Manías y más manías
Una manía que agregué a mi cuenta particular en los últimos tiempos es la de con el cambio horario no poner la hora correcta en mi reloj (el de pulsera). Es algo que temporada tras temporada hacía como todo el mundo? pero que me molestaba , y no poco. Este pasado Octubre (en Octubre se cambió, no?) no me dió la gana, ¿para qué?, si total, al cabo de unos meses habría de volverlo a dejar como estaba anteriormente, Oviamente no contaba con las jugarretas de mi memoria, pero ... al principio, medio mes no más, recordaba que había que restar una horita a la marcada en el reloj, pero pasado ese tiempo incapaz de leer correctamente. Aun así, como vivimos rodeados de relojes (no sólo en casa) muchos inconvenientes no recuerdo, y desde luego ninguno importante.
La manía esta vez la he hecho extensiva a dejar sin corregir la horita a varios relojes de la casa. No vivo sola y desde luego mis manías no son compartidas, por lo que hay relojes que sí ofrecen la hora exacta y otros (los que están a mi cargo o mi servicio) que no. Por ejemplo, el despertador que hay en mi mesilla de noche no marca la hora actual, pero si giro y miro hacia la otra mesilla el reloj de ahí sí que la marca.
Con el móvil no tengo problema, y digo problema por decir algo, porque en modo alguno lo sería de tener que manipularlo para tenerlo a la orden del día (no lo haría), pero es que en este caso se cambia él solo, como pasa con otros aparatos en casa.
Lo del móvil y yo es otra historia, para nada amigos, y sin embargo al salir de casa pongo cuidado en llevarlo encima, aunque luego pase de él en buena medida.
Al decidirme por un sonido que identificara cuando recibía llamadas, opté por el píar de pájaros (me pareció buena opción dado mi despiste)... pero ni por esas me doy cuenta que se me llama a mí... varias veces me ha pasado, sobre todo con el buen tiempo y en el parque, llamarme y yo creer que lo que escuchaba era el trinar de los pajaritos, con el consiguiente enfado del impaciente en espera, que sabía que no cogía porque yo estaba en mi mundo.
Actualmente me llama vete a saber tú quien, y por ser desconocido o?? (no sé la razón, pero tampoco me importa) el sonido al recibir la llamada es distinto, es de risas, casi diría que carcajadas, y cómo no! también con estas llamadas tengo despistes, sobre todo al principio de recibirlas, que por no identificar el sonido pasaba olímpicamente de contestar, oyendo las risas pero pensando que provenían de cualquier lado menos de mi móvil, hasta que un día al sonar en un momento dado me advirtieron que mirara dentro del bolso porque el sonido salía de ahí; fue entonces que me dí cuenta que cuando había escuchado las risas aquellas estando comprando, estas no eran parte de la música que el supermercado tenía a bien poner.
Muchas veces me digo "voy a ponerme con el móvil, voy a tratar de entenderlo, de sacarle provecho a todas sus funciones..." pero, jo! es que no me gusta nada andar con los aparatos, es superior a mí.
Desde mi ventana el mismo paisaje ante mis ojos pero no se ve mal.
La manía esta vez la he hecho extensiva a dejar sin corregir la horita a varios relojes de la casa. No vivo sola y desde luego mis manías no son compartidas, por lo que hay relojes que sí ofrecen la hora exacta y otros (los que están a mi cargo o mi servicio) que no. Por ejemplo, el despertador que hay en mi mesilla de noche no marca la hora actual, pero si giro y miro hacia la otra mesilla el reloj de ahí sí que la marca.
Con el móvil no tengo problema, y digo problema por decir algo, porque en modo alguno lo sería de tener que manipularlo para tenerlo a la orden del día (no lo haría), pero es que en este caso se cambia él solo, como pasa con otros aparatos en casa.
Lo del móvil y yo es otra historia, para nada amigos, y sin embargo al salir de casa pongo cuidado en llevarlo encima, aunque luego pase de él en buena medida.
Al decidirme por un sonido que identificara cuando recibía llamadas, opté por el píar de pájaros (me pareció buena opción dado mi despiste)... pero ni por esas me doy cuenta que se me llama a mí... varias veces me ha pasado, sobre todo con el buen tiempo y en el parque, llamarme y yo creer que lo que escuchaba era el trinar de los pajaritos, con el consiguiente enfado del impaciente en espera, que sabía que no cogía porque yo estaba en mi mundo.
Actualmente me llama vete a saber tú quien, y por ser desconocido o?? (no sé la razón, pero tampoco me importa) el sonido al recibir la llamada es distinto, es de risas, casi diría que carcajadas, y cómo no! también con estas llamadas tengo despistes, sobre todo al principio de recibirlas, que por no identificar el sonido pasaba olímpicamente de contestar, oyendo las risas pero pensando que provenían de cualquier lado menos de mi móvil, hasta que un día al sonar en un momento dado me advirtieron que mirara dentro del bolso porque el sonido salía de ahí; fue entonces que me dí cuenta que cuando había escuchado las risas aquellas estando comprando, estas no eran parte de la música que el supermercado tenía a bien poner.
Muchas veces me digo "voy a ponerme con el móvil, voy a tratar de entenderlo, de sacarle provecho a todas sus funciones..." pero, jo! es que no me gusta nada andar con los aparatos, es superior a mí.
Desde mi ventana el mismo paisaje ante mis ojos pero no se ve mal.
Comentario:
Probaré a decir nada para ver si queda reflejado el anterior
Comentario:
upset.-
¡¡¡¡Qué bueno!!!!! y por partida doble. Tú si que sabes sacarme una sonrisa, y hasta una carcajada :-*
¡¡¡¡Qué bueno!!!!! y por partida doble. Tú si que sabes sacarme una sonrisa, y hasta una carcajada :-*
Comentario:
anónimo-.
Pues no, las risas que salen de mi móvil no tienen esos cambios de tono, no eres tú quien me llama, seas quien seas :-)
Pues no, las risas que salen de mi móvil no tienen esos cambios de tono, no eres tú quien me llama, seas quien seas :-)
Comentario:
hajajaja JUUUUUUjujujauau jJAJJAAJ jiaaaah aaaaah hajajajjaja
:p





