PRINCESAS Y RANAS
Hoy cumple años, pocos pero suficientes, mi amiga Princesita, así llamada a causa de sus devaneos con un principe. Los fastos por el cumpleaños de la princesa Rubia de Bote creo que van a ser más que considerables, banquetes en carpas floridas y fuegos de artificio en la tercera noche, ya supongo al Hola suplicando el reportaje, y al pérfido Peñafiel afilando la pluma para contar alguna felonía en los saraos esos tan lucrativos en los que participa, contando y no parando sobre sus altezas y sus caprichos.
En este caso va a pinchar en hueso, porque Princesita, a pesar de su físico explosivo, es una chica seria, trabajadora y muy lista, que nunca se dejaría seducir por los oropeles televisivos, y mucho menos permitiría que la redujesen a una simple Belén Esteban, que fue princesa de su Jesulín durante un largo embarazo.
A la Esteban, el Jesulín principesco se le convirtió en rana nada más besar a su Andreilla y se fue de campanario en campanario jugando a la lechuga con la Juani y con otras. En este momento él está sentando la cabeza con una señora maruja y ella, la mama de la Andreilla va a contraer con vecino de ¿Parla? o así.
En la política sucede al revés, las ranas se convierten en príncipes cuando las besan , dicen, que yo lo dudo, porque en política conozco más sapos que ranas convertibles por mucho que los líderes les besen y les digan las palabras mágicas.
Hay multitud de casos de princesas que siendo plebeyas viven el calvario del exilio amoroso sin la profesionalidad que otorga la cuna, vease Lady Di, sufriendo bulimias sin fin y vómitos, a consecuencia de que su príncipe era una auténtica rana y obsérvese que este tipo de princesas acaban buscando príncipes orientales que dicen que dan muy buenas y exóticas prestaciones durante las mil y una noches.
Princesita ha recuperado su trono después de pasar por un periodo rana. Felicidades, Alteza. Así acaban todos los cuentos de princesas y ranas escritos como Dios manda: al final "fueron felices y comieron perdices" y a veces, ancas de rana con pastela.
Comentario:
Cuidado, rubia, que no te la den dos veces.
Comentario:
Chinita no quiele dejal pasal la ocasión pa felicital Plincesa: Una también amó a un mandalin chulin hace unos lustlos y salió tlasquilada. Pelo los chinos son un poco malos, ya sabe su alteza leal.
Comentario:
Ya tengo too preparao pa la fiesta. Felicidades.
Comentario:
Felicidades rubia, que los dioses te sean propicios durante muchas más de mil y una noches.





