"Puedes dejarte los zapatos puestos"
Como estoy con la inspiracion baja, y en vista de que he decidido no tener mas amantes por un tiempo, voy a contar una historia de mi pasado.
Esta historia tuvo lugar hace mas de 10 anios. Por aquel entonces yo tenia obviamente 10 anios menos, asi que andaba por mis veintipico largos ... era una profesional novata, soltera, habia terminado recientemente una relacion de 18 meses la cual habia sido muy intensa y muy importante para mi, de manera que andaba un poco dolida pero al mismo tiempo con muchas ganas de diversion y en busca de aventuras nuevas. Vivia sola en un lindo y luminoso apartamento de un octavo piso en la ciudad donde habia hecho toda mi carrera universitaria. A pesar de que trabajaba de lunes a viernes en Buenos Aires no habia querido mudarme a la gran urbe, en realidad me separaban tan solo 40 minutos por autopista desde donde vivia, asi que no estaba tan mal. Mi tiempo libre lo ocupaba entre el gimnasio o saliendo al cine, a comer y a bailar con amigas y amigos. Era una linda epoca, muy tranquila, sin demasiadas preoupaciones ni responsabilidades, la vida me sonreia casi a diario. Todo era juventud, frescura, buenas y sinceras amistades, divertidas vacaciones, viajes largos, charlas y reuniones interminables, despreocupacion, alegria por doquier.
Aquel dia era un sabado por la noche, y yo debia encontrarme en Bueno Aires con Marie, mi amiga francesa, a quien habia conocido un par de anios atras en Cuzco, en un memorable viaje que realice con unas viejas amigas. Marie era azafata en una prestigiosa linea aerea europea, vivia en Paris, en un calido y pintoresco monoambiente ubicado en pleno barrio latino (el cual me albergo un tiempo despues durante una visita que yo le hice a ella). Mi amiga adoraba todo lo que estuviera relacionado con la cultura latinoamericana, y adoraba tambien por supuesto Buenos Aires. Gracias a su trabajo tenia la posibilidad de realizar al menos un viaje mensual hacia la gran metropoli del sur, alli nos reuniamos y saliamos de fiesta. Muchas veces se nos unian sus companeros de tripulacion y tambien algun que otro piloto, cosa que yo agradecia mucho porque a mi, no se bien porque, los pilotos de avion siempre me han resultado muy seductores.
Esa noche yo estaba llegando algo tarde a mi cita con Marie. Ella me esperaba en su hotel. Luego iriamos a un restaurante muy bohemio del barrio de San Telmo, cenariamos escuchando un buen show de tango, y finalmente acabariamos bailando animosamente en una divertida y alocada disco gay del centro de la ciudad (agrego un dato, sacando los pilotos, casi todos los companeros de tripulacion de Marie eran gays, y viajaban entusiasmadisimos a conocer Buenos Aires, ciudad que por aquella epoca ya se comenzaba a perfilar como una de las mas “gay friendly” de America del Sur). Generalmente ese era el plan que desarrollabamos en cada visita de mi amiga. A mi me agrada mucho el ambiente gay, y por aquel entonces me gustaba ir de tanto en tanto a ese tipo de discotecas. Son lugares por lo general muy comodos y relajados, con buena musica, buen clima, una concurrencia muy respetuosa. Resultan ideales cuando una mujer hetero solo quiere divertirse bailando toda la noche con amigos, sin ese “acoso” (tan molesto a veces) de los hombres. Lo recomiendo ampliamente, claro, eso si una si no se esta interesada en “ligar” algo esa noche.
Y como yo esa noche no estaba interesada en “pescar” nada, el plan a mi me sonaba perfecto.
Iba caminando con mucha prisa (debido a mi reatraso) por Florida, cuando ya casi en la esquina con Corrientes, poco antes de cruzar la calle, escucho que una voz masculina pregunta algo a mis espaldas. En principio no distingui muy bien lo que me decian, ni tampoco sabia si era a mi a quien le estaban hablando, no eran palabras en mi idioma natural, aunque sonaban bastante familiares. Todo parecia indicar que se trataba de la lengua italiana. Me di vuelta para confimar si efectivamente era a mi a quien se dirigian y entonces lo vi. Un hombre extremandamente atractivo mirandome y sonriendome con una impecable y seductora sonrisa. Me gusto al instante. Era alto y muy buen mozo, con rasgos refinados. El pelo ya algo entrecano y una imporante nariz que le daba un toque de distincion a su cara. Vestia un elegante casual. Recuerdo aun muy bien su sweeter de cashmere negro, su camisa blanca y su panuelo de seda anudado al cuello. Lucia un incipiente bronceado y se lo podia percibir como un hombre muy seguro de si mismo. Su ropa permitia tambien apreciar un cuerpo muy atletico (mas tarde, supe que habia sido medalla de oro en remo durante las Olimpiadas de Los Angeles de 1984). Calcule que tendria un poco mas de 40 anios (mas tarde tambien confirme que tenia 42).
Sin dejar de sonreir volvio a hacerme la pregunta. Estaba averiguando por una direccion en particular, asi que comence a hablarle muy lentamente en castellano, explicandole donde quedaba la misma. El sonrio de nuevo y se me quedo mirando fijamente por unos segundos. Empezamos una suerte de conversacion, el en italiano, yo en castellano. Sus ojos eran de un profundo color gris claro. Me resultaban casi hipnoticos. No podia sostenerle por mucho tiempo la mirada. Intente despedirme en ese mismo momento y seguir mi camino hacia el hotel de Marie, pero no pude. El no dejaba de hablarme y yo a esa altura ya casi me habia olvidado de mi amiga. La conversacion era muy animada, y a pesar de que no hablabamos el mismo idioma nos entendiamos bastante bien. Se deberia seguramente a esto de la raiz latina de ambos idiomas, o porque mi abuelo nacio alla por Piamonte y yo en su honor habia tomado durante unos pocos meses un curso de italiano en la "Dante Alighieri" de mi ciudad natal, siendo una adolescente.
Volvi a recordar a mi amiga Marie y entonces intente otra vez la despedida, pero el no parecia dispuesto a dejarme ir. Era muy simpatico, y me halagaba todo el tiempo diciendome que era muy bella y cosas por el estilo. Me pidio que lo acompanara a ese lugar por el que preguntaba, se trataba de una cena de negocios (el hombre estaba por trabajo en Buenos Aires). Le conteste que me encantaria pero que mi amiga me estaba esperando para salir y que yo ya me encontraba muy retrasada. Me pidio que la llamara y le cancelara. Le explique que no podia hacer eso porque ella solo venia muy de vez en cuando a visitarme. Me dijo entonces que podia invitarla a ella tambien a la cena. Le conteste que ya teniamos un plan armado y que en verdad no lo podia modificar. Para ser sincera no estaba muy convencida de mis respuestas, me iba sintiendo mas y mas atraida a el. Era muy seductor, y todo lo pedia con una amabilidad, una simpatia y una calidez tal que se me hacia cada vez mas dificil mantenerme en mi negativa ( es sabido que los italianos suelen ser muy obstinados en sus conquistas ...) Pero a pesar de su insistencia, finalmente termine diciendole que no.
Me dijo su nombre. Se llamaba Franco.
Yo le revele el mio, y en un papel que le pedi a el kiosquero de la esquina, copie el numero telefonico de mi casa.
Franco me conto que al dia siguiente viajaba a visitar las Cataratas del Iguazu por tres dias. Su mision laboral en mi pais ya practicamente habia terminado, de modo que dedicaria los ultimos dias de su visita solo al "placer".
Prometio llamarme a su regreso.
Despues de darme dos besos (uno en cada mejilla), tomo un taxi y se marcho hacia su cena de negocios.
Veinte minutos mas tarde yo me reencontraba con mi amiga Marie.
(continuara ...)
(Nota musical: recordar viejas epocas me provoco unas tremendas ganas de bailar)
Comentario:
Zaffe: te agradezco el comentario, y para la publicacion de mi tratado sobre los cangrejos creo que voy a pedirte unos consejitos... porque a chispa para escribir a vos no hay quien te gane, eh?
y logicamente ya estoy trabajando la segunda parte, que sera la mas jugosa, pasa que estoy haciendo memoria de cada detalle, es que paso algo de tiempo y algunas "cosillas" se me escapan ...
otro besote,
Moni: ya prontito sabras que paso, prometo no tardar mucho,
besos,
Miros: creo saber porque te gustan las italianas a vos ... pero ambos generos en ese pais me parecen hermosos, Italia es de los paises con gente mas linda (desde lo fisico)que he conocido ... pero tienes toda la razon, los italianos pueden llegar a ser super pesados a la hora del ligue ... a mi me paso por ejemplo en Florencia que uno me siguio desde el Ponte Vecchio hasta casi mi hotel (el cual quedaba unas 15 cuadras mas alla del Duomo)tratando de levantarme, contandome que era primo de Adriano Celentano, que el tambien hacia peliculas, aunque era menos famoso que su primo ... bla, bla, bla ... un plomo! y conste que yo ni lo miraba practicamente, ya a lo ultimo estaba algo preocupada, y a punto de pedir ayuda a un policia, pero de seguro que el policia se le sumaba al otro en la conquista, son asi Panciutti ... que se le va a hacer,
un beso,
y logicamente ya estoy trabajando la segunda parte, que sera la mas jugosa, pasa que estoy haciendo memoria de cada detalle, es que paso algo de tiempo y algunas "cosillas" se me escapan ...
otro besote,
Moni: ya prontito sabras que paso, prometo no tardar mucho,
besos,
Miros: creo saber porque te gustan las italianas a vos ... pero ambos generos en ese pais me parecen hermosos, Italia es de los paises con gente mas linda (desde lo fisico)que he conocido ... pero tienes toda la razon, los italianos pueden llegar a ser super pesados a la hora del ligue ... a mi me paso por ejemplo en Florencia que uno me siguio desde el Ponte Vecchio hasta casi mi hotel (el cual quedaba unas 15 cuadras mas alla del Duomo)tratando de levantarme, contandome que era primo de Adriano Celentano, que el tambien hacia peliculas, aunque era menos famoso que su primo ... bla, bla, bla ... un plomo! y conste que yo ni lo miraba practicamente, ya a lo ultimo estaba algo preocupada, y a punto de pedir ayuda a un policia, pero de seguro que el policia se le sumaba al otro en la conquista, son asi Panciutti ... que se le va a hacer,
un beso,
Comentario:
Uy, uy, uy ... Esto promete. Y fíjate que me caen fatal los italianos (no así las italianas), en especial por su actitud chulesca e insistente cuando ligan. Aunque a lo mejor es sólo envidia. Un beso y no tardes en poner la continuación.
Comentario:
Que intriga Eva, estoy loca por saber que pasó...
No tardes mucho...
Besito
No tardes mucho...
Besito
Comentario:
Contesto aquí a tu pregunta del post anterior. ¿Ves? ¿Qué te decía? Cualquier cosa que tengas en mente puede resultar interesante, incluso tu tratado sobre el cangrejo, siempre que le pongas un poco de chispa. Hoy no sólo hay chispa en lo que escribes, es dinamita! Pero cómo se te ocurre dejarlo a medias! Ya estás escribiendo la segunda parte...!
Un besote y hasta pronto!
Un besote y hasta pronto!





