De vuelta...
Pues sí, tras tres semanas "desaparecida" he vuelto.
Los días en el observatorio una verdadera pasada. Cuando tenga fotos iré poniendo. Es impresionante sentirte tan cerca del cielo, un cielo tan lleno de estrellas que desborda... impresionante también:
- la sombra del Roque de los Muchachos en las nubes al amanecer, parece una isla en medio del mar
- el amanecer rosado reflejando en la cúpula del GTC (Gran Telescopio de Canarias , que esta en construccion), en medio del vapor que los rayos del sol arrancan a la tierra fría
- el movimiento de la compuerta del telescopio abriéndose, de inmesas proporciones para las dimensiones humanas, dando paso a la noche estrellada
- contemplar desde la ventana de la residencia el Roque y las cúpulas de los telescopios, sintiendo que he visto esa imagen toda la vida...
- la niebla desdibujando los contornos de la Caldera de Taburiente...
- el mar de nubes cubriendo la montaña y el mar...
- el paisaje envolvente de la montaña conforme subes los 2400 m de altura: primero pinos, luego rocas y matorrales que parecen un paisaje lunar...
Buff y tantas otras cosas... Ya os contaré las aventuras y desventuras de un astrofísico cuando llega a un observatorio, que no todo es tan bonito como suena... pero tampoco tan malo como uno pueda pensar.
Después de estar unos días en La Palma, pasé bastantes más en Tenerife en un curso de la Escuela de Invierno del IAC. Una experiencia increible, convivir con 65 personas de todo el mundo, compartir cultura, vivencias, y también ciencia, jaja. Nuestro curso versaba sobre Planetas extrasolares, un tema interesante, y que te da que pensar. Ves este pequeño planeta como algo tan único entre tanta inmensidad. Es alucinante la cantidad de casualidades que se han dado para que exista vida en la tierra, y esta vida llegue a desarrollarse, y dar lugar a la ciencia y la tecnología suficientes como para intentar saber dónde estamos y si hay alguien más ahí fuera.
He aprendido mucho, pero lo que más agradezco es vivir donde vivo. En un planeta llamado Tierra, al que no le encuentro las divisiones que se empeñan los hombres en dibujar...
Otro día más, y con fotos, ;o)
Maleni
Los días en el observatorio una verdadera pasada. Cuando tenga fotos iré poniendo. Es impresionante sentirte tan cerca del cielo, un cielo tan lleno de estrellas que desborda... impresionante también:
- la sombra del Roque de los Muchachos en las nubes al amanecer, parece una isla en medio del mar
- el amanecer rosado reflejando en la cúpula del GTC (Gran Telescopio de Canarias , que esta en construccion), en medio del vapor que los rayos del sol arrancan a la tierra fría
- el movimiento de la compuerta del telescopio abriéndose, de inmesas proporciones para las dimensiones humanas, dando paso a la noche estrellada
- contemplar desde la ventana de la residencia el Roque y las cúpulas de los telescopios, sintiendo que he visto esa imagen toda la vida...
- la niebla desdibujando los contornos de la Caldera de Taburiente...
- el mar de nubes cubriendo la montaña y el mar...
- el paisaje envolvente de la montaña conforme subes los 2400 m de altura: primero pinos, luego rocas y matorrales que parecen un paisaje lunar...
Buff y tantas otras cosas... Ya os contaré las aventuras y desventuras de un astrofísico cuando llega a un observatorio, que no todo es tan bonito como suena... pero tampoco tan malo como uno pueda pensar.
Después de estar unos días en La Palma, pasé bastantes más en Tenerife en un curso de la Escuela de Invierno del IAC. Una experiencia increible, convivir con 65 personas de todo el mundo, compartir cultura, vivencias, y también ciencia, jaja. Nuestro curso versaba sobre Planetas extrasolares, un tema interesante, y que te da que pensar. Ves este pequeño planeta como algo tan único entre tanta inmensidad. Es alucinante la cantidad de casualidades que se han dado para que exista vida en la tierra, y esta vida llegue a desarrollarse, y dar lugar a la ciencia y la tecnología suficientes como para intentar saber dónde estamos y si hay alguien más ahí fuera.
He aprendido mucho, pero lo que más agradezco es vivir donde vivo. En un planeta llamado Tierra, al que no le encuentro las divisiones que se empeñan los hombres en dibujar...
Otro día más, y con fotos, ;o)
Maleni





