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Desayuno de trabajo
Opinión, cultura, comentarios de política y sobre la vida en general.
Sindicación
 
JUNIO

Me da pena que se termine junio, sí yo fuera el dios del calendario pondría en el año dos junios y quitaría febrero. Junio es un mes precioso cuando no aprieta demasiado el calor. Mes de los albaricoques y las cerezas, de las sedosas rosas y del régimen para adelgazar.
Junio termina siempre con San Pedro y San Pablo, antes era fiesta de guardar y, en mi casa y en mi caso, muy celebrada, porque desde que me casé con un Pedro, éstos empezaron a proliferar en mi vida y ahora tengo varios.

Esta mañana las tertulias políticas han hablado mucho rato de Rato, parece que vuelve, y que Polanco se alegra mucho. Por ello, los que amaban a Rato ahora reprueban esta vuelta y están temblando... ¿tendremos que repartir?. Así que Polanco no tiene más que señalar a uno con el dedo para que todos se le tiren al cuello.
Nunca entenderé a los políticos ni a los periodistas, pero quizá es que yo me complico la vida demasiado. Malos tiempo para los heterodoxos: o estás con Polanco o qué coño haces aquí.

Siendo junio no sé para qué me meto en política. Las mañanas son dulces y resplandecientes, Madrid huele a fiesta y los gays europeos están celebrando aquí sus peculiaridades, sentido y sensibilidad, una tremenda celebración que sólo tiene de malo la tutela institucional, Papá Estado metiendo la cuchara . Ayer vi en la tele a Zerolo y es un poco plasta. Oye, Zerolo, yo que tú me cambiaba el apellido, pero espera a ver qué dice Polanco.

Soy más mala en política que en familia: No tengo más remedio que felicitar a mis Pedros y a Pablo, ellos son lo mejor que tengo.

Felicidades.
 
EL FAUNO Y SU LABERINTO

Un invitado me sugiere que cuelgue otro post, que el anterior es muy bonito pero no le inspira. Me hace gracia porque generalmente yo voy por un camino y los contertulios por otro: nunca me contestan a lo que digo, como no sea cuando me meto en un laberínto de faunos políticos.

Y para fauno en laberínto, Zapatero...¡Uy, que había puesto fatuo!. Bueno pues eso, Zapa de fauno y a veces, muchas, de fatuo, Pepiño de gnomo y a ratos de Malatesta, Rubalcaba de Mortadelo, haciendo fintas y disfrazándose para pasar inadvertido, Bermejinski con sus mallas de tuno dando el cante y Caldera sigue siendo Nerón y con su lira prepara el programa electoral que nos van a endosar para no cumplir. Luego están las niñas de cuota, y saco de la cuota a la Vice que trabaja por todas, así se nos está quedando, en el chasis. Todos en el laberinto.

La oposición, - yo estoy permanentemente instalada en la oposición - resulta en cambio un cortejo fúnebre, demasiado fúnebre y demasado serio. Y el personal no está para mucha lamentación, que ya tiene la correspondiente por lo privado, a ver si nos dan alguna alegría, que se miren en Pepiño y se atrevan con una corbata de esas de toldo de playa, que da mucha risa y mucha gana de vivir cerca del mar.

Los invitados de este blog suelen ser también partidarios de los disfraces, lo que me confunde ¿Qué hace un invitado como tú en un blog como este? Pero tengo que admitir que también me divierte esta confrontación, qué sería de nosotros si todos estuviéramos de acuerdo. Porque, en teoría, es mejor estar de acuerdo con las izquierdas, si bien la experiencia enseña que esta opción política hace siempre - siempre - lo contrario de lo que creen que deben hacer. Y así no hay quien confíe.

Hoy el día es fresco y limpio, los chopos del Ministerio están mecidos por una brisa del norte, los niños de la guardería del Ministerio se iban de excursión, pero antes les han pasado por los despachos para que cuando sean mayores no sean como estos viejos funcionarios que fuman en los aparcamientos o se atornillan al sillón giratorio. Educación para la ciudadanía, se llama.

Los niños dan mucha alegría y el mes de junio está en su mejor momento.

 
LLEGA EL VERANO

Parece que por fin sí, y sólo por llevarme la contraria, llega el verano con sus calores, sus noches estrelladas y mis michelines.
Hoy hace un día completamente azul, hasta Madrid llega una brisa como de playa y parece que el mar está a punto de entrar por la carretera de Valencia, largas olas coronadas de espuma lamiendo las Castellana , como quería aquel candidato Sebastian que no llegó a término.

Pero el mar está muy lejos de Madrid y de Sigüenza, mis dos patrias queridas, el mar está esperando a que lleguen las masas turísticas y se metan a remojo, quitando el sitio a las merluzas y a los lenguados, aterrados los peces y los cangrejos por la invasión de los seres terrestres. Si en el mar tuvieran memoria histórica, se prepararía cada año para esta invasión inicua con medusas, aguasmalas y algas venenosas en la orilla, en alianza organizada para hacer frente a los bañistas con todos sus recursos bélicos.

En Sigüenza el mar nos queda todavía más lejos, tendremos un mar de rastrojos, unos cielos completamente puros, sin calima marinera, y tendremos la piscina municipal, con su cloro y su chiringuito para el tinto de verano, tendremos a los amigos de siempre, las terrazas puestas, las cigarras piñoneras al medio día y los grillos cantantes bajo la luna. No es poco.

A mí me gusta el verano. Me gustaba más el de antes, que era más largo. Un buen verano de botijo y barra de hielo, qué quieren, una ya es muy mayor. Un verano de verbenas y de bicis aparacadas en la Alameda, bajo los olmos, mis lectores saben de mi debilidad por los olmos. Pero , de todas formas, cada año celebro el solsticio de verano como una renovación total. Son vacaciones, viajes con los amigos y charlas en el jardín.

Bienvenido el verano y cuidado con el sol. Y buenos días a todos.

 
SENSACIONES

Me da la sensación de que nunca llegará el verano, y eso que en un par de días estará reconocido oficialmente. El cielo de Madrid es un trapo del polvo, a ratos deja ver un agujero azul y yo tengo la sensación de que, por un desajuste de la naturaleza, el tiempo se ha quedado estancado y vamos agozar este año de una primavera larga, o eterna, toldo de nubes en Madrid y en Sigüenza las cunetas apretadas de amapolas y espigas, de azulinas y brezos, creciendo hasta doblarse, o hasta alcanzar los tejados de las casas de campo.

El otro día regresamos de Sigüenza con una tromba de agua pisándonos los talones. Allí quedaba la Alameda, charolados los árboles, limpios los setos y verdes los montes que años atrás ya estaban agostándose por la sequía. Sigüenza se va poniendo cada vez más rosa, tirando a violeta, las piedras tan porosas se oscurecen de humedad y en los tejados crecen algunos lirios.

Es una sensación como de pausa, de que el universo está esperando a que pase algo que nos volverá a poner en movimiento, que , de repente alguien apretará el botón y comenzará lentamente la vida, rodando hacia su final.

Bueno, disfrutemos de la pausa, todos quietos parados, tengamos nuestro minuto universal de silencio.

Buenas primaveras.



 
VIVIR EN MADRID

A la vuelta, ya en Madrid, la muerte queda lejos y parece que ha sucedido en una vida paralela, muy antigua, y aquí podemos creer que nunca pasó nada y que la tía Nena está sentada en su casa de Sigüenza, contando historias de las que a mí me gustan.

Pero la vida en Madrid es muy ajetreada y el miércoles mi cuñado Paco presentó un libro estupendo que ha escrito por encargo de una universidad americana, titulado Retrato de Camilo José Cela, en el Ateneo de Madrid, que es un lugar increíblemente antiguo. Allí nos fuimos la familia y los amigos a acompañar a Paco en ese momento tan emocionante y había dos personas encargadas de hacer la presentación. Uno es un escritor amigo nuestro que se llama Ramón Hernández y , el segundo, un amigo de Ramón que no sé a ciencia cierta a qué dedica el tiempo libre. Era un hombre de mediana edad, gafas oscuras y tiraba un poco a Risto Mejide, ese de la Operación Triunfo. Aquello nos debió de dar una pista, porque el tal Arturo del Villar, comenzó su alocución poniendo a Paco por las nubes, cosa de justicia, y a continuación, cuando ya nos estábamos adormilando por el calor, la emprendió con Cela y le llamó de todo menos bonito. Paco no reaccionaba, se vé que de la misma sorpresa, y como la sala estaba llena de amigos de Camilo, empezando por la misma esposa del autor, que cogió el portante y se fue, aquello se fue poniendo espeso y mucha gente se levantó protestando y se marchó indignada.

Entonces Paco le quitó el micrófono al Mejide, del que llevaba disfrutando más de cuarenta minutos y pidió disculpas, ante la bronca de unas señoras del foro republicano que estaban allí para reventarle el acontecimiento a nuestro Paquito. Ellas eran unas republicanas tan antiguas como el Ateneo de Madrid pero más feas, y mira que a mí las republicanas siempre me parecen francesas con mucho estilo. Por fin intervino Ramón y a continuación Paco pudo terminar la presentación de su obra hablando tan bien como escribe.

El lío acabó con la pelea de Teodoro, el Alcalde de Peñalver, amigo fiel de Camilo, que agarró a Risto Mejide y a un republicano de los de antes de la guerra de nuestros antepasados, que nos llamó gentuza, represores y cosas así , y les dio unos coscorrones sin cortarse un pelo.

Así que Paco presentó, vendió muchos ejemplares y nos fuimos todos a cenar. Pero todo este follón le dejó abatido y preocupado por los amigos que se fueron y que se sintieron agredidos por el impresentable presentador y que quizá tengan la idea equivocada de que Paco no ha sido leal con Camilo, cosa absolutamente erronea.

Las rubias de bote dieron luz y sonido al acto y Madrid estaba precioso en junio y a media noche.
 
MORIR EN SIGÜENZA

Mi familia suele morir en Sigüenza y, si por casualidad te mueres en otra parte, rapidamente te trasladan al hogar familiar, que cuenta con cuarto de morirse, conocido como el gabinete rosa - y una sala adyacente, que tiene alfombra de nudo morada y sillería de seda color oro viejo, para los velatorios.
Tradicionalmente se ocupaba de los trámites la tía Nena. Ella llamaba al cura, a la funeraria, al cementerio, y ella sabía cuantos huecos había y si al finado le tenían que enterrar en la tumba de los viejos o de los jóvenes. Pero en esta triste ocasión ha sido ella, nuestra querida tía Nena, la que , después de varias intentonas fallidas, ha pasado a mejor vida y allí estábamos todos los deudos, (en Sigüenza se llaman "dolientes") sin saber que hacer, y eso que , presintiendo nuestra inutilidad, ella misma nos había dejado en manos de José Antonio de la Concepción, su fontanero y amigo, que consiguió hasta un fúnebre tañido de campanas, lujo irrenunciable para el entierro, según decía a menudo la tía Nena y lo remataba exclamando:
-¡Es que ahora en Sigüenza no da ni gana de morirse, si ni siquiera van a tocar las campanas!

Así pues, amados contertulios, mi tía se ha muerto y los Bernal nos hemos quedado todos huérfanos, pues esta pequeña pero aguerrida mujer ha sido siempre un referente familiar importantisimo y ha llevado su casa y la familia con guante de seda y mano firme.
Los deudos en pleno hemos estado francamente desorientados durante todo el duelo, y no digo mi madre, que tuvimos que dejarla en casa porque creía que la difunta era ella. No sé qué vamos a hacer de ahora en adelante sin nuestra tía, que se ha llevado al otro mundo la memoria histórica familiar y, eso si, el cariño de todos los que tuvimos la suerte de tratarla en vida.

Este blog también pierde mucho, ya que a menudo me daba tema con las cosas tan bonitas que decía y por eso la quiero recordar también aquí, para que quede su nombre, Eulalia Eugenia Bernal Gimeno, entre los misteriosos repliegues de la red. Adios, tía Nena.
 
POLITICA

Parece que últimamente el interés de los españoles está dando un vuelco: ya no nos importa la esteban, ni la bazán, ni la pantoja. Ni siquiera la maite zaldivar, con la de morbo que aporta.
En los últimos programas del corazón se desplomó el interés de la audiencia por completo y después de varias honras fúnebres, por cierto muy tendenciosas y sonrojantes, jorge javier y jaime cantizano, maría nosequé con sus venas y otro delgadito que sale las noches de los sábados, han acabado con la clase cardio-televidente y todos nos hemos enchufado a los programas políticos de debate, donde es más previsible que la sangre salpique, metafóricamente hablando, por favor.

Ahora ya nadie quiere saber nada de Kiko Rivera, allá se las apañe el chico con sus problemas y sus granos. Lo que todos queremos saber es lo que va a hacer Zapatero con los concejales batasunos. Y el culebrón de De Juana, rechazando la bandeja de judías estofadas en la cárcel de Aranjuez. Y, a propósito de juez, todos nos preguntamos sí el juez va a mandar a Otegi, hombre de paz, a engrosar las filas penitenciarias. Y si Zapa va a rectificar o a va a ser Rajoy el que bese la lona.

Imbuida de esta nueva fiebre televisiva, he visto a ratos el monólogo de Zapatero con Gabilondo. Lo que más me ha gustado es la corbata del presidente, seguro que se la ha comprado Sonsoles en Paris, vaya si le favorecía.
Esto lo digo por decir algo bueno del prócer, porque tengo un montón de amigos del psoe, muy buenos amigos y muy inteligentes, capaces todos de darle sopas con ondas a ese jefe tan ambiguo ( y tan mediocre) que tienen, y sólo por decir algo positivo del hombre que en estos momentos rige nuestros destinos tan equivocadamente.

Quitando la corbata de Hermés, sólo vi un chico balbuceante, que no administra bien los tempos dramáticos y sube el tono cuando hay que bajarlo.
No vale mucho, la verdad. Y puestos a tener un líder de la izquierda verdadera, yo propongo a mi amigo Manolo: es inteligente, interesante y guapo. Le sentaría la corbata mejor que a Zapatero, el poder no le haría perder el sentido común y en los programas de debate quedaría muy por encima. Voto por Manolo.
 
TELÉFONOS

En esta era de las comunicaciones todo el mundo anda con un par de teléfonos en el bolso y hasta las niñas los lucen , negros y flamantes , colgados del cuello. El teléfono móvil es un trasto del que ya no se puede prescindir, toda la vida está dentro de su tarjeta y no hay amigos fuera de su ámbito. Puedes llamar a otro continente, puedes mensajear a las antípodas y creo en mi fuero interno que, sí hubiera alguien habitando ese planeta gemelo recientemente descubierto en una galaxia lejana, también recibiría esos mensajes tontos que enviamos a diario, ok, yo tmbien t kiero mcho, akabo de yegar.

En los programas basura todos los frikis saben hacer ese gesto tan vulgar con el meñique y el pulgar que denota que son escritores de mensajes, de esos que sólo llevan kas y que no tienen haches. El colmo de la elegancia. Y en los semáforos suena un móvil y todas las mujeres se ponen a escuchar el bolso, son gestos nuevos que estamos incorporando a la modernidad.

Hasta las bisabuelas tienen móviles de grandes números, móviles que ellas no distinguen del mando a distancia de la tele o del aire acondicionado... ¡Qué vida más dura llevais ahora!, me dijo un día mi madre, viendome sacar las gafas para leer un mensaje. Y tenía razón.

Los móviles son una cosa útil, nos mantienen ligados a los nuestros y nos facilitan la vida aunque parezca a primera vista que nos la complican y algunas veces da gana de tirarlos por la ventana, cuando ves que te llama tu jefe y no quieres saber para qué. Te pillan siempre y no valen después disculpas.

Y luego que , como todos los inventos humanos, tienen su malvada aplicación, te llaman los teleoperadores a la hora de la siesta, a veces suena en mitad de la noche para asustarte y ya en el colmo, véase la que les dieron en el 11-m los terroristas. Un móvil, una bomba. Todo depende de lo malo que uno sea.

En fin, que los teléfonos móviles son como todo en la vida y a ciencia cierta no sé por qué motivo me meto hoy con los móviles, estando el asunto de ETA candente y el asesino De Juana, que no quiere llevar pulseras ni zarcillos y es pura arrogancia. Aunque se ponga bisutería, o aunque no se la ponga, la cara de criminal no se la quita de encima.
Y éste es malo con independencia del uso que se le dé, que todo lo tiene envenenado.