MUERTOS
Una piensa siempre en sus muertos vivos, sanos, hablando de esto o de aquello, ocupados en sus cosas, riéndose de las bromas y teniendo amigos. Lo que pasa es que generalmente todo lo que dicen los muertos queridos, y todo lo que hacen, es justamente lo que a ti te gustaría que hicieran y dijeran, no lo que propiamente harían en sus vidas reales. Una mitifica a sus muertos y , mientras los recuerda, los va ocupando, usurpando y haciéndolos suyos.
Los de los puestos de flores también los hacen suyos y de sus bolsillos, justamente por estas fechas. Los cementerios, un día al año, que no hace daño, se llenan de deudos y de flores, lucen las tumbas al sol de invierno y parece que ya hemos cumplido con los nuestros poniendo un ramo de flores y dedicándoles un rato .
Varios de mis muertos yacen en el cementerio de Sigüenza, entre cipreses, y, cuando no hay tanta gente y tantas flores, se pueden oír los ruidos del pinar, las cigarras en verano o los cantos otoñales de los pájaros en los días soleados de noviembre. La tierra de nuestro cementerio es roja intensa y cada poco tiempo se oyen las campanas de la catedral. Lo cierto es que no es mal sitio para descansar.
La última en llegar ha sido la tía Nena y todavía no tiene el nombre puesto en la lápida. Estos últimos años no quería subir al cementerio y nos decía: Id vosotras, ya subiré yo cuando no haya más remedio. Y esto lo decía ella, que es reciente y no me lo he inventado.
En fin, hay que poner su nombre, porque ahora yo paseo por allí y conozco a más gente en el cementerio que en la Alameda y, al mismo tiempo, voy acercándome a la muerte de una forma mucho más natural y mucho más humana, al fin y al cabo es una consecuencia de la vida y mil veces prefiero ir al cementerio que al hospital. Debe ser porque soy un poco radical en esos asuntos y me parece más terrible el sufrimiento que la muerte.
Pero no nos pongamos fúnebres a pesar de las fechas, brindemos por el tiempo de la vida y de todo lo que nos queda por hacer, lo nuestro y lo que dejaron pendiente ellos, tener más hijos, plantar más árboles o escribir más libros. O enseñar centenares de cuadros del gran Francisco Santacruz, en la tumba vecina, quien, trás cincuenta años de silencio, regresa de la mano de Lorenzo, de Alicia y de Toya, a reivindicar su nombre y su arte, a enseñar a los vivos la obra de su vida. Será el día nueve en Sigüenza.
Este post me ha salido solemne y eso que no he pronunciado la palabra paZ, ahora que Zapatero la pronuncia con D o con B: La paD. o la paB sea con vosotros.
Feliz puente de los muertos.
No me parece mal
LA HORA Y EL JALOGÜIN
El sábado cambiamos la hora y en telecinco lo dieron desde Sigüenza, con las campanadas del recién restaurado reloj de la Catedral, por cortesía del amigo Lorenzo Díaz, prestigioso periodista, que va a ser vecino nuestro en la ciudad mitrada.
Ver el pueblo de uno por la tele da gana de mirar mucho, por si sale una misma por la calle, y esto es un fenómeno curioso, ya que una misma se puede mirar cada día en el espejo del baño y hasta sacarse la lengua, pero hace más ilusión verse por tele como si fuera una artista de la telebasura. Qué vida tan rara. Sigüenza estaba vestida de luces, con el traje más luminoso que tenía en su armario de otoño. Quedó todo muy bonito, aunque a mí este cambio me parece bastante inútil, pero ellos sabrán, que yo no hago las cuentas de la luz. En mi factura lo noto más bien nada, pero confieso que ignoro todo sobre macroeconomía.
En cuanto al jalogüin, francamente me parece una cosa de fuera a la que nunca me acostumbraré. Lo nuestro era el día de los muertos, los cementerios llenos de flores y ese tufo funerario que estremecía. Lo nuestro era Don Juan Tenorio, que por cierto, no era más tonto y más machista por falta de entrenamiento...¡mira que ligarse a una monja! eso es como tirar a un pato parao, una falta de deportividad. Querría yo verlo con una treintañera de las de ahora.
La ministra Maleni, sin embargo parece que festeja el jalogüin y va pidiendo por las casas de Barcelona Susto o Caramelo. Hasta ahora todo son sustos, o socavones, y sólo sueña que venga ZP en el AVE a rescatarla y a darle dulces:
-¡Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-,
en caballo con alas hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor!
El hada madrina podría ser Pepiño, el caballo con alas una metáfora del Ave, el caballero, ZP, of course, y la Muerte se la dejamos a Carod Rovira.
La política se ha mezclado ultimamente con los programas rosas y esta semana hemos visto al Felipe de nuestra vida de jóven, de estadista, de líder... y le hemos echado mucho de menos. Se le fue la mano al final, pero con Adolfo y con Felipe éramos mucho más felices y podíamos votar a los unos o a los otros, según,ahora un gobierno más social, ahora un gobierno que nos administre las pelas... Hoy la seguridad jurídica es Zero Zapatero y no os digo más, que da gana de coger el Ave, sí lo hubiera o hubiese, y largarse a Francia o a Inglaterra, donde parecen estar más sólidamente instalados en la legalidad. Snif.
Es lunes y hace un espléndido día.
EL AFILADOR DE SIGÜENZA
El Afilador es un periódico de Sigüenza que Pedro y yo recibimos desde casi sus principios, hace unos cuatro años, cuando todavía no tenía subvenciones oficiales y solamente trataba de Sigüenza.
Yo creo que entonces era mejor y más libre, porque ahora informa también de los pueblos de la región, es un poco oficialista y , por ello, algo más aburrido, pero me gusta recibirlo y leer artículos escritos por gente que conozco.
De Sigüenza en este blog queda poco por decir, aunque hoy diré que, además de ser un pueblo precioso, Sigüenza tiene fama por sus cielos, de un azul purísimo por la mañana, inolvidables en el atardecer del verano y absolutamente deslumbrantes por las noches.
Hoy leo en El Afilador un artículo de última página escrito por Javier Bussons , un artículo estupendo, entretenido, bien escrito y muy didáctico, hablando del cielo de Sigüenza. Ya era hora de que alguien con autoridad y conocimientos se ocupase de nuestro magnífico e incomparable cielo seguntino. Desscribe de los cólicos otoñales, las tormentas, los rayos y los truenos. Completa está información con un recuadro titulado Butaca de Entrecielo donde nos pone al tanto de los momentos estelares que podemos disfrutar en la gran pantalla celeste, desde la luna de labradores de septiembre, hasta la gran luna de cazadores que podremos contemplar el 26 de octubre.
Este Javier Bussons escribe fenomenal. Que no deje de hacerlo, que él solo puede hacer de El Afilador un periódico esperado con ilusión, y de Sigüenza el mejor palco de España para disfrutar de las largas noches estrelladas. Busquen El Afilador y ya me dirán si es cierto o no.
En otro orden de cosas más de oficina, hay noticias frescas: se nos despide el jefe y vuelve el Gran Xan José en todo su poderío que sea para bien. Y como las sorpresas nunca van solas, Princesita se ha ido a Alcampo a hacer una compra para que le regalen un trolley para viajes de trabajo. Perece que todo lo que tiene en casa son cosas de Louis Vuitton y la chica quiere viajar sencilla en compañía de tantos funcionarios. Y es que nuestra Princesita tiene mucha clase.
Me regaña Bareto porque escribo poco aquí, pero es que me siento muy sola, sin el pingüino y los otros animales de su burocrática colección. Pues buenas tardes.
AGONIZACIÓN
Ha venido a trabajar nuestro amigo Bareto, que lleva unos meses retirado de la circulación por culpa de unas disfunciones corpóreas o corporales. Maguinda y yo vamos contentas a saludarle y a preguntarle cómo está, Bareto ha perdido algunos kilos, pero nada de su sentido del humor :
- Pues ya veis - nos dice - aquí, en el agonice.
Yo creo que no es sólo Bareto el que se encuentra en "el agonice", esta oficina entera parece inmersa en ese mismo proceso de agonización, o quizá sea yo misma la que estoy en el doloroso trance, porque últimamente me noto dispersa y desmotivada, vamos que me da igual ocho que ochenta, ni gana tengo de ir al cine o de compras y , ya que me confieso, si algo me interesa es perder el kilo y medio que me sobra y que no se ponga a llover y, francamente, eso es poca cosa.
Y es que los seres humanos - y los otros - , pasados los primeros años de costrucción del cuerpo y del alma, nada más coronar la adolescencia, nos adentramos en un largo y doloroso periodo de decostrucción, o sea, que nos estropeamos enseguida.
Y no sólo los seres vivos, también los proyectos sufren esta tremenda transformación, nacen, bracean, triunfan (o no) y rapidamente cruzan la delgada línea roja y derechitos a la agonización. Y si no que se lo pregunten a Zapatero, que por culpa de sus proyectos truncados, ya tiene hasta ojeras en los dardos azules de su mirada y algo de colitis ¿qué le pasa a Zapatero? - preguntaran ustedes lógicamente preocupados. Y yo contesto como Bareto : pues que está en pleno agonice.
Así las cosas creo yo que la mayor parte de la vida la pasamos en agonización continua, doloroso el cuerpo y pochada el alma por la oxidación de los radicales libres. Y no valen cremas antiarrugas u otras zarandajas.
Sólo las grandes emociones pueden sacarnos de este estado preletárgico: el encendido amor, la violenta pasión, el euromillón,
la jefatura del estado, el premio planeta.
En fin , cosas todas ellas muy lejos del alcance de la gente corriente como yo y otros. Que le vamos a hacer, no lo podemos negar: aquí estamos todos en el agonice.
Buenos días y bienvenido a casa querido Bareto.
DIA DE LA HISPANIDA Y DE MAGUINDA
Me dicen algunos de mis tertulianos que he perdido fuelle y ya me meto poco con ZP. Es cierto,. Podía decir como disculpa que vino un embozado y me aconsejó a abandonar el camino de la crítica constructiva a no ser que quisiera acabar en un vertedero comida por las ratas, pero no sería verdad, nadie ha coartado mi libertad en este sentido, pero lo poco gusta y lo mucho cansa y yo ya me he cansado de ZP, de la vice y de la ministra de fomento, que hay que ver que culo se le ha puesto con esto del sillón.
Hasta a Solbes, que era uno de mis favoritos, le veo ahora un bigotillo cantinflero y, para que veais mi grado de hartazgo político, en otro orden de cosas, debo decir que estoy de Soraya hasta la peluca e incluso prefiero ver Bety la Fea que a Rajoy con nuestra bandera, y a todos estos últimos les deseo suerte, pero que no salgan mucho.
El único que todavía me produce calambres, que no orgasmos, es el inefable Pepiño, que debería estar estudiando la primaria, y me pregunto como consigue mantenerse a flote en el partido, eso dice mucho del partido y de él. Pero es chulo y raro ¿a que sí?
Pues con esto y un bizcocho me despido de la política por el momento, sobre todo porque quiero felicitar anticipadamente a Maguinda que cumple años el día trece . Maguinda está ausente, de vacaciones cortas por sudamérica, muy adecuadas por este día de la Hispanidad, enseñando a esos pobres besuguillos lo que es bueno, o sea, ella.
He hablado mucho en este blog de Maguinda y he señalado sus muchas virtudes , ahora diré que cuando Maguinda se larga, que son muchas veces, porque su trabajo es representarnos muy bien lejos de la madre patria, esta oficina se queda aburridísima. Ella aporta siempre un plus de aventura a la densa vida burocrática. Besos Maga, muchas felicidades y que los de allá te festejen como te mereces.
A la vuelta te haremos un homenaje, creo que me fumaré un puro como si estuviera en un bodorrio y a ver si nos reímos un rato, que lo necesitamos mucho. Maguinda, felicidades y que cumplas muchos más, bueno, los que tú quieras.
Hasta la vista.
INTERNET
Una avería en el ordenador madre de mi casa nos deja sin internet y, lo que son las cosas, nos quedamos todos un poco huérfanos y desorientados, mirando las pantallas sin saber qué hacer. Lo malo de esta época es que el cuerpo humano ha delegado muchas funciones en la tecnología y ahora te quedas sin luz por un apagón en la calle y se te funden los plomos de la cabeza, vaya por Dios.
En cada habitación de nuestras casas hay un par de ojos por donde mirar la vida, uno la televisión, que sirve para que te digan lo que tienes que pensar, y otro el ordenador, sin cuyas indicaciones no podemos ni freir un huevo, ni sacar dinero del banco o entradas del cine. El google es nuestra memoria y nuestra sabiduría y todo lo que ocurre fuera de nuestros intestinos nos llega por internet antes que por nuestros propios ojos. Ya no nos sirven los sentidos engañosos con los que nos dotó la naturaleza, ni el criterio o la intuición propios de nuestra condición humana. Ahora lo que no está en la red, no existe, aunque lo estemos viendo con los ojos de la cara, estamos arreglados.
Como hace tiempo que no escribo aquí por culpa de internet y de la vida en general, debo decir que en fin de semana ha sido en Sigüenza de una luminosidad increíble, estaba precioso mi pueblo, con niebla al amanecer y luego un sol de octubre estupendo. Comimos en casa con Toya y los primos jordanos, las primeras setas del año, confitadas en aceite de oliva durante toda la mañana, estaban estupendas. El libro de los pintores está en el horno de Toya y tenemos fecha para la presentación. Alicia y Lorenzo van a todo meter con la exposición que será en el mismo acto y , cuando esto se acabe, tendremos que buscar otra cosa que nos interese de esta forma tan ajena a los problemas de la vida misma .
También tengo que decir que ayer mi matrimonio cumplió treintayocho años, leches maricarmen, para que veais como somos de persistentes y pertinaces Pedro y yo. Él es un buen marido si no fuera por todo lo que amontona por doquier y lo deprisa que conduce por la vida. Pero no se puede tener todo y le felicité por haberme conseguido con lo buena que soy .
OCTUBRE DE TRANSICIÓN
Creo y espero que este mes resulte de transición , de lo malo a lo mejor, y que los espinosos asuntos que ahora me preocupan se irán solucionando, pero entre tanto hay días que , sí, lo reconozco, me pongo dramática y reivindicativa: en fin, que me pongo tostona, vaya pesadez.
Para aligerar el tono espeso de mis intervenciones me propongo relatar sólo lo más agradable y que lo malo que se lo lleve el olvido:
Estuve el otro día en una exposición rara de una pintora o artesana portuguesa rara y tuve ocasión de ver a las fuerzas vivas de Sigüenza y departir con ellas y con unas cervezas un rato. La verdad es que los humanos nos restrigimos mucho y acabamos mirándonos el ombligo y sin conocer a nadie que no viva a nuestro lado. De vez en cuando conviene echar una mirada a nuestro alrededor y contemplar al menos la enorme variedad de gente: hay gente pa tóo, que dirían los chamberileros de adopción como yo.
Además parece que ya está más o menos decidida y fechada la exposición y la presentación del libro de pintores de Sigüenza, donde Toya, Alicia y Lorenzo tienen un papel estelar, y hablamos de eso casi hasta la extenuación, quizá porque es lo más agradable que se ve en el horizonte .
Comimos el sábado en nuestra casa, un improvisado menú de ensalada , jamón y un foie micuit regalo de los Galos, con Toya, Concha y Santiago, y luego hicimos una sobremesa larga y tranquila. Lo cierto es que estos fines de semana vuelven a su ser después del verano, en Sigüenza el mes de octubre es maravilloso, lleno de colores y matices. Seguro que habrá setas, seguro que habrá mañanas resplandecientes y como anticipo el viernes pasado disfrutamos por la noche de una increible luna , un poco pasada de fecha, pero impresionante. Y además han arreglado el reloj de la catedral y ahora da las horas y los cuartos, me encanta.
O sea que todo va bien por lo menos en la madre naturaleza, que está madura pero arrebatadora, y lo digo porque asustados por mi tono funerario , algunos amigos me mandan mensajes por email, dándome ánimos. Pues gracias a todos, son épocas que todos los humanos padecemos antes de la ivernación.
Mientras tanto un poco de alienación y mucho trabajo de este feo que me tiene harta. Y, a propósito de trabajo, digo yo ¿por qué no me dan a mí una baja laboral como a los demás? Con mi tamaño yo debería tener una baja de oficio, en propiedad. Y sabe Dios que la necesito: por favor, un poco de libertad señor doctor del ambulatorio.
Au revoir, que hoy he escrito mucho, buen lunes.





