Sí, no?
Ayer, en menos de diez minutos dos personas opinaron de mí, de mi aspecto, de forma bien distinta, y mientras la una me encontraba cansada, la otra me decía que presentaba un semblante mejor que en mucho tiempo.
Para reír, oye!, para reír.
Lo cierto es que me creo a las dos igualmente, pues si bien, cuando me vió la primera sé que mi rostro denotaba cansancio, no es menos cierto que llevo un tiempito con el guapo subido- que suele decirse- ( ¡Modesto, al quite!, ahora mismito no eres necesario, pero una y no más).
Ya tengo contado que hace cosa más o menos de año y medio hube de ponerme gafas para ver de cerca pues para mi trabajo se me hacía imprescindible ya... bien, pues al día de hoy todavía se me hace cuesta arriba acostumbrarme a ellas y si las llevo puestas durante un largo tiempo, después, al quitármelas me encuentro con una especie de borrachera?, lo cual hace que parezca que vaya más ausesnte si cabe que de costumbre, y claro está, se refleja el cansancio.
A bote pronto es lo que advirtió esta primera persona, que nada recatada ella no calló (ja), pero seguro ¿qué me miró bien?
La segunda persona apareció inmediatamente después de dejar a esta primera y, esta sí, esta si supo apreciar-me para bien....
No soy yo persona que esté presta a la adulación gratuita, ni a darla ni a que me la den, pero de un tiempito a esta parte como que recojo bien, muy bien, un trato a favor?.... serán los años, sí, deben ser los años que no pasan en balde.
Desde mi ventana veo luz , ¡qué bien! , no?
Para reír, oye!, para reír.
Lo cierto es que me creo a las dos igualmente, pues si bien, cuando me vió la primera sé que mi rostro denotaba cansancio, no es menos cierto que llevo un tiempito con el guapo subido- que suele decirse- ( ¡Modesto, al quite!, ahora mismito no eres necesario, pero una y no más).
Ya tengo contado que hace cosa más o menos de año y medio hube de ponerme gafas para ver de cerca pues para mi trabajo se me hacía imprescindible ya... bien, pues al día de hoy todavía se me hace cuesta arriba acostumbrarme a ellas y si las llevo puestas durante un largo tiempo, después, al quitármelas me encuentro con una especie de borrachera?, lo cual hace que parezca que vaya más ausesnte si cabe que de costumbre, y claro está, se refleja el cansancio.
A bote pronto es lo que advirtió esta primera persona, que nada recatada ella no calló (ja), pero seguro ¿qué me miró bien?
La segunda persona apareció inmediatamente después de dejar a esta primera y, esta sí, esta si supo apreciar-me para bien....
No soy yo persona que esté presta a la adulación gratuita, ni a darla ni a que me la den, pero de un tiempito a esta parte como que recojo bien, muy bien, un trato a favor?.... serán los años, sí, deben ser los años que no pasan en balde.
Desde mi ventana veo luz , ¡qué bien! , no?





