MÁS VALOR QUE EL ALCORCÓN
Ayer ganó el Alcorcón al Real Madrid y el estupor se ha adueñado de la mitad de los españoles. La otra mitad estará celebrándo la derrota con los del Atleti, que saborean el triunfo del Alcorcón como algo suyo.
Yo no entiendo de fútbol ni palote pero, desde que Maguinda está en la fundación merengue, me lo tomo como cosa propia. Y me da rabia que esa tropa de millonarios con el pelo estucado no tengan más valor y hombría de bien y esas cosas que tienen los hombres fundamentalmente entre las piernas colgando, y se dejen ganar por un club de segunda. Cojonazos.
Pero pienso luego en la satisfacción sin límites de los chicos del Alcorcón y, vaya, que me alegro por ellos, estarán orgullosos sus padres y los de su barrio y los del bar de abajo. Les habrán salido amigos de debajo de las piedras. Ya no se dirá: más valor que el Alcoyano, sino más valor que el Alcorcón, han hecho historia.
Y los del Madrid, con orejas de burro y contra la pared, por cansinos y desordenados, vergüenza para todos los partidarios. Gloria al Alcorcón, está bien que por una vez ganen los pobres.
Y lo mismo que el Real Madrid está la política, que ya no se puede hablar bien ni de los unos ni de los otros. La clase política se arrastra por el fango con los gurtel, los prenafeta, con los gobernantes de El Ejido, todos afanando como en una película de cine negro, Chicago años treinta. Con Chaves, que tiene menos patrimonio que yo, una funcionaria de segunda división y jubilada. Hay que ver que cacho morro, y dice encima que no ahorra, con lo mucho que le llevamos pagado y lo que le queda.
¿Donde está el honor, dónde la vergüenza torera? Antiguamente dicen que el honor residía en el himen de las señoritas doncellas. Hoy ya no reside en ninguna parte, las señoritas , afortunadamente, ya no son la residencia del honor. Pero ahora el honor y la vergüenza no están en ninguna parte, son cosas de gilipollas. Ahora es bueno robar y que no te pillen y, si te pillan, que haya un juez que te deje quedarte en casa y disfrutar de los robado hasta que prescriba el delito. Estamos buenos.
Creo que debería ser presidente del gobierno algún jugador del Alcorcón, seguro que la cosa va mejor.
Besazos a los ganadores.
EL ANTIAGING Y EL COACHING
Una de las ventajas que tiene la jubilación, además del descuento en el cine, es que por la noche te puedes quedar horas y horas viendo la televisión sin remordimientos. La televisión nocturna es mortal en su mayor parte, porque todas las cadenas han alquilado sus tiempos a empresas que trabajan con los beneficios telefónicos que obtienen con unas rifas raras, raras, raras. Las preguntas son tan obvias que te dan ganas de llamar, pero, por extraño que parezca, no hay nadie que pueda dar la respuesta adecuada. Es un timo evidente y notorio en el que estás mirando sólo para ver si la policía se persona y lo desmonta, la cosa sería más emocionante, pero cá, que diría mi abuela, allí los golfos apandadores salen ganando siempre.
Alguna noche, en la 2, ponen una película buena de cine clásico, pero cada vez menos. Las cambian por unas de terror adolescente que no se puede aguantar, todos muertos y hediondos, que te salpica la sangre y el olor hasta la butaca. Se ve que están de moda entre los góticos cada vez más abundantes.
Pero el horario nocturno aporta muchas conocimientos nuevos: anoche, sin ir más lejos, Sánchez Dragó se trajo de una afamada clínica una plantilla de científicos anti-Aging, acompañados de su Coaching personal. El doctor que hablaba de las hormonas y de las medicinas homeopáticas precisas para impedir la oxidación de las células y con ello la decrepitud y la muerte, era un hombre cuyo nombre no puedo recordar, pero creo que frisaba los ochenta y estaba como un queso.
Eso sí, cuando más embalado estaba dándole a la húmeda con el control de estrés y el de oxidación, se quedó con cara de palo y confesó que se había quedado en blanco. Dragó disimuló y consultó a la eminencia estética, un especialista que animó al personal a operar las orejas de soplillo y las napias insufribles de los setentones.
Este tratamiento completo se llama antiaging y parece ser que con algo de melatonina, alguna dosis justa de insulina, crema de capullos de gusanos de seda por el cuello, un conjunto de hormonas del crecimiento, ejercicio físico y dieta mediterranea, puedes llegar a los 120 en un pispás y en un estado impresionante. Sólo queda algo de cirugía reparadora de la carrocería y ....¡A jugar!
La otra condición sinequanon para el control mental es el Coaching personal. Tienes que tener un coaching personal que engrandezca tu horizonte, que te descubra tu auténtica vocación, que abra tu mente y te dé ilusión por la vida y esperanza en el futuro. Vamos, que hay que ser muy creyente y muy rico para llegar a tan viejo guapo y listo.
Siempre se aprende algo, por lo visto la genética hace un 30% pero la forma de vida y el cuidado es un 70% en la cosa de la vejez, pero creo que a mi me ha cogido mayor.Se lo voy a contar a mis hijos, puede que no sea tarde para ellos.
Yo pienso en mi madre viviendo hasta los 120 en ese estado de confusión y me dan temblores. Quizá le ha faltado en coaching, porque la salud física la tiene fenomenal.
Buenos días a los que me puedan leer.
DIFICULTADES
El asunto de escribir un blog es cada vez más dificil en Ya.com. Me ponen trampas para que me dé por vencida. Y quizá algún día pronto me cambie de lugar, ellos se lo pierden. Cuando sea una jubilada famosa vendrán a suplicarme que vuelva. Entonces ya no querré escribir un blog, sólo best-sellers, uno tras otro, hasta que mi corazón reviente como el de Lärgson.
De momento aquí vegeto, en este pequeño rincón que transito hace años. Demasiada mudanza para mi en poco tiempo, no puedo dejar la oficina y el blog todo de repente, deberé acostumbrarme a lo nuevo y esto me llevará un par de años, ya se sabe que soy mujer de costumbres lentas.
Hablando de otras cosas,- que no sean política, ni herencias, ni el impuesto de la basura - , sólo se me ocurre comentar la estupenda temporada de cine que se nos ha presentado este otoño. He visto Malditos bastardos, estupenda, he visto la de Woody Allen, una comedia fina y agradable, y he visto, ayer mismo, El secreto de sus ojos, de Campanella, con Darín y unos magníficos acompañantes, me ha encantado y me ha dejado sin palabras, pero la recomiendo con fervor.
Estos días se han puesto fríos, pero Madrid nos ha premiado con un cielo resplandeciente y una luz limpia y muy otoñal, da gusto pasear. Paso muchos días por delante del Palacio de Liria, qué lugar tan cojonudo para vivir, esa Duquesa tiene grandes virtudes, así se puede ligar. Para consolarme de no tener un pisito como ese en el centro, me voy al Prado y miro gratis los cuadros pensando que son todos míos, el que no se consuela es porque no quiere.
Mis amigas están desaparecidas: Princesita con su oposición, Maguinda en Sierra Leona consiguiendo la paz en el mundo; la Pepa en un crucero a Córcega, Victor escribiendo un tocho muy conseguido que prometió dejarme leer antes que a nadie, Silvie luciendo tipo, Carmen trabajando ... Las jubiladas es lo que tenemos, que en cuanto nos damos a la vida muelle dejamos de tener identidad y desaparecemos como estrellas fugaces en el firmamento de agosto. Ya no soy nadie.
Parece que otra vez me dejan entrar en este blog, hago un llamamiento para los antiguos comentaristas, los de la pluma mordaz y los que me felicitaban, alguno había.
Bueno au revoir que tengo que trabajar. Mucchos besos y que vayais al cine.
DIFICULTADES
El asunto de escribir un blog es cada vez más dificil en Ya.com. Me ponen trampas para que me dé por vencida. Y quizá algún día pronto me cambie de lugar, ellos se lo pierden. Cuando sea una jubilada famosa vendrán a suplicarme que vuelva. Entonces ya no querré escribir un blog, sólo best-sellers, uno tras otro, hasta que mi corazón reviente como el de Lärgson.
De momento aquí estoy otra vez, en este pequeño rincón que transito hace años. Demasiada mudanza para mi en poco tiempo, no puedo dejar la oficina y el blog todo de repente, deberé acostumbrarme a lo nuevo y esto me llevará un par de años, ya se sabe que soy mujer de costumbres lentas.
Hablando de otras cosas,- que no sean política, ni herencias, ni el impuesto de la basura - , sólo se me ocurre comentar la estupenda temporada de cine que se nos ha presentado este otoño. He visto Malditos bastardos, estupenda, he visto la de Woody Allen, una comedia fina y agradable, y he visto, ayer mismo, El secreto de sus ojos, de Campanella, con Darín y unos magníficos acompañantes, me ha encantado y me ha dejado sin palabras, pero la recomiendo con fervor.
Estos días se han puesto fríos, pero Madrid nos ha premiado con un cielo resplandeciente y una luz limpia y muy otoñal, da gusto pasear. Paso muchos días por delante del Palacio de Liria, qué lugar tan cojonudo para vivir, esa Duquesa tiene grandes virtudes, así se puede ligar. Para consolarme de no tener un pisito como ese en el centro, me voy al Prado y miro gratis los cuadros pensando que son todos míos, el que no se consuela es porque no quiere.
Mis amigas están desaparecidas: Princesita con su oposición, Maguinda en Sierra Leona consiguiendo la paz en el mundo; la Pepa en un crucero a Córcega, Victor escribiendo un tocho muy conseguido que prometió dejarme leer antes que a nadie, Silvie luciendo tipo, Carmen trabajando ... Las jubiladas es lo que tenemos, que en cuanto nos damos a la vida muelle dejamos de tener identidad y desaparecemos como estrellas fugaces en el firmamento de agosto. Ya no soy nadie.
Parece que otra vez me dejan entrar en este blog, hago un llamamiento para los antiguos comentaristas, los de la pluma mordaz y los que me felicitaban, alguno había.
Bueno au revoir que tengo que trabajar. Mucchos besos y que vayais al cine.
CUARENTA AÑOS NO ES NADA
Desde que me sobrevino la jubilación paso los días sin estar en mi, sin saber a que día estamos y en qué estación. Por eso, y sin darme cuenta, se me ha echado encima el cuarenta aniversario de boda. No se puede decir que Pedro y yo no seamos tenaces y persistentes, hemos resistido las pruebas que nos manda el Señor y las otras y hénos aquí, con cuarenta años de matrimonio cristiano y cinco de novios un poco perdularios, pero de la época.
O sea, que con este hombre he pasado casi más tiempo que con, por poner un ejemplo, mi cuñada, con la que comparto manzana (o bloque) y entrenadora personal de pilates. O con mi hermana con la que comparto madre y herencia de la tía Nena si nos toca. O con Maguinda, Princesita y Bareto, mis amigos. O con Juan Mato, el jefe, una constante en mi antigua vida laboral.
Pero mi propósito es hablar de Pedro, el hombre de mi vida entera, con el que comparto hijos, nietos, mucha confianza, algún modesto bien inmueble y amores antiguos con brotes verdes, gracias a Dios. Pedro es un hombre simpático y muy activo, yo no le sigo en ninguna de las dos cosas y en lo de la actividad casi me alegro, porque va siempre tan deprisa que se pierde muchos buenos ratos y a veces le ponen multas. Pero le quiero y nos reímos un montón.
El día de nuestro aniversario lo celebramos raro, entramos en el circuito de los jubilados y nos fuimos a visitar la Torre Sacyr. Día de puertas abiertas, nos la explicó un arquitecto muy majo, todo gratis, pero me di cuenta de que los jubilados somos legión, aquella torre estaba copada por la tercera edad, tiemblo por las pensiones, que como sigan pagando a tantos sindicalistas liberados de molestias y trabajo nos quedaremos los jubilados sin pensión, con los asilos colapsados y días de puertas abiertas, jamás de los jamases.
Luego de visitar la torre, que es impresionante, nos fuimos a comer cigalas a El Barril, un día es un día. Yo hubiese querido regalarnos el crucero del Queen Mary a Nueva York, un capricho antiguo, y ya decidida, consulté el precio por internet. Luego pensé que iba a ser una frivolidad en estos tiempos de penuria, y me decanté por el festejo más gratuito de la torre Sacyr y el mediano de las cigalas.
Por la noche vi a una tal Carmen Lomana en la televisión , y me hice cargo de la diferencia de pensiones, que ella es viuda y dice que nunca ha tenido que trabajar, así que el cuarenta y un aniversario nos vamos a NY si o si.
Os quiero a todos, aunque sé que ahí no queda nadie. Besos y feliz aniversario a los que cumplen el mismo día que nosotros y a todas las Pilares que conozco, se llamen Piluchis o Pilarinas.
Buen fin de semana .
DOMINGOS EN EL CAÑAL
Mis domingos en el Cañal se pueden resumir con cuatro palabras: madre, hermana, paraiso y alzheimer. Luego hay más personas y más cosas: está Paco, estan los preciosos boxer, están las historias divertidas de los vecinos Cienfuegos, están, a lo lejos, los caballos de la cuadra Miranda, los terreros del río Henares, los autobuses de línea que me devuelven a casa por la tarde y la música del l iPod que me acompaña el oído,
Pero las cuatro palabras que menciono al principio son las que me marcan cada domingo desde hace un par de años.
En El Cañal todavía no se nota que ha llegado el otoño: los árboles siguen verdes, la piscina está azul y caliente para mi gusto. Si acaso se nota en el tono de la luz, y en el bambú que va enrojeciendo.
Esta mañana la hierba estaba cuajada de setas, algunas venenosas, supongo. Había unos hongos que parecían una ciudad lunar, cuando las haya, varios supositorios blancos, grandes y muy perfumados, seguro que venenosos, porque los perros, que mordisqueaban algunos champiñones silvestres, daban un rodeo para no tropezar con estos tan raros .
Mi hermana viene con una bandeja y una botella de champán para el aperitivo, patatas fritas, jamón. Los perros se acercan esperanzados . La escena es apacible y muy agradable. Pero ahí está Ja, nuestra madre, rompiendose las medias y la falda, tirándome de la mano, tapándose la cara, sin dejar de balbucear ni un momento palabras incoherentes que quiere que entendamos. Impaciente y desesperada.
El alzheimer de mi madre , que ayer cumplió 97, hace amargos mis domingos.
Cuando vuelvo, sentada en el autobús y enganchada a la música, pienso en Toya, que cada día vive en ese paraiso terrenal siendo testigo del deterioro de Ja. Y en Paco, que sortea el asunto con una leve ironía para salir del paso.
Os diré, después de este post tan sumamente triste, que ya.com ha arreglado los desarreglos de los comentarios y ya se puede entrar: adelante, mes amis, si tenéis valor. Feliz lunes.





