BARES
Conozco un poema de Nicolás Guillén, convertido en canción por Los Lobos, que se llama así, “bares”, y que comienza por una rotunda declaración, entre de amor y de intenciones: “Amo los bares y las tabernas junto al mar, donde la gente charla y bebe, sólo por beber y charlar”. Se refiere Guillén a los bares de La Habana, pero supongo que es exportable a los bares de cualquier cuidad, lugares donde nadie, - Juan Nadie, dice el poeta – se puede sentir fuera de su ambiente…”Allí la blanda ola bate, de la amistad / una ola de ¡hola!, ola de hola y ¿cómo estás?”.
Parece ser que todos tenemos un bar en nuestro pasado, yo recuerdo uno al que me llevaba mi padre cuando era pequeña, se llamaba el bar Ideal. Sentada delante de una mesa de mármol, que me llegaba por la barbilla, aprendí a comer gambas como una experta y el ruido era tan alegre e insoportable que yo me tapaba y destapaba los oídos con los dedos, ahora suena, ahora no suena, suena, no suena. Qué sensación de marea, y eso que yo entonces todavía no conocía el mar, pero en el Ideal había recibido un avance marítimo con el aroma de las gambas y con ese rumor de olas y caracolas en mis oídos.
Y es que, a los de tierra adentro, los bares siempre nos parecen cercanos al mar, un anticipo radiante del océano. Esa espuma de cervezas batidas por las olas, ese mejillón atravesado por un palillo en su muerte escabechada, las varoniles cigalas, rosas como turistas ingleses, las morenas anchoas remando en sus barcas de pan y los boquerones en vinagre, alineados y blancos, condecorados de perejil, como pequeños marineros dispuestos a defender la barra con un cañón cargado de aceitunas. Y todas esas servilletas de leve papel, velas de veleros muy lejanos contemplados desde la tumbona de la playa.
Yo también me declaro amante de los bares, en alguno me enamoré, muchos otros fueron mi domicilio de juventud, allí me he reído y he encontrado amigos. En los bares se establece un vínculo muy especial que dura para siempre y es un lazo que borra diferencias, mezclador de almas, igualador y demócrata.
Digo yo que algunos políticos deberían intentar perder tanta solemnidad y frecuentar de vez en cuando los bares. No les vendría mal acodarse en la barra, mezclarse con los humanos: charlar y beber algo con los demás les haría entender cosas que nunca se saben desde el poder. Porque allí, en los bares “la blanda ola bate/ de la amistad/ una ola de ¡hola!, ola de ¡hola! y ¿cómo estás?”
Dedicado a mi hermana Toya.
Parece ser que todos tenemos un bar en nuestro pasado, yo recuerdo uno al que me llevaba mi padre cuando era pequeña, se llamaba el bar Ideal. Sentada delante de una mesa de mármol, que me llegaba por la barbilla, aprendí a comer gambas como una experta y el ruido era tan alegre e insoportable que yo me tapaba y destapaba los oídos con los dedos, ahora suena, ahora no suena, suena, no suena. Qué sensación de marea, y eso que yo entonces todavía no conocía el mar, pero en el Ideal había recibido un avance marítimo con el aroma de las gambas y con ese rumor de olas y caracolas en mis oídos.
Y es que, a los de tierra adentro, los bares siempre nos parecen cercanos al mar, un anticipo radiante del océano. Esa espuma de cervezas batidas por las olas, ese mejillón atravesado por un palillo en su muerte escabechada, las varoniles cigalas, rosas como turistas ingleses, las morenas anchoas remando en sus barcas de pan y los boquerones en vinagre, alineados y blancos, condecorados de perejil, como pequeños marineros dispuestos a defender la barra con un cañón cargado de aceitunas. Y todas esas servilletas de leve papel, velas de veleros muy lejanos contemplados desde la tumbona de la playa.
Yo también me declaro amante de los bares, en alguno me enamoré, muchos otros fueron mi domicilio de juventud, allí me he reído y he encontrado amigos. En los bares se establece un vínculo muy especial que dura para siempre y es un lazo que borra diferencias, mezclador de almas, igualador y demócrata.
Digo yo que algunos políticos deberían intentar perder tanta solemnidad y frecuentar de vez en cuando los bares. No les vendría mal acodarse en la barra, mezclarse con los humanos: charlar y beber algo con los demás les haría entender cosas que nunca se saben desde el poder. Porque allí, en los bares “la blanda ola bate/ de la amistad/ una ola de ¡hola!, ola de ¡hola! y ¿cómo estás?”
Dedicado a mi hermana Toya.
Comentario:
Sólo en las bodas. A mi jefe algunas veces, pero casi siempre me parece un taburete de cocina.
Comentario:
Amosanda. El pinguino está registrado como "caramelo sugus".
Casa Piedra es un bareto con todo tipo de prestaciones higienicas (tiene hasta bidé).
El pingüino es cachorro y no se le conoce chorva. Y me parece que le tira los tejos al gallo.
¿Tú no vés a la gente como si fueran pingüinos?. La alucinada eres tú.
Casa Piedra es un bareto con todo tipo de prestaciones higienicas (tiene hasta bidé).
El pingüino es cachorro y no se le conoce chorva. Y me parece que le tira los tejos al gallo.
¿Tú no vés a la gente como si fueran pingüinos?. La alucinada eres tú.
Comentario:
Bar Eto ¿Casa Piedra es un bar con ducha? ¿Cómo está registrado el Pingüino? ¿Conseguirá tener él también un heredero? Me hago miles de preguntas sobre tu zoo ¿No será todo producto de una alucinación? Resulta bonito y raro.
Comentario:
Este fín de semana me he llevado al pingüino, al gallo y al chimpancé (Canito) a Buitrago. El pingüino no ha hecho nada extraño. El gallo es muy educdo y cariñoso, lo malo son sus alaridos a las cinco de la mañana.
El gilipollas de Canito me ha intentado arreglar el Lada Niva y me lo ha convertido en un R 4. Le he dado un colleja y le he puesto en un autobús para Madrid.
Luego he ido a Torrelaguna al Registro de la Propiedad a registrar al gallo. La registradora ha dicho "¿ De que le registro"?. Yo le he dicho " De despertador".
Luego ella me ha dicho "Esta semana solo tengo registros de BMW y de pastor alemán". Yo le he dicho " Pués de BMW".
Luego nos hemos ido a Casa Piedra y nos hemos pegado una ducha.
El gilipollas de Canito me ha intentado arreglar el Lada Niva y me lo ha convertido en un R 4. Le he dado un colleja y le he puesto en un autobús para Madrid.
Luego he ido a Torrelaguna al Registro de la Propiedad a registrar al gallo. La registradora ha dicho "¿ De que le registro"?. Yo le he dicho " De despertador".
Luego ella me ha dicho "Esta semana solo tengo registros de BMW y de pastor alemán". Yo le he dicho " Pués de BMW".
Luego nos hemos ido a Casa Piedra y nos hemos pegado una ducha.
Comentario:
Me dicen amablemente que he puesto una garrafal falta de ortografía. Sí: he puesto "hayándome". Naturalmente quise decir "allándome". Ya sé que es tarde para arrepentirse y disimular, pero había que intentarlo...¡Para una vez que entro!
Comentario:
¿Qué haceis a estas horas de un sábado en casa? Yo estoy con sarpullido de ingles y tengo disculpa, me meto en internet para no rascarme, pero el tal guajira... en fín, ese liga poco, o no se entiende. ¿Tanto alabar los bares para esto?
Comentario:
Dora eres una guarra y una revienta bloges, ya nos dieron el bote del anterior por decir yo que mi señora Manola se aliviaba en el guardarropa con ayuda de unos gayumbos y ahora sales tú con la fea expresión "se la pelaba". No hay derecho, porque ahorita estoy disimulón en esta nueva etapa y con otro nombre y la Manola se ha tenido que largar y el cura idem y vas tú, Dora, cagüen la concha de tu madre y te metes de puros cuernos en lo prohibido. Nos vas a reventar otra vez, que eso no pasa la censura, tiorra.
Comentario:
Muy linda la dedicatoria, que sí, y todo el post una hermosura. Y pongo por delante la dedicatoria porque soy su hermana Soysuhermana, la mayor, y se me suele encontrar a medio día en los bares, y los jueves toda la tarde jugando al mus. A propósito, y dado que nunca más pisaré este blog al descubierto, contaré una anécdota que ilustra mi amor por los bares. Hayándome eventualmente en mi domicilio, mi hijo menor me dijo "hoy ha habido reunión de padres en el colegio" a lo que yo, haciendome la ejemplar, le repondí "y¿como no me avisaste? ¿Disculpaste mi ausencia?" "Sí", comentó él como de pasada, "dije que TENIAS que ir de bares" (pongo en mayúsculas el verbo para destacar la singularidad de la excusa dada).
"¡Pero, pero ¿como es posible que dijeras eso?!" . "¿Acaso no es verdad?" remató la mala vívora, descastada y difamadora.
Fui después una vez a una de aquellas reuniones para lavar mi imagen y he de decir que no les gusté a los padres, ni ellos a mí tampoco; y por lo que deduje de sus indirectas, tampoco les gustaban los bares ni junto ni lejos de los mares y océanos, ni siquiera en el sotobosque, la tundra o regiones árticas. Eran gentes de orden.
Amo los bares donde la gente charla y bebe solo por beber y charlar, esto es lo que hay. Y tiene razón en lo de sus recuerdos mi hermana Fajas: mi padre estaba muy bien, guapo y alto, generoso y divertido, apoyado con un codo en una barra de bar.
Muy linda la dedicatoria, que sí, y todo el post una hermosura. Y Guillén un gran poeta.
"¡Pero, pero ¿como es posible que dijeras eso?!" . "¿Acaso no es verdad?" remató la mala vívora, descastada y difamadora.
Fui después una vez a una de aquellas reuniones para lavar mi imagen y he de decir que no les gusté a los padres, ni ellos a mí tampoco; y por lo que deduje de sus indirectas, tampoco les gustaban los bares ni junto ni lejos de los mares y océanos, ni siquiera en el sotobosque, la tundra o regiones árticas. Eran gentes de orden.
Amo los bares donde la gente charla y bebe solo por beber y charlar, esto es lo que hay. Y tiene razón en lo de sus recuerdos mi hermana Fajas: mi padre estaba muy bien, guapo y alto, generoso y divertido, apoyado con un codo en una barra de bar.
Muy linda la dedicatoria, que sí, y todo el post una hermosura. Y Guillén un gran poeta.
Comentario:
¡Vaya unos bares finolis que os trabajáis¡ Una amiga mía –yo no, que conste- trabajaba en un bar de esos que llaman de alterne, aunque por lo que ella decía no había putas, pues un cosa es lo del folleteo cobrando y otra bien distinta el dar conversación a caballeros solitarios. Lo bueno del bar era la relación calidad-precio, pues por el precio del cubata salía de detrás de la barra una señorita y como quien no quiere la cosa allí mismo, mientras charlaban de lo raro que está el tiempo, que no hay quien lo entienda, se la pelaba al cliente. Luego la encargada, con una fregona dejaba todo como los chorros de oro ¿Esto pasa la censura del chat?
Comentario:
ay, tía fajas, ¿por qué desvela el origen del nombre del susanclub? tanto un servidor de usted, que agradece la dedicatoria bis como su socio Pablo (de ahí lo de su santidad, en pseudohonor al difunto JPI, y ahora al otro también), pero nos guardábmos el contar el porqué para aquellos que empiecen a venir innecesariamente por necesidad a nuestro bar a que les pasen las cosas que con mejor criterio que nadie que haya yo leido cuenta usted.
Espero, no obstante, que de toda la patulea polimórfica que infesta este blog estupendo, me seleccione usted a los mejores y con más resistencia hepática y me los traiga a alguno de los eventos dedicados al funcionariado que tenemos en la apretada programación cultural del susan, eventos que se celebrarán siempre en horas de trabajo, no se preocupen vuestras mercedes.
Espero, no obstante, que de toda la patulea polimórfica que infesta este blog estupendo, me seleccione usted a los mejores y con más resistencia hepática y me los traiga a alguno de los eventos dedicados al funcionariado que tenemos en la apretada programación cultural del susan, eventos que se celebrarán siempre en horas de trabajo, no se preocupen vuestras mercedes.
Comentario:
Huele a pescado,a sal y a rón/y camisa secando al sol/Buscame hermano y me hallarás/siempre en los bares/junto al mar.
Besos desde el mas allá, entre mulatas, mojitos y sones. Gracias Fajas
Besos desde el mas allá, entre mulatas, mojitos y sones. Gracias Fajas
Comentario:
Princesita, me decepciona que en tu catálogo de bares (que los tienes y callas con tantos amigos hosteleros de alta gama)no hayas hecho mención a la cocida que agarramos en el Bar de Purley, con todo aquel equipo de Rugby de la profunda Gran Bretaña. Ante más de una treintena de jugadores y veteranos del Rugby de ojos vidriosos y boca espumosa, con más Hannovers en el cuerpo que toda Alemania, se hizo un silencio sepulcral cuando fuimos conminadas a irrumpir en su feudo tres españolitas con una guitarra. Tras el estupor inicial de la peña (el nuestro ya era superlativo), se hizo un silencio sepulcral. Yo me tomé tres vinos blancos de una tacá y otros varios poco a poco. Pero a pesar de hacernos las suecas (yo especialmente) nos forzaron (me forzaron) a echar unas canturrinas a todos aquellos alcohólicos anónimos y conocidos como armarios de tres cuerpos. El humo se podía cortar con una motosierra. A ver, qué momentazo. Puedo asegurar que ni hablar ante la ONU me ha producido un canguelo similar. Esto es lo malo de ser internacional y tener amigos del alma que en su cariño desmedido pierden la objetividad y la ven a una como si fuera Celine Dion. Pobres.
Comentario:
Hoy he llevado a la pingüina y al velocirraptor al bar de Roberto.
La pingUina ha pedido tortitas con nata y el velocirraptor tres barriles de cervaza y una vaca.
La pingUina ha pedido tortitas con nata y el velocirraptor tres barriles de cervaza y una vaca.
Comentario:
De vuelta a la cruda realidad, horror! El finde/puente en Roma una maravilla! No he podido escribir antes porque me dolían hasta los metatarsos de la mezcla explosiva experimentada: altas dosis de shopping en Condotti y aledaños, largos recorridos por ruinas y santos lugares, aperitivos en Vía V.Veneto, cenas en el megafashion Supperclub... y por supuesto, mucho amor y sexo. Esto es en resumen, darlings, la verdadera dolce vita!
Bar Eto, cumplí la misión que me encomendaste. Gracias a Júpiter, la moneda no se convirtió en pingüino.
Fajas, que pasada de post superpoético. Mi bar favorito todavía está en proyecto (y no es el de tu sobrino). De momento me quedo con las risas de Rosas y el Lounge Bar de Londres.
Bar Eto, cumplí la misión que me encomendaste. Gracias a Júpiter, la moneda no se convirtió en pingüino.
Fajas, que pasada de post superpoético. Mi bar favorito todavía está en proyecto (y no es el de tu sobrino). De momento me quedo con las risas de Rosas y el Lounge Bar de Londres.
Comentario:
Bujarrita, tiene usted un apelativo ginetero que dice mucho de su personalidad. Al amanecer cubano, le comunico que usted no está invitada a la isla, al menos por mi. Si me ha confundido con el comandante, continúa usted sin duda borracha. Consulte la guía de Fideles en Cuba y se llevará una sorpresa. ¿Cuántos Zapateros hay en su país? ¿O es que van descalzos? Cuánta ignorancia demuestra, compañera.
Comentario:
Vuelvo del chat a petición de mi querido publico al que tanto quiero y tanto debo para saludar al Mariconsón del Comandante. Este si que es un chat revolusionario.En todo caso si el Juez Garzón se entera seguro que localiza a Biscuter y le ordena detener al güevón. Ya estoy viendo a Fajas declarando en la Audiencia Nacional y a Manola en Salsa Rosa. Quien avisa no es traidor.
Comentario:
Maguinda, me muero de risa acordándome de Rosas.
Fidel, bienvenido, gracias por tus piropos.
Me gustaría ampliar la dedicatoria a mi sobrino Juan, en vías de abrir ya mismo un super bar llamado Susan(por Su Santidad). Para que le vaya muy bonito.
Fidel, bienvenido, gracias por tus piropos.
Me gustaría ampliar la dedicatoria a mi sobrino Juan, en vías de abrir ya mismo un super bar llamado Susan(por Su Santidad). Para que le vaya muy bonito.
Comentario:
Qué bueno que salga el camagüeyano Guillén, compatriota mio, a colación, uno de mis poetas favoritos. Señora Fajas, con todo respeto, me resulta usted un lince (¿será políticamente correcto o deberé decir una linza?)en cuestiones de relacionar lo divino con lo mundano, cosa en la que yo soy veterano y experto. Me da sumo gusto leerla y releerla. Me pongo a sus pies como rendido admirador. No deje esa pluma que tantas satisfacciones da a este solitario que se la pasa navegando por la red y dando tediosos discursos incluso para mi, pero uno es víctima de su imagen hasta la muerte. No suelo intervenir en comentarios pero déjeme decirla que es usted un angel. Si no fuera porque no tengo edad, me encantaría conocerla personalmente. Cuando quiera puede visitar nuestros bares llenos de música y color. Sin mas, se despide.
Comentario:
Qué bonito, Fajas. Es verdad que todos tenemos un bar en nuestro pasado y en nuestro presente, algunos, muchos, y otros viven casi directamente en ellos. El de mi infancia se llamaba Forum y caían unos pinchos de tortilla con mayonesa en los recreos y en los novillos, que no veas. El laboral, sin duda, se llamaba Rosas, si ése, el de los medios huevos. El de Jóse y las catalanas de los Kuivis, nenas. Aún recuerdo a Don José con-Don, nuestro jefe, que siempre tenía la antena puesta y la puerta entreabrieta, cuando a la vuelta de un verano que anduviste por la Costa Brava nos contabas que te habías bañado en Rosas y salió de manera inopinada y cara de sorpresa preguntando si es que en Rosas (el bar, claro, que no lo había oído todo) había piscina. Qué tiempos, qué bares. Y tú Bar Eto... ¡Cuántos recuerdos, esas tardes de torreznos! ¿Recuerdas aquella boda en la barra con el camarero de Juez y de testigo Carlos Acinas? Tenía los ojos con la boca abierta.
Comentario:
Ondia negra: CIUDAD, no "cuidad"





