POETAS
Me gusta la poesía. Me parece tan difícil escribirla que admiro a los poetas y los reverencio como seres superiores. Componer un buen poema es como pintar un cuadro impresionante, de esos que te dejan sin aliento, o como crear una sinfonía. Con la prosa te puedes defender, pero la poesía es una abstración del lenguaje para la que confieso mi inutilidad.
Los poetas son gente corriente en general, pero creo que existe un pliegue en su sesera que produce esa música magnífica de las palabras, sobre todo de las palabras amorosas.
Nuestra generación ha crecido, - aunque no mucho, que no hay que olvidar que fuimos niños de la posguerra - con poesía. Nuestros padres nos arrullaban con Margarita está linda la mar, y la adolescencia llegaba con la princesa está triste. Luego nos enamoramos con las 20 poemas de amor de Neruda y con su canción desesperada rompimos con el primer novio. Fuimos rebeldes con Miguel Hernandez y el prohibido León Felipe, con Cernuda y Guillén, con Gil de Biedma conocimos el dolor y la oscuridad de otras clases de amor... Nuestra vida ha transcurrido por caminos de poesía.
Los poetas tienen fama de ser un poco lascivos por llamar a las cosas con nombres que no existían hasta que ellos los susurraron en el oído de una mujer. Nada más sensual que este bautismo falso, en el que los pechos son suaves colinas y todo lo demás asuntos umbríos y morenos por donde pasa el río... Las mujeres caemos en esas trampas, seducidas y encantadas:
"Este nudo de carne, tan amigo,
donde tiembla sin límite tu risa,
atiende de manera muy sumisa
por este nombre - artístico - de ombligo.
Esta rosa apretada que yo digo,
se orea al mediodía con la brisa
que asciende desde el sur de tu camisa,
ondulando tu vientre como el trigo.
¡Tensa comba de piel estremecida
donde aplico mi oído y allí espero
escuchar los secretos de tu vida!
Tu vientre es un enigma verdadero
donde late tu edad y el gozo anida
y se oye murmurar a un pueblo entero."
Es un soneto de Paco Marquina. Con estas armas no me extraña que le den premios y que ligue. Enhorabuena, Paquito.
EL INVIERNO
En un par de días entramos en el solsticio de invierno y ya estamos coronados de nieve. Perece que el invierno viene frío meteorológicamente hablando, pero los analistas políticos y los tertulianos de los medios opinan que viene muy muy caliente.
_ No será por el empuje y la fuerza de Zapatero _ digo yo para fastidiar, ya se sabe que soy cordelera.
Efectivamente, veo al Jefe muy menguadillo, con cara de empezar a disculparse. Y eso que Rubalcaba se ha puesto los machos y ha mandado como un hombre a sus huestes, dentro y fuera de las fronteras, con lo que hemos obtenido una estupenda cosecha de terroristas apandadores atrapados. Pero en cambio ZP está blandito: con una mano agarra y con otra suelta; no se decide a resolver el asunto de ANV. Y la gente va y dice que por sí las moscas... o sea que el tío sigue erre que erre con el fallido "proceso de pad, o de pab, o de paZ". Algunos nunca rectifican, y él es de esta clase de sabuesos.
Pero en el fondo sabe que está en una situación muy peligrosa, que le está empezando a fallar el suelo bajo los pies y , lo que es peor, los mejores de su gobierno están algo cansados de su duda existencial: De la Vega, Solbes, Rubalcaba. Y a ver qué hace ZP con las Bibianas, las Pajines, los Sebastianes y el promotor Pepiño. Bastante tiene ya el hombre como para quedarse con las niñas de Jardilín. con el espabilado tecnológico y con el soñador gallego. Qué cruz para el gran hombre.
Pero la vida discurre por otros cauces menos políticos, digan lo que digan los tertulianos. La vida está hecha de pequeñas cosas maravillosas, la familia, los amigos, las tardes de cine, las citas para comer, las llamadas de teléfono inesperadas, el amor, la salud, la paga extraordinaria, las grandes nevadas, la luna llena, las rebajas, las despedidas y los encuentros. Los sueños compartidos, los viajes, los libros y los conciertos, los nuevos niños, las nuevas abuelas.... Y todo lo demás, la parte dura de la vida, es mejor no mencionarla, no sea que vayamos a convocar a los malos espíritus.
Desde este post, además de rumiar, y aliviar, mi más que consolidada desconfianza en quien nos gobierna, quiero felicitar a mis amigos, a los que tengo de siempre y a los que he conocido a través de esta página veleidosa, que a veces desaparace por culpa de los patrocinadores. Nada es seguro en esta vida.
Felicidades a Maguinda y a Princesita, a Pepa y a Flor. A Victor, a Manolo (mi candidato, of course). A Isabel, Amparo y Piluchi. A Hommer, a Alzacuellos, a Manola, a Flippas, a Biscuter, a la Solateras. A mis primos, los abogados y los jordanos marranos del ayuntamiento, y a sus señoras. A Toya y Paco, a Lorenzo y Alicia, a Marisa y Fernando. Al padre Maruri, al Párroco de Motricu y otros miembros de la iglesia. A la China de Canal St. Y a los que olvido por mi mala cabeza. Mucha mierda y muchos besos, que nos toque la lotería, que a todos nos vaya bien y que haya salud para disfrutar de la vida que llevamos, pero pudiendo.
Besazos y mucha felicidad.
NIEVE
El sábado por la mañana subía yo por la cuesta Medina, en dirección al mercadillo y el frío cortaba la respiración. A la altura de la catedral lloraba y se me caían los mocos, mis dedos helados eran incapaces de encontrar un klinex en mi bolsillo y me dolían los dedos de los pies. Era un frío polar y cuando llegue al mercadillo los moritos buenos recogían sus alfombras a todo meter, ateridos y mirando como se cerraba el cielo amenazante, llegaban una espesa niebla que enseguida se resolvieron en "anisillos", copos helados que nos sacudían en la cara. Se disolvió el mercadillo y yo me bajé hasta el barrio Ilustrado al galope y allí estaba mi casa caliente, qué suerte tengo, pensé, que muchos de los del mercadillo dormirán en su furgoneta.
Celebramos varios primos una comida de Navidad, por si acaso no nos veíamos en esas fechas: Toya y Paco que vinieron de El Cañal, el jordano marrano del ayuntamiento y su señora Concha, el abogado y su señora modelo y Pedro y yo. Y mientras comíamos cayó un nevadón que impidió que el coche de los Markina, T y P, pudiera moverse, asi que allí se quedó, frente al Calle Mayor, apresado por el hielo. Bajamos tirándonos bolas, yo me caí, Concha se agarró amorosamente a un señor que pasaba y nos reímos un montón y nos hicimos fotos blancas y preciosas. Y los Markina se tuvieron que ir en tren, concurridisima la estación mientras caía la nieve, que aquellos que esperaban parecían estar actuando el una película de judíos y trenes en la estepa. Fantasmagórico.
Pero en Sigüenza ha sucedido algo terrible, han asesinado a una jóven de 27 años. Ahora el novio despreciado es el primer sospechoso, y además ha desaparecido sin dejar rastro.
Es un chico de una familia honrada y muchos de Sigüenza se niegan a creer que este chico sea un asesino. Por eso, más de cien personas le buscan por los alrededores y la madre prepara bolsas de comida para todo el que vaya a buscar a su hijo y en la casa les dan un mapa de la zona, señalando poco a poco lo que se va registrando y peinando. Es malo encontrarlo muerto, pero es peor no encontrarlo.
Los padres podemos llorar con esos padres que buscan a su hijo entre las flores heladas del pinar. Y con los de la hija muerta frente a la Ermita de Santa Quiteria. Que cosa tan horrible ha pasado en Sigüenza.
Pues abrigaos, que hace mucho frío. Besos.
Etiquetas: nieve
EL PADRINO
Han puesto en la tele las tres partes de El Padrino. Creo que yo las vi muy separadas, pero este mes he visto las tres y me han parecido suntuosas, voy a comprarlas para verlas juntas de vez en cuando y poder vivir esa vida tan dura y al mismo tiempo tan lujosa. Coppola y Puzzo, un magnífico contubernio para mostrarnos el poderío y la miseria de la Cossa Nostra. Marlon Brando y Al Paccino, maravillosos.
Viéndolas y disfrutándolas he recordado Sicilia, donde estuve el verano del 2007, tan hermosa y tan decadente.
Y también he hecho el propósito de revisar la serie de las series: Los Soprano, otros gansters fundamentales para la vida del cinéfilo.
He pensado en Victor, que el año pasado vio todo el cine clásico y negro que existe y nos regaló un ensayo sobre delincuencia y cine clásico , magnífico. Y además he pensado que él siempre dice que lo escribió con la neurona que le queda. Y que es de buena calidad y resiste.
Como una cosa lleva a la otra y hablando de neuronas, estoy asustada del estado de las mías. Creo que me he colgado al blog por no dejar de escribir y por lo tanto de recordar palabras y situaciones. Y para acordarme de las cosas que hago. Mis neuronas llevan un paso vertiginoso, podría decir que se están evaporando sin remedio. Bueno, por si tiene remedio o freno este asunto , voy a recurrir al doctor en cuanto vuelva de las navidades y pueda estabilizar mi bolsa y mi vida. Quizá sea un estrés post traumático por las compras navideñas, o algo así.
También es porque nunca me he sentido tan sola como ahora, y eso machaca mucho: Sola en casa 2, como en el cine. Sola en Sigüenza, sola en la oficina, Victor no está, Maguinda se ha ido y Princesita tiene un estado muy alterado, por el trabajo y por su jefe Pitito. Sola en este blog.
Y como los recuerdos aparecen como las cerezas, hablando de soledades en la oficina, hoy quiero recordar a Julia Salgado. No hemos podido olvidar su sonrisa y su amistad, ahora hace un año que la perdimos.
Pues amigos míos, haced un pase de seis horas con El Padrino y la vida sera apasionante. Esos eran malos buenos y no los etarras estos que se hacen pis en los pantalones. El cine mejora mucho la vida y, a estas alturas de la mía casi prefiero vivir en casa de Vito Corleone y que me ametrallen los de la otra familia. De verdad.
Besos y buenos días de frío.
CASI NAVIDAD
Me ha entrado la manía de adelantarme a los acontecimientos y ahora actuo como si fuera ya navidad. De hecho nuestro anfitrión de este verano, en Lou Couder, nos ha enviado una preciosa foto de nuestra casa eventual en el Perigord este verano.
Al principio iba adelantada un par de horas, pero ahora me estoy adelantando hasta mi próxima jubilación y cualquier día me quedo en la cama como una señora, o como una señora puta, que las señoras de ahora se levantan bien temprano para trabajar y sólo las putas permanecen en horizontal, por su trabajo, aunque vaya usté a saber como trabajan las putas de ahora, las pobres, que por no tener, oye, ni derecho al paro.
Decía mi tía Nena que lo de madrugar era un invento de los malvados socialistas para fastidiar a los señores de antes. Y que por la mañana en las calles no había más que escupitajos. En esto llevaba razón, la gente antes escupía más y no sólo los judíos, que como escupieron a Cristo se llevarón la fama.
Como se puede ver, mi tía Nena tenía unas ideas preconciliares, pero yo la quería mucho y la echo de menos en las largas tardes solitarias de Sigüenza. A veces la evoco y la convoco y el sábado hasta me asomé al balcón, convencida de que me hacía señas desde la casa de enfrente.
Y es que en Navidad se añora como nunca la vuelta a la infancia y yo me he quedado sin reyes magos como me quedé sin abuelas y sin tías y sin padre y casi casi sin madre. Tanto me ha cambiado la vida seguntina y tan solitaria se me antoja, que si me sigo adelantando, me veo en cuatro días jubilada, en otros cuatro con la memoria a cuadros como mi madre, y en otros cuatro haciendo compañía a mi familia en la pinarilla.
Pero me voy a hacer el propósito de ir despacio en esta temporada que se me avecina y disfrutar del ocio sin recurrir al IMserso que me pone los pelos de punta. Y de pasarlo bien bien en Navidad, lejos de esas manías que me entran por culpa de las compras y de los quilos que se me amontonan.
Lo cierto es que Madrid está precioso, iluminado con discreta elegancia y que el 25 de diciembre disfrutaremos de una comilona estupenda en casa de Toya, en el Cañal, con toda la familia Marquina-Velasco-Bernal-Dominguez-Cabrera-Ley. Y sus adláteres. Tenemos niños, tenemos turrón y tenemos a mi madre, Ja, que ahora dice que se llama Eulalia.
Si esto no es ser feliz, que venga Dios y lo vea. Au revoir, monsieur Gehring, joyeux nöel.
MERENGUE, MERENGUE
El martes nos pusimos el traje de los domingos y nos fuimos Pedro y yo a la Gala del Real Madrid. Llegamos pronto, como siempre que salgo con Pedro: él se enfada porque tardo en pintarme el ojo y la ojera, en buscar el bolso, en traspasar todo lo que llevo en un bolsazo a un bolsito, en buscar las llaves, el teléfono...¿llevo alguna tarjeta, documentación, dinero? ¿polvos?... Pedro me odia por todp esto y yo le aborrezco por querer llegar tan pronto.
Salimos en busca de un taxi y lo encontramos en el acto y justamente llegamos a la hora que yo no quería llegar, o sea, media hora antes de que empezase, pero yo disimulé y Pedro disimuló y por fin nos sentamos en el mejor sitio de la gala, que era precisamente el del presidente del club...¡¡¡No, que es broma!!! Maguinda, en plan anfitriona estaba estupenda y enseguida nos presentó a unas compañeras de merenguez muy encantadoras.
La gala estuvo muy bien y muy concurrida, Pachi vino con Muki y Pedor y él se pusieron a hablar de sus cosas que son parecidas. Las chicas del tripartito nos hicimos una foto con Di Stefano, lo juro, lo que pasa es que no sé ponerla aquí. Y yo comí y bebí con alegría y largueza , estos ricos dan muy bien de comer, y luego me puse fatal.
Pero lo pasé muy bien.
Como la vida es así de rara y unas veces da alegrias y otras penas, pues al día siguiente, pero no por mi culpa, subió la cifra del paro y por si esto no fuera bastante malo, los etarras que Dios confunda, asesinaron a un empresario. Yo entiendo poco a los vascos, pero ese pueblo llamado Azpeitia, como unos vecinos míos de Sigüenza que son muy buena gente, ese pueblo es un pueblo de miserables y sabeis por qué lo digo. Tambien me dió un vuelco el corazón cuando vi en la universidad a unos antisistema llamando asesino a Piqué, me pareció que estamos en un momento de una intolerancia insoportable para la democracia ¿pues no dice el alcalde le Getafe que los votantes del PP somos tontos de los cojones? Yo he votado a Suarez, he votado a Felipe y he votado a Aznar. Ni loca a ZP por razones obvias, que tiene el pais como una venta robada. Y me parecen tontos de los cojones los que votan siempre al mismo partido por sectarismo, lo hagan bien o mal. Pero respeto su burrez y acato los resultados, protestando un poco, eso sí.
Y además me parece que la democracia se resiente mucho con tanto totalitarismo y tanto stalinismo. Y con tanto asesino etarra. Me quedo ¡MUERTA! de ver la reación de sus paisanos, cobardes los asesinos y los vecinos, Dios los confunda también a ellos.
Felicidades a la Constitución y que siga viva entre los españoles.
IN THE ROAD
Pasa el tiempo y ya estamos en diciembre. Sigüenza estaba el sábado completamente helado, el cielo oscuro, soltando los blancos ampos y lo que llaman en mi pueblo el anisillo, copos helados que ruedan por la calle. Estaba frío y precioso. Y silencioso y despoblado, como a mí me gusta.
Fuimos y volvimos el domingo hasta el Cañal. Allí mi madre dormía frente a la chimenea, con un fondo de tangos, y de vez en cuando se frotaba una mano algo hinchada. Tiene un brazo roto pero no tiene ya capacidad ni siquiera para el dolor. Sin embargo se aplica en el comedor y come de todo dos veces. Vaya vida.
Vienen Juan y Eva con la pequeña Violeta y me vuelvo a Madrid con ellos. En una gasolinera helada ponemos gasolina al coche Diesel y, mientras viene la grua y otras cosas del seguro, hacemos una inmersión en la vida de las gasolineras.
Las gasolineras quieren ser como un oásis en mitad del páramo, y no consiguen ser sino algo que hemos visto en el cine. En esta no hay, de momento, atracos a mano armada, ni parejas que huyen, ni mujeres abandonadas por sus maridos. Ni siquiera nadie se ha dejado a su mejor amigo perro olvidado. Esta está llena de bebés merendando, pero me temo que a Violeta no le gustan los viajes y no quiere merendar, se queja amargamente amarrada a su silla de paseo y nos tira los zapatos.
Por fin llega a rescatarnos Pedro, que parece, él si, vivir una película in the road y nos ofrece calefacción y un rápido viaje hasta el baño y la cuna de Violeta. Estamos salvadas las chicas, que Juan se queda esperando la grúa y, mientras nos alejamos, le vemos ahí sólo, como si ya se quedase a vivir en ese nudo de faros y neones, de chuches y revistas. En ese páramo con olor a gasolina.
Pero pasa el rato y ya estamos en otro sitio, en la oficina, en casa comiendo, en la gala del club merengue con Maguinda, en nochebuena... qué vértigo me da este tiempo transcurrido. Que vamos toda la vida de una gasolinera a otra y bien deprisa.
Pues feliz navidad y que os toque la lotería.





