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" Crónicas desde el exilio"
You´ll never write alone
Acerca de
Poca cosa puedo decir sobre mí. Eso preguntadselo a mis amigos. Sólo quiero decir que lo que ponga aquí será un reflejo de mis pensamientos.
Sindicación
 
NÚMEROS ENTEROS.

Cero es el comienzo y final de todo.

Uno es el número favorito de la soledad.

Dos son los días de nuestras vidas.

Tres tristes tigres bebían sus penas en un bar.

Cuatro son los puntos cardinales que me desorientan cada noche.

Cinco eran los amigos que un día me presentó Enid Blyton.

Seis son los grados de separación que sostiene Frigyes Karinthy.

Siete colores dicen que tiene el arco iris, por mucho que yo diga que solo vea seis.

Ocho son las bienaventuranzas.

Nueve meses tardamos en despertar de nuestra primera siesta.
 
LA VENTANA DEL DESEO.
Ininterrumpidamente se levantaba de aquel sillón para ver si ella pasaba con su vestido de vuelo ancho y etéreo por su calle. Insufriblemente era la condena de levantarse en vano, que le hacía mermar su capacidad de supervivencia.

Desmesuradamente gritaba su nombre en silencio apoyado en el zaguán de la desesperación. Inmensamente imbécil se sentía cuando los gorriones lo miraban con condescendencia.

Irrefrenables son los suspiros cuando dobla la esquina. Incontenible es esa amalgama de miedo y éxtasis que le aletarga el estómago. Inmensamente bella es esa fracción de segundo en la que ella se mesa su larga y ondulante melena color cálido otoño.

Increiblemente extraña es la sensación de vacío cuando ella desaparece por la bocacalle que une la vida de verla y la muerte de no poseerla.