró impuro el matadero y se canceló un banquete largo tiempo esperado. Decepcionados, todos fueron al rey en busca de consejo.
- No me preguntéis a mí -dijo- Id a ver a la reina.
Así lo hicieron. Fueron a ver a la reina y, cuando le preguntaron qué podían hacer, ésta respondió:
- No me preguntéis a mí. Id a ver al gran sabio, Rabbán Gamaliel.
Nuevamente se pusieron en camino y, cuando se encontraron con Gamaliel, este les preguntó:
- En el matadero hace frío o calor?
- Hace calor -le respondieron.
- Bien -dijo-. Entonces, verter una garrafa de agua fría sobre el lagarto y ved lo que ocurre.
La gente volvió a toda prisa hasta el matadero e hicieron lo que les había dicho Gamaliel. Echaron agua fría sobre el lagarto y el animal se movió ligeramente, y después un poco más, hasta que al final el reptil se fue de allí arrastrando su panza por el suelo. La gente lanzó un grito de entusiasmo, y Gamaliel declaró puro el matadero.
-¡Qué comience el festín! -dijo, mientras la gente saltaba de regocijo.
El rey demostró ser dependiente de la reina, y la reina de Gamaniel. Pero Gamaniel sólo se apoyó en su sentido común.
FUENTE TALMÚDICA: Pesajim 88 b
Desde mi ventana
Mis ojos miran brillantes a un cielo azul... quizás la claridad les ciegue, o quizás no... mientras tanto miran a través de mi ventana





