Buscando equilibrio
Llevo unos cuantos días con el nombre de una persona, una amiga, en la cabeza.
Estoy tratando de dejar que pasen los días para suavizar el enfado, no, enfado no es, más bien desencanto, y así no tacharla definitivamente de mi lista no escrita, y es que es mucho lo andado juntas, muchas las confidencias, mucho el arropo de una a otra, mucho de todo lo que una amistad requiere, para que ahora vaya yo y de un plumazo me deshaga de todo sin valorarlo en su justo término.
Hace como dos años que un cambio de trabajo nos distanció. El no coincidir en el tiempo, las obligaciones de una y otra que nos apresaba y la no necesidad (al menos por mi parte) del contacto constante, fue poniendo un gran muro entre ambas.
De las dos y hablando de carácter, soy ya la más "despreocupada", la que en teoría menos se implica, la que se deja llevar y de la que hay que tirar para que la relación marche, sin embargo creo poder decir aquí sin que falte a la verdad, que en esta ocasión, en este caso, ha habido más veces (sin ser muchas) las que he demandado el juntarnos, pero siempre había un pero, una falta de tiempo o una obligación puntual que hacía no se concretase el encuentro.
El hecho es que con el pasar de los días, meses, los poquísimos encuentros que hemos propiciado no me han dejado un buen sabor, más al contrario, siento que le hurto hasta mi sentir (señal inéquivoca que esquivo su compañía)y que el trato, mi trato para con ella, no es todo lo cálido que entiendo debería para con alguien que he querido mucho, con la que he llorado y reído sin control. (y soy consciente del tiempo de verbo que he utilizado, pasado, inmediato pero pasado a fin de cuentas).
Expongo todo esto para dejar-me claro que también soy yo parte importante en que lo que fue una amistad importante se vaya al traste; sin embargo y pese a todo creo que yo he puesto más, me he entregado más....
El otro día y de forma casual nos encontramos, y lo reconozco, fui fría y distante con ella pero es que... " a tí quería ver " .- me dijo.... el caso es que le sobrevino un contratiempo y sabía que yo podía echarle un cable..., y es que nunca me negué...
No es la primera vez que se me requiere por y para algo y no por mi persona, me sentí utilizada y menospreciada y eso en alguien cercano, muy cercano a mí, es algo que poco puedo perdonar, por más que esté intentando por todos los medios que lo pasado juntas equilibre.
Estoy tratando de dejar que pasen los días para suavizar el enfado, no, enfado no es, más bien desencanto, y así no tacharla definitivamente de mi lista no escrita, y es que es mucho lo andado juntas, muchas las confidencias, mucho el arropo de una a otra, mucho de todo lo que una amistad requiere, para que ahora vaya yo y de un plumazo me deshaga de todo sin valorarlo en su justo término.
Hace como dos años que un cambio de trabajo nos distanció. El no coincidir en el tiempo, las obligaciones de una y otra que nos apresaba y la no necesidad (al menos por mi parte) del contacto constante, fue poniendo un gran muro entre ambas.
De las dos y hablando de carácter, soy ya la más "despreocupada", la que en teoría menos se implica, la que se deja llevar y de la que hay que tirar para que la relación marche, sin embargo creo poder decir aquí sin que falte a la verdad, que en esta ocasión, en este caso, ha habido más veces (sin ser muchas) las que he demandado el juntarnos, pero siempre había un pero, una falta de tiempo o una obligación puntual que hacía no se concretase el encuentro.
El hecho es que con el pasar de los días, meses, los poquísimos encuentros que hemos propiciado no me han dejado un buen sabor, más al contrario, siento que le hurto hasta mi sentir (señal inéquivoca que esquivo su compañía)y que el trato, mi trato para con ella, no es todo lo cálido que entiendo debería para con alguien que he querido mucho, con la que he llorado y reído sin control. (y soy consciente del tiempo de verbo que he utilizado, pasado, inmediato pero pasado a fin de cuentas).
Expongo todo esto para dejar-me claro que también soy yo parte importante en que lo que fue una amistad importante se vaya al traste; sin embargo y pese a todo creo que yo he puesto más, me he entregado más....
El otro día y de forma casual nos encontramos, y lo reconozco, fui fría y distante con ella pero es que... " a tí quería ver " .- me dijo.... el caso es que le sobrevino un contratiempo y sabía que yo podía echarle un cable..., y es que nunca me negué...
No es la primera vez que se me requiere por y para algo y no por mi persona, me sentí utilizada y menospreciada y eso en alguien cercano, muy cercano a mí, es algo que poco puedo perdonar, por más que esté intentando por todos los medios que lo pasado juntas equilibre.
Comentario:
kizz.-
Sí, cuando el interés aparece en una de las partes la desconfianza llega a la otra, o al menos es lo que me pasa a mí, que yo si desconfío no me entrego, más la contrario, acabo por desentenderme por completo.
Sí, cuando el interés aparece en una de las partes la desconfianza llega a la otra, o al menos es lo que me pasa a mí, que yo si desconfío no me entrego, más la contrario, acabo por desentenderme por completo.
Comentario:
Las amistades es algo que hay que ir cultivando, no puede uno dormirse en los laureles, siempre es necesario eso que dices al final, porque de lo contrario parece que sea una amistad por mero interés, y eso como que no es una amistad, almenos de aquellas que se pueden definir como en mayúsculas.





