<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[" Crónicas desde el exilio"]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" title="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[You´ll never write  alone]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[PERDÓN]]></title><link rel="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" title="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200802]]></issued><modified><![CDATA[200802]]></modified><created><![CDATA[200802]]></created><summary><![CDATA[PERDÓN]]></summary><author><name><![CDATA[O da Cas do Borraxo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[PERDÓN]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/exiliado/c_50.htm"><![CDATA[<b></b><br/>Te me escapas de las manos y no hago otra cosa que pensar en cómo será la despedida, como si un perdón que salga de mi boca no fuese suficiente para hacerte replantear tu marcha.<br/><br/>Pero no lo hago, ya sabes, soy un hombre, y los hombres no pedimos perdón, lloramos cuando cruzais el dintel agónico de la puerta. Los hombres antes de pedir perdón nos arruinamos la vida y vagamos como ratas por cualquier paseo marítimo asidos a una botella cuanto más vacía mejor.<br/><br/>Estás haciendo la maleta y yo solo en el sofá, buscando por añgún lugar de mi ser las ganas de pedirte perdón; pero no puedo, soy un hombre. Te vas, me miras y yo sigo impávido, solemnemente callado. Te giras y ahora la imaginación de cómo sería la despedida se torna cruelmente en realidad. <br/><br/>Abres la puerta y las bisagras suenan como un corazón oxidado y bombeando soledades, suenan turbias y encajonadas. Me dices adiós y esperas mi perdón, pero ya sabes, los hombres no pedimos perdón o eso dicen.<br/><br/>Te juro que si pudiese articular palabra estaría toda la eternidad pidiéndotelo.<br/><br/>Cierras la puerta llorando, yo tambien lloro y el perdón se va de mi casa porque ya no pinta nada allí.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[TE VI.]]></title><link rel="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" title="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200709]]></issued><modified><![CDATA[200709]]></modified><created><![CDATA[200709]]></created><summary><![CDATA[TE VI.]]></summary><author><name><![CDATA[O da Cas do Borraxo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[TE VI.]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/exiliado/c_49.htm"><![CDATA[Llevo toda la vida viendote.<br/><br/>Te vi en aquellas imperturbables gimnastas rusas de Atlanta 96´.<br/><br/>Te vi mientras recordaba los envoltorios de aquellos caramelos de nata que nunca consiguieron que los diese tragado.<br/><br/>Te volví a ver en aquel patio vacío de niños, en el mismo donde te veía cuando era pequeñito.<br/><br/>Te he vuelto a imaginar en ya no recuerdo donde, ¡ah! si ya sé, en aquel mando a distancia universal.<br/><br/>Te vi en tantos sitios que ya me cansé de buscarte para verte por primera vez.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[¿ ALGUIEN DIJO QUIÉREME?]]></title><link rel="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" title="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200707]]></issued><modified><![CDATA[200707]]></modified><created><![CDATA[200707]]></created><summary><![CDATA[¿ ALGUIEN DIJO QUIÉREME?]]></summary><author><name><![CDATA[O da Cas do Borraxo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[¿ ALGUIEN DIJO QUIÉREME?]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/exiliado/c_48.htm"><![CDATA[<br/>Son las ocho y media de la mañana y me dirijo a la boca del metro de todos los santos días, donde comienza la cotidianía de mi existencia. Mientras espero el metro me tomó un café que la máquina expendedora me prepara como el camarero del bar de siempre.<br/><br/>El metro se para en el andén con una puntualidad que a veces da escalofríos. Entro y me siento, mientras en la puerta aún se empujan para entrar en el vagón de sus rutinas. <br/><br/>El tren comienza a galopar por los túneles subterráneos del gigante de asfalto y percibo que el gentío no se mira, no se habla, ni se nota. Mi mente se separa de mi cuerpo ante tal situación tan inhumana y las imágenes se amontonan en mi cerebro.<br/><br/>Todo ocurre muy deprisa. De repente mi cuerpo se levanta y a escasos dos metros mi mente pregunta:<br/><br/>Perdón, ¿alguien dijo quiéreme?. Vuelvo a mí y me percato de que ni me escuchan.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[FILLOS DA PUTA.]]></title><link rel="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" title="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200704]]></issued><modified><![CDATA[200704]]></modified><created><![CDATA[200704]]></created><summary><![CDATA[FILLOS DA PUTA.]]></summary><author><name><![CDATA[O da Cas do Borraxo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[FILLOS DA PUTA.]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/exiliado/c_47.htm"><![CDATA[<br/>Nestes tempos de eme pe tres, móviles de última xeneración e mil merdalladas máis eu pregúntome: ¿ Tan díficil é salvarme, fillos de puta?<br/><br/>Vós, si vós. Vós que nacestes en cortes cheas de esterco onde as bafaradas das vacas vos proporcionaban a caloura necesaria para non aterecer co duro frío do inverno. Vós que cando erades pequenos corríades diante dos vosos avós e implorabadeslles ir coas vacas aos verdes prados da vosa aldea.<br/><br/>Olvidastesvos de min. Ides camiño de calar a voz da vosa terra.<br/><br/>Cando aquí non se escoite o bruído do afiador, cando caledes os aturuxos dunha vella, cando todo se inunde dos crueis castelanos nin se vos ocurra preguntar por min fillos da puta.<br/><br/>Olvidastesvos do que fostes outrora; fillos de labregos, netos de canteiros ou bisnetos de arrieiros.<br/><br/>Despídome dicindo que me chamo Galego y que me estades matando.<br/>Fillos da puta desagradecidos.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[NÚMEROS ENTEROS.]]></title><link rel="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" title="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200703]]></issued><modified><![CDATA[200703]]></modified><created><![CDATA[200703]]></created><summary><![CDATA[NÚMEROS ENTEROS.]]></summary><author><name><![CDATA[O da Cas do Borraxo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[NÚMEROS ENTEROS.]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/exiliado/c_45.htm"><![CDATA[<br/><b>Cero </b> es el comienzo y final de todo.<br/><br/><b>Uno </b>es el número favorito de la soledad.<br/><br/><b>Dos </b>son los días de nuestras vidas.<br/><br/><b>Tres </b>tristes tigres bebían sus penas en un bar.<br/><br/><b>Cuatro </b>son los puntos cardinales que me desorientan cada noche.<br/><br/><b>Cinco </b>eran los amigos que un día me presentó Enid Blyton.<br/><br/><b>Seis </b>son los grados de separación que sostiene Frigyes Karinthy.<br/><br/><b>Siete </b>colores dicen que tiene el arco iris, por mucho que yo diga que solo vea seis.<br/><br/><b>Ocho</b> son las bienaventuranzas.<br/><br/><b>Nueve</b> meses tardamos en despertar de nuestra primera siesta.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[LA VENTANA DEL DESEO.]]></title><link rel="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" title="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200703]]></issued><modified><![CDATA[200703]]></modified><created><![CDATA[200703]]></created><summary><![CDATA[LA VENTANA DEL DESEO.]]></summary><author><name><![CDATA[O da Cas do Borraxo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[LA VENTANA DEL DESEO.]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/exiliado/c_44.htm"><![CDATA[Ininterrumpidamente se levantaba de aquel sillón para ver si ella pasaba con su vestido de vuelo ancho y etéreo por su calle. Insufriblemente era la condena de levantarse en vano, que le hacía mermar su capacidad de supervivencia.<br/><br/>Desmesuradamente gritaba su nombre en silencio apoyado en el zaguán de la desesperación. Inmensamente imbécil se sentía cuando los gorriones lo miraban con condescendencia.<br/><br/>Irrefrenables son los suspiros cuando dobla la esquina. Incontenible es esa amalgama de miedo y éxtasis que le aletarga el estómago. Inmensamente bella es esa fracción de segundo en la que ella se mesa su larga y ondulante melena color cálido otoño.<br/><br/>Increiblemente extraña es la sensación de vacío cuando ella desaparece por la bocacalle que une la vida de verla y la muerte de no poseerla.<br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[INSENSIBLE SOY.]]></title><link rel="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" title="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200702]]></issued><modified><![CDATA[200702]]></modified><created><![CDATA[200702]]></created><summary><![CDATA[INSENSIBLE SOY.]]></summary><author><name><![CDATA[O da Cas do Borraxo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[INSENSIBLE SOY.]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/exiliado/c_43.htm"><![CDATA[<br/><b>Fuente: INSENSIBLE; Autor: SAVIA</b><br/><br/>Algunas veces siento miedo al mirarme en el espejo de la realidad y ver que ya no soy aquel niño que sólo le bastaba un vaso de leche caliente para empezar a soñar al instante con viajes al centro de la tierra y ser algún día un príncipe que comía perdices.<br/><br/>Todo es más complejo cuando no todo sale bien. Sé que no soy el único que siente esto de vez en cuando, pero aunque me cueste he de reconocer que me estoy volviendo insensible.<br/><br/>Ya no lloro cuando veo una catástrofe. Es más, ya ni me inmuto. Sigo comiendo de manera automática ante cualquier atrocidad. ¿ Mecanismo de defensa? Puede ser.<br/><br/>Retal de un imaginario insensible en la 2ª Guerra Mundial:<br/><br/><br/>Caen las bombas y con ellas afloran mis desvelos.<br/><br/>No se cuanto más voy a poder a aguantar en este refugio....<br/><br/>que más que refugio es una fábrica de locura y desasosiego.<br/><br/>Oigo llantos de madres que resuenan en mi cama......<br/><br/>cuando se hace un silencio lactante en sus brazos.<br/><br/>Veo desde las rendijas de mi libertad gente corriendo a la deriva,<br/><br/>como pollo sin cabeza por las calles negras, vacías de la ciudad.<br/><br/>Nada de eso me importa ya, nada de eso rompe mi objetivo.<br/><br/>Mi alma ahora es roca, <b>insensible soy.</b>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[SALIDA A LAS 15:00]]></title><link rel="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" title="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200702]]></issued><modified><![CDATA[200702]]></modified><created><![CDATA[200702]]></created><summary><![CDATA[SALIDA A LAS 15:00]]></summary><author><name><![CDATA[O da Cas do Borraxo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[SALIDA A LAS 15:00]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/exiliado/c_42.htm"><![CDATA[Hoy es martes, 24 de enero de 1956.<br/><br/>Se apagó la luz de su cara al verlo montar en aquel tren a ninguna parte. Se le vinieron a la mente todas aquellas noches de amor desmesurado al pie de aquella chimenea francesa que presenciaba sus encuentros con un disimulo que rozaba lo inglés. Cuando escucho el silbido del revisor pronto se dió cuenta de la tragedia que se le avecinaba. La soledad estaba formando filas para realizar un envite demoledor directo al corazón de Malena.<br/><br/>El tren echó a andar sin preguntarle a nadie si podía hacerlo. Vive Dios que si se lo preguntasen a la dulce Malena ese tren no se mueve un ápice del andén número ocho. El humo que desprendía era negro como su futuro sin Torsten.<br/><br/>Comenzó a llorar y todos los planetas se aliniaron para contemplar tanta belleza junta en esas lágrimas adolescentes, llenas de pasión y desespero del que sólo sabe amar a ráfagas.<br/><br/>Alguien le tapó los ojos y le dijo al oído: <br/><br/>No me podía ir sin pasar mil años más contigo.<br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[SED]]></title><link rel="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" title="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200701]]></issued><modified><![CDATA[200701]]></modified><created><![CDATA[200701]]></created><summary><![CDATA[SED]]></summary><author><name><![CDATA[O da Cas do Borraxo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[SED]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/exiliado/c_41.htm"><![CDATA[Tenía <b>sed </b>aquella calurosa mañana de verano. Se tomó un zumo de tomate que encontró hibernando en la nevera; pero seguía teniendo <b>sed</b>.<br/>Pronto se dió cuenta de que ningún líquido refrescante le saciaría aquella insoportable sensación de aridez espiritual. Por su boca salía el humo de mil cigarros fumados en tugurios que solo conseguían disimular su débil forma de ser, estar y padecer.<br/><br/>Se sentía sola y nada podía saciar su ansia de felicidad. Solo aquella última copa se la dió. Solo aquel elixir le dejó un bouquet en el paladar diferente al del semen en el que se perdía cotidianamente. Solo el cianuro consiguió hacerla feliz y saciar su <b>sed</b>.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[DESALETARGANDO MIS SESOS]]></title><link rel="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/exiliado/atom.xml" title="&quot; Crónicas desde el exilio&quot;"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200611]]></issued><modified><![CDATA[200611]]></modified><created><![CDATA[200611]]></created><summary><![CDATA[DESALETARGANDO MIS SESOS]]></summary><author><name><![CDATA[O da Cas do Borraxo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[DESALETARGANDO MIS SESOS]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/exiliado/c_40.htm"><![CDATA[<br/>Aquí estoy por mono incontrolado. Que alguien me de metadona en red. Para el que se acuerde de mi algún día aquí va un resquicio de lo que antes era un tic.<br/><br/><br/>Sientes que todo se acaba, que la prórroga es sólo un invento de los ricos para hacernos el final menos amargo. Pero necesitas un soplo de aliento para no desfallecer tan rápido para que la sociedad te trate de víctima y no de verdugo. Cuando no hay nada atrás y adelante sólo te queda el vacío los brazos te  pendulan empujados por la compasión que la sociedad te brinda con el ¡ POBRECITO! de rigor.<br/><br/>Pero tú no eres un pobrecito, eres un ser inerte que no te das cuenta que lo que te pasa es que tienes ganas de estar así, que la vida se te hace cómoda tirado en la cama viendo como las pelusas de polvo del techo se aferran más al mismo que tú a la vida. Amigo mío, tú eres lo más importante que jamás conociste y conocerás. Porque sin ti la historia de la Humanidad habría cambiado, no se si a mejor o a peor pero no sería la misma. <br/><br/>Asi que sal de tu jodido bunker anti-sociedad y asume el rol que como humano debes cumplir. Y si no resistes las balas que la sociedad te dispara escuchame una cosa: En el Carrefour me han dicho que venden unos chalecos antibala muy buenos y a buen precio.<br/><br/>No tienes disculpa y lo sabes.<br/><br/>Esto es una pseudo-reprimenda a los que se han rendido en esta vida.]]></content></entry></feed>
