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Desayuno de trabajo
Opinión, cultura, comentarios de política y sobre la vida en general.
Sindicación
 
INVIERNANDO
Hoy, cuando salíamos de Sigüenza, me he dado cuenta de que el invierno estaba en su peor momento. La Alameda limpia de hojas, el cielo agrisado y un dolor frío en los campanarios.
Estamos en lo más crudo del invierno y yo, si pudiera, me pondría a invernar como los osos y como las marmotas de los tebeos, en un lugar caliente, rodeada de nueces y con la mente en blanco.

Aunque me temo que ya tengo la mente bastante en blanco, me cuesta mucho trabajo escribir e incluso leer, y el otro día me afané con la nintendo en el brain training, un juego perverso donde los haya, y resultó que tenía una edad mental de ochenta años...¡Por los clavos de Cristo! ¿quién será ese enano de dentro de la maquinita para saber mi edad mental? Le llamé de todo y ya no vuelvo a jugar con ellos, a ver qué se han creido.

Bueno yo creo que es porque estoy invernando de todas formas, la naturaleza me manda, aunque no me meta en la osera. Voy a pedir una baja laboral porque, con esta edad mental diagnosticada por la nintendo, yo debería estar, no solo invernando, sino jubilada y jubilosa, con mi pensión y mis balnearios y la cabeza pa allá.

Y es que no sé si yo quiero ser una vieja espabilada. Ya no soy una madura espabilada, qué le vamos a hacer. Yo quiero ser una viejecita apacible y que me dejen en paz. Y no ser vieja mucho tiempo.
A este efecto de durar poco, voy a tener en el jardín una plantación de cannabis y andaré colocada todas las tardes de invierno. Para entonces supongo que la nintendo me diagnosticará una edad mental de doscientos años y yo le haré pedorretas por el colocón.

Menos mal que tengo parientes y amigos con la mente lúcida - 20 años de edad mental - y ellos me guiarán en medio del sueño invernal. Cómo los envidio.
 
Comentario:
Nosotros, en nuestra sección de presupuestos, tenemos la mente muy ágil. Tanto número nos mantiene en forma para afrontar la jornada laboral y el cierre presupuestario de fin de año, no necesitamos nintendos ni artilugios. Nuestro jefe de servicio, señor Alondigas, hace concursos de sumas con la calculadora. Y gana.
 
Comentario:
Pues a mí me da veintidos años hermososs y lozanos. El que tuvo, retuvo y guardó para la vejez. Lo siento, Fajas, pero así están las cosas, y este ZP, con ese curriculum, no debió de pasar de jefe de concesionario en Ponferrada.
 
Comentario:
No sabes, compañera cómo te comprendo. A mí la nintendo me tiene machacado y no te digo mi edad mental por no liar la cosa con la derechona, a ver si van a hacer una encuesta.
Qué injusticia tecnológica, yo que sólo deseo la Paz en el mundo, como se sabe.
No