LO IMPREVISTO
Saliendo de Madrid el campo se ha vuelto amarillo. Están segando la cebada y las cunetas se muestran mustias bajo el sol del mediodía. Es una pena, porque hace tan sólo una semana, salir del asfalto era atravesar Suiza: verdes paisajes, árboles tiernos, cunetas en flor. Llegando a Sigüenza todavía se mantiene un verde suave, tirando a amarillento, pero allí surge lo imprevisto: esta primavera Sigüenza, por un milagro de la naturaleza, es un anuncio de Kenzo, ese de las amapolas. Maravilloso efecto de color, supongo que durará una semana, pero el Castillo de Dª Blanca surge como una flor entre rojos esplendorosos, a oleadas de fuego todo el monte se ha transformado en una alfombra de sangre derramada. Espero que esto no sea cosa de Zapatero para anunciarse: "Los rojos dominan el paisaje" o "Mi abuelito está bajo las amapolas" o así, se me están ocurriendo varias burradas, vaya, que no quiero darle ideas, pero si yo estuviera en su nómina - cosa sumamente improbable -, se lo comentaría.
Lo imprevisto hace de la vida una aventura. A veces brutal, pero en conjunto la vida está aderezada por cosas imprevistas y hermosas. Cuando yo tenía 12 años, todo lo que había a mi alrededor se componía de sorpresas. Nada había sido planificado todavía, era la dueña de mi futuro y cada noche fantaseaba sobre como sería mi vida, mi novio, mis hijos. Y qué estudiaría, en qué destacaría, dónde trabajaría y en qué señora importante me podía convertir. Yo no me daba cuenta entoces de que la mayor parte de estas cuestiones estaban ya diseñadas por mi carácter y por mis circunstancias.
La mayor parte de los enigmas de entonces, a estas alturas de mi vida ya están descubiertos, y no me quejo, bueno, quizá en lo de ser importante, tendría que haber trabajado más y tener metas más claras.
Pero de todas maneras supongo que cualquier cosa que yo hubiera preparado cuidadosamente estaría supeditada a lo imprevisto, a ese detalle pequeño que surge de repente y todo lo estropea o, por qué no, milagrosamente lo arregla por completo.
Lo que me parece cierto es que la vida es de una perfección infinita, que hasta lo imprevisto tiene su razón y que lo único que fastidia el conjunto es la existencia del mal, ese rincón oscuro que anida en cada alma y en cada campo de amapolas.
Pues está buena la cosa, que te pones a pasear entre las flores del opio y vienen dos desalmados y te hacen un secuestro exprés. Estos imprevistos fastidian sobremanera, caramba.
OFICINA, JEFES Y OTROS ANIMALES
En la oficina de la Administración, donde desde hace más de veinte años - con varios traslados por medio - combino los ratos buenos con los malos, parece que este año los jefes se ocultan en sus regios despachos, guardados por sus secretarias más o menos fieles, pero con órdenes, y no salen más que para ir al lavabo y rezando para no encontrarse con sus compañeros de toda la vida.
¿Que es lo que tienen los jefes para ese cambio de conducta que, vaya por Dios, coincide con su nombramiento? ¿Que hacen los jefes tanto tiempo metidos en sus despachos, aguantando la gana de hacer pipí y de charlar con sus compañeros antiguos? ¿Son acaso los jefes de una raza -superior o inferior- distinta? ¿Sangran cuando los hieren, que diría Shakespeare?
En mi oficina de ahora se dice que los jefes están así porque no saben qué hacer, todo en su entorno se ha vuelto abstracto, y ellos, acostumbrados al papeleo más técnico y pedestre, a las subvenciones, a las dietas, a los moscosos, a las nóminas y a los presupuestos, dudan ultimamente entre hacer la paz en el mundo o decantarse por la alianza de civilizaciones, por decir algo, y claro, no saben por donde empezar, decidiendo al final dedicarse a lo suyo y a la conciliación del horario laboral.
Mientras los jefes están sumidos en la duda, los indios están desmotivados, nerviosos, sin dirección, y al vernos con las defensas distraídas, nos han atacado unos virus un poco cabrones y esta primavera se han generalizado las bajas a mogollón, unas por bacterias y otras por virus, animalitos muy pequeños que ayudan poco en las tareas burocráticas .
En días pasados decía que había que dar derechos humanos a los orangutanes, hoy abogo porque los orangutanes y otros animales de la creación vengan a la oficina y asuman las tareas de jefes de área. Es lo justo. Creo que hay científicos que aplican terapias con delfines y con perros, parece que hacen mucho bien a las almas. Quizá nuestros jefes se curen de sus dudas y los funcionarios de sus virus conviviendo con la cándidez y la eficacia de nuestros hermanos irracionales. Ya cantaba Roberto Carlos : "Yo quisiera ser civilizado como los animales".
ANIMALES
Princesita tienen un problema con su rata: llegan las vacaciones y no sabe dónde coño (sic) dejarla. Eso es lo malo de las ratas, que tienen pocos adeptos y no se puede viajar en grand class a un hotel de cinco estrellas con cosa similar. Yo le digo que la devuelva a la alcantarilla, de donde nunca debió salir, pero ella me explica que la denomina rata porque ella, Su Alteza, es muy sencilla, pero que en la puta (sic) realidad, la rata es un hamster y no es de alcantarilla, sino de una tienda muy cool de London. Haberlo dicho antes, que un hamster es bastante más gordo y más bajito que una rata. Y más soso.
Toya tiene unas perras que no le permiten ir de vacaciones. Están muy malcriadas y la pequeña, que es una perra adoptada, tiene muchas mañas y muchos complejos, por eso se va con cualquiera. La Sugar es muy suya y sin embargo Saba es una perra de familia bien, que ha nacido en casa y se le nota.
La tía Nena no tiene animales, pero los gatos mil leches pueblan su jardín y entretienen a las dueñas del recinto con sus mil monerías o gaterías. Hace unos días que no aparecen por allí, no sabemos si es que se han enfadado porque no les gustaba la comida o se los ha comido a ellos un turón tremendo de negra y larga cola que merodea por la zona. O las urracas, que este año han mutado y dicen que son urracas asesinas, y es verdad, que yo las he observado atacando. Y es que hay mucha crispación en la vida actual.
En la 2 he visto un reportaje de monos. Estoy de acuerdo con quien sea, hay que darles sus derechos humanos y ponerles a trabajar y a contribuir, porque impresiona verles partiendo cocos con ayuda de un palo y machacándolos con el culo. He visto funcionarios con menos habilidades, con mirada más obtusa y cobrándo una nómina millonaria, estos monos de la 2 podrían formar parte del Congreso de los Diputados, sin que nadie les hiciera de menos ni mucho menos. Estos monos se parecen a Charlton Heston, tienen una facha que para sí la quisiera Hugo Chavez. Y los brazos, tan largos como Zapatero. Se les pone un pantalón alto, de esos que lleva Julian Muñoz, y pasarían desapercibidos en Salsa Rosa, que no les falta más que hablar. Que lo digo en serio, vaya.
MI PRIMA CONCHA
Ayer recibí la llamada de mi prima Concha, que nos convocaba a una comida en el jardín de San Roque para celebrar su cumpleaños. Me gustó mucho la celebración por varios motivos. Uno es que su marido, el primo del Ayuntamiento, es un chef de mucha categoría y sus comidas resultan un éxito seguro; otro es que el jardín en esta época es un auténtico jardín de las delicias; otro, que la compañía es de las mejores, y el motivo más importante es que Concha es mi prima-hermana favorita, con la que me une además una sólida amistad que se remonta casi casi al pleistoceno.
A primera vista Concha parece una mujer sería, amable y discretísima. En una distancia más corta Concha pierde un poco de seriedad, y en una amistad tan larga como la nuestra una sabe que Concha, además de lista y discreta, es divertida y cantante, que ha bailado toda la noche, animada por una única copa, y ha cantado bajo la luna y hasta las tantas aquello de Mariaisabel o de Pepita de Mallorca, con una preciosa voz heredada de su madre .
Cuando viajamos, Concha, animada por un insaciable espíritu viajero, nos lleva de aquí para allá sin desfallecer, no deja piedra sin remover, ella es la intérprete perfecta y , al lado de su paciencia para pedir platos en un restaurante o habitaciones en el hotel, figura su habilidad e inventiva prodigiosa para describir a los infractores del código de circulación que pasan a nuestro lado. Contundente.
Concha es amante de la pintura, de la música y del baile flamenco, tiene una inagotable curiosidad por todas las manifestaciones artísticas y sabe de todo eso lo que no está escrito, sin presumir de nada, sin perder su discrección ni su amabilidad.
Yo creo que Concha disfruta mucho de la vida y espero que siga disfrutando, viajando y celebrando su cumpleaños con nosotros. Muchas, muchas felicidades.
LA COMUNIDAD
Llego a Siüenza y encuentro a mis parientas en plena crisis: Ja ha llamado criminal a Nena. Nena está llorando entre chute y chute de oxígeno y mi madre se ha refugiado debajo de la cama, con su edredón y su almohada y desde allí lanza ayes lastimeros para que vayamos a rescatarla y a perdonarla, si es que tenemos algo que perdonar, porque lo niega todo. Me entra una angustia tremenda mientras tiro de ella con ayuda de Lorenas. Juro para mis adentros que yo viviré menos tiempo.
Conseguimos que hable con su hermana y ahora niega además que haya visto esta semana a su otra hermana Rosi. Cuando viene, no la mira y Rosi desaparece. Dios, qué vida más rara está viviendo Ja desde hace unos años...
Pero no era mi intención contar estos tristes problemas familiares sino deciros que yo vivo en el número siete y que Pedro es el presidente de una pequeña comunidad de vecinos en la que casi todos somos parientes y amigos. Como Pedro es tan majete y tan dispuesto, pues sale por las mañanas el primero de Sigüenza y compra pan caliente, churros, croasanes y periódicos para todos y los deja delante de las puertas. Bueno, pues este sábado, cuando Pedro se iba de compras, se ha encontrado con una cesta en nuestro felpudo japonés llena de flores, revistas y exquisitas pastas, regalo de los vecinos de enfrente, mis primos de Birmania, Antonio y Aurora, y podéis creerme si os digo que Pedro y yo nos hemos emocionado.
Y encima nos han invitado a comer fabada, con mienmana Toya, que se está reponiendo del psoas antes de que le digan cual es el mal que le aqueja, y con Lorenzo y Alicia, de la saga de los De Grandes, y los siete hemos pasado un rato muy agradable, aunque no podemos hablar de política porque no somos una comunidad de pensamiento único y, con lo encantadores que son todos , sólo faltaría liarnos a ostias, que la política es muy zorra y muy venenosa. Los De Grandes se están haciendo entre todos los hermanos un casoplón, grande como su propio nombre indica, que piensan inaugurar este verano.
En esta nuestra Comunidad también vive mi hija con su Pedro y sus hijos Pablo y Marta, que viene a desayunar en pijama todos los domingos con nosotros.
Unas alegrías compensan los otros episodios más tristes, pero el caso es que al final hemos jugado a las cartas con las parientas y se han divertido mucho. Ja estaba muy animada y Nena ha ganado al Continental. Vaya lo uno por lo otro y más valen fárragos que quintaesencias, que es un dicho que venía en mi libro de texto de 2º de BUP y que nunca supe lo que quería decir.
INTERNET
Para celebrar que me han instalado internet en mi ordenador oficial, cuelgo un post conmemorativo, hace años que venía yo pidiendo este privilegio para ricos de la AP y más concretamente, del MTAS. Tuve hace tiempo un jefe bastante repugnante que no me dejaba usar su aparato superdotado, vamos, su ordenador dotado de internet, y me decía poniendo un dedo gordo en la pantalla y una mano sudada sobre su pecho: ¡Se llama PC, que quiere decir personal computer, personal , personal, que es mío, mío! Era un tío repugnante al que congelé en mi frigo y gracias a eso le ascendieron. Y por este motivo y por ese embrujo, desapareció de mi vida.
Pues esta mañana ha venido una pareja mixta de informáticos muy simpáticos y por obra y gracia de una clave secreta me han dejado entrar en el paraíso de los jefes - aquí en la Administración son jefes casi todos menos yo y otra - y mi ilusión se ha materializado en un símbolo azul sobre mi pantalla. A partir de ahora, además de listas de seleccionados y cosas así, podré acceder a las dietas disociadas, a los viajes internacionales, al periódico matutino, a los foros políticos y a las lecciones de cocina. Pues no es nada.
La mañana es lluviosa y esta oficina es bastante tristona, no da mucha gana de venir, y eso a pesar de mis amigos, muchos de ellos bloggeros. Pero hoy es un día especial y puedo decir que me siento a mis anchas y llena de felicidad sentada frente a la pantalla, asomada a este balcón sobre el mundo que es internet. La tecnología punta a mi servicio, el google al alcance de mi mano.
Bueno, pues no digo nada más, que ya soy mayor.
DUDAS, AMOR Y LO QUE ME QUEDA
Ya he regresado, después de un puente bueno de verdad. Y en este momento estoy dudando sobre el título del post postpuente. No me decido, así que hasta que no termine de escribir no pongo nada. La duda es mi estado habitual, nada ajeno a mi naturaleza. En la duda ya casi me siento cómoda ¿o no?
Cuando inicié el puente, el campo estaba tapizado en verdes y la radio del coche emitía en una onda antigua, muy cercana a mis dieciocho años. Es impresionante ver como la música te lleva al pasado, cómo se presentan los recuerdos, tan vivos y ya tan dolorosos, y se hace patente nuestra incapacidad para retener lo más dulce de la vida.
Por un momento, llevada por la música y por la primavera, volví al verano de entonces y hubiera dado los años que me quedan por estar allí otra vez, en aquel guateque, bajo aquellos árboles, por beberme de nuevo aquel cóctel de alegría, hormonas y anhelos que a mí me recordará para siempre al amor.
Pero la vida sigue, al fin y al cabo, bendigo al cielo por haberme enamorado, porque me duró y porque se me pasó, estaría bueno, la de tonterías que hice, aunque no fueron en vano, pues me quedaron cosas estupendas a consecuencia de aquel estado de ánimo tan caliente y embarazoso.
Además del amor es importante la amistad y la familia. Comimos el sábado en el jardín, primos, hermanos y amigos. Parecía la Toscana nuestro jardín tan decadente y antiguo, el primo jordano hizo codillos de cerdo, dios le bendiga, con patatas, y cada cual trajo una delicatessen, así que nos reímos mucho y a mí se me quemó el escote de pico.
Al día siguiente nos fuimos de excursión a Albarracín, un lugar maravilloso y lleno de gente, en Teruel comimos varias paellas o arroces, de muerte total.
Y para amenizar la velada mis amigas las rubias de bote me han escrito mensajes desde la playa, mensajes de mucha risa.
Pienso que todas estas cosas, viajes, gana de comer bien, y personas nuevas en mi vida - hijos, nietos, nuevos amigos - son posteriores al antiguo momento del ardor , y dudo en la vuelta al guateque, me da un poco de pereza, el amor da mucho trabajo y me horroriza volver a pasar alguna pena irremediable.
Virgencita, que me quede como estoy.