<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/rss20.xml"><title><![CDATA[Fabrica de recuerdos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Vivencias, inquietudes, fotografías y prosa barata de un veinteañero]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_96.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_95.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_94.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_93.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_92.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_91.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_90.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_89.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_88.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_87.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_96.htm"><title><![CDATA[Nos vemos en Amsterdam]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_96.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/Fumando_2s.gif" alt="" border="0" width="350" height="250"/><br/><br/>Dicho y hecho: este blog ya es historia. Se inicio cuando volvi a Badajoz y es justo que haya llegado a su final con mi nuevo cambio de destino. Acabó una etapa.<br/><br/>Pero, inevitablemente, cuando una etapa termina supone el inicio de otra nueva. En esta ocasion, los moldeables senderos de la vida me han llevado a Amsterdam. Y, por ello, he iniciado un nuevo blog contando mis experiencias y sensaciones por la ciudad de los reflejos, las casitas de juguete y las bicicletas. La direccion:<br/><br/>blogs.ya.com/chinoenamsterdam (un nombre claramente conceptual)<br/><br/>Además del blog, también he colgado en la red mi personal e intransferible fotoblog. La dirección:<br/><br/>http://www.flickr.com/photos/anonimas/<br/><br/>Porque vivir consiste en fabricar futuros recuerdos (y yo tengo muy mala memoria)]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_95.htm"><title><![CDATA[Secretos, objetos perdidos y playas portuguesas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_95.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Sí, definitivamente tengo completamente olvidado el blog. Ahora que he vuelto a recuperar la plena felicidad, ahora que mi vida tiene un nuevo destino, ahora que todo tiene sentido parece que ya no tengo la necesidad de expresarme escribiendo. No sé, no tiene explicación. Pero hoy he hablado con una amiga del blog (lo cual nunca había hecho), y me ha entrado el gusanillo de pasarme por aquí.<br/><br/>Últimamente me han pasado muchas cosas:<br/><br/><b>La noche de “Los Secretos”</b><br/>Tocaba el popular grupo de los 80 en el López de Ayala e hice valer por última vez mis privilegios como redactor de la revista “QH” para conseguir un par de pases de prensa. Un grupo que vive de las rentas ante un público adherido a las butacas: un concierto sin pena ni gloria. Era una noche de parejas pasadas, actuales y futuras en la que me tocaba jugar un solitario, pero no fue así. Con mi indiferencia conquisté a la que en principio estaba reservada para otro compañero de curro. Niña preciosa de enrabietado pelo rubio, enorme sonrisa y cuerpo amasado con manos de artesano. Desde aquel día nos hemos compartido en secreto por temor a hacer daño a terceros. Noches de absoluta entrega en las que he recordado como se deshacía una cama y una mujer. Es impagable la sensación de desear y sentirse deseado. ¿Por qué tuvo que aparecer esta mujer justo ahora que me marcho?<br/><br/><b>Las playas de Portugal</b><br/>Alexis, el Artista, Flor de Loto y yo nos escapamos un fin de semana a las playas del país vecino para romper con la monótona rutina. Dos días en los que estuvimos en 3 playas: Praia da Bicas, Laguna de Albufeira y Praia de Arrábida, y un camping. Flor de Loto, recién llegado de la gélida Finlandia, se hizo quemaduras de primer grado (¿o eran de tercer?) y casi muere en la playa a causa del peligro “papo seco” portugués. El Artista nos hizo ver que no nos habíamos acostado con tantas mujeres diferentes como pensábamos y que la música es el idioma universal. Alexis hizo música con una caña de pescar, nos dio clases magistrales de cómo conducir una furgoneta y retó a unos portugueses a un duelo de pechazos contra la arena en equipo (porque a veces comer arena también es divertido). Julians, el francés que podía hacer cualquier tipo de ruido y ritmo con la boca, se merece un capítulo aparte. Yo, más humilde y menos virtuoso, me conformé revolcándome con espectaculares olas y dando tranquilos paseos por la playa. Un breve viaje que mereció la pena.<br/><br/><b>Objetos perdidos</b><br/>Hace un mes me compré una bici de segunda mano ante la necesidad de huir de la tiranía del coche y la llegada del buen tiempo. Pero no llevaba ni dos semanas con ella cuando me la robaron en la puerta del curro. No hay cadena que resista a la habilidad, la agilidad y la osadía de un ladrón experimentado. Tercera bicicleta que me roban en mi vida. Una putada que me amargó el día. Pero mi infortunio se incrementó pocos días después cuando me olvidé mi bandolera en el banco de un parque. Él que se la encontró, sin intención de devolverla, se llegó toda mi documentación, 5 euros, mi tarjeta de credito, un mp3, un par de pen-drive, las llaves de casa, 3 cheques al portador de 25 euros cada uno, otro cheque a mi nombre de 200 euros, los papeles de mi finiquito, un callejero de Badajoz y “Todos los nombres” de Saramago. Otra putada que me amargó un nuevo día y el siguiente.<br/><br/>Pero el eterno retorno que tan buenas migas tiene conmigo no tardó en actuar.<br/><br/>Mi madre, que instantes antes había tenido una extraña sensación (en este momento es cuando ella recuerda que nació un martes y trece), atravesaba el Parque San Francisco cuando vio a dos tipos de no muy buen aspecto con una bicicleta. Mi madre apenas había visto mi bicicleta un par de veces, ni siquiera recordaba su color, pero sabía que aquella era la mía. Y ella, siempre tan echada pa´lante, se jugó el órdago a la grande. “Oye, perdona, esa bici es de mi hijo”. “Qué dice, señora, esta bici es mía”. “No, perdona, pero esa bici es la de mi hijo”. “Lo siento, pero la he comprado hace poco”. “¿Cuándo la compraste?” “Hace un par de semanas. Me la vendió un hombre por 20 euros en el parque Pitusa”. “Hace un par de semanas le robaron la bici a mi hijo. Ese hombre la robó y luego te la vendió a ti. Así que ya puedes dármela”. “Lo siento, señora, pero esta bici me pertenece porque la he comprado”. “Nada de nada. Ya puedes ir dándome la bici”. “Al menos déle los 20 euros al chaval”. “Mira, si quieres llamamos a la policía. Mi hijo reconoce la bicicleta y ya discutes con ellos lo 20 euros y, de paso, buscamos al ladrón”. “Perdone, ¿dónde había dicho que vivía usted?” Eso es una mujer con osadía y lo demás son tonterías. Los hombres acabaron dejando la bici en nuestro aparcamiento. Y, lo más curioso de todo, es que la bici resultó ser verdaderamente la mía. ¡Vaya casualidad del destino y qué pequeño es Badajoz!<br/><br/>Al día siguiente el eterno retorno finalizó su trabajo cuando el jefe de una cafetería me llamó diciéndome que tenía mi carné de conducir. Lo había encontrado un cliente tirado en la calle. La cafetería estaba junto a un sucio y abandonado parque que nosotros conocemos como el Parque Yoni. Era lógico que debía echar un vistazo y no tardé en encontrar mi bandolera tirada en un rincón. En su interior no había nada, pero el callejero y los papeles de mi finiquito estaban tirados por el suelo. Estaban arrugados porque había llovido recientemente. Seguí mirando por el suelo y, para mi sorpresa, me encontré con todos los cheques que había perdido. Vamos, que me lo había robado un auténtico yonki al que ya se le había olvidado hasta leer. Bueno, quizá sólo se le había olvidado lo que era un cheque, porque sí se había llevado el libro de Saramago. Me habían robado varias cosas de valor, pero estos inesperados encuentros tonificaron mi dolor.<br/><br/>Se nota que llevaba tiempo sin escribir por aquí…<br/><br/>Mi etapa en Badajoz llega a su fin y, con ella, este blog. Se inició con mi llegada y es justo que acabe con mi despedida. Es una muerte natural. Quizá este sea su último post. O, bueno, quizá no porque alguna cosita me he dejado en el tintero.<br/><br/>AUPA!!!!<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_94.htm"><title><![CDATA[Justificia deportiva]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_94.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>¡¡Felicidades Barcelona!!<br/><br/>Ayer no lo mereció, pero lo lleva toda la temporada mereciéndolo.<br/><br/>Ha sido un deliciosa final cocinada a fuego lento y con los ingredientes imprescindibles: intensidad, polémica e incertidumbre.<br/><br/>Ahora nos queda recordar las imágenes que reflejan sentimientos tan opuestos. Y es que en las finales no hay término medio: sólo hay ganadores y vencidos.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/40_copia.gif" alt="" border="0" width="350" height="206"/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/leman_copia.gif" alt="" border="0" width="350" height="206"/><br/><br/>PD. Ánimo, chavales, ya sólo os quedan 7 más...]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_93.htm"><title><![CDATA[Cuando Ros tomó Chipiona]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_93.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/PICT0966.gif" alt="" border="0" width="400" height="305"/><br/>Foto de familia<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/PICT0986.gif" alt="" border="0" width="356" height="267"/><br/>Overbooking en el baño<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/PICT0974.gif" alt="" border="0" width="400" height="141"/><br/>Carlos e Isa<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/agujero.gif" alt="" border="0" width="350" height="263"/><br/>Buscando el Nucleo de la Tierra<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/diego_enterrado.gif" alt="" border="0" width="350" height="263"/><br/>Como críos con la arena<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/chiringuito.gif" alt="" border="0" width="475" height="223"/><br/>Juan Valdés y sus seguidores<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/pati.gif" alt="" border="0" width="300" height="231"/><br/>La reina de la noche<br/><br/><br/>Pronto habrá un texto que acompañará a estas imágenes. O quizá no. Lo importante es que se selló definitivamente una amistad construida a base de horas y horas de curro (y también bastantes de fiesta).<br/><br/>AUPA!!!<br/><br/>PD. Los te echaré de menos surgieron constantemente de forma natural. Eran sinceros, recíprocos y agradecidos.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_92.htm"><title><![CDATA[Ya no hay marcha atrás]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_92.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/autoretrato.gif" alt="" border="0" width="400" height="353"/><br/><br/>Hacía tiempo que no pasaba por aquí. Últimamente me estoy volviendo a alejar de internet, como era habitual en mí. Creo que ésta es una buena señal porque significa que estoy invirtiendo mi tiempo en otras cosas. No sé que es exactamente la vida, pero seguro que no es una pantalla de ordenador.<br/><br/>Que esté abandonando temporalmente el blog tampoco es extraño. Es una consecuencia natural de mi inconstancia. Ya me pasaba antes en “mis cuadernos de vida”, que he escrito por temporadas según sintiera la necesidad de escribir, viviera determinadas experiencias o tuviera miedo de que ciertos recuerdos se perdieran en el olvido. Este blog no es más que una versión menos íntima de aquellos cuadernos. Renovarse o morir. Y ahora no me apetece escribir, aunque me duelan las muchas sensaciones y experiencias que pronto no recordaré.<br/><br/>Ya he comunicado a mi jefe que en junio dejo la revista. Este momento merece ser recordado. Mi jefe se tomó la noticia con resignación, confesándome que hacía tiempo que esperaba escuchar algo parecido. Conmigo al frente de la revista él había estado muy cómodo, pudiendo dedicarse sin preocupaciones a sus nuevos proyectos audiovisuales. Pero tampoco ha tratado de retenerme. A fin de cuentas nunca hemos llegado a tener una buena relación. Nos soportábamos porque apenas nos hablábamos. Un paradigmático caso de relación entre empresario y subordinado.<br/>Ya no hay marcha atrás. Vuelvo a coger la maleta para viajar sin una fecha impresa en el billete de vuelta. También está vacío el espacio reservado al nombre de la ciudad de destino. Para empezar aterrizaré en Bélgica, donde mi hermana disfruta de un sano año de Erasmus. Luego, una visita al Mundial de Fútbol para presumir de español. Y finalmente asentarme en Holanda, ya sea recogiendo tulipanes en una granja o detrás de un mostrador en Amsterdam. Siento libertad e incertidumbre, y me gusta.<br/><br/>Es curioso que ponga punto y final a mi regreso a Badajoz cuando empezaba a sentirme a gusto en ella. Estaba a gusto hasta en el trabajo, donde me he arrenjuntao con muchos compañeros. Este fin de semana nos vamos a Chipiona a cantarle una saeta a Rocío Jurado y, de paso, a celebrar mi marcha de la empresa. Una alegre despedida en la playa. Ya le estaba cogiendo el gustillo a las ordinarias noches de juerga pacenses (e incluso a sus inaccesibles mujeres). Un festival internacional de cortometrajes, conciertos en locales (Javier Krahe, Los Niños de los Ojos Rojos, Doctor Explosión...), semana en Italia, fiesta de primavera de la Universidad, la Bebe de Mérida, la graduación de Fani y Tamara, la redada de los falsos policias de incógnito, Libertad, los concursos de fotografía... <br/><br/>Mi futuro está fijado en otro sitio. No sé dónde será o si me arrepentiré de lo que estoy haciendo, pero necesito marcharme.<br/><br/>Libertad e incertidumbre.<br/><br/>AUPA!!!!<br/><br/>PD. Asturiano, nos vemos en Holanda!!!]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_91.htm"><title><![CDATA[A veces soy un cuentista]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_91.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/ventanas.gif" alt="" border="0" width="325" height="265"/><br/><br/>Hace poco me puse a escribir por escribir, como hago con mucha frecuencia. Es simple: se me ocurre una idea, se dibuja una imagen en mi mente o, simplemente, caigo en una frase interesante y, a partir de hay, me pongo a garabatear una hoja en blanco sin un objetivo en concreto. Este texto se inició así, pero, semanas más tarde, decidí convertirlo en cuento y ponerle un fin a la historia (cuántas relatos a medias se amontonan en el disco duro de mi ordenador!). La razón: se convocó un concurso de cuentos cuyo premio es poder ver publicada tu obra en un libro. Las personas inconstantes como yo necesitamos de una motivación exterior para esforzarnos. Esto es lo que resultó:<br/><br/><br/><b>La tortuga y la mariposa</b><br/><br/>La tortuga paseaba despacio, dando pasos tranquilos y mecánicos, en dirección al mar. El día era brillante y caluroso, de despuntante primavera. El tacto tibio del suelo, tostado durante toda la mañana, le hacía pisar terciopelo. Mientras sentía el suelo, la tortuga miró al cielo. El sol era un naufrago solitario en aquel mar de azul claro. La tortuga lo miraba fijamente, perturbada por su deslumbrante vanidad, cuando apareció una mariposa.<br/>La mariposa era ligera y esbelta, con unas enormes alas rojas. Y volaba.<br/>La mariposa se posó con tanta suavidad que le hizo cosquillas al suelo. La tortuga sintió un temblor eléctrico en las pezuñas y en la nuca.<br/><br/>-¡Hola tortuga!- dijo la mariposa.<br/><br/>-¡Hola mariposa!- respondió la tortuga.<br/><br/>-Qué calor hace hoy. La primavera ha regresado con la fuerza de todo un año descansando. El aire es tan cálido que es casi imposible volar.<br/><br/>-Yo voy al mar a darme un chapuzón. ¿Por qué no te vienes conmigo?<br/><br/>-Ya me gustaría, pero las mariposas no podemos bañarnos porque se nos mojarían las alas y ya no podríamos volver a volar. Muchas gracias, amiga tortuga, pero yo nunca podré sentir el frescor del agua.<br/><br/>-Sí, pero yo no puedo volar. Tú, en cambio, con sólo agitar ligeramente tus alas puedes surcar el cielo infinito y subir tan alto que parece que puedas tocar el sol.<br/><br/>La mariposa y la tortuga se miraron en silencio. Ambas se sentían muy afortunadas por lo que tenían, pero ahora también envidiaban lo que no tenían. La tortuga reinició su camino a la charca, cuando la mariposa le preguntó:<br/><br/>-Oye, tortuga. ¿Por qué no me cambias tu caparazón por mis alas? Así tú podrías volar por el cielo y yo podría bañarme en el mar.<br/><br/>La tortuga se quedó helada ante tan sorprendente proposición, pero su respuesta fue contundente:<br/><br/>-Acepto.<br/><br/>La tortuga se quitó su caparazón con la torpe precipitación de la emoción, al igual que la mariposa al desprenderse de sus alas. Tras el intercambio, ambos tenían un aspecto extraño y grotesco. A la tortuga le quedaban chicas las alas y a la mariposa grande el caparazón, pero a ninguno de los dos les importó. Se despidieron rápidamente, ansiosas por poder disfrutar de todas las nuevas posibilidades que inesperadamente tenían.<br/>La tortuga salió volando sin dirigirse a ningún lugar. Quería volar por volar, dejándose llevar por las ráfagas del aire. En su viaje sin destino, se cruzó con libélulas, moscas y otras mariposas, a las que saludaba con la alegría dibujada en mil sonrisas. Se sentía la tortuga más afortunada del mundo.<br/>Entonces empezó a subir y subir, emocionada con poder llevar a tocar el sol. Se sentía tan poderosa que ya no le tenía respeto a su arrogancia. Pero, después de un par de horas de constante ascensión, empezó a sentirse cansada y sedienta. Su cuerpo estaba agotado; sus alas, exhaustas. El aire, cada vez más cálido, le abrasaba la carne y le humedecía la piel. La tortuga se sentía tan fatigada y sudada que descendió para poder pegarse un buen chapuzón en agua fresquita. Pero al llegar a una charca recordó que si se sumergía en ella sus alas se estropearían. Se posó en la orilla de la charca y bebió, pero no consiguió satisfacer su sed de agua.<br/>La tortuga estaba triste y voló hasta el mar. Pero antes de llegar, vio a la mariposa con su caparazón en el mismo lugar donde se encontraron la primera vez. La tortuga se posó a su lado.<br/><br/>-Echo de menos mis alas y el aire fresco en mi cara- dijo la mariposa.<br/><br/>-Yo también echo de menos mi caparazón y sentir el agua fresca en mi piel- respondió la tortuga.<br/><br/>La mariposa le devolvió el caparazón a la tortuga, y ésta hizo lo mismo con las alas. Se despidieron rápidamente, ansiosas por poder disfrutar de todas las antiguas posibilidades que de nuevo tenían.<br/>La tortuga llegó al mar y se sumergió en el agua. Y se sintió la tortuga más afortunada del mundo.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_90.htm"><title><![CDATA[Italia]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_90.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/Bologna1.jpg" alt="" border="0" width="390" height="270"/><br/><br/>Se acabo mi semanita de vacaciones por Italia. Un viaje que, aunque lleno de dificultades y "mala vida", ha merecido la pena. He rejuvenecido un par de años y ha conseguido que vuelva a desear perderme por el mundo. Ya no tengo ninguna duda de que mi lugar ahora está en cualquier otro sitio que no sea Badajoz (ni España).<br/><br/>Pero la revuelta a la realidad es muy dura. Ya estamos en la recta final de mes y nunca antes había ido tan retrasado en el número de páginas cerradas. Me espera una semana de mucho curro... ¡Jodida realidad!<br/><br/>AUPA!!!]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_89.htm"><title><![CDATA[Rutina diaria]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_89.htm]]></link><description><![CDATA[Cómo se desarrolla un día cotidiano en la vida de un muchacho ordinario que vive en una ciudad normal.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/qh.gif" alt="" border="0" width="210" height="300"/><br/><br/>A las 8:30 suena el despertador con su irritante sonido de alarma nuclear.<br/><br/>10 minutos dando vueltas en la cama intentando cambiar el inevitable destino que me lleva a otra jornada laboral.<br/><br/>Ducha de agua tibia que resucita la vitalidad que aún dormitaba bajo mi piel seca.<br/><br/>Afeitado para suavizar la lija que me subraya la nariz, pero cuya sombra es indestructible.<br/><br/>Mi madre buscando las gafas por toda la casa justo antes de salir a la calle y preguntando quién se las cambia siempre de sitio.<br/><br/>Bofetada de mal olor al entrar en el portal de la oficina. ¿Dónde estará enterrado el muerto? La mayoría apuesta por el hueco del ascensor.<br/><br/>Los compañeros, adormecidos frente a sus pantallas de ordenador, hacen oídos sordos a mi tímido “buenos días”. Sólo Chávez, Jorge, Nuria o Administración hacen un amago de respuesta. Apatía es el término que mejor define esta hora del día.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/adormecidos.gif" alt="" border="0" width="350" height="263"/><br/><br/>Enciendo el ordenador y repaso el correo del trabajo en el Microsoft Outlook. Emilios de la Casa del Libro, Notas de Prensa de la Universidad, el Teatro López de Ayala, titulares de Región Digital, alguna información útil… y, sobre todo, mucho correo basura de gente como Tracy Arias o Gualterio Paquette que me venden ofertones sobre viagra, programas informáticos o medicamentos milagrosos.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/viagra_copia.gif" alt="" border="0" width="300" height="167"/><br/><br/>Terminada la actualización de información, tiempo para el ocio personal. Repaso de mi cuenta personal y retoques fotográficos es lo habitual. Un breve entretenimiento para hacer tiempo hasta la hora del desayuno.<br/><br/>Cafetería Zeus es el lugar fijo para desayunar. Ruidosa, amplia, sin carácter, pero con camareros simpáticos. Su jefe, un tipo viejo, arrugado y algo despistado, se encarga de servir las mesas. Tostada catalana (sin jamón) para los de Grupo Glottas; Tostada vegetal para los de Grupo Ros. Primer cigarrito del día y vistazo al diario “Hoy” por si se me ha escapado algún concierto o exposición.<br/><br/>Resto de la mañana pegado delante del ordenador maquetando, redactando, retocando fotografías y cogiendo el teléfono. Si tengo suerte, me puedo escapar a alguna rueda de prensa o ir a buscar información a algún bar o espacio de ocio.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/Carlos_currante.gif" alt="" border="0" width="225" height="350"/><br/><br/>Cañita fugaz con los compañeros de curro y con mis padres (esta última mucho más relajado, son funcionarios).<br/><br/>Deliciosa comida casera, en familia y con el telediario de invitado charlatán. Todo está tan rico y he desayunado tan tarde que no nunca me entra el postre. Mi madre aprovecha para quejarse de la asistenta (papel que ahora ha asumido la abuela) y mi padre me pide que le haga alguna cosilla relacionada con la informática.<br/><br/><br/>Descanso de 15 minutos viendo el Tomate, me cago en tener que volver a ir al curro y, siempre que esté libre, le robo el coche a mi madre.<br/><br/>Colocar el espejo retrovisor y el asiento a mi medida.<br/><br/>Cambiar de marchas.<br/><br/>Vuelta al curro antes de las 17h. Más maquetación, redacción, teléfono y búsqueda de información, solamente ininterrumpido por algún cigarrito con Alberto o Isa en las escaleras o, ahora con la llegada del buen tiempo, en la terraza.<br/><br/>En la primera quincena de mes, la hora de salida suele ser las 8; en la segunda, nunca se sabe.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/DSC02635.gif" alt="" border="0" width="350" height="263"/><br/><br/>Las noches entre semana las suelo invertir con mis compañeros de curro echando una partida de Risk o algún juego lúdico-festivo, yendo al cine o a su versión independiente de los martes (Cineclub), ir a alguna casa a disfrutar de alguna sesión de cine, jugar una pachanga (muy de vez en cuando), ir al Casino (novedad en la ciudad, pero que, por mi parte ya se acabó porque no me gusta perder mi dinero), salir de borrachera o ver los partidos de la Champions (que en alguna ocasión si lo hago con mis amigos). Vamos, actividades de lo más cotidianas, pero que la compañía hace que merezcan la pena.<br/><br/>Antes de refugiarme en mis sueños, intentos de convertirme en Kafka o Cartier-Bresson, agonizar con la mente desconectada delante del televisor y lectura de algún libro, que no suele extenderse más allá de los diez minutos.<br/><br/>Agotamiento y Conciencia tranquila = Dormir como un niño pequeño.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_88.htm"><title><![CDATA[Sí, mi jefe es un mafioso]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_88.htm]]></link><description><![CDATA[Sí, mi jefe es un empresario mafioso. Su aspecto orondo y satisfecho y su trato hipócrita y manipulador me hacían sospecharlo, pero ahora nos lo confirman los hechos. Aquí corto y pego la información incluida hace unas semanas en la página web del diario regional “Extremadura”. La noticia fue un acontecimiento en la oficina que provocó muchas risas y aún más sarcasmo. Por cierto, mi jefe se llama JULIÁN CASAS (foto del propio periódico).<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/228441_3.gif" alt="" border="0" width="200" height="281"/><br/><br/><b>El PP denuncia trato de favor en ayudas a un hermano del gerente de Fundecyt</b><br/><br/>La Junta asegura que el programa se gestionó dentro de la legalidad<br/><br/>Teniente dice que 3 empresas del Grupo Ros cobraron 150.000 euros de e-Extremadura contra la normativa. Los populares exigen que Vázquez de Miguel dé explicaciones de este "nuevo caso de amiguismo". <br/><br/>regionextremadura.elperiodico.com (23/03/2006) <br/><br/>El Partido Popular denunció ayer lo que, a su juicio, es un "nuevo caso de amiguismo y enchufismo" en el seno de la Junta. Concretamente, la diputada Cristina Teniente aseguró que el programa e-Extremadura, financiado con fondos europeos, benefició de forma muy especial a Julián Casas, hermano del gerente de Fundecyt, Luis Casas. <br/><br/>Y es que en la anualidad del 2003, según los datos aportados por la diputada popular, el programa pagó 1.040.000 euros en subvenciones. De esta cantidad 149.000 euros (el 14,3% del total) --25 millones de las antiguas pesetas-- habrían ido a parar a Julián Casas a través de 3 empresas: Ros Producciones Extremeñas Digitales (58.000 euros), de la que era administrador único; Ros Multimedia (38.000 euros), de la que era el administrador principal; y Almossassa Technologies (53.000 euros), participada en un 100% por Ros Multimedia. <br/><br/>GRAN DIFERENCIA Esto fue así a pesar de que, señaló Teniente, el resto de las empresas obtuvo una ayuda máxima de 60.100 euros y de que el propio decreto que lo regula --publicado en el DOE el 11 de junio del 2002-- establece que cada empresario puede cobrar un máximo de 100.000 euros en tres años. <br/><br/>Se da la circunstancia de que Luis Casas es, señaló Teniente, uno de los responsables del programa e-Extremadura como gerente de Fundecyt. Su nombre no aparece en la Comisión de Seguimiento del proyecto pero sí dentro del "equipo" director. <br/><br/>Todo esto indica, señaló la diputada del PP, que Luis Casas "concede subvenciones a empresas participadas por su hermano, un hecho moralmente reprobable". Ahora van a investigar si existe "un fraude de ley", debido a que el Grupo Ros cobró más subvenciones de las permitidas. Sin embargo, reconoce, "hay piezas que todavía no encajan". <br/><br/>(…) <br/><br/>Teniente aseguró que no es un caso aislado y recordó que hace un mes el PP reveló una sentencia que anulaba parte de una selección de personal de la Junta que benefició a Ofelia Casas, hermana del gerente de Fundecyt. También recordó la denuncia en la que NNGG hablaba de un presunto "trato de favor" hacia el hijo del consejero Luis Millán Vázquez de Miguel por las ayudas obtenidas de la Junta. <br/><br/>(…)<br/><br/>Mientras, el empresario Julián Casas no quiso pronunciarse. <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_87.htm"><title><![CDATA[ESPERANZA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/c_87.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/fabricaderecuerdos/files/tregua.tif">tregua.tif</a><br/><br/><br/>Ayer se inició una nueva época de esperanza. El anuncio de un alto el fuego permanente por parte de ETA saturó los medios de comunicación, animó las cañas del mediodía y reavivó antiguas e incompatibles rencillas. ¿Hay que ser optimistas o realistas? Yo quiero ser ambas cosas.<br/><br/>El proceso para una paz definitiva, en el caso de conseguirse, no ha hecho nada más que empezar. El camino que se abre será duro, de continuos repechos, con baches y curvas con escasa sin visibilidad y, sobre todo, largo, muy largo. Por eso, y como dijo y redijo ayer Zapatero, hay que ser prudentes.<br/><br/>Pero la oportunidad que la banda terrorista nos ofrece ahora no se debe desaprovechar. Todos que tenemos que poner de nuestra parte y mirar de frente al futuro. No quiero decir con esto que nos olvidemos del pasado, no se puede perdonar a los asesinos que tanto dolor y terror han provocado, pero la vida siempre hay que caminarla hacia delante. Reaccionarios y victimas deben ceder en sus convicciones para apoyar la paz de la próximas generaciones. No hay que olvidar que ellos, los tan terribles, sanguinarios e inhumanos terroristas lo son porque también se sienten víctimas. Con esto no les estoy defendiendo, nada más lejos de la realidad. Pero ahora ellos abren una puerta (hasta que punto el polémico término “nación” del estatut catalán habrá influido), invitándonos a su casa y es nuestro deber no rechazar esa taza de té.<br/><br/>Y, sobre todo, la única cosa que pido de corazón: que los políticos se olviden de la política en este proceso. Sería triste que el ansía de votos sea el mayor obstáculo para llegar a un paz definitiva.<br/><br/><br/>Aupa!<br/>]]></description></item></rdf:RDF>
