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Desayuno de trabajo
Opinión, cultura, comentarios de política y sobre la vida en general.
Sindicación
 
SANTA SEMANA RAPERA

Como ahora no se lleva nada lo santo, y lo siento por Paloma Gómez Borrero, estamos ya casi en la Santa Semana Laica, que se queda en cuatro días a descontar los atascos de carretera. Una filfa, que me acuerdo cuando empezaba el viernes de Dolores y nos dábamos un atracón de procesiones hasta el Lunes de Pascua. Eso era una buena Semana Santa para los antiguos como yo y otros.

Pero en lo de las procesiones hemos adelantado poco tierra adentro. En la Castilla profunda seguimos con los capuchones y los armaos y no digamos en la bella Andalucía, que sé de buena tinta que pasa de todo debajo de las andas. Ahora que van a subvencionarse Coros de Raperos para que contribuyan a la Alianza de Civilizaciones (¿cómo será eso?), mucho me temo que habrá que incluírlos en el transcurrir procesional, entre el paso de Jesus orando en el huerto de los olivos y el del beso de Judas. No sé dónde vamos a parar, que cada vez se les ocurren más tontunas subvencionables.

Y a propósito de tontunas, mi hermana Toya escribió una vez una columna que se titulaba "Máster en tontunas" , que tuvo mucho éxito y que ahora está de plena actualidad y deberían reeditarlo. Parece que hoy en día el que no tiene este máster no entra en el reparto, así que en política el más tonto hace cestos y se puede cobrar una pasta por cantar rap para contribuir a la Alianza de Civilizaciones previa funcionarización del cantautor. Les dan un nivel 24, de jefe de sección, grupo B, quién lo pillara.

Pero con procesiones o con playa, con rap o con alianzas, estos cuatro cortos días nos van a venir muy bien para descansar de la política, que está - como diría la cubana Ibis - majadera, majadera, con todo eso de la crispación y otras zarandajas.

Bienvenidos sean los cuatro días: yo los voy a pasar - y cómo no - en Sigüenza, cuidando de mis mayores. Y por la tarde iré a tomar limonada y torrijas. Y con una torrija diaria me pienso ir a la cama para no madrugar, que una tiene que alienarse de alguna forma. A ver si no.
 
LAS HORAS

Nada más llegar a Madrid, cambio de hora. Las tardes se hacen largas y se anuncian largos paseos bajo el sol crepuscular, que suena a canción de los años cuarenta y da a la frase una cadencia de bolero. En cambio las mañanas son tan oscuras que a mí me parece que me voy de viaje a Cádiz, lugar al que íbamos cuando era niña y siempre de madrugón, en la cerrada noche. Y luego veíamos amanecer por la carretera, todo en grises, que es más soso que la anochecida, digan los forofos del madrugón lo que digan. Dónde esté una tarde color añil con un sol cayendo dramáticamente al fondo del escenario, que se quiten las tímidas auroras despertadoras de vencejos ¿A que sí?

Lo peor de las horas es que pasan a su antojo, cuando lo pasas bien, vuelan y, cuando te aburres se quedan enganchadas al reloj y no hay tu tía. Y a propósito de tías, la tía Nena está mejorando un poco y muy cabreada por la falta de seriedad de los médicos, que le habían diagnosticado un cese de actividades terrenales y no se ha producido. Es una clienta cuyo grado de satisfacción es cero patatero y está de muy mal humor.

El martes pasé dos hermosas horas en el cine, viendo "La vida de los otros", una película que me hizo pensar en la represión, en el miedo, en lo público y en lo privado, en la falta de libertad para gobernar la propia vida. ¿Cómo se puede consentir algo así en este siglo? Lo hemos visto sin mover un dedo y lo seguimos viendo y condenando sin intervenir, todavía quedan tiranos en el mundo y aquí estamos tan informados por los medios, viendo como pasan las interminables horas de los perseguidos. La pura verdad.

Me voy a tomar café, hasta luego.
 
MUJERES

He estado ausente de la vida desde el martes, cuando fuimos a Sigüenza para asistir a la tantas veces anunciada muerte de la tía Nena. Cuando llegamos, la médico ultimaba un examen minucioso del pequeño cuerpo de la enferma, que se dejaba hacer sin decir ni Pamplona, mientras nosotras ayudábamos en lo que se podía. Al terminar, la médico se retiró con su enfermera a elaborar un informe, después de informar a la propia paciente de la extrema gravedad de su estado.
Entonces entró en escena el cura, que confesó a la silente, y digo silente porque seguía sin voz ni voto, y luego nos avisó para que asistiésemos al sacramento de la extremaunción, al que yo por desgracia ya he asistido varias veces. Cuando ungió a la tía Nena, recogió sus útiles y le dijo adios:
-Adios, Eulalia, - dijo. Que te vaya muy bien.
La tía Nena, que se llama Eulalia Eugenia, recibió la despedida lúcida pero en silencio y , cuando los únicos hombres que habían aparecido por allí, o sea el cura y Pedro, se marcharón, ella quedó tranquila en compañía de las mujeres.

En efecto, parece que en las cosas esenciales de la vida, en la llegada y en la partida, las que asistimos, somos mayoritariamente mujeres. Allí estaban las chicas que cuidan a Nena y a mi madre, estaba Toya y estaba yo. La médico y la enfermera. Al día siguiente también estaba mi hija Paloma. Los hombres de la familia vienen por aquí de visita o llaman por teléfono preocupados por la suerte de su tía. Pero tía-tía, lo que se dice tía, cuando se pone a morir , parece que sólo lo es de las chicas. Y no es que me queje, o no mucho por lo menos, porque en el fondo pienso que ser mujer es mejor que ser hombre, que somos seres humanos más completos y capaces de saber lo que es más importante en la vida, como nacer y morir, y lo que es mera eventualidad.

Pasados dos días, la enferma, que había decidido morirse hasta el punto de enfadarse, se ha mejorado sensiblemente y ha tenido que dar su brazo a torcer. Y nosotras hemos llamado al cura para que la amoneste por su afán de morir y el cura vino y le dijo que llevase su cruz y este razonamiento la ha hecho reaccionar. Un cura es mucho mejor que un psiquiatra y un psicólogo juntos, dónde va a parar. Y más barato.
Y yo acabo de volver a la vida real, que nunca es la de Sigüenza.

Por cierto, que uno de estos días de agonía, estaba yo en camisón, planchando frente a la ventana de la cocina y en esto que pasó una paloma y se posó en el tejado de enfrente y entonces algo malo se apoderó de mí, fui a buscar la escopeta, la cargué y ¡pum!, disparé. La paloma se cayó a la calle fulminada, y a mí me invadió una sensación fatal. Soy una gilipoyas, ¿porqué hice eso? La verdad es que nunca pensé que le pudiera dar. O qué sé yo, a lo mejor sí, y quería matarla. Ahora estoy buceando en mi subconsciente con intención de justificarme.... Enfin, que mis amigos cazadores se han reído de mí y de mis instintos criminales, pero yo me he quedado muy triste por lo que hice y pido perdón a la familia de la paloma y a la sociedad en general y prometo que no lo volveré a hacer.

En eso de pedir perdón le llevo ventaja al Otegui, al de Juana y al Pernando y a todos los demás. ¿Qué sintió de Juana cuando vió como morían sus víctimas? Eran personas como él mismo. Dice que se puso muy contento, el muy asesino. ¿Podría yo disparar a De Juana sin que directamente me hubiera atacado? Espero sinceramente que no, aunque sabe Dios que no me hubiese importado que la huelga de hambre hubiese sido de verdad y le hubiera llevado al cementerio. Lo siento Rubalcaba, te lo digo como lo siento, creo que tus motivos humanitarios eran puro teatro para epatar a los genoveses o peperos y dejarlos mal.

Pues, hasta otro rato. Hablamos.



 
EDIMBURGO

A la ida, puntualidad británica en ese vuelo tan económico de Easy.jet. El hotel encantador, bueno, bonito y en el centro, y la ciudad cómoda y preciosa; la compañía muy buena, los desayunos inenarrables, las comidas tirando a malas, menos las dos últimas, y en general un viaje estupendo que nos ha roto la rutina de este trimestre tan áspero y tan largo.

En Edinburg se multiplicaban los narcisos salvajes sobre los campos eternamente verdes y en los jardines se arracimaban los pensamientos y los tulipanes. En cambio el tiempo ha sido cabrón y frío hasta decir basta y en North Berwikch el mar se comportaba como un hincha inglés, a lo bestia. Los moradores del pueblo tomaban té en la trantienda, leían el periódico y conversaban bajito sobre los acontecimientos locales, los bollos eran de primera y a mí me dio mucha envidia por no tener algo similar en Sigüenza.

Cuando hemos vuelto a la vida real, la tía Nena se ha desmejorado mucho, ha ido y ha vuelto del hospital y me dicen que ya no espera mucho de la vida. Vamos a ver si puede superarlo, que ella es una mujer más dura que el Alcoyano.

Otra noticia que me manda una amiga es el cierre anunciado de Fuentetaja. Mi libro Funcionarios se presentó en Fuentetaja con dos buenos amigos como presentadores de lujo: Luis de Grandes y Manolo Horrillo, ambos estuvieron sublimes y nos reímos muchísimo .
La librería Fuentetaja es una de las míticas de varias generaciones. Protesto por su desaparición y por los motivos especulativos que parece existen en el fondo.

Nos hemos traído el viento enfurecido de Edimburgo, pero creo que el la templada España se amansará enseguida, puede incluso que se quede a veranear.

Feliz primavera a todos.

 
DESAFINANDO

Dice mi buen amigo Hommer que este es un espacio cuajado de despropósitos y que no llega a ver claro el hilo conductor. Te lo digo sin acritud, Hommer: a estas alturas de mi vida los despropósitos son una constante en mi pensamiento y, lo que es más raro, parece que también en el de mis comentaristas.
Veo despropósitos por doquier, mira el prócer ZP cómo lo lleva el hombre , y esos despropósitos, públicos y con nuestra pasta, son bastante más graves que los míos y no te digo nada del hilo conductor. Y esto lo escribo aquí solamente para crear polémica y crispar un poco el ambiente del blog, que se me está quedando fuera de la realidad nacional.

En otro orden de cosas y en coherencia con lo dicho, estaba Sigüenza este fin de semana barrida por el viento, con el cielo radiante y la luz deslumbradora de los mejores días. Un día frío en que todos los grajos volaban bajo.
La tía Nena, asada de calor como un boniato, y harta ya de que no abriésemos los balcones para que entrase el fresco, le pidió a nuestro fontanero favorito que le quitase la bata. Y él se la quitó, faltaría más. Esto del calor debe ser cosa para consultar a House, que se había estropeado la caldera de la calefacción y mientras la tía Nena se achicharraba mentalmente.

Entre unas cosas y otras parece que la armonía de la naturaleza y de la vida se está rompiendo y creo que la mayor parte de los humanos andamos desafinando en esta coral global donde cada quien debería saberse sus notas.
Pues mira tú por dónde aquí cada uno va a su bola, cantamos en el coro por libre, ignorando a los demás. Así no hay quien organice la alianza de civilizaciones. Y es que Dios no colabora.

Buen lunes.
 
PRIMAVERA TOTAL

Se me acaba de perder un post larguísimo hablando de la primavera, total, que no mortal. Decía que en mi terraza han crecido unas flores blancas procedentes de unos bulbos alemanes que importé. Ahora las he puesto en un vaso, junto al ordenador. Es emocionante tener cosecha propia, sobre todo considerando la estrechez de mi terraza de Madrid. Si tuviera unos metros más pondría gallinas, para salir, con un mandil arremangado a recoger los huevos en el alda. Pedro se ríe y dice que las gallinas en cautividad hieden. También el hombre cautivo hiede, algunos incluso hieden en libertad, los muy cerdos, que yo he visto mucho cine de campo de concentración.

Este año he visto todo lo que se puede ver sobre la II Guerra mundial, puedo hacer un examen sobre Churchil, el Eje, Hitler y sus problemas psicológicos, los japos crueles y los mártires judíos. He visto ultimamente las dos de Iwo Jima, Pearl Harbur, El libro negro, una serie - Hermanos de Sangre - de diez pelis de una hora que relata la aventura de una compañía americana, con la que he viajado de Normandía a Bertchestgaden - el nido del águila -, pasando por las Ardenas. No se me han ahorrado bombas, vientres reventados ni amputaciones de miembros.
Ayer ví una , El alemán bueno, rodada en pequeño formato, en blanco y negro, claustrofóbica donde las haya, música inacabable de cine mudo/negro, buena pero tópica. Salí del cine con ansia por ver la vida en colores, qué hermosa la calle Fuencarral en cinemascope, iluminada por los escaparates y los neones de las carteleras. Juré sobre las grandes aceras no ver más de alemanes hasta que no peine canas, o sea, hasta que mi sueldo no dé para mechas, el momento es cercano.

Bueno pues vamos a disfrutar de la primavera: la tía Nena ha vuelto a casa, los fines de semana son más paseables, no lo digo por las manifestaciones, sino porque los campos son más verdes y las tardes más azules y más largas. Dios está en el cielo y el puerco espín en su madriguera. Vivamos otra primavera más y metamos tripa.

Buen fin de semana.
 
ECLIPSE DE LUNA

Quizá porque mi símbolo astral es Cáncer me siento muy influenciada por la luna, que anoche lucía llena, y por eso mis nietos y yo preparamos todos los instrumentos que teníamos para ver el eclípse desde mi balcón. Pablo subió el telescopio hasta allí y los tres nos colgamos al cuello unos anteojos para no perdernos nada.
Desde el balcón, frente a la noche y a la iluminada catedral, pudimos ver como la luna crecía en nuestra consideración gracias a las lentes: pasó de ser un pozo de plata en mitad del cielo para cobrar cuerpo y magnitud. Se convirtió en una pelota grande, en una inmensa bola de marfil lanzada al aire, sobre la que se veían los cráteres, el mar de la tranquilidad y otros accidentes lunares ¿o se podrá decir geográficos? La cosa es que esta luz romántica, de rondas y amores, nos pareció anoche un cuerpo celeste auténtico, desde donde podrían estar otros niños con su abuela viendo el eclipse de tierra en su balcón de la luna.

Nuestra sombra iba avanzando sobre el satélite y una pareja de torcaces que tenemos de vecinas salieron de su cama para lanzar unos gritos de desacuerdo por este desmán de la naturaleza. A ver.
Al final la luna se pudo ver en rojo, como una lámpara de globo en un burdel, dicen que por la polución. A mi me gustaría más que las interpretaciones fueran más misteriosas y poéticas, al fin y al cabo este satélite es tan poderoso que mueve el mar y los sentimientos, si el amor es el motor del mundo, la luna es la intermediaria, la que se queda con todo.

La de anoche no era una luna de miel, era luna de sangre, polución o premonición, la luna del eclipse no parecía testigo de nuestro amor, pero a pesar de todo era una cosa hermosísima.

Apagaron la Catedral y Sigüenza vio una luna distinta de la que acostumbra, hasta las torcaces se enteraron, pero la mitad de los humanos parecían entretenidos en otras cosas y en otros negocios. Estamos ya muy lejos del cielo, que le vamos a hacer. Buen domingo.
 
CATÁSTROFES

Un detalle estúpido y todo el equilibrio inestable de nuestra existencia doméstica se desploma. ¿El detalle? Pues la boba de la tía Nena, que se levantó de su butaca y se cayó contra la consola de las fotos, rompiéndose la cabeza del femur, vamos, la que le quedaba sana.
Bueno, pues ese momentito de tontuna, que todos tenemos a diario, ha organizado un pequeño cataclismo en nuestras vidas y esta semana la hemos pasado en trance por la carretera a Guadalajara y a Sigüenza, de mi madre a mi tía, toda la cabeza llena de terceras edades y de problemas domésticos... Gracias a que contamos con Ibis y Valentina y la cosa se está arreglando: la tía Nena lleva un segundo clavo y la pobre sonríe a medias aceptando la regañina de los sobrinos, dispuesta a curarse y a no levantarse ya nunca sin ayuda. Parece que este fin de semana nos la devolverán a casa y la verdad que es una tía incombustible, qué resistencia.

Esto nos ha desbaratado por una semana los proyectos y nos hemos dedicado a esa parte de la vida que pertenece a la esfera de la Seguridad Social, paseos por los largos y oscuros pasillos, conversaciones con la familia de la enferma del otro lado de la cama, olor a caldo de pollo sin sal y a pescado hervido, sondas y goteos. Cuando vemos a alguien allí tumbado, en esas camas articuladas con su dosél de fármacos, sabemos que alguna vez, si Dios no lo remedia, ineludiblemente seremos nosotros los ocupantes. Toquemos madera y que sea más bien tarde.

También en la Seguridad Social, a costa de todos los españoles, está el asesino De Juana , haciendo que hace huelga de hambre y ,según dicen, también haciendo el amor con su novia. ¿Le darán viagra a costa de nuestros impuestos?

Enfin, que con estos líos se nos ha echado encima el mes de marzo, un mes que empieza caliente, no sólo por los proyectos y las catástrofes, también por el clima político y el clima a secas.

Esperemos que la calentura no devenga en fiebre, que la tía Nena se ponga buena y que la viagra le ataque al asesino su negro corazón. Pues eso.