ILUSOS
Hace hoy un día de esos que pueden pasarse por alto: es martes, ni llueve, ni hace sol, ni demasiado frío. Parece la calle un suave puré de lentejas y lo mejor que pasa es que frente a mi ventana hay una obra y las obras a mí me hacen gozar un pullero. Esa grúa iniesta, esas redes verdes y las vigas rojas sujetas por un maderamen que le da el toque artesanal. Y los obreros, sin casco justo enfrente del Ministerio de Trabajo...¿Dónde están los inspectores, por Tutatis?.
Este día agrisado pero no elegante, tan puramente invernal, tan prescindible, seguramente será importante para alguien, algunas madres estarán pariendo a sus hijos, alguien estará muriendo, a alguien le habrán dado un trabajazo, o le habrán echado del idem. A alguien le habrá tocado la lotería.
Ya que hablamos de dinero, para conjurar la tristeza de este día raro, a los funcionarios de mi pasillo nos han dado la nómina del mes de noviembre. Mira que todos los meses me la dan y siempre siento al abrirla la misma desilusión. No sé que cuernos espero yo de la nómina.
Pero es que los humanos tenemos una facilidad importante para ilusionarnos por cualquier cosa y gracias a eso sobrevivimos. Nos creemos a estas alturas de la vida que todavía nos quedan regalos que desenvolver, que cada día traerá su sorpresa. Tenemos la ilusión de que mañana estaremos más guapos que hoy, más delgados, incluso más jóvenes... Esto es la pera limonera ¿quién nos engaña continuamente? Lo ignoro y siento no poder echar la culpa a ZP, porque seguramente la tiene Pepiño.
Aprovecho la mención para animar y apoyar a De Juana Chaos: que no decaiga en su huelga de hambre, ni un pastelito, Iñaki. Que vean estos alfeñiques tu determinación y tu fuerza. Eso ilusiona.
AMORES
A pesar de que hace tiempo que acabó la primavera, cuando los amores están en plena efervescencia, apareciendo por doquier como capullos, sí capullos, de flor, y también pasó el verano con sus tórridas pasiones sobre tejados de cinz calientes, creo, por lo que voy viendo, que los amores de otoño son los más arrebatados del panorama estacional y los que provocan más pasión y desazón. Porque parece que, si bien el amor es estupendo, estimulante y arrebatador, nada es tan auténticamente pasional, como el final de un amor.
Siendo el desamor una parte importante del amor, como lo es la muerte de la vida, parece que entre amar y tratar de olvidar pasamos los humanos una parte importante de nuestro tiempo, y eso que descuento los amores de cariño y los de puro sexo, que están muy bien pero que no gravan la existencia con esa hipoteca de desesperación. Y se pasa más rato desenamorándonos que enamorándonos.
El otoño invita a la decadencia, caen las hojas amarillas y las nalgas prietas, cae la lluvia tras los cristales, caen amores que parecían indestructibles y las lágrimas se dejan resbalar suavemente desde los ojos. Tenía un amigo que defendía la teoría hidráulica de las emociones: el líquido es el mismo siempre y hay un sistema de poleas que unas veces lo lleva al ojo y otras veces a otras partes más inferiores, pero el asunto es que el humano suelta líquido cuando ama y cuando deja de amar, disculpen las molestias, no sé en qué belén me estoy metiendo.
Lo que yo quiero decir es que el desamor es una consecuencia del amor, como el otoño lo es del verano, y que es mejor haber amado y haber llorado el desamor, que pasear por un sereno y dulce panorama.
Ay, Virgen de la Mayor (es la patrona de Sigüenza) qué lío más cursi, casi debía haber hablado de ZP.
PALENCIA
Venimos de Palencia completamente fascinados. En el norte de la provincia, en Cervera de Pisuerga, hay un parador frente a un pequeño pantano, rodeado de montañas, que es una verdadera preciosidad.
Ahí hemos estado desde el viernes y gracias a Concha, que es autoridad en el asunto del Turismo, con mayúscula, nos han tratado estupendo y hemos pasado un fin de semana genial. Además, yo no tenía ni idea de lo impresionante que es esa zona pegada a Cantabria y lo bien que se come. En Cervera cenamos unos edulis pinus, a la plancha, maravillosos.
El sábado visitamos la iglesia de San Salvador de Cantamuda y luego nos llegamos por un camino de cuento, hasta Santo Toribio de Liébana. Alli había unos peregrinos raros, rocieros de Pozuelo, y cantaban la salve rociera. Nosotros también cantamos esa y otras canciones religiosas, como por ejemplo Alabaré, que la dirigía un abad muy regañón. Disfrutamos como niños y luego besamos el Lignum Crucis y entramos por la puerta del Perdón, así que ya tenemos el alma limpia para todo el año. Y en Potes comimos un cocido de muerte.
No quiero hablar de las religiones porque creo que las creencias son algo muy íntimo de cada cual y me gusta mostrar respeto, pero no puedo por menos de opinar que estos curas y frailes, e incluso seglares de distintas tendencias, se están quedando el el siglo pasado - en el principio del siglo pasado - y deben revisar algunas de sus, digamos, cosas, porque son inexportables a este tiempo. En fin, ellos verán.
Ahora ya estamos aquí con el alma limpia y con algo más de sabiduría, la que aportan los viajes: Aurora y yo hemos comprobado que España es muy , muy bonita por todos los rincones. Santiago ha aprendido a guisar el cocido lebaniego, Concha ha constatado que los directores de los paradores la idolatran, Pedro ha recorrido de nuevo con nosotros esas carreteras pequeñas por las que tanto transitó en solitario y antaño y Antonio ha sido felicitado con anticipación por su cumpleaños que es el 20-N.
Anoche le regalamos un recopilatorio de los singles de los Beatles y tan contento que se puso. Cualquier año de estos le daremos un homenaje, porque Antonio es simpático, listo y muy buen amigo, y se lo merece de largo.
Ustedes lo pasen bien.
OTOÑO CALIENTE
Si las temperaturas de este suave otoño son o no culpa del calentamiento del planeta y de la emisión de CO2 o algo similar, no es cosa que pueda decir, porque yo en esas cuestiones - y en otras también - soy una ignorante. Pero afirmo en cambio que el otoño está resultando precioso, el campo está que se sale y cada fin de semana paseo por Sigüenza sobre las hojas recién muertecitas y todavía verdes. Es una delicia y que se alargue, que luego el invierno es largo y cabrón.
También en la política el asunto está caliente: en Bilbao hay desórdenes callejeros, la kale borroka se le desmanda a ZP , De Juana Chaos come sólo, y solo, pan bimbo y jamón, la alianza de civilizaciones nos cuesta dinero y la corrupción urbanística crece. Tampoco me lo explico, todos recalificando y a mí no me recalifica nadie, que tengo una tierra en el pueblo de mi suegra que podría llevarme al retiro y a la Buchinguer, que es donde van las de mi edad con pasta. Pues nada.
En otro orden de cosas sube la temperatura también en el clima amoroso de los que me rodean: como el otoño no dé una tregua, temo por la estabilidad de algunas parejas. Porque no se puede estar tanto tiempo en primavera y hay un momento en que los ardores pierden fuerza.
O sea que vamos a ver si ponemos un poco de orden, el tiempo se estabiliza y el planeta se enfría adecuadamente. Si la kale borroka de los kojones se queda en casa, en el brasero con su madre, si ZP deja de ocuparse de los de fuera y se centra en los de dentro, en todos los de dentro para variar , y si los de la corrupción urbanística se acuerdan de mi huerto que es muy chulo y por fin puedo ir a Suiza con un maletón.
Y mientras tanto solo pido que seamos felices lo que nos queda del dulce otoño. Y después por el invierno y luego en la primavera. Hay que ver cómo vuela el tiempo para la esperanza.
Y que vuelva Maguinda, que Princesita y yo estamos un poco tristes.
FIESTA
Me gusta que me mata esta fiesta entre semana. Hoy es la Virgen de la Almudena, patrona de Madrid, yo creía que era la de la Paloma, quizá sea la misma, con otra advocación, que diría Don Claudio, un cura antiguo que nos daba clase de religión en el colegio y que tenía asma y se llevaba, en casa aspiración, el aire entero de la clase.
Esta fiesta de virgenes es una ventaja enorme de los católicos sobre otras religiones que ni tienen patronas, ni vírgenes, ni parientes de sus dioses, ni santos, ni cristo que lo fundó. En cambio los antiguos griegos tenían dioses para aburrir y diosas para cada actividad y así vivían, como dios padre, todo el día de paseo y filosofando.
Bueno, pues esta fiesta de propina encima nos ha salido con sol, un dulce sol de otoño madrileño que entraba por la terraza y daba color y calor a una casa que yo ya casi no reconozco por la mañana, nunca estoy aquí a esas horas, así que la casa me parecía nueva y distinta y me he fijado en los cristales, que piden una limpieza urgente, pero da gusto quedarse en casa por la mañana alguna vez.
En la cocina he limpiado unas setas casi venenosas y he guisado varias cosas para los niños que venían a comer. Vaya, me he pasado el día trabajando de señora de mi casa y casi me ha gustado, por la hora y por el sol de otoño.
Ayer estuve en el cine, aunque no me costó un euro sino varios, me gustó Scoop . Wody Allen en esta tercera edad nos regala películas encantadoras, con un color también otoñal y con unas casas de muerte. Te ríes y te intrigan, Wody tiene una época preciosa y magistral, qué judío más brillante.
En fin, que mañana ya es fin de semana y creo que iré a Sigüenza como siempre. Por eso hoy ha sido un día estupendo, porque era de propina, inesperado. Abajo la rutina y vivan las sorpresas.
SETAS,COLCHONES Y OTROS ARCHIPERRES
Dicen en Sigüenza que este es un año excepcional para las setas. Antes, hace años, todo el mundo sabía de un lugar donde los corros de setas eran abundantes y los campos de cardos resplandecían cuajados del delicado manjar y lo mantenían en secreto dentro de la familia, pero ahora, en esta época de informática, las cosas son muy distintas. De momento Pedro pasa los fines de semana enganchado al móvil, hilando secretas conversaciones con seteros de pueblos extremos donde se pueden comprar kilos y kilos. Se marcha a buscarlas lejos, con el GPS....tiene tela buscar setas con GPS, a mí se me ha quitado toda la ilusión, me apuesto a que esas setas no son ni siquiera venenosas. Así, en esas condiciones casi prefiero comer judias verdes de invernadero murciano, de verdad.
La lluvia ha hecho estragos en los árboles de la Alameda, pero las chicas han mejorado considerablemente, se han rendido a las extranjeras, a mi madre, aprovechando la racha de novedades, le hemos comprado un colchón nuevo, con su somier y su edredón, y la tía Nena se ha mosqueado, dice que el colchón que hemos tirado estaba nuevo porque se había comprado después de la guerra. ¿De la de Cuba?, le pregunto, No, mujer, de la nuestra - me ha contestado. Asi que era un colchón joven, sólo tenía 70 años, con los colchones de la tía Nena, ZP no tendría necesidad de recuperar la memoria histórica, para mi tía la guerra es presente.
Vuelvo con Juanmanuel, Ana y mi cuñada, que dice que ZP es mas burro que un cosquijo. Esta lengua de Hijar me parece más descriptiva que el euskera, donde va a parar.
Recibo un mensaje de Maguinda, de paso por Guatemala para San José. Quizá lea este blog desde allí. Princesita y yo estamos algo aburridas y ella trata de animarnos desde lejos. Qué bueno es tener amigos...
Buenas tardes a todos.
LAS EXTRANJERAS
Recibo en Sigüenza a una cubana y una rumana y hasta una boliviana que no llega a cuajar. Mis chicas de oro están más confundidas que nunca, mi madre incluso se olvida de andar y va tropezando y suspirando. Nena, más Eulalia Eugenia que nunca, está de un genio atroz, y se quiere morir inmediatamente, coincidiendo esta muerte deseada, con la ida de Nereida, Lorenas para la posteridad, una dominicana triste que ahora se va y las deja en otras manos extranjeras.
Las chicas llegan desorientadas pero sabiendo lo que quieren, aunque no lo digan, son lo más valiente de cada país, y en un solo día se incorporan a la historia ya centenaria de nuestra casa, a la historia de doña Nena, que sale como puede de su enfermedad y de su muerte para ponerse a mandar y defenderse de costumbres desconocidas que le quieren imponer: nada de ensalada con piña, nada de duchas diarias, si acaso los sábados - y si no hace mucho frío - y los festivos no se desayuna hasta después de la misa de la televisión, faltaría más.
Mientras, Sigüenza se despereza en este otoño cálido y raro, las setas de cardo brillando en los senderos y los níscalos dando sombra a los duendes del pinar. En la Alameda mi madre y yo paseamos sobre las hojas muertas y sólo este paseo me redime de las tardes viendo apagarse las luces desde el comedor de las nenas, ellas dormidas o tristes y yo hablando con un gato que pasa por la galería. Las extranjeras se refugian en sus cuartos y piensan en sus casas, la cubana Ibis en el sol de Cienfuegos, en sus hijos. Valentina piensa en rumano, cómo voy a saber yo en qué o en qué sitio sombrio o luminoso, qué sé yo.
Es malo sentirse tan lejos de casa pero peor debe ser sentirse tan lejos de la vida y de la juventud. Han sido unos días raros y tristes, pero ya han pasado para mí.
Allí queda lo que queda, la vejez y la soledad.