Sentada al sol
Ayer me senté por un tiempo en el parquecito que llevo cruzando a diario días y días ya. Busqué un banco a pleno sol y dejé que este me acariciara toda, porque sí, para mí el sol es dador de caricias, esa sensación tan agradable que recibo, siempre suave...
De pronto me ví dirigiendo la mirada a los árboles y oh! que ilusión, los árboles estaban en flor. Había uno de hojas verdes y flores blancas, otro de hojas marrones de las cuales pendían florecillas de color rosa suave, otros verdes por entero pero con el ramaje ya muy tupido... explosión de color que seguro llevaba un tiempo ya a la vista, pero que yo, torpe y despistada, no había sabido apreciar hasta entonces.
Sentí calor y así fui poco a poco despojándome de los abrigos, primero una chaqueta y después del jersey, quedándome en camiseta, y sin embargo sintiéndome a gusto con tan poca ropa.
Aprecié el trinar de los pájaros, escuché el silencio sólo roto por estos cánticos y por algún que otro viandante que como yo habitualmente atraviesa el parquecito....
Disfruté mucho de ese tiempo, unas dos horas de queitud y calma. Después, con el sol ya retirándose un tanto y a su compás, volví a cubrirme, y seguí camino.
Desde mi ventana hoy sin novedad en el frente.
De pronto me ví dirigiendo la mirada a los árboles y oh! que ilusión, los árboles estaban en flor. Había uno de hojas verdes y flores blancas, otro de hojas marrones de las cuales pendían florecillas de color rosa suave, otros verdes por entero pero con el ramaje ya muy tupido... explosión de color que seguro llevaba un tiempo ya a la vista, pero que yo, torpe y despistada, no había sabido apreciar hasta entonces.
Sentí calor y así fui poco a poco despojándome de los abrigos, primero una chaqueta y después del jersey, quedándome en camiseta, y sin embargo sintiéndome a gusto con tan poca ropa.
Aprecié el trinar de los pájaros, escuché el silencio sólo roto por estos cánticos y por algún que otro viandante que como yo habitualmente atraviesa el parquecito....
Disfruté mucho de ese tiempo, unas dos horas de queitud y calma. Después, con el sol ya retirándose un tanto y a su compás, volví a cubrirme, y seguí camino.
Desde mi ventana hoy sin novedad en el frente.
Comentario:
kizz.-
Sí, bien dices, es necesario querer ver al mirar para apreciar esas pequeñas cosas que nos proporcionan bienestar.
upset.-
Ahysss qué ojitos más negados los tuyos! :-P.
Por cierto, nanino naniiiino, qué bien!
Sí, bien dices, es necesario querer ver al mirar para apreciar esas pequeñas cosas que nos proporcionan bienestar.
upset.-
Ahysss qué ojitos más negados los tuyos! :-P.
Por cierto, nanino naniiiino, qué bien!
Comentario:
nanino naniiiino :p
me fijaré más, pq a simple vista, por aquí, lo único que veo es que están podando árboles y los están dejando pal arrastre. Y hay otros que pierden el follaje naturalmente...
Comentario:
Yo cada día, miro desde mi balcón y veo como las plantas y árboles de mis vecinos en sus patiso cambian día a día, lo que hace unos días eran unas pocas flores, ahora ya son flores y hojas en un árbol, otros arbustos que estaban pelados, ya llenos de verde... y se cuales todavía tardarán un poco en crear un precioso manto verde... A veces sólo falta mirar un poco alrededor para apreciar tantas cosas bonitas y relajantes.