BALANCE POSITIVO
Después de una semana completa de abstinencia, el balance no puede ser más positivo.
Me encuentro bastante mejor que antes. Me canso menos, y tengo más energía.
Al modificar algunos hábitos, porque los asocio con el tabaco, he mejorado otras conductas que no eran saludables. Por ejemplo, he dejado de tomar café, y yo tomaba bastante. No excluyo que algún día me tome alguno, pero de momento ese hábito lo he eliminado.
Durante esta semana no he probado una gota de alcohol, lo cual es bastante beneficioso. Además, para los que temen ganar peso por dejar de fumar, sólo con las calorías que he dejado de ingerir al no tomar alcohol, he compensado los pequeños caprichos culinarios que haya podido cometer esta semana. De hecho, eso unido a que en el deporte me siento más en forma y lo hago con más intensidad, esta semana no sólo no he engordado, sino que he adelgazado casi un kilo.
Gran parte de la ansiedad la estoy controlando bebiendo agua, y eso también lo estoy empezando a notar. Por ejemplo en la hidratación de la piel. Mi tipo de piel es bastante graso, y últimamente noto la piel, especialmente la de la cara, con mejor aspecto que antes.
Aunque esto no parezca positivo, pero yo sí lo encuentro así: he empezado ha hacer desayunos mejores. Antes me levantaba, me tomaba un café y me fumaba un cigarro. Ya no volvía a comer hasta el almuerzo allá a las 14:30. Ahora, me levanto con apetito, hago un desayuno más completo: yogur, fruta, queso. Siempre había intentado hacer ese tipo de desayunos, pero por las mañanas no me entraba otra cosa que no fuera el café y el cigarrito. Así que creo que ese es otro punto positivo.
Por eso, después de una semana sin tocar el tabaco sólo puedo hacer un balance más que positivo, y recomendar a todos los indecisos que se lancen a esta aventura.
Me encuentro bastante mejor que antes. Me canso menos, y tengo más energía.
Al modificar algunos hábitos, porque los asocio con el tabaco, he mejorado otras conductas que no eran saludables. Por ejemplo, he dejado de tomar café, y yo tomaba bastante. No excluyo que algún día me tome alguno, pero de momento ese hábito lo he eliminado.
Durante esta semana no he probado una gota de alcohol, lo cual es bastante beneficioso. Además, para los que temen ganar peso por dejar de fumar, sólo con las calorías que he dejado de ingerir al no tomar alcohol, he compensado los pequeños caprichos culinarios que haya podido cometer esta semana. De hecho, eso unido a que en el deporte me siento más en forma y lo hago con más intensidad, esta semana no sólo no he engordado, sino que he adelgazado casi un kilo.
Gran parte de la ansiedad la estoy controlando bebiendo agua, y eso también lo estoy empezando a notar. Por ejemplo en la hidratación de la piel. Mi tipo de piel es bastante graso, y últimamente noto la piel, especialmente la de la cara, con mejor aspecto que antes.
Aunque esto no parezca positivo, pero yo sí lo encuentro así: he empezado ha hacer desayunos mejores. Antes me levantaba, me tomaba un café y me fumaba un cigarro. Ya no volvía a comer hasta el almuerzo allá a las 14:30. Ahora, me levanto con apetito, hago un desayuno más completo: yogur, fruta, queso. Siempre había intentado hacer ese tipo de desayunos, pero por las mañanas no me entraba otra cosa que no fuera el café y el cigarrito. Así que creo que ese es otro punto positivo.
Por eso, después de una semana sin tocar el tabaco sólo puedo hacer un balance más que positivo, y recomendar a todos los indecisos que se lancen a esta aventura.





