COCHINA POLÍTICA
No hace mucho tiempo, los demócratas éramos unos paisanos que convivíamos en la paz de Dios, unos más contentos que otros y otros más ricos que unos, dependiendo de la alternancia del poder. Unos años tocaba mandar y trincar y otros años criticar y joderse vivos.
Y las cosas estaban bien así y no es que esto fuese el paraíso, pero ya se sabía. Luego hubo unos líos de dinero por un lado y de guerras por otro y todo acabó en el estruendo, con un atentado bestial que nos dejó en mitad de la nada.
Desde entonces los españolitos, en vez de meditar en silencio y preguntarnos qué nos ha pasado y cómo podemos salir de esto, nos hemos puesto a gritar y a regañar, a volver al pasado y a recordar la dictadura y la guerra de los abuelitos y , uff, aquí no hay quien pare.
La política, estos días de preelecciones, cubre todos los pensamientos de una suave y brillante capa de mierda. Nadie es ajeno a este baño de olor, las televisiones de uno u otro signo, las emisoras de radio, las tertulias, las aulas universitarias, y hasta las cenas de amigos, que ahora somos todos o radicales o fascistas, y andamos a la greña, sin atender a razones, todo el día insultándonos, mintiendo con un cinismo sobrecogedor e inventando excusas para machacarnos mutuamente.
Unos llaman patulea de imbéciles a los otros y éstos otros califican de untaos a los unos. Todos se acusan de embusteros, de bobos solemnes, de agresores, de ladrones, de cínicos . Todos ofrecen monedas de última hora por el voto del ciudadano y lo peor es que la moneda nos la arrebatan previamente. Esta no es una conducta de caballeros ni de hombres de Estado. Los políticos se están convirtiendo en lo peor, en lo más bajo de la masa social, y la política es un bebedero de patos, una charca inmunda por donde la gente de bien no debería pasar.
Supongo que esta situación nos va a pasar factura a todos, ya nos la está pasando, vamos en la dirección inversa a la que deberíamos, encabezados por unos políticos que no se merecen la jefatura.
Faltan diez días, pero estoy más que harta, eso me pasa por escuchar las tertulias, por ver los debates, por salir a la calle . Que no gane nadie, que se peguen entre ellos como las lentejas y que se exilien y nos dejen vivir en una larga jornada de reflexión de un par de años por lo menos.
Quiero que se firme la paz, pero me temo que en esta cochina política, la paz es una utopía, malditos sean.
Pues buenos días.
NOSTALGIA EN FEBRERO
Día más que lluvioso, día típico de febrero tristón, aquí frente por frente a las ventanas de los Nuevos Ministerios, que ya son más antiguos que la Tana, mujer de la que todo ignoro salvo que era muy vetusta.
De vez en cuando sale un día de estos, cada vez menos y , por inesperado, me recuerda los días lluviosos de mi infancia, charqueando en katiuskas por el callejón de los guardias, con mi sombrero de fieltro y mi cartera más grande que yo.
También el Ministerio me recuerda tiempos de "pompom rutas imperiales", que era lo que se cantaba entonces, canción de moda de los años cincuenta. Y en las cocinas reinaba Doña Concha Piquer y don Antonio Molina. Eran tiempos cutres, pero era el tiempo de la infancia y eso lo resuelve todo: tiempo de azucar y de brasero.
Ahora la cosa ya está cambiada. Hay gente, como yo misma, que no reconoce su propia vida. Sin que se hayan producido cambios espectaculares, poco a poco, la vida nos ha ido llevando hasta sitios que no son los nuestros, que nos son ajenos hasta un punto de no reconocer ni el entorno ni siquiera el propio cuerpo.
Me dice un compañero que hay un movimiento sexual gratuito en El Retiro, sexo en vivo y sexo a ciegas. Bueno, yo no le llamaría movimiento, que ya hubo algo que se llamaba así , aunque no era para sexo sino para todo lo contrario.
Supongo que lo de sexo en vivo es una manera de señalar, que con muertos se llama necrofilia y es una de las muchas perversiones inventadas por los fabricantes. En cuanto al sexo a ciegas, tiene la ventaja de que da oportunidad a algunos/as que solo la tendrían pagando mucho dinero, cosa que dejaría fuera del movimiento sexual del Retiro (parque, eh) a los funcionarios de medio pelo, pero por otra parte, y lógicamente, estará muy concurrido por individuos a los que no tocarías ni con un bate de beisbol, ni con un bastón de ciego en el apartado de a ciegas.
Bueno pues en esto hemos cambiado bastante. Antes estaba muy mal visto. Luego estuvo... ¿cachondo?, sí, y muy interesante. Ahora creo que se va a hacer obligatorio y el que no pase por ahí va a ser un poco sospechoso. El sexo a ciegas es políticamente correcto.
O sea, que una va a tener que hacer la revolución para tener derecho a que no te den en El Retiro, que en el retiro (jubilación) nos darán de todos modos.
Tenía razón mi madre: Que vida tan rara. Y el post este también tiene lo suyo.
NUBES MADREPERLA
Nubes de lluvia me impiden ver las nubes madreperla, que me hacía ilusión y había preparado mi butaca en el ventanal orientado contra el sol de poniente, que tantas tardes disfruto. Ayer sólo se divisaba en el horizonte un tenue resplandor bajo las nubes que traen la lluvia a Madrid, tan deseada y tan inoportuna.
Densas nubes también sobre los servios, y amenazadoras sobre los albanokosovares. Dicen los especialistas que este diminuto país puede ser fácilmente dirigido por las mafias, las mafias del Este ya nos están dirigiendo hasta a nosotros, no me extrañaría nada. Estas nubes pueden ensombrecer toda Europa, parece que el peligro en este siglo tan recién nacido y ya tan resabiado, es consustancial con la vida y con la política. Por si teníamos poco con el Oriente, parió la abuela en Kosovo, que está ahí mismo.
En Cuba los vientos son de alegría. Fidel se retira del mando y de las responsabilidades, ya era hora, puede que de ahora en adelante los cubanos vayan hacia la libertad. El cubano es un pueblo preparado intelectualmente, ojalá que sepan utilizar el momento.
Aquí también cuecen habas políticas, todavía no han empezado y ya estamos los ciudadanos más que hartos de debates, de mentiras, de violencia, de crispación y de todo eso que los políticos utilizan para denostar al contrario, aburrir al contribuyente y hacerse con el poder y la pasta gansa. Da igual. Vi a ZP en Guadalajara y al tío le salió el barrio bajo esas cejas, o zejas, sí que dramatizó el jodío. Rajoy en cambio ha cambiado el cabreo por la contención, ambos luchando por enseñar una cara distinta.
La cosa es que se han cambiado las tornas estos días y , cada cual con su performance, nos dan una de cal y otra de arena y el electorado sólo quiere que se acabe este trajín y ver las nubes madreperla desde la ventana del cuarto de estar. Y en la televisión que la violencia la pongan los Soprano y no los candidatos españoles con Campos Vidal de árbitro, por cierto, algo inclinado al contendiente en el poder.
En fin, que vamos a pasar la cosa como sea, que ganen los mejores y que los malos, ya que no hay limbo, se vayan al infierno de la oposición. Habrá más oportunidades de elegir, pero me temo que las madreperla ya las hemos visto ¡ Cómo no nos vayamos a Suecia!
Buenos días.
Etiquetas: madreperla nubes
ZEJAS SE VA DE LA MUI
Vi la entrevista de Gabilondo con el Presidente Zejas, como ahora gusta de llamarse. Yo creía que Cejas era Gallardón, pero los artistas, que para eso cobran, le han puesto el nombre a Zapatero y no se hable más.
Vi la entrevista a ratos, no porque no me interesase, que sí, sino porque Zejas habla como Ruiz Mateos , y resulta algo premioso. Por ejemplo, si Zejas quiere decir "Compañeros" no dice compañeros y ya está, dice: Compañeros, camaradas, colegas, condiscípulos, cofrades, socios... Y si pide solidaridad o solidaridaZ, pedira: participación, compañerismo, adhesión, ayuda respaldo favor etc, o etZ.
Así las cosas una se puede perder la mitad o las dos terceras partes del mitin y dormirse la siesta del carnero. Si añadimos que todo lo dicho por ambos, y con tantas palabras, conducen a un lugar donde no hay nada, pues se te pone un cuerpo que acabas arrojando la cena al WC, excusado, servicio de bajos, retrete, taza excremental etZ.
Y si, para más inri , Gabilondo rezuma miel de la Alcarria y acaricia con la mirada al cervatillo como si fuera un padre orgulloso de su hijo, tan guapo , tan listo y tan presidente y que, encima, se sabe tantos sinónimos, pues apaga y vámonos.
Las cosas se desarrollaban dentro de lo previsto con algo de aburrimiento: los buenos eran muy buenos y los malos eran muy malos; el país, llamado España, no se rompía, estaba potente en economía y todos los inmigrantes gozaban de trabajo, vivienda, sanidad y educación bilingüe y exquisita. Las mujeres estaban dejando de ser mataditas y Bermejo sólo había mejorado las cañerías del piso de la Trujillo, que había metido un tampax atravesado. Yo abría un ojo cuando se acabó: la sonrisa larga de Cejas, brillo en el pelo, el gesto amoroso de Gabilondo y se pusieron de pie. Ahí debía poner fin, porque se dieron la mano, bien, Gabilondo tiró de los pantalones, mal, que se le subían por la electricidad estática, mierda de pantalones. Y entonces Gabilondo pregunto cariñosamente por las encuestas y Zejas, llevado de la euforia que le posee desde el día de su proclamación, se fue de la mui y declaró a micrófono indiscretamente abierto que les convenía "tensionar" y que este fin de semana iba a "dramatizar".
¡OsssTrasss!, - dije yo y otros varios miles de detractores saliendo en masa del sopor - Caramba con Zejas. He mirado "tensionar": no existe, como muchas de las palabras de dice nuestro prócer. Tensar queda definida como: tiranteZ, rigideZ, nerviosismo, estrés, angustia, incertidumbre.
Que no se engañe nadie, esto es lo que Zejas quiere que pase entre los que no piensan como él. Y con esa cara de ciervo. ¿Serán Pepiño o Bermejinski, que es un poco malo, quienes le han dicho, venga Zejas, a tensionar y a dramatizar, que estamos tardando?.
Después de este resbalón, el pájaro de Zejas ha explicado que quería decir incentivar al elector y cosas así, y Gabilondo acusó al equipo de sonido, que estará castigado o habrá engrosado las maquilladas cifras del paro.
Pero ahí quedó eso, para la posteridad, como el "porquenotecallas", Dios, qué torpeza,. ¿Torpeza? ineptitud, impericia, ignorancia, imcompetencia, desacierto, error, equivocación, yerro, arrogancia, idiotez, pifia, desaguisado, remango, rudeza, tontería e incluso vergüenza.
Buen fin de semana.
CAMBIO DE VIDA
Por primera vez desde hace muchos meses, este fin de semana no he ido a Sigüenza. Allí creo que ya no hay mucho que me obligue a volver. En unos meses, la vida que yo hacía los fines de semana ha cambiado tanto que ahora paso el rato tirada en el sofá, un sofá que ya no parece mío, en una casa que apenas reconozco. Sólo la enorme catedral que se asoma por el balcón, recortada en un cielo tercamente azul, me suena a cosa propia. Del resto de las cosas que me rodean pienso que puedo prescindir tranquilamente.
Si yo fuera libre y , claro, rica, ahora, sería el momento de hacer un largo viaje , quizá de establecerme en otro país, de tomar distancia de mis amigos y de mis cosas, y de plantearme el tiempo que me queda con más seriedad y con menos verdades a medias o menos mentiras piadosas.
Ya sé, ya sé que esta sopa de pollo anímica en la que naufragan mis neuronas es solo un estado depresivo puntual y propio de febrero, que mañana pensaré otra cosa y que el viernes que viene volveré a Sigüenza tan chula y encontraré algo que hacer para llenar el vacío que me ha dejado el jardín de San Roque, enfrentado a su solitaria decrepitud, huérfano del cloqueo de las chicas de oro, del acento cantarín de las cubanas, que cada semana hacían una verberna con una cuerda de tangas de colores a modo de farolillos, y hasta de los peces rojos que habitaban el pilón. Sólo alguna campana rompe su silencio por las tardes. Pero la vida pasa muy deprisa y no es cosa de perderla en lamentaciones y recuerdos.
Vamos, que me vendría fenomenal cambiar de vida, irme a algún sitio lejano donde no hubiera tantas cosas dadas por sabidas de antemano, es solamente un deseo antiguo, cíclico y anual, un imperioso deseo de huir que todos sentimos en algún momento y que yo suelo tener en diciembre, en enero, en febrero y así sucesivamente.
El año pasado me instalé virtualmente en la Peltraneja y me puse a investigar el crimen del niño Parragás. En un par de semanas pude volver sin secuelas. Este año me da pereza dedicarme a otra cosa que no sea lamerme mis propias heridas, ha sido un año muy duro, así que estaré por aquí y escucharé al que se quiera asomar, con el ruego de que todo lo que se escriba sea de mucha risa y de mucha esperanza, que no tiene una el alma para tostones y discursos.
Pues, vaya, - dirán ustedes - esta señora Fajas está echadita a perder.
Y tendrían toda la razón.
SIEMPRE EN FEBRERO
No sé por qué motivo siempre en febrero me invade una desgana superior a la congénita, esa que me posee desde la cuna. Será la cuesta de enero o la resaca de las navidades, pero lo cierto es que no tengo gana de ná, na más que de morirme, que decía aquella imitadora de asistentas antiguas y digo antiguas porque ahora las asistentas son señoras de mucha pasta y mucha vida social.
Lo que me pasa en Febrero es que querría desaparecer: él o yo sobramos. Y además creo que me bajan las defensas y siempre en febrero me da la gripe o algo, me duelen los huesos y me tuerzo un pie, enfin, que febrero es el último mes del calendario este que tengo yo proscrito para cuando sea Diosa del Olimpo y pueda disponer del tiempo y del espacio. Entonces quitaré de noviembre a marzo, , quitaré los domingos por la tarde y los lunes por la mañana, quitaré los carnavales, quitaré el carrusel deportivo,quitaré la gala de los Goya y las matrimoniadas. Antes habré quitado la vejez , la violencia de cualquier clase y los ruidos desagradables. Y la basura, las cucarachas y las ratas, todas desaparaecidas. Y el congrio ese, que parece una raqueta de tenis, y no me gusta.
Siempre en febrero pienso en pintar mi casa, pero no tengo energía. Y en arreglar los armarios y en escribir una novela densa. Y siempre en febrero me acochino y ni pinto, ni arreglo ni escribo. Ni siquiera consigo adelgazar los tres kilos que engordé en diciembre.
Pero pensándolo bien, en febrero nacieron dos de las personas que más quiero: Pablo, el día 6 y Marta, el día 11, y esto basta para que condene la desgana y salte de alegría. Y por si fuera poco, febrero tiene unos días muy azules que molan, las tardes empiezan a ser más largas y no nos podemos olvidar de los narcisos, así que voy a reconsiderar la cuestión y, en cuanto acabe el carnaval y salgan los narcisos, quitaré de mi alma la desgana asomaré la gaita por la puerta de mi madriguera, estiraré las piernas y , a lo mejor, pinto el pasillo. Como os lo cuento.
Bueno pues viva febrero y muchas felicidades a Pablo, a Marta, a Pedro y a Paco.





