NAVIDAD
Efectivamente, dulce navidad. Ya creo que no tiene nada que ver con la cristiandad, ha sido sustituida en estos tiempos modernos por el Cortinglés.
Yo me voy a Sigüenza y allí si me parece un poco navidad, el mismo hielo en el pilón de peces rojos, la catedral fría como un témpano y las noches radiantemente estrelladas, o tachonadas de estrellas, que decían nuestros padres. Me gusta esa navidad y además en Sigüenza no tenemos Cortinglés, así que ponen los villancicos antiguos. Dios, cómo soy ya de vieja, que parece que sólo lo de antes es más bonito.
Me consuela que mi hija dice que cuando era ella pequeña era todo mejor. O sea que las cosas son más o menos, somos nosotros los que las vemos con una ilusión distinta. Y que cosa tan extraña es la ilusión. Yo la imagino como un caramelo bañada por hormonas diferentes: para el amor, para la infancia, para la evocación. Hormonas milagrosas de la felicidad, que vida más rara y más compleja.
Bueno, pues hasta la vuelta no digo nada más solo que lo paséis bien y que el cortinglés reparta vuestros gastos sin recargo.
Buenos días a todos.
Comentario:
Fajas no te amilanes por la acumulación de comentarios. Feliz año nuevo.





